

Fic TOLL de WifesKaulitz
Capítulo 10
Esta mañana desde que llegué a la escuela no me había movido del salón por la situación de las señoritas protocolo, más de la mitad de las chicas habían aprobado la prueba que se les había asignado y ahora nuevamente haríamos las elecciones para ver si se quedan en el protocolo o no. No había visto a Georg y tampoco a Tom
con su amigo que siempre estaba callado, casi nunca hablaba y me estresaba que sea tan callado. O bien no le agradaba o solo no le daba la gana de hablar.
La razón por la que evitaba a Tom es por lo de aquella noche al llegar a casa, no tenía los huevos suficientes para ver a la persona causante de hacerme tener los deseos más impuros cada que lo veía y me sonreía.
Al siguiente día incluso había faltado por esa razón… pero había venido a mi casa después de clases a devolverme personalmente la mochila con mis cosas intactas. Obviamente obligué a Sam a salir a recibirlas para no tener que hacerlo yo.
Para ser exactos, falté casi un mes completo.
— Bill.
— No comiences, Charlotte. Estoy estresado igual que tú. — me recosté en el escritorio, no estaba prestando atención a lo que hacían las chicas, había rechazado a las primeras chicas que según mi compañera, lo hacian bien.
— Chicas. — habló captando la atención de las presentes. — Mañana continuamos con el resto. Pueden irse.
— ¿Por qué hiciste eso, Charlotte? — expresé con molestia. — Estamos tardando mucho en elegirlas y sabes que ya mismo llegan los juegos intercolegiales de baloncesto y necesitamos las señoritas protocolo al ya.
— Bill, no te estás concentrando. Si te sigues sintiendo mal vuelve a casa que yo me encargo con Georg de esto.
— Estás de buen humor hoy, ¿no? — una sonrisa aparecío en sus labios, se había puesto roja. En su piel se le notaba demasiado ya que era muy blanca como la leche, cabello rubio natural lacio y unos ojos casi del color de los míos pero más claros. — ¿Tiene nombre y apellido, eh?
— Sí, es un lindo. Aunque no somos nada formal aún, ¡estoy segura que si seguimos así podemos llegar a tener una relación!
— ¿Ah, sí? ¿Puedo saber quién es?
— Tom. Tom Kaulitz el chico que cursa contigo . — me levanté de un salto, me crucé de brazos tratando de disimular la molestia junto a los celos. Ah, y que también me había dolido. — ¿Pasa algo, Bill?
— ¿Cómo pasó? — pregunté colocando mis dedos en la sien, tratando de relajarme.
— Fue en los entrenamientos de baloncesto de todos los días, vamos saliendo solo una semana. — hizo una pausa mirandome con ojos de perrito. — ¡Tienes que ayudarme a conquistarlo sea como sea! No tienes idea de el sin número de chicas que está tras suyo y ahora que se ha fijado en mi ¡no voy a perder la oportunidad!
¿Qué pasa si en ves de ayudarlo a enamorarse de ti, lo ayudo a enamorarse de mí? — pensé para mi mismo con una sonrisa malvada y picardiosa.
— ¿Que dices? ¿Aceptas? — estaba a punto de arrodillarse si no le daba una respuesta.
—Ay Charlie. Te voy a ayudar.
— Oh, como te amo Bill. — corrió hasta darme un abrazo. La puerta se abrió dejando ver al rapero en ella. — Oh, ahí está. — susurró y corrió disparada hasta llegar a él.
SE SALUDARON CON UN PUTO BESO EN LA BOCA.
Estaba a punto de desmayarme.
¡Quería ser yo quien le de ese beso en la puta boca y no Charlotte!
Y luego caí en cuenta de la mierda que estaba pensando.
— Hola Bill. — saludó con un ademán y esa sonrisa que me mandaba a encerrarme a mi casa casi por un mes, caminó un poco más y me abrazó. — Estoy feliz de verte, ¿Ya estás bien?
— Si, solo me resfrié un poco. — empujé con suavidad su cuerpo para separlo de mi. — Nada del otro mundo
— Me alegro mucho. — Charlotte se colocó a la par suya y lo abrazó. Pero que melosa era esta mujer dios mío. — No sé si te enteraste que estoy comenzando a entrenar, Bill.
— Me lo dijo tu novia hace un momento. — me crucé de brazos nuevamente reflejando seriedad.
— Bueno… ¿quieres ir a verme entrenar? Estoy seguro que verlos a los dos me motivará para hacerlo bien.
— Tommy no creo poder estar presente, tengo una cita médica y no puedo faltar.
Le dijo con el único objetivo de que yo le ayudara a conquistarlo. Estaba bien creída que realmente lo haría.
— Ahora debo irme, tengo clase y ya llego tarde. Adiós. — se despidió de ambos y corrió hasta su clase supongo.
— Tú no me puedes decir que no porque aún tenemos una salida pendiente y ahora que estás aquí bien, lo haremos después de que entrene.
— No tengo ánimos, Tom. — me rasqué el cuello incómodo, comencé a andar a la salida con él siguiendome atrás. — Te veré entrenar y luego me iré, tengo que igualarme muchas cosas.
— Prometo ayudarte el fin de semana a igualarte en mi casa solo si aceptas, claro.
—Tom yo…
— Por favor, Billie. — hizo un puchero tan adorable, ¿cómo iba negarme a ello?. Me dió un besito en la mejilla para terminar de convencerme.
— Está bien. — tomó mi mano como si yo fue un niño pequeño y caminamos en dirección a la cancha de baloncesto, ahí pude ver a Georg sentado junto a Gustav.
¿Será que ahora si habla?
— ¡Bill! — mi mejor amigo corrió a abrazarme haciendome tambalear. — Ya extrañaba criticar contigo, joder. — me dió una palmeada en el trasero y yo me reí. — Tengo que actualizarte sobre las cosas que están sucediendo aquí.
— Los dejo, iré con Gustav. — no le dije nada y lo vi marcharse en silencio hasta juntarse con su mejor amigo.
— La primera y más importante. — jaló mi mano para sentarme a su lado. — Tom está saliendo con Charlotte.
No había visto a Georg pero si manteniamos contacto todas las noches después de que se desocupaba de sus cosas y yo de las mías. En una noche habíamos tenido una charla tan amena en la cual me había sonsacado y terminé contandole que me atraía Tom.
Continúa…
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