
«Hola» Fic TWC de Mond
Capitulo II: «El poema»

Miró otra vez el texto y se decidió en acomodarlo al fin.
“Hola,
Pasas cerca de mi puerta
Me devuelves amablemente el saludo
¿Soy yo a quien buscas en este mundo?
No, aun no lo soy. Y se va tu silueta.
Otro día mas, ¡Hola!
El saludo que nos intercambiamos
Hoy soñé que en la eternidad nos besábamos
Tu sin saberlo, y yo sin poderlo decir
Pero tengo miedo a que me odies, tengo que mentir.
¡Hola!
En mi interior te pregunto
¿Sientes la soledad a tu alrededor?
O será que tu corazón ya encontró el amor
¡Salgan palabras! es inútil, me quedo como tonto.
Esta vez, no diré Hola
Quiero saber los secretos de tu alma
Encontrar ahí, la manera de a ti entregarme
La importancia que tienes, el como me brindas calma
Dame la duda, de que quizás, puedas amarme.
Debo comenzar con dos palabras
Para que entiendas lo demás que brotara
De la herida de mi cara
Que ya no adivines nada, y certeramente lo sabrás
El inicio… debo comenzar, dar el paso
La búsqueda del valor antes de otro ocaso
Estas por pasar cerca de la entrada
Me quedo en shock al sentir mas cerca tu llegada.
¡Hola!
Mi saludo, con tu sonrisa contestas
¿Soy yo el que buscas? En silencio pregunta mi amor
Te alejas, dándome un no como respuesta
Anhelo roto, otra vez por mi estupido temor.
¡Hola!…
Te amo…solo esas palabras logran escapar
Del interior de mis pulmones con dificultad
Cierro mis ojos, para el impacto de tu frialdad
¿Debí resignarme a que nunca me ibas a amar?
Mi corazón esta en mi mano,
Estoy aquí… para ti, estático
Aunque tú no lo sepas
O tal vez no quieras
Estar contigo amándote, sueño triste romántico.”
—Terminé… ahora el nombre…mm…ja,ja fácil: Hola. No creo que Tom acepte esto pero… me arriesgaré— la noche llego sin tener conciencia del todo ese chico salio de la habitación para encontrarse a Gustav y Georg jugando videojuegos, Tom estando con ellos criticando cada movimiento que hacían según él que estaba mal.
—Tom… podrías venir—dijo Bill con una voz algo extraña a lo que los tres voltearon haciendo que Georg y Gustav chocaran en el videojuego.
—¡MALDICION!—Dijeron estos últimos al unisono.
—Claro Bill, enseguida voy—Bill se metió nuevamente a su habitación parado junto a la puerta de su cuarto, Tom penetro la habitación y Bill cerro la puerta.
—Puedes leer mi canción… luego me preguntas lo que quieras, y después… lo que prometiste—dijo Bill sentándose en la cama tomando una de sus almohadas y abrazándola.
—Y ¿me vas a decir la verdad de lo que sea qué te pregunte?—Bill asintió, no viendo a su hermano a los ojos y cubriéndose la mitad de la cara con la almohada, Bill no quería que su hermano mayor se diera cuenta de… algo que le estaba pasando.
Hubo un lapso de silencio en lo que Tom pasaba los ojos por las letras de la canción compuesta por su hermano, había pequeñas reacciones en su cara en las que Bill se fijo muy bien pero no estaba seguro de su significado.
—Mm… vaya, empecemos con el interrogatorio… ¡¿TÚ FUISTE EL QUE CAMBIO MI PUDIN POR LODO CUANDO ESTABA ENFERMO DE GRIPE?!— gritó Tom.
—¡¡Tom!! Dije preguntas sobre la canción, no sobre pequeñas cosas sin importancia del pasado—dijo Bill riéndose al recordar la cara de ansiedad que tenia su hermano al comer esa bola de chocolate que solo empalagaba a Bill, siempre que su madre les preparaba eso Bill sólo comía un poco, Tom se comía la mayoría y después perseguía a Bill por toda la casa para darle sus besitos de chocolate. Así que un día que Tom se enfermo mucho de gripe, tanto que no podía ni respirar por su nariz cambio el pudín por lodo, Tom tenia hasta estrellitas en sus ojos al ver ese “manjar” frente a él y un segundo después que ya estaba en su boca lo escupió por todos lados, Bill se reía a carcajadas y Tom corrió al bebedero para enjuagarse su boca.
—¿¿Sin importancia?? ¡Fue un cruel trauma!—siguieron riéndose un rato, hasta que Tom pregunto —Y… ¿a quién va dedicada la canción?… ¿conozco a esa persona?— cuestionó el mayor.
—Podría decirse que si— contestó Bill.
—¿Cómo que podría?—preguntó Tom, —¿Si o no?
—Bueno, si— respondió Bill, sintiendo que su corazón latía más fuerte.
—Ah… es todo lo que quería saber— acabo de decir Tom.
—¿No te da curiosidad saber el nombre de esa persona Tom?—Tom negó con la cabeza.
—Es tu vida… está bien mientras que esa persona no te haga sufrir, además… no quiero saberlo por otras razones más— dijo Tom.
—¿Por qué razones?— cuestionó el menor de los gemelos.
—¿Quieres que cambiemos tu premio por un cuestionario sin limites?—preguntó el mayor a Bill, para Bill eso sonó tentador pero… tal vez ni siquiera obtendría eso que tanto soñaba.
—No…— dijo Bill.
—Pues dime, ¿qué quieres que haga?— preguntó con curiosidad Tom.
—No quiero que pongas resistencia— dijo Bill.
—¿A qué?—preguntó Tom confuso,su hermano ya estaba actuando muy raro y misterioso.
—Lo que sea que haga, tú no te resistas, es todo lo que te pido— sin decirle más, le contesto su hermano.
—Ja,ja, de acuerdo, quieres grabarme en una pelea contigo en la que tu ganes para que se los presumas a nuestros amigos—Bill negó con la cabeza
—Es sólo algo entre los dos— respondió Bill.
—Mm… está bien— Aceptó Tom.
Bill saco una mascada de su cajón, una de color negro con algunas estrellas blancas. Se la puso alrededor de sus ojos a su hermano mayor.
—¿Qué haces Bill?— Cuestionó Tom.
—Ahora te enteraras, no te impacientes—Tom guardo silencio, eso se volvía interesante, fuera lo que fuera a hacer su hermano.
Bill se levantó y apagó las luces, se sentó frente a su hermano observando el rostro de su hermano y acercando sus dedos a la boca de su hermano pero sin tocarla siquiera.
—Piensas dejarme así todo el rato ¿o qué?— de pronto Tom no se sentía del todo cómodo con la situación.
—Tú sólo quédate así ¿quieres?—Tom guardo silencio torciendo un poco su boca y empezó a jugar con su percing moviéndolo con su lengua.
Admirando cada gesto, cada movimiento, estaba Bill, dudoso ya en ese momento de hacer lo que tenia planeando desde que la oportunidad se presento. Bill puso su mano totalmente sobre la mejilla de su hermano, Tom no dijo ni una sola palabra, sólo tuvo una pequeña reacción debido a la sorpresa del contacto.
La voz de Bill se escuchaba levemente, como si estuviera tarareando una canción. Quizás el ritmo de la canción que había compuesto.
Pego su frente con la de Tom. Ya estaban respirando del mismo aire. Bill tomo de las muñecas a Tom, y las acerco al borde de su playera negra, tocando un poco de la piel que estaba debajo. Tom trago un poco de saliva.
Con las manos de Tom, Bill subió su playera dejando que las manos de su hermano tocaran su vientre, su pecho, toda la piel que cubría su playera. Tom quería hacer algo, pero no podía romper la promesa que había hecho a su hermano…
Bill hacia pequeños ruidos, se acerco mas al cuerpo de Tom, dejo sus manos un rato para quitarse completamente la playera. De eso ya estaba enterado Tom, que al no poder ver su oído se agudizaba mas y el perfume que tenia la piel de Bill se hacia más presente en la atmósfera. Él quería tanto moverse… pero no tenía opción, tenia que soportar un poco más.
—Arrimate un poco más a mi—dijo Bill al oído de su hermano, pero Tom no dijo nada. —¡Tom!…aah… está bien—se escucharon los resortes del colchón cuando el cuerpo de Bill se paro, y Tom sintió de sorpresa un empujón haciendo que cayera de espaldas a la cama.
Escuchó claramente los pasos de los pies descalzos en la alfombra que daba Bill, justo al lado opuesto de donde estaba, un jalón en ambos brazos fue lo que sintió después…nada, por un minuto no escucho nada, sentía que Bill lo había dejado abandonado pero aspiro el aire de aquella habitación…aún estaba el olor que solo Bill poseía.
—Sé que estás ahí Bill. ¿Qué andas parado sin hacer nada?—Bill no respondió nada, mitad era verdad, estaba parado pero si estaba haciendo algo, estaba quitándose el pantalón e imaginando el cuerpo de su hermano bajo la ropa, no tenia que imaginarlo en realidad ya que tenía el recuerdo de cada parte del cuerpo de Tom en su memoria.
Tom escuchó otra vez los resortes del colchón ahora contraerse, seguro que el cuerpo de Bill estaría junto a él, sintió como se acercaba… ahora algo de peso estaba encima de su cuerpo.
—¿Bill?—No obtuvo respuesta, pero sintió el calor subir en todo su cuerpo cuando Bill metió sus manos debajo de la ropa de este. Después de recorrerla un rato con sus manos, subió la gran playera roja. A Tom le dio un pequeño escalofrió cuando sintió en su piel la húmeda lengua de Bill delineando su vientre.
—Ah…—Tom no pudo reprimir ese gemido cuando Bill ya estaba un poco debajo de su ombligo. Bill se detuvo al escuchar ese sonido, Bill estaba entre las piernas de su hermano, puso sus brazos a los lados evitando el contacto entre sus cuerpos, ese sonido lo había excitado bastante. Si seguía… no iba a parar, al menos a su hermano le estaba gustando, quito rápidamente la playera de su hermano para juntar sus pechos desnudos, era un calor que quemaba… era como tocar el fuego, era deseo puro.
El menor tomo las manos de su hermano nuevamente, poniéndolas justo sobre sus piernas, subiendo poco a poco hasta llegar a su…
—¡Bill!…tú estas…—dijo Tom sin poderlo retener, al sentir la erección que ya tenia Bill.
—Silencio hermano—ordenó Bill besando a Tom en su cuello, mordiéndolo, raspando un poco su piel con sus colmillos.
Tom ya no pudo resistirse más y puso sus piernas alrededor del cuerpo de Bill, acercando sus caderas a su cuerpo.
—Tú… prometiste que…—dijo Bill lo más sonrojado posible.
—Ya no puedo resistirme Bill, quiero sentirte también—Tom se quito la mascada, agarrando el rostro de su hermano, atrayéndolo hacia él y besándolo desesperado, Bill le correspondió de la misma manera. Separándose después de un rato por la falta de aire, rozaban sus cuerpos con más rapidez y fuerza. Bill se acerco al oído de Tom, mordiéndolo y lamiéndolo, entre jadeos le dijo:
—Tom…ah, ¿sabes para quien es la canción?— mencionó.
—Eso no me importa ahora…— dijo Tom.
—Es para ti…—Tom paro en seco las caricias que brindaba a su gemelo al decir eso.
—Tú… ¿me amas Bill?— preguntó sorprendido Tom.
—Si…si no lo sospechabas ¿por qué me correspondes todo lo que te hago?— dijo Bill a la vez preguntándose a si mismo el motivo que tendría su hermano.
Tom se quedó en silencio… tenia que ser sincero de la misma manera que lo fue Bill
Bill cerró sus ojos, temeroso al igual que la canción de lo que podría pasar, de que la bofetada que le diera la realidad no pudiera resistirla su corazón, que se rompería tanto que se haría polvo. Al estar con tantas chicas, Tom le había roto el corazón muchísimas veces pero la esperanza seguía en él…
—Sea como sea…estoy para ti Tom, siempre—pronuncio Bill aún con los ojos cerrados, fuera lo que fuera que dijera su hermano más allá de lo que fuera esto que había pasado… él seguiría amando a su gemelo porque aunque intentara…jamás podría odiarlo. Lo amaba demasiado. No podría decirle un «Hola» como de costumbre, dolería… pero había hecho algo, y de eso no se arrepentía… «¡Hola Tom! ¿Podría decirle eso la mañana siguiente sin que el lo mirara de una forma fría?» pensaba Bill.
«Habla ya» pensó Bill.
En ese instante su relación cambiaria pero… los sentimientos de Bill no. Porque era ese amor lo que le hacia sentirse vivo, aunque matara un poco cada día el no saberse correspondido, lo soportaría… si podía ayudar a Tom.
“No quiero decirte adiós” Pensaba Bill, “Solo déjame repartirte un hola, como cada mañana”
El menor se paró de aquella cama, encendiendo la luz.
—Vete… no me digas ya no me digas nada— dijo Bill.
—Pero…Bill— trataba de decir Tom. Su hermano menor sonrió sinceramente.
—Prométeme que me dirás hola por la mañana al pasar por mi puerta abierta.
—¿Qué?—Tom se sentó en la cama, observando el rostro sonriente de su hermano.
—Por favor… sólo hazlo, y… perdóname— dijo Bill.
—¡Es que…Bill!— pero Bill no dejaba terminar a su hermano mayor.
—¡Tom!…Ve a dormir…—eso lo dijo mas en tono de suplica que de orden el ya triste y resignado de Bill, Tom agarró su playera del piso y se dispuso a salir. Bill cerró rápidamente la puerta respirando lentamente y convenciéndose a si mismo que lo que había hecho estaba bien. “Somos hermanos, y de ahí no cruzara mi corazón jamás…aunque sea lo que mas quiera” fue el pensamiento de Bill, antes de acostarse y dejar su mente en divagaciones sin sentido. Soñando con el saludo de cada mañana de su hermano gemelo.
F I N
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