Administración: La autora Karla, publicaba en AmorYaoi como «Mond» este es un rescate del 2008. El banner es un regalo de Matt.

«Hola» Fic TWC de Mond

Capitulo I: «Saludo matutino»

—Hola—saludó Bill a su hermano que pasaba frente a su habitación, había dejado la puerta abierta, como él iba rumbo a la cocina fue un impulso el saludarle… fue más mecánico que otra cosa.

—Hola—respondió su gemelo dándole una mirada rápida para seguir su camino a un bocadillo nocturno. Bill tenía en su boca mordiendo un bolígrafo, recogió su cabello en una coleta acostado boca abajo apoyándose en sus codos sin apartar la mirada más que cuando paso su hermano de la libreta. No se le ocurría que escribir y tenia que empezar desde ahora para el nuevo disco.

—¿Aún no se te ocurre algo?—era la voz de Tom, el menor alzo la cabeza para confirmarlo, no se había dado cuenta de su presencia por andar pensando tanto en sobre que escribir.

—Aún no, pero llegara algo—Tom dio unos pasos hacia adentro hasta llegar a la cama de su gemelo, se sentó junto a él mirando la libreta.

—Se nota que no andas nada inspirado—Bill bufo por enojo.

—¿Por qué no intentas ayudar, en vez de molestarme?

—Es más divertido molestarte ja,ja,ja.

—JA JA que divertido, vamos ayúdame—Tom tenia una paleta de hielo en su boca, estaba jugando un poco con ella mientras pensaba.

—Quizás deberías salir con chicas, los enamorados son los que tienen más ideas.

—Lo dudo—contestó el menor a Tom,—eso ya lo he comprobado—.Tom al escuchar eso, miro a su hermano sorprendido.

—De… ¿de quien te has enamorado?

—Ja, es que viéndote a ti que sales con tantas chicas, nada más no te ha funcionado—Tom le dio un golpe en la cabeza a su hermanito.

—Tonto, pero igual una de esas veces me llego a enamorar ¿no?

—No lo se— el silencio se formo entre ambos hasta que Tom se levanto.

—No te presiones tanto Bill, las letras llegaran solas, piensa que es divertido como antes. No sólo por trabajo—salio de la habitación agitando la mano en modo de despedida, Bill igual lo hizo y otra vez puso su atención en la libreta.

Él si estaba enamorado… eso creía, pero ese amor jamás seria correspondido. Suspiró. Podría tener a cualquier persona en el mundo, a cualquier chica bonita, o chico… si él quisiera, pero… no podía tener a quien, para él, era la persona más importante en su vida desde…quizás siempre.

Hace apenas unas semanas confirmo esa duda que tenia en él. Se había enojado por cualquier estupidez. Eso no era propio de él, tal vez sólo molestarse, pero enojarse realmente… no.

—Te veo pasar… siempre frente a mi puerta…— murmuó para él Bill. Entonces… dejo de presionarse y empezó a escribir las cosas que sentía, tal vez no la terminaría hoy.

—¡AH BILL!—era de nuevo Tom por el grito asusto tan sorpresivamente a Bill que hasta dio un pequeño salto puso sus manos junto a su pecho intentando calmar su corazón.

—Estupido! ¿¡Tenias que gritarme!?—Tom solo se reía.

—¡Perdón! Sólo quería decirte que mañana voy a salir con una chica que conocí en un bar.

—¿Otra vez? ¿No te cansas?.

—Eh… ¿no? Bueno, hasta mañana hermanito, que descanses.

—Igual tú…Tom—Bill se levanto de su cama con cansancio, cerrando la puerta por si Tom volviera a entrar el sonido de la puerta le advertiría. Se sentó teniendo la libreta con algunas palabras escritas.

—¿No soy yo… a quien tú buscas? Aún así pasas… para saludarme, hola otra vez… ¿ahora soy yo a quien buscas?

¡Oh! Por primera vez en la vida Tom tenia toda la razón, era cosa de dejarse llevar y la canción se daba sola después le buscaría el titulo. Cerró la libreta negra y la guardo en uno de los cajones que estaban en el mueble junto a su cama. Respiro ya mas aliviado sin tanta presión sobre él, tenia la solución en frente y la ignoro para complicarse las cosas.

Apago la luz dejando sólo una pequeña lámpara encendida para encaminarse a su cama. Se recostó cerrando sus parpados para que los sueños empezaran a fluir en sus ojos ya mañana seria otro día para seguir la canción.

Se levanto bruscamente, sentado de golpe y con la cara más roja que una manzana madura. Miro alrededor convenciéndose de que era un sueño para su suerte o… quizás para su desgracia.

—Fue un sueño—se afirmó a si mismo, con sus manos comenzó a tallarse los ojos y se recostó otro momento en su cama mirando el techo.

Aún recostado, con su mano saco la libreta del mueble junto con el bolígrafo. —Te he besado mas de mil veces, y aun sigues saludándome—La tinta ya no salía, se había ido hacia abajo al estar escribiendo de esa forma, hizo un sonido de fastidio y se levanto al fin.

—Hola Bill, por fin despiertas— dijo Tom en el umbral de la puerta con su cabello revuelto, con un short bastante grande y una camiseta. —Vamos a desayunar, sino se enfriara lo que pedimos.

—Si, en seguida voy—dijo Bill y guardo la libreta otra vez en el cajón de siempre y fue hacia la cocina.

—¿Dormiste bien?—preguntó Gustav que devoraba unos huevos fritos con tocino.

—Eh…. Si claro, ¿y tú?

—Él siempre duerme bien, ¡no dejo de escuchar como ronca!—se quejo Georg, recibiendo el golpe de un pan en la cara.

—Ja,ja,ja— rió Bill. Y así empezó una pelea de comida y lo único que quedo después con la misma apariencia y no una asquerosa era el pan, así que fue lo único que comieron. Los cuatro se arreglaron rápido porque tenían una entrevista justo a las dos de la tarde.

La entrevista hasta eso fue rápida comparada con otras en donde cometían un montón de errores y los querían maquillar cada 30 segundos. Tom se quejaba mucho ante eso, él prefería andar al natural a sentirse como un payaso con montones de químicos sobre su cara.

Así era su hermano siempre quería mostrarse como él quería, pero no todas las veces sacaba como era realmente. Eso le molestaba un poco a Bill pero a la vez le sacaba una sonrisa de su boca porque él era de los pocos que conocían totalmente a Tom, no, más bien era él único que lo conocía demasiado bien.

Cada año que pasaba ellos iban alejándose. Un poco más cada vez, Tom parecía encontrar más interés en los placeres de la vida que en disfrutar el momento con todos. Ya los gemelos habían discutido sobre eso pero no llegaban a nada, se enojaban y cada quien se encerraba en su habitación.

¿Quién se había alejado primero? Se preguntaba Bill observando por la ventana el paisaje tardiuno de la ciudad. ¿Había sido él? ¿En qué momento?

Quizás ese día, cuando comenzaron lo de la idea de la banda. Cuando Gustav y Georg se unieron a ellos. Devilish ese era el nombre que había escogido Bill, claro estando de acuerdo con los demás, Gustav y Georg no tenían problema con cualquiera que fuera el nombre pero Tom si que los tenía con cada proposición que escribía Bill en aquella pizarra.

—Ese nombre no me gusta para nada—era la oración mas repetitiva que escuchaba Bill de parte de Tom, borraba y borraba y borraba, hasta que se harto.

—¿Y se podría saber por qué no te gusta?—Bill arrojo el borrador que golpeo directamente con la cabeza de Tom… este puso una cara como si fuera a explotar de irapero en segundos estaba riéndose a carcajadas, los demás empezaron a reírse también mirando a Tom lleno de polvo blanco en su cara, este se lo lanzo a Bill y él quedo de la misma manera. Siempre que los dos empezaban algo, los cuatro salían pagando lo que los gemelos hicieren.

Eso había sido primero, buscar en vano el liderazgo de la banda cuando después de madurar ambos entendieron que era cosa de todos los integrantes mantenerla, no de uno solo mangoneando a los demás.

Tom pensó que siempre tendría que cuidarlo de todo y de todos y Bill al alejarse para que no fuera así más, Tom se había vuelto algo indiferente con respecto a lo que sentía su hermano menor.

Bill se quedo ahí en la pequeña sala mientras que Gustav salía por ahí a quien sabe donde y Georg se quedaba como de costumbre con la asistente. Tom se había marchado a su cita desde que salieron de la entrevista. Se recostó en el piso así su espalda dejaría de dolerle.

—Hola de nuevo, quisiera preguntarte tantas cosas—escribía el chico, otra vez la tinta se había ido hacia abajo. Se recostó ahora boca abajo. —Te sientes en el abismo de la soledad, ¿así como yo?

Bill cerro sus ojos y la única figura que se formaba en la penumbra debajo de sus parpados era el rostro de su hermano.

—Será que ya tienes a alguien que te ame.

Lentamente sus ojos volvieron a encontrarse con los colores de aquellas paredes, la tristeza empezó a torturar su corazón con el sólo hecho de pensar que esa persona a quien tanto quería tuviera ya a alguien ocupando cada pedazo de su pecho.

—Quiero tener el valor de preguntártelo, esta vez que me digas hola, te lo diré.

Sonrió Bill y siguió escribiendo.

—Saber lo que tu corazón se niega a contarme, saber la forma en la que puedo entregarme a ti, y que sepas …cuanta importancia tienes para mi.

“Si se lo dijera, ¿que pasaría?” se preguntaba a si mismo el chico observando el texto escrito en las hojas de aquella libreta, tomo aire y prosiguió su escritura.

—Pero no puedo comenzar de la nada diciéndote estas miles de cosas, que sin el inicio seria como algo difuso al aire. Debería empezar con dos palabras…— Bill se detuvo, no podía escribir esas palabras tal vez eran demasiado… pasionales para él.

—Hola, me respondes el saludo, ¿esta vez soy yo a quién buscas? Tantas veces te he tocado y tú sin imaginarlo siquiera, tantas y tantas veces. ¿Te sientes solo? ¿Hay alguien ya a tu lado? Quisiera saber la forma y el momento adecuado, para decirte… te amo. Hola… otra vez sólo esa palabra puedo pronunciar, hola de nuevo, estoy aquí… para ti, aunque tú no lo sepas, o no quieras saberlo.—Había terminado el texto, ahora era cosa de acomodarlo adecuadamente para darle un ritmo, se tiro boca arriba mirando aquel foco.

—Y ¿qué les diré cuando la ensayemos? ¿Qué tengo un amor secreto? Jaja y con quien… ¿con el conserje?—dijo Bill en la soledad de aquel lugar.

—Pues en serio que estas desesperado para estar con ese tipo—Bill se sorprendió y se incorporo sentándose, mirando atrás de si. Era Tom.

—¿Qué haces aquí?—preguntó algo sonrojado Bill.

—Escuchando tus confesiones amorosas ja,ja.

—Sólo estaba divagando.

—Pero Bill, ¿a qué te referías eso de cuando ensayemos? Ya tienes la canción, déjame verla—dijo el mayor acercándose a la libreta junto a Bill, pero este tomo mucho antes la libreta haciendo que Tom se cayera en el piso.

—¡NO! Aún no esta lista… faltan algunos detalles— Bill intento buscar algunas excusas para no enseñarle la canción a su hermano.

—¿Entonces tienes un amor secreto? Espero que no, me darían celos ja,ja,ja— Bill se sonrojo por el comentario, pero solo eran las tipicas tonterías que decía Tom, nada más.

—Jamás imagine que estuvieras enamorado del conserje— dijo Tom.

—¡AJA! ¡Confiesas que es tu amor secreto!— grito Bill.

—¿Y tú qué? ¡Es el tuyo también!—Tom se quedo cayado, y ambos empezaron a reírse de lo que habían dicho. Sentados en el suelo, ambos se recargargaron en sus espaldas, uno en la del otro.

—¿Me la mostraras cuando la termines?— preguntó Tom.

—Mmm… no lo se, ¿qué me darás a cambio?— dijo Bill, buscando alguna buena razón que le diera animo a hacerlo.

—Di lo que quieras, yo aceptare— dijo Tom

—Sólo di, ¡si lo haré! Y te la muestro— dijo Bill esperando que su hermano dijera que si.

—¿Pero qué haré?—preguntó Tom, no muy seguro de mantener la promesa de hacer cualquier cosa que le pidiera su hermano.

—Tú di que lo harás y te muestro la canción— dijo Bill con total seguridad.

—De acuerdo, lo haré—el silencio estaba entre ambos. Bill puso una de sus manos sobre su rodilla y otra a su costado, la que puso a su costado, rozo con la de Tom y la alejo de pronto.

—¿Qué pasa? Te note tenso—comentó Tom al notar un movimiento brusco en el cuerpo de su hermano.

—No… no es nada—Bill lentamente puso su mano en donde estaba, rozando la de Tom, y este ultimo la acerco un poco más.

—Como… ¿cómo te fue en tu cita?—preguntó ya nervioso Bill para romper aquella tensión.

—Pésimo, la vieja no quiso aflojar—dijo con algo de enfado Tom.

—¿Te pego?— preguntó Bill.

—¡Adivinaste Billy! La perra sólo porque le dije que estaba buena y quería con ella, ya sabes yo siempre tan sincero— dijo Tom enojado.

—Cuando te conviene—dijo Bill haciendo que Tom hiciera un sonido de molestia.

—¡Como sea! Le dije y ya, y la muy creída me da una cachetada, si ella fue en primera la que se me insinuó— se excusó Tom.

—Las chicas con algo…complicadas—dijo con una risita Bill al imaginarse a Tom con cara de asombro debido al golpe.

—En eso estoy de acuerdo contigo…ojala y hubiera una chica que me entendiera como tú… ¿existirá Bill?—a Bill se le encogió su corazón al escuchar ese comentario de su hermano no se imaginaba a alguien que entendiera como él a su hermano y no quería ni imaginárselo. Era algo único y especial entre ellos.

—¿Bill? ¿Otra vez en la luna?— dijo Tom, mirando a su hermano.

—Lo siento Tom, es que ando algo distraído— nervioso le contestó Bill.

—¿Por tu amor secreto?—preguntó Tom haciéndole burlas.

—En realidad… estoy cansado, voy a tomar una pequeña siesta—Bill se levanto a pesar de las quejas de su hermano mayor, agarro la libreta y se metió a su habitación cerrando con seguro.

—¿¿Tú también con tus complicaciones?? ¡Aaah! Como quieras, voy a pasearme por ahí—fue lo ultimo que escucho Bill antes del puertazo. Miro otra vez el texto y se decidió en acomodarlo al fin.

“Hola…

Continúa…

Vamos al final 😉 ¿Qué pasará? ¿Lo confesará?

por admin

Traductora del fandom

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