Fic TOLL de WifesKaulitz. Temporada II

Capítulo 12

By Bill

Las despedidas eran dolorosas pero no tanto como la actitud de Tom, mi ex novio desde ahora porque yo lo digo. Me cansé de llorar, ya no me caen lágrimas.

Estaba viajando a la capital, a petición de la jueza para conocer a mi verdadero padre y convivir con él ya que no se fiaba de mi madre pero sería un complemento extraño para mí.

Supuestamente me estaría esperando en la estación de autobuses para recogerme y llevarme pero no estaba dispuesto a llegar con él, si no con mis abuelos ~padres de Gordon~ para estar con mayor seguridad.

El viaje pasaba muy rápido y aseguraba mi maleta en la mano. También ví aquella prueba de embarazo que tenía que hacerme para quitarme la duda de las supuestas creencias de Marta y aunque fuera real lo tomaría de la mejor forma.

Mi bebé no tiene la culpa de tener un padre tan imbécil, lindo, atento, cariñoso…

Agh.

«Próxima parada: Berlín…»

Me puse de pie junto con las demás personas para empezar a bajar de forma lenta. Cuando mis pies tocaron el suelo sonreí y salí corriendo directo a agarrar un taxi. Le di la dirección de la casa de mis abuelos y el señor empezó a andar el auto.

Le llamaba desde el móvil que me prestó Marta a mi abuela para que esté al pendiente de mí y ya estaba todo.

Si él imbécil de mi padre real quería verme tenía que ir hasta allá.

Al llegar toda la familia me recibió de la mejor manera a pesar de saber que no era sangre de su sangre. Todo se sentía bien. Parecía que estaba en casa. Estaba rodeado de las personas que me aman incondicionalmente y para ellos seguía siendo el consentido.
Todos me abrazaban y estuve a punto de ponerme a llorar.

— Cariño, ponte cómodo en tu habitación de siempre, ¿sí? la ordenamos con mucho amor.

— Gracias, ma. — le di un abrazo antes de subir corriendo por las escaleras con Beth, mi prima favorita y hermana de pila. Ella me ayuda a instalar la ropa en el closet para el tiempo que estaré aquí, al encontrar la prueba de embarazo una sonrisa de extendió por su rostro, haciéndome sentir avergonzado. — Dame eso.

— No, quiero ver.

— Aún no me hago.

— ¿Y qué esperas? — suspiré recibiendo la prueba para entrar al baño. Seguí las instrucciones al pie de la letra y ahora esperaba a que pasen los cinco minutos. Me miraba al espejo grande. Levanté mi camisa para ver mi abdomen. Seguía plano, a si que dudo estar con un hijo dentro, siento que todo es una falsa alarma.

En fin.

— ¿Bill?

— Esa cosa tarda mucho, me estresa.

— Déjame ver. — abrí la puerta del baño para dejarle entrar. Ella miró la prueba con atención mientras yo salía de este para acostarme en la cama, en posición fetal y cerrar los ojos. — ¿Quieres que lo diga así normal o que lo grite?

— No me importa, solo hazlo. — entonces Beth salió corriendo y le escuché gritar. — ¡Gente, hay un nuevo integrante a la familia! — tomé asiento en la cama de golpe, observando a mi prima, atónito. Rápido todos se aparecieron a la puerta de la habitación para mirarme con una emoción imborrable.

Quería morirme.

— Después le dicen algo, déjenlo procesar. — mordí mi labio inferior al ver como la puerta era cerrada. Me levanté para mirar a la ventana mientras marcaba el número de Marta, a modo de rendición.

Tanto que le dije que no y terminó por ser verdad.

— ¿Bill?

— Tenías razón. — aclaré mi garganta después de hablar.

— ¿Y como te sientes?

— Feliz. — susurré. — ¿Dónde está papá? También quiero que lo sepa, dile que va a ser abuelo porque él si es mi papá de verdad.

— Cuando vuelva del trabajo lo haré, cariño. Estoy emocionada por eso…

— Gracias.

— …¿qué hay del papá del niño, Bill?

— Tom no tiene por qué enterarse, ¿está bien? voy a criar a mi bebé solo, quizás no sea fácil pero espero poder contar con su apoyo para eso.

Marta no respondió.

— Odié demasiado su actitud conmigo cuando yo iba a demostrarle todo mi apoyo y contarle tus suposiciones pero me decepcionó como nunca… entonces por eso no lo quiero cerca de mí y peor de mi hijo.

— Está bien. — murmura. Le agradecí para poder colgar la llamada en paz y volví a acostarme en la cama.
A decir verdad no sabía cómo sentirme pero de que estaba feliz lo estaba. Tenía una semillita creciendo en mi interior de a poco y me ponía feliz. Ya quería buscarle un nombre.

&

La mañana siguiente me llamó la jueza para darme órdenes de dónde tendría que verme con mi padre ya que ayer desobedecí pero le conté las razones por las que no podía quedarme con él. Lo bueno de todo esto es que me supo comprender y ahora esperaba en una plaza, acompañado de Beth para mayor seguridad.

Me temblaban las piernas.

— La familia está como loca comprando ropa unisex para tu bebé, Bill. Nos has causado una alegría en medio de toda esa tormenta. — sonreí sin mostrar los dientes. Pegué mi cabeza a su hombro mientras acariciaba el abdomen con suavidad. — Queremos conocer al papá.

— Eso nunca… está preso.

— Mierda. — volví a sonreír. — No hizo nada malo, está injustamente. Ojalá pueda salir pronto para que haga su vida.

— ¿Contigo?

— No.

— Eso ni tú te lo crees.

— Es la verdad, ya no nos une nada más que esta pequeña cosita de mis entrañas, joder.

— De todas formas se van a ver porque tienes que dejarle conocer a tu hijo, a si que yo creo que entre tantas visitas van a estar juntos y no se que. — quedé pensando. Beth tenía razón en lo que dijo. El estómago se me revolvió de una forma que me hizo sentir feliz. Ojalá dejara su actitud de lado y vuelva a ser el mismo de antes.

Yo amo a ese Tom empalagoso, no a ese nuevo frío, inexpresivo, ¡todo lo negativo!

— Hola, disculpa la tardanza. — miré a la persona dueña de esa voz. Tragué saliva con muchos nervios. Parpadeo rápido. Aquel hombre que está parado en frente de mí es el oficial Wieger, sin esas gafas que suele usar, con una ropa distinta.

Pero si ese señor es una réplica mía.

Somos iguales y no hay a donde perderse.

Más que padre e hijo parecemos hermanos gemelos.

Tenía un millón de preguntas que hacer.

— ¿Usted..?

— Así es, Bill. Soy tu padre.

— Que denso. — susurra Beth. No puedo despegar la mirada de ese hombre. Los ojos, nariz, labios. Casi no puedo creerlo. — Bill, ¿quieres que los deje solos? — niego con la cabeza, apegandome más a ella cuando él se sentó a mi lado.

— No sé por dónde empezar.

— Por la verdad…

— Uhm… conocí a Karina en el trabajo de tu papá, fui el guardia de ese entonces. Me acerqué a ella porque una vez los ví pelear, siempre se quejaba de que él le era infiel con algunas mujeres. Nos volvimos buenos amigos, después empezamos a vernos con otros ojos y una noche, en medio de un par de tragos pasó lo que pasó. Ninguno de los dos recordaba nada al siguiente día y pues, no nos volvimos a hablar hasta que ella volvió a la ciudad, dónde definitivamente supe que se separó de Gordon. Empezamos a hablar, recordar cosas del pasado y ahí surgió la duda en que si tú eras hijo de él o no. Me mostró una foto tuya. Del resto creo que ya es muy obvio, ¿no crees?

— No sé que pensar.

— Y también soy papá de tus otros dos hermanitos menores, Bill. Tú mamá y yo tenemos una relación.

— Joder.

— Estoy emocionado de que sepas que soy tu padre, siento que todo en mi vida va bien.

Reí.

— ¿Acaso usted espera que yo le de el mismo amor que le doy a Gordon?

— Quizás con el tiempo…

— Que equivocado está, señor. Solo tengo un papá y ese es Gordon Trümper, ¿me oyó?

— Okay, nadie te va a quitar a tu papá, puedes tener dos. — miraba a las personas pasar en completo silencio. — También quiero pedirte disculpas a ti, ninguno tiene la culpa de lo sucedido, solo ella.

— Yo no quiero compartir contigo o con Karina, ¿sabes? es… complicado. Le odio mucho.

— ¿Y a mí?

— No sé. — Jorge agarra mi mano entre las suyas. Yo la aparté de inmediato y las escondí en los bolsillos, avergonzado. — Odio el contacto físico.

— ¿Qué hay de tu enamorado? ese chico rastafari.

— No es mi enamorado.

— Hoy a penas salió le di mis más sinceras disculpas por haberlo apaleado, me dejé llevar por la ira… tu madre lavó mi cerebro de lo lindo diciendo que te haría daño y como yo no lo conocía, quería lo mejor para tí, pues pasó.

— No vas nada bien conmigo, Jorge.

— Lo siento. — asentí poniéndome de pie. Él también lo hizo, sin dejar de mirarme. Esquivé su abrazo sin disimulo. No podía actuar como si nada, aún tenía que asimilar lo que estaba pasando en mi vida, siento que son demasiadas cosas y no puedo lidiar con ellas. — ¿Podemos volver a salir?

— No.

Jalé la mano de Beth para irnos de vuelta a casa. No mencioné ni una sola palabra con ella, tampoco compartí la felicidad de ver las cositas que habían comprado para mí bebé pero si les agradecí antes de subir a encerrarme en la habitación para sufrir en completo silencio.

Quería a mi felicidad de vuelta.

Extrañaba mucho a Tom.

&

[Seis meses después…]

Ha pasado mucho desde que la paz volvió a mi. Todo se solucionó y estaba de nuevo con mi vida.
Lamentablemente en esa vida el padre de mi hijo no estaba incluído.
Cuando me enteré que Marta le dió la ubicación para localizarme, tuve que huir de la casa de mis abuelos, perder contacto con todo el mundo y empezar de cero. Estaba con una panza enorme y finalmente era independiente.

A penas cumplí los dieciocho me independicé. Tengo un trabajo estable ya que decidí seguir con los cursos de maquillaje y hacer videos tutoriales en las redes sociales.

Tenía mi propio local en Munich.

La temática que le di al local era de las Bratz pero en un estilo gótico. Tenía muchas personas trabajando para mí en diferentes secciones y los ingresos eran demasiados para todos quienes forman parte de mi equipo de trabajo.

La situación con Karina se solucionó.

Descubrieron que tenía una deuda bancaria que la dejaría en la ruina y quisieron pagarla por medio de la manutención que Gordon tenía.
Lo mejor de todo es que su plan falló.
No pudo usarme para sacar dinero y tampoco pudo acercarse a mí para que le convenciera a mi verdadero padre de que le ayude.

Ahora está presa, pagando su deuda, sin hijos y sin una familia que la apoye.

La deuda era porque hizo un préstamo bancario para pagar la fianza de su amante y el tipo le dejó por otra mujer.

En fin, muy en el fondo no es mi problema pero pobre de mis hermanitos a pesar de que no están solos siempre van a necesitar a su mamá.

Dejando de lado todo, también estoy volviendo a darle una oportunidad a mi corazón con alguien más.
No recibo la misma atención que la tenía con Tom pero me alegra mucho tener alguien que me quiere y se preocupa por mi junto con el bienestar de mi bebé.

El hombre con el que decidí andar es Zadiel.

Y si.

El mismo imbécil del inicio que salió corriendo de los baños de la escuela por ver lo que tenía entre las piernas.
Era bastante curioso verlo arrastrándose por mí.

Nuestro reencuentro fue inesperado, resulta que su padre era dueño del local que estaba alquilando y me ayudó a hablar con él para cuando el negocio vaya bien darle el arriendo ya que con lo que tenía era para adornar, comprar las cosas necesarias, esmaltes, instalaciones de duchas, entre otras cosas

Yo dormía ahí todos los días porque no tenía a dónde más quedarme y bueno.

Cómo dije.

¡Todo iba de maravilla!

Continúa…

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por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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