Fic TOLL de WifesKaulitz

Capítulo 15

— Quedamos a las ocho y treinta, ni más ni menos y me has hecho esperar media hora aquí afuera. Ni siquiera tuviste la amabilidad de hacerme pasar a tu casa e invitarme una bebida o algo que me mantenga entretenido.

— Ya te dije que me dormí porque empecé a igualarme desde ayer. — era la tercera vez que se lo repetía. — Además te dije a las nueve.

— Pero yo te dije a las ocho y treinta. — bajamos del auto estacionado dentro de su casa, ya conocía a la perfección el camino para ir a su habitación a si que no lo esperé y me dirigí a ella con Tom siguiéndome detrás. — He pedido a Ana que nos lleve el desayuno y probablemente hasta frío a de estar.

— No importa, eso se calienta. — entramos a su grande habitación y me tiré en su cama, me acurruqué de lo lindo pero Tom me jaló los pies casi haciendome caer. — ¡Oye!

— ¡Shhh! — puso su mano en mi boca. — Mis padres están aquí y odian que haga ruido. — aparté su mano de un manotazo y caminé al escritorio. Comencé a actuar como un mimo haciendo señas de que venga a sentarse y probemos del desayuno antes de que se haga más frío. — Tampoco así. — se rió suavemente sentandose a mi lado. Apartó un mechón de mi rostro poniendolo detrás de mi oreja. — Hablemos normal, sin gritos.

— Bien, te decía que hay que comer antes de que se enfríe más. — el desayuno consistía en huevos revueltos, pan, queso, café y jugo de frutilla.

Con lo mucho que amaba las frutillas.

— Permíteme. — tomó el cuchillo y cortó los panes por la mitad, colocó el queso en cada uno para volver a cerrarlos. — Ese es para tí. — puso el pan en el plato vacío acercandolo a mi. — Y este para mí.

Le dió un buen mordisco a su pan y yo primero empecé por los huevos, tenían un poco de pimienta, cebolla y trocitos de jamón.

Joder, más tarde le pediría la receta a la nana para prepararlos en mi casa.

— ¿Te gustaron? — asentí con la boca llena, tragué y me llevé un poco de pan a la boca. En un abrir y cerrar de ojos Tom ya había terminado de desayunar y yo solo había llegado a la mitad. — Que lento eres.

— No. Bueno sí. — me limpié la boca con la servilleta. — No soy muy fan del jugo de frutilla.

— Me lo tomo yo entonces. — agarró el pedazo de pan que había en mi plato y se lo comió, lo acompañó con el jugo de frutilla. — Delicioso.

Quería ponerme a reir escandalosamente pero no pude, no quería dar una mala impresión a mis próximos suegros.

Al terminar de comer Tom recogió las cosas, tocaron a la puerta. Gritó un «adelante» y su nana apareció lista para llevarse las cosas.

— Buenos días, señorito. — me saludó tan amable como siempre.

— Hola Ana, ¿cómo estás?

— Triste. — respondió Tom por ella. — Nana, ¿puedes creer que Bill no se ha tomado el jugo de frutilla que has preparado?

— No señorito. — hizo una mueca tratando de aparentar molestia. — El jugo de frutilla es muy bueno y también tiene vitamina.

— Tom se lo ha tomado todo.

— Bill me obligó a si que no tenía otra opción. — los tres nos reimos ante su comentario, salió despidiendose de ambos y empezamos con nuestro objetivo. — Tampoco es que te hayas atrasado mucho, solo son un par de temas que vimos y ya.

— Deben ser los temas que me igualé. — saqué mi cuaderno y le mostré mis apuntes, soltó un silbido al ver lo bien ordenado que estaba mi cuaderno.

— El premio para los mejores apuntes del año son para… ¡Bill! — chilló en vos baja, me reí tapando mi boca con la mano. — ¡Bill, Bill, Bill, Bill! — hizo como si estuviera gritando en público. — ¿Tienes algo que decir? — agarró su desodorante haciendo el papel de micrófono y lo acercó a mi boca.

— Agradezco a mi madre, mi padre, mi hermana, abuelas, abuelos, tíos, tías, primos, primas, suegros y ex suegros, a mi mejor amigo, a su novio, a mi próximo novio, a mi yo del futuro, a mis…

— Ya, ya, ya. — se reía conmigo. — No hay más que hacer entonces. — dejó su desodorante en su lugar. Caminó a la ventana en forma de puerta y salió al balcón que dejaba ver a lo lejos a sus perros y la piscina. Lo seguí lentamente colocandome a la par suya y me miró.

— No, eso ha sido rápido. — asintió pensativo analizandome, arquee una ceja y le saqué el dedo corazón.

— Últimamente se me está olvidando decirte lo guapo que te ves.

— Claro, si te portas como un imbécil. — coloqué mis manos en la cintura molesto recordando su actitud. — Luego le propones a tu novia la salida de cinco y me obligan a ir.

— Yo no le propuse nada, fue Charlotte la que sugirió salir. — se acercó a mi colocando sus manos en mi cintura para apegarme a su cuerpo, giré mi rostro a un lado cuando lo vi acercarse.

— Pero tampoco se lo negaste. — tomó mi barbilla girando mi rostro para que lo mirara, puse mis manos en su cintura también.

— Estaba molesto contigo. — explicó besandome en la mejilla. — No te das cuenta de las cosas que suceden a tu alrededor. — otro beso en la comisura de mis labios. — Pensaba que enojandome te ibas a dar cuenta pero ni así.

— No sé de qué hablas, Tom. — mordió mi labio inferior con suavidad, mi respiración estaba volviendose como la de un corredor participando en una 5K.

— Hmm. — ronroneó antes de atrapar por completo mis labios, sentí mi cuerpo ascender en una nube hasta lo más alto. Me sentía bien a gusto dejando que me comiera la boca a su manera. Apegó más mi cuerpo al suyo, tan cerca que sentí su intimidad rozar con la mía que estaba creciendo levantandome un poco la falda.

— Tom, hijo. — nos separamos al oír esa voz, ambos respirando agitados, con los labios rojos e hinchados.  Por obra de magia la erección que se había colado entre mis piernas desapareció.

Continúa…

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por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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