Fic de elvisfan. Traducido por MizukyChan

Capítulo 3

Bill se sentó sobre Artax, un caballo gris pálido y nerviosamente torció las manos mientras Tom ascendía unos cortos peldaños de madera junto a Cadoc.

Tom, por favor, ten cuidado.

Prácticamente crecí arriba de un caballo, Bill —El rastudo tomó las riendas en su mano, mientras se ponía cómodo en la montura de Cadoc—. Aunque no puedo recordar la última vez que tuve que usar un bloque para subirme a uno.

El doctor dijo…

También estaba en la habitación, Bill, sé lo que dijo —Tom chasqueó al chico sin pensarlo y, de inmediato, lamentó la dureza de su tono cuando vio el ceño apretado de Bill—. No soy un muy buen paciente, ¿verdad? —Dijo como disculpa.

Bill resopló—. No eres un paciente muy paciente, eso es seguro.

No estás equivocado —Tom le dio un golpecito a su caballo con el pie y cabalgó junto a Bill fuera del establo—. Si fuera por mi, habría estado galopando en Cadoc un día después de haber despertado.

Y lo habrías espantado. Te habría arrojado y probablemente habrías caído sobre tu hombro…

Y me habría puesto más intolerable —bromeó Tom.

Bill bajó la cabeza, pero Tom pudo ver la pequeña sonrisa que tenía.

No eres tan malo.

Se detuvieron justo fuera de las murallas del castillo.

¿A dónde vamos? —Preguntó Bill.

Escoge tú —Tom se alzó de hombros—. ¿A dónde te gustaría ir?

.

Tom escuchó el río antes de verlo, tomaron una curva por el gastado camino y vieron el agua espumosa que caía de un grupo de rocas. El pasto a ambos lados era brillante y verde y parecía extenderse por millas.

Ya veo por qué te gusta este lugar —los ojos del rastudo escanearon el horizonte, no viendo nada—. Nunca había escuchado tanta calma.

La tierra de mi padre se extiende en un par de kilómetros más —explicó Bill, bajándose del caballo—, pero es raro que alguien cabalgue tan lejos.

El pelinegro se puso de pie junto a Cadoc, puso su mano en el codo de Tom, mientras éste pasaba una pierna por encima y se dejaba caer en el césped. Quedaron separados por pulgadas y Bill desvió la mirada de Tom cuando un pensamiento preocupante llegó a su mente. Miró a Cadoc, ahora podía verlos a ambos por encima del hombro, luego volvió a mirar a Tom.

¿Cómo vas a volver a…?

Deja de preocuparte —Tom tomó su mano, mientras guiaba a Bill cerca del agua—. Tengo otro brazo. Ahora muéstrame a donde te gustaría ir.

El pelinegro lo llevó hasta el borde del agua y se detuvo, frunciendo el ceño ante la húmeda alfombra de arena y guijarros, un par de pies debajo de ellos.

Usualmente sólo salto, pero…

Bill jadeó cuando Tom saltó al suelo bajo ellos. El rastudo sonrió hacia arriba, e hizo una reverencia.

¿Ves? —Bromeó Tom—. Llegué abajo, solito.

Bill trató de mirarlo feo cuando aterrizó, pero la sonrisa de Tom le demostró que era imposible.

Bueno, tomaremos el camino largo de regreso —Bill dio un paso y luego se detuvo—. ¿Cómo está tu…?

Una pequeña punzada cuando aterricé —admitió el rastudo—. Nada de qué preocuparse.

Bill se mordió el borde del labio, pero no dijo nada. En cambio, llevó a Tom a un punto donde había un hueco en la orilla del río con el suelo sobre ellos formando una saliente. Tom se agachó y se sentó junto a Bill en el pequeño espacio.

Cuando era pequeño, llamaba a este lugar mi caverna —contó Bill—. Me gustaba pretender que me escondía del enemigo. Todo era muy emocionante —le dio una mirada a Tom, quien lo miraba de vuelta con una pequeña sonrisa—. Probablemente piensas que es tonto.

No más tonto que yo, Georg y Gustav, peleando con espadas de madera cuando éramos pequeños —respondió Tom—. Y nunca tuvimos un lugar como este, para escondernos de los otros.

¿Es Gustav tu hermano?

Técnicamente no —Tom negó con la cabeza, mientras observaba una pequeña lagartija que corría cerca de ellos—. Él es el hijo de Lord Trumper y crecimos juntos. Es un año mayor que Georg y yo.

Bill asintió como si comprendiera, pero arrugó el ceño confundido.

¿Tom, qué quisiste decir… cuando dijiste que eras el hijo de nadie?

El rastudo estudió el borde del agua que estaba a un par de pies de distancia y se inclinó contra la pared de tierra tras ellos.

Mi padre murió cuando tenía cuatro —explicó—. Mi madre no tenía familia y nadie que la ayudara conmigo, así que… un día esta mujer vino a nuestra casa y mi madre me dijo que iba a vivir en el castillo y que sería el compañero de juegos del hijo de Lord Trumper. Pensé que ella iba avenir con nosotros, pero esta mujer me alejó de ella y la llamé a gritos… hasta que ya no pude ver nuestra casa.

Los ojos de Bill estaban muy abiertos y brillantes—. ¿Alguna vez volviste a ver a tu madre?

Volví a nuestra casa una vez —Tom arrugó el ceño ante la tristeza en los ojos de Bill—. De hecho, huí dos días después de que me fui. Ella ya no estaba y no la he visto desde entonces.

Pero… ¿ahora eres feliz?

Lo soy —Tom asintió—. Georg y Gustav son tan cercanos a mi como cualquier hermano puede ser. Lord Trumper es un hombre justo y honorable y me considera como su propio hijo —Tom sonrió y no pudo evitar jactarse—. Y soy el capitán más joven del ejército de Coburg de los últimos cien años.

Bill regresó su sonrisa—. ¿Qué tan joven?

Veintidós —el rastudo tomó una piedra suave y la envió saltando por el río con un movimiento de muñeca—. He sido soldado desde que tenía dieciocho, sólo porque Lord Trumper no me dejó unirme antes que eso.

Bill trató de lanzar una piedra, pero falló miserablemente. Observó a Tom un rato y finalmente fue capaz de lanzar una piedra que dio un bote antes de hundirse.

Yo, en realidad, no soy muy cercano a nadie, salvo a mi hermana Natalie —Bill se sentó contra la pared y subió las piernas—. Supongo que mi madre es lo suficientemente agradable. Rara vez veo a Andreas y a mi padre, excepto en la cena. Y también tengo un sobrino —esto puso una sonrisa en los labios del pelinegro—. Él tiene casi dos años, pero Charlotte tiene miedo que cualquier cosa le haga daño, así que en realidad no puedo jugar con él apropiadamente.

¿Charlotte es la esposa de Andreas? —Tom supuso.

Bill asintió—. Ella está esperando otro, para el final del verano. Y estoy segura que Natalie quiere quedar embarazada lo antes posible —rió.

¿Y tú qué quieres hacer?

Bill miró a Tom a los ojos, considerando la pregunta, luego se alzó de hombros y tomó una piedrecilla.

En realidad no tengo que decidir —arrugó el ceño—. Mi padre ha planeado mi vida por mi.

Antes de que Tom pudiera decidir si esa era una respuesta o una afirmación, Bill se levantó y salió de su caverna. Tom lo siguió y encontró a Bill mirando a la tierra vacía ante ellos. Tom pasó la mano por el brazo del chico, consolándolo.

¿Todo bien, Bill?

Por supuesto —la sonrisa de Bill no llegó a sus ojos—. ¿Estás listo para regresar? No quiero que te canses demasiado.

En realidad no estoy…

Estoy seguro que Bess estará feliz de alimentarnos.

La sonrisa del pelinegro fue más genuina esta vez, iluminando todo su rostro, en opinión de Tom. Con un movimiento del brazo, Tom dejó que Bill guiara el camino.

&

Bill separó el trozo de pan que tenía en las manos y arrugo el ceño ante las risas que lo rodeaban.

¡Los perros del amo no se acercaron a él en semanas! —Bess se apretó el estómago mientras reía—. El más viejo gruñía cada vez que veía a Bill ¡hasta el día en que murió!

¡Eso fue años atrás! —Gritó Bill—. Y en realidad sus colas nunca estuvieron en llamas, sólo… cerca. Y he estado perfectamente bien con los perros de mi padre desde entonces.

Sí, cariño, es cierto —Bess le dio un apretón cariñoso al hombro de Bill—. Ciertamente has crecido mucho estos últimos años. Pero antes…

Tom rió, mientras tragaba el último pedazo de jamón frío—. ¿Tú siempre tuviste que hacer una doble revisión del azúcar y la sal?

Bess rió tan fuerte que lágrimas salían de sus ojos y Bill se cruzó de brazos, enfurruñado.

He estado cuidado de un humano por casi una semana —murmuró—. Y nadie parece apreciar eso.

¡Yo sí! —Los ojos de Tom se abrieron, viendo al pelinegro—. Bill, yo, por primera vez estoy feliz de que tu familia necesitara una forma de mantenerte ocupado —sonrió al ver que Bill parecía determinado a mantenerse enfurruñado, se estiró, cruzando la mesa, para tocar el bicep del chico—. ¿Aún somos amigos?

No lo sé —Bill desvió la mirada, luego levantó la cabeza, volteando hacia otro lado—. ¿Vas a seguir molestándome?

Tom sonrió de lado—. Bess comenzó.

Con un chillido, Bess agitó una toalla con dirección a la cabeza de Tom.

Ve si te vuelvo a alimentar —mirando el plato vacío de Tom, ella intentó quitarlo—. Todavía queda un poco más de venado, si quieres. O algo de pato.

No más, Bess —Tom puso una mano en su estómago, demasiado lleno—. Te lo ruego.

Bill sonrió de triunfo, cuando Tom fue incapaz de esconder un bostezo. Tom arrugó el ceño ante el joven al levantarse de la mesa.

Ni una palabra, Bill.

No he dicho ni una palabra —Bill respondió con dulzura. Giró hacia Bess, quien estaba claramente decepcionada de no tener a nadie más a quien alimentar por el momento—. Discúlpanos, Bess. Creo que el paciente necesita una siesta.

Subieron por las escaleras hasta la parte principal del castillo, topándose con la madre de Bill en el corredor. Ella parecía genuinamente complacida de ver a Tom.

Veo que está mejor —observó—. ¿Bill está cuidando bien de usted?

Sí, señora —Tom asintió—. Gracias por ponerme a su cargo.

Estamos felices de poder ayudar —Simone miró a su hijo menor—. Bill, no lo estás cansando, ¿verdad?

Ambos chicos compartieron una sonrisa y Bill negó con la cabeza, mostrando sus grandes ojos de siervo.

No, señora.

Bien, Tom —con otra mirada escéptica a su hijo, Simone regresó la sonrisa a Tom—. Si te sientes con ganas, eres bienvenido a cenar en el salón esta tarde.

El rastudo parpadeó sorprendido—. Gracias, señora, estaré honrado.

De regreso a su habitación, Tom estuvo más que feliz de dejarse caer en su cama.

Tienes bastante tiempo para descansar antes de la cena —le aseguró Bill—. Vendré a buscarte cuando baje al salón.

Tom simplemente asintió, sus ojos ya se estaban cerrando cuando su cabeza se hundió en la almohada. Bill cerró la puerta silenciosamente cuando se fue y se topó con Natalie cuando iba a su propia habitación.

¡Ahí estás! —Natalie tenía un brillo travieso en los ojos—. ¿Dónde has estado toda la mañana? O debería decir, ¿con quién has estado?

&

Después de recibir sólo asentimientos superficiales de Andreas y su padre, Tom se sorprendió bastante por la emocionada chica rubia, que Bill presentó como su hermana.

Hubo una gran conmoción cuando los guardias te encontraron, ¿sabes? —le informó Natalie—. Todos están contentos de ver que estás tan bien ahora. Vi tu caballo en el establo, es un animal hermoso. ¿Cuánto tiempo te quedarás con nosotros?

Oh, um… —A Tom le tomó un momento darse cuenta que Natalie se había detenido. Vio como Bill sonreía por encima del hombro de su hermana—. No estoy seguro, en realidad.

Natalie jadeó—. ¡Oh, tienes que venir a mi matrimonio! ¿Puede, madre? —Natalie hizo un puchero a su mamá—. ¿Por favor? Habrá tanta gente ahí, no será una molestia ni nada.

Supongo que estará bien —Simone miró de su emocionada hija a Tom y de vuelta—. Si él quiere.

¡Oh, sí! —Natalie apretó el bicep de Tom—. ¡Tienes que! ¡Por favor, di que vendrás, Tom!

Tom sonrió ante los grandes ojos esperanzados de Natalie—. Estaré feliz de ir.

Bill tomó su lugar acostumbrado en la mesa, entre Natalie y Charlotte y sus ojos, sutilmente escanearon la habitación. Rápidamente encontró a Tom al final de una mesa larga, rodeado por los caballeros del Castillo de Leipzig. Estaba riendo ante algo que se había dicho y parecía estar disfrutando. Tom asintió, estando de acuerdo con alguien y sus ojos pasearon por la mesa, hasta el final del salón. Encontró a Bill y compartieron una sonrisa. Bill se sirvió una generosa cantidad de pato asado y volvió a mirar hacia la mesa de los caballeros, se sintió sonrojar al ver que los ojos de Tom estaban puestos en él. Estiró una mano para tomar una fuente con papas hervidas y Natalie se inclinó hacia él, suspirando.

Él es bastante atractivo, ¿verdad?

Bill le dio un golpecito bajo la mesa, con el pie—. Tú no deberías darte cuenta lo guapo que es otro hombre, Natalie.

Y tú tampoco —Natalie descubrió otra mirada entre su hermano mayor y el, obvio, objeto de su afecto—. Ustedes se gustan —susurró—. Para bien o para mal, creo que es dulce.

& Continuará &

Notas de elvisfan: los comentarios son como salir de compras un sábado.

MizukyChan: Natalie no debe mirar a otros hombres porque se va a casar, pero ¿qué pasa con Bill? ¿Por qué no puede mirar tampoco? Chan, chan, chan, lo sabremos muy pronto. Gracias por seguir apoyando esta traducción y no olviden enviar su amor a la autora original, elvisfan.

por Mizuky

Traductora del fandom

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