Fic TWC. Temporada 2. Parte III

18: Parte II

Tuvieron una cena con amigos para despedir el año donde incluyeron a los amigos que no viajarían con ellos (Alex y Katie, Devon y su novia Ahri), y luego partieron en un vuelo privado solo con Shiro, Shay y Charlotte.

En otros momentos, tener que pasar obligatoriamente las fiestas junto a su familia, incluso después de mudarse a Los Ángeles, les cargaba con cierta tensión, pero la inesperada actitud de Charlotte hacía que se sintieran esperanzados de que su visita a la Riviera Maya, y lo que Bill tenía planeado allí, con la presencia de su madre en su viaje de año nuevo, pareciera precisamente eso: un nuevo comienzo.

No obstante, Charlotte tenía algunas preguntas que hacerle a Tom, que de igual modo incomodarían a Bill.

—¿No habría sido mejor traer también a Ria? Si alguien llega a saber quiénes los acompañaron en este viaje, van a extrañarse de su ausencia.

—Mamá, ya ella estuvo en la cena y eso fue suficiente; Ria no tiene por qué estar aquí, ni aunque ella y su hermano Roy se hayan vuelto tan buena compañía en las fiestas y se hayan ganado a nuestros amigos; este momento es nuestro: Bill y yo, y algunas de las personas más importantes para nosotros: tú, Shay y Shiro; faltan Gordon, Georg y Gustav, y quizás Andreas, pero… nada puede ser perfecto, supongo —habló Tom sin denotar su nerviosismo por enfrentar abiertamente las opiniones de su madre.

Se hizo un silencio incómodo entre los tres. Bill salió caminando hacia su habitación y Tom lo siguió unos minutos después; con el tiempo justo para besar a su madre en el rostro y decirle: —Nos vemos en la cena.

Ya en la noche, sentados todos a la mesa, Shay, tomando la mano de Shiro, hizo el anuncio que Bill esperaba, el que él mismo había planeado con ellos.

—En la víspera de año nuevo, hay una ceremonia maya en la playa; va a haber bodas simbólicas, y Shiro y yo hemos decidido asistir. Así que los necesitamos, chicos, como nuestros testigos.

—¿De qué se trata? —Tom levantó la cabeza, interesado; topó con la mirada pícara de Bill, y empezó a entender de qué iba todo aquello.

—Yo le explico a Tom, Shay, no te preocupes —contestó Bill, animado.

—¿También me explicas a mí, Bill? —alzó su voz Charlotte, y todos sintieron una energía oscura recorrer la mesa y darles escalofríos.

—Claro, mamá, más tarde —dijo Bill algo más serio y buscó la mirada de Tom, pero este ya la había escondido, algo avergonzado.

Charlotte sabía que ocurría algo extraño. No era la primera vez que sus hijos ocultaban un secreto en sus propias narices y ella se quedaba sin poder hacer nada para evitar alguna de sus locuras. Así había pasado en Las Vegas; y muchas veces antes, cuando aún vivían en Alemania. Eso la hacía sentir enojada e inquieta, como si tuviera que estar alerta para que sus hijos no siguieran tomando decisiones equivocadas, como si esa fuera una responsabilidad a la cual no podía fallar.

La cena continuó tranquilamente, gracias a la intervención de Shiro con sus ocurrencias, las anécdotas de Bill y Tom de su paso, como jueces, por la primera parte de DSDS, y la charla sobre nuevos estilos en la moda de Shay. A Charlotte, como artista plástica, le interesó hablar de variedades cromáticas y juegos de formas, y la noche pareció tomar un buen cauce.

A la hora de dormir, fue Bill quien tocó a la puerta de la habitación de Tom, justo al lado de la suya.

—Esto de escabullirnos a la habitación del otro, solo lo hacíamos en tour; hace tiempo que tenemos una sola habitación para los dos.

—Ya lo sé, en casa, y sin mamá cerca —Tom se dejó estrechar por los brazos de Bill que reclamaban el espacio personal de Tom como suyo.

—Mamá lo sabe todo, aunque no lo acepte.

—Es una cuestión de respeto, Billy. No quiero que ella se moleste otra vez con nosotros porque actuamos como pareja frente a sus ojos.

—¡Somos una pareja! Algún día tendrá que adaptarse a ello; mucho más si quiere vivir cerca.

—¿Tú no la quieres cerca?

—¿Y tú? —Bill enarcó una ceja al preguntar, aunque realmente no esperaba respuesta—. Claro que quiero tenerla cerca, ella es mi mamá también, y la quiero, tanto como tú. Pero no necesito tanto su aprobación, y definitivamente no necesito sus regaños. Tomi, no quiero que nada me aparte de ti; tú eres lo más importante para mí, por encima de todos, hasta de Charlotte.

Tom solo sonrió y buscó los labios de Bill; empezaron a besarse apasionadamente, pero cuando las caricias empezaron a subir de tono, y Bill intentaba llevar a Tom a la cama, este detuvo todo.

—No me gusta hacer esto con mamá casi al lado.

—Ah, vamos, Tom. Lo hicimos mil veces en nuestra casa con ella allí, y lo sabes.

—Sí, pero entonces ella no sabía y ahora…

—Ahora ella intenta aparentar que no sabe; así que… hagamos lo mismo, y aparentemos que lo hacemos en secreto como tantas veces.

—Billy, no… —lo separó suavemente.

—Está bien —Bill se alejó por completo—, entonces me voy a mi habitación —su tono era una mezcla entre enojo y frustración. Llegó hasta la puerta, la abrió, y entonces fueron los brazos de Tom los que se enroscaron a su alrededor.

—Por favor, no te vayas; no podré dormir sabiendo que estás tan cerca y yo sin poder… abrazarte, sentir tu piel cerca.

Bill sintió la ternura que sentía por su gemelo invadirlo por completo, y se dejó vencer.

—Solo con una condición —dijo mientras se dejaba llevar de la mano a la cama de Tom—. Mañana después de la fiesta, no habrá excusas. Mamá va a estar bien dormida a esa hora, y si no, no me importará…

—De acuerdo, Bibi —se recostaron uno junto al otro, aprestándose a dejar que poco a poco los invadiera el sueño—. Ahora, ¿me explicas todo eso de las bodas simbólicas mayas?

Continúa…

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por ladyaradia

Escritora del Fandom

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