Fic TWC. Temporada 2. Parte I

4: Mientras pasan los días

En el bar con Shiro y Shay, Bill bebía sin moderación mientras sus amigos intentaban calmarlo.

—Tom te ama; él regresará —Shay le acarició la cabeza, que, extrañamente, por primera vez no exhibía un cabello bien peinado.

—Está con Ria, Shay, y sé que a ella le interesa él, a pesar de que le dejáramos claro su lugar cuando la contratamos. ¿A quién no le agrada Tom? Hasta Georg y Gustav saldrían con él si se lo pidiera, ¡te lo aseguro! ¡Mi Tom! Todos lo aman y él… me ama a mí… ¡o me amaba, ahora solo quiere hacerme sufrir! Que fuera donde Ria es lo que más me heriría, ¡por eso lo hizo!

—¡Ustedes son tan parecidos en tantas cosas!, tercos y soberbios —Shiro quitó el vaso vacío a Bill de las manos—. Pero nunca he visto a nadie amarse como ustedes lo hacen; por eso Shay y yo decidimos apoyarlos desde el primer momento, cuando nos dimos cuenta de todo. Así que te digo esto: no ganas nada con enfurecerte con él; si lo que quieres es que vuelva a tu lado, tienes que luchar para conseguirlo.

&

Tres días después de su salida intempestiva de la casa que compartía con su gemelo, Tom aún permanecía encerrado en el apartamento de Ria. Ella lo observaba, preocupada. No habían servido sus intentos de sacarlo de su mutismo y tristeza invitándolo a salir a caminar, o al cine, ni siquiera proponerle ver películas los dos en su apartamento, o tratar de que Tom le contara por qué estaba tan mal; él estaba encerrado en su mundo.

Sabía que tampoco respondía a las llamadas de su mamá ni a las de Bill, que había empezado a marcarle de nuevo después del silencio de los dos primeros días, aunque este le mandaba ciertos mensajes que dejaban a Tom aún más frágil.

Lo único que él hacía era pasar tiempo durmiendo mucho o si no, revisando su cuenta en la red desde la laptop de Ria, pero sin mucho interés.

En verdad, ella no sabía qué hacer; así que solo se sentó a su lado mientras él miraba un dibujo animado de cuando él y Bill eran niños, y las lágrimas empezaban a agolparse en sus ojos. Ella tomó su mano y él la dejó ahí, pero aún sin voltear a mirarla, así que Ria intentó algo más para llamar su atención: tomó su barbilla, lo volteó hacia ella y lo besó. La primera reacción de Tom fue apartarse, pero luego se imaginó a Bill besando a aquella modelo de muchas curvas y se dejó hacer, así que ella tomó confianza y comenzó a acariciar más: el muslo, el pecho de Tom, y se sentó en su regazo; pero bajo ella no sentía la respuesta que esperaba: él no tenía una erección y ni siquiera correspondía con mucho entusiasmo a sus intentos por excitarlo. No obstante, ella siguió intentándolo hasta que él la separó suavemente.

—Déjalo, Ria; no va a pasar.

—Ah, discúlpame, yo… —ella se escapó a su propia habitación; mosqueada, preguntándose qué había hecho mal. No podía entender por qué Tom estaba tan triste así solo por una pelea con su hermano. Tom fue tras ella y le pidió permiso para entrar.

—Discúlpame tú a mí, Ria, yo…

—Solo no entiendo algo, Tom, y necesito me lo expliques. ¿Qué ha sucedido tan grave con Bill? Porque no entiendo como una pelea con tu hermano te afecta tanto que…

—Él no es solo mi hermano, Ria…

—Sí, ya sé, es tu gemelo, pero…

—Él es mucho más. No creo que puedas entender…

—Prueba a explicarme. Sabes que puedes confiar en mí.

Tom se sentó junto a ella y comenzó a intentar explicarle sin delatar todo su secreto: cómo su relación nunca había sido normal, que siempre habían estado demasiado unidos…

—…pero acabo de saber que Bill me traicionó… de una forma horrible, que no me pidas contarte en detalle. Me duele demasiado, ¿entiendes? No te imaginas cuánto dependo de él; lo que ahora tengo en el pecho es como un hueco, es como si me faltara una parte de mi cuerpo, no puedo respirar bien, necesito verlo a los ojos, necesito… —Tom ya estaba hiperventilando y las lágrimas salían incontenibles. Ria lo abrazó.

—No sé cómo ayudarte, Tom; no sé qué puedo hacer…

—Solo… solo apóyame… y sé mi amiga sin… esperar nada más… —él habló entre sollozos, y ella no podía evitar pensar que parecía un niño grande. La verdad, a Ria le hubiera gustado que él pudiese darle una oportunidad, porque le gustaba mucho, pero también sabía que, si él no había intentado nada, a pesar de pagarle un sueldo por posar como su novia ante el mundo, era porque no estaba interesado. También tenía muchas sospechas sobre por qué la habían contratado, y aunque Tom no le contara, imaginaba que lo que había entre él y Bill era mucho más de lo que era saludable, por cómo Tom hablaba de él. A pesar de todo, debía tener cuidado en cómo se manejaba con el gemelo de Tom, si quería conservar su amistad con él y el dinero que le pagaban.

Continúa…

Gracias por la visita. No te vayas sin dejar un comentario.

por ladyaradia

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!