Fic de elvisfan. Traducido por MizukyChan

Capítulo 21

Tom ajustó la silla de montar y dio una palmadita en el hocico de Cadoc antes de volverse hacia el chico que, en esos momentos, hacía pucheros en un banco cercano.

No será mucho tiempo —prometió, poniendo a Bill de pie—. Sólo unos pocos días.

Lo sé —Bill le permitió a Tom abrazarlo apretadamente, pero absolutamente se negó a poner sus brazos alrededor de él—. Pero no me gusta cuando te vas.

Tom inclinó su cabeza, presionando un beso suave en los insensibles labios de Bill.

Yo tampoco disfruto irme —respondió Tom—. Pero admito que disfruto la atención adicional cuando lo hago —llevó los labios al oído de Bill—. Después de nuestra cálida despedida de esta mañana, no puedo esperar a ver cómo me recibes de vuelta en casa.

Finalmente Bill sonrió, abriéndose rápidamente cuando Tom trató de darle otro beso. Se deslizó profundamente en la boca de Tom, sólo para alejarse abruptamente cuando sintió un par de manos que viajaban hacia el sur de su espalda. Agachó la cabeza, mirando a todas las personas a su alrededor y dándose cuenta que nadie les estaba prestando la menor atención.

Y no estaré solo —le recordó—. Gustav estará aquí y Dillon.

Tom miró hacia el grupo de personas que en esos instantes entraba cabalgando al patio.

Como también otro visitante —agregó.

Bill miró por encima del hombro, con los ojos muy abiertos. Se alejó de Tom con un chillido y corrió hacia su hermana pequeña.

¡Natalie! —Rápidamente envolvió a la rubia en un apretado abrazo—. ¿Qué estás haciendo aquí?

Frederic insistió —respondió la chica, mirando a su marido con adoración—. Dijo que odiaba la idea de que estuviera sola en ese gran castillo sin él. —Ella pasó su brazo alrededor de Bill y juntó sus cabezas—. Es tan protector conmigo —murmuró—. El otro día estaba cabalgando con dos de mis damas y fuimos atrapadas por la lluvia. Estaba a punto de enviar a algunos de sus hombres a buscarnos cuando finalmente volvimos a los establos. Así que cuando estaba haciendo planes para unirse a nuestro hermano y Lord Trumper, insistió en que yo viniera y me quedara contigo, mientras todo el mundo está lejos.

Ella envió una sonrisa a Tom, que se acercaba a ellos, y sonrió cuando Tom deslizó un brazo apretado alrededor de la cintura de Bill.

Es muy agradable verte de nuevo, Tom —le dijo la chica—. Mi hermano parece estar en buena forma y sólo puedo suponer que es por tu causa.

Hago lo mejor que puedo —Tom se encogió de hombros, dejando un beso a la mejilla de Bill—. Usted se ve muy bien, Lady Albrecht.

Oh, por favor —Natalie le dio una palmada al brazo de Tom—. Sigo siendo Natalie para ti. Después de todo, somos prácticamente familia.

Tom fue llamado por uno de sus hombres y Natalie tomó la mano de Bill, llevándolo de regreso al banco que acababa de desocupar.

¿Eres feliz, Bill? —Preguntó ella, mirándolo a los ojos—. ¿Verdaderamente feliz?

¡Por supuesto! —La sonrisa de Bill creció—. ¡Tom es maravilloso, Natalie! Él me ama, y yo lo amo tanto… ¡Ni siquiera sé cómo explicarlo! ¡Solamente lo hago!

Muy pronto, un Bill haciendo pucheros, volvía a estar en brazos de Tom y Natalie sollozó cuando se lanzó sobre su marido.

Diviértete mientras estoy lejos —mandó Tom—. No sólo te sientes triste con Natalie todo el tiempo.

Te tienes muy en alto, Tom —Bill soltó una risita—. Asumiendo que porque no estarás aquí, yo estaré triste.

Ya veo —Tom rió, dejando un beso final en el cuello del pelinegro—. Entonces, evita que tu hermana esté muy triste.

Bill miró a su hermana, cuyos hombros temblaban con lágrimas desesperadas.

Haré lo mejor que pueda.

&

Creo que el lavanda es mi vestido favorito —Natalie consideró el tema a mano mientras mordisqueaba una rebanada de pan—. Aunque el azul oscuro es particularmente agradable y realmente más adecuado para una ocasión más formal. Y tengo el vestido más hermoso color verde mar, que Frederic dice combina maravillosamente con mis ojos —miró a su hermano a tiempo de ver que rodaba los ojos y compartía una sonrisa con Dillon—. ¡Paren eso! —espetó—. Fingí interés cuando me mostraste todos tus zapatos, ¡lo menos que podrías hacer es devolver el favor!

Dillon resopló—. Ella tiene un buen punto, Bill.

Lo siento, Natalie —respondió el pelinegro—. Tienes razón. ¿Cuántos vestidos tienes?

¡Más de una docena! —Exclamó Natalie—. ¡Y voy a recibir más pronto! Frederic me mostró un precioso terciopelo que acababa de llegar de… —ella arrugó el ceño y luego se alzó de hombros—. De donde sea que trae el terciopelo, supongo —terminó su pan y tragó el resto con su vino—. ¿Te gusta hacer el amor, Bill?

Los ojos de Bill se abrieron de par en par y casi se ahogó con su propia bebida, mientras Dillon recordó de repente una carga de leña que necesitaba traer. Bill no creía que hubiera visto a su amigo moverse tan rápido.

¿Por qué? —Tosió—. ¿Por qué preguntas?

Sólo me pregunto —Natalie suspiró—. Yo no lo disfruto particularmente, para ser perfectamente honesta. Pero, ¿de qué otra forma voy a tener hijos? Mis damas dicen que aprenderé a disfrutarlo, y Frederic siempre es tan amable conmigo —Natalie miró a su hermano—. ¿Cómo es contigo y Tom?

Bill buscó en cada rincón de su cerebro una manera de salir de esta conversación, pero no pudo pensar en ninguna.

Yo… bueno… —tartamudeó—. A mi… si me gusta.

Natalie abrió mucho los ojos—. ¿De verdad? —Se inclinó sobre la mesa—. ¿Qué tanto?

Bueno… Tom… —los ojos de Bill rogaban por clemencia—. ¿De verdad tenemos que tener esta conversación, Natalie?

Los hombros de Natalie se hundieron—. Sólo estoy curiosa —hizo un puchero—. Además, siempre nos contamos todo.

Lo sé —Bill suspiró—. Está bien. Me gusta mucho.

Natalie parecía absolutamente sorprendida—. ¿De verdad? —susurró—. ¿Con qué frecuencia lo hacen? A Frederic le encantaría hacerlo todos los días y, a veces, todo lo que puedo hacer es que espere hasta que nos hayamos acostado por la noche.

Nosotros… lo hacemos bastante seguido —Bill sentía que su cara se calentaba—. Algunas veces, más de una vez al día.

¡No! —La chica quedó con la boca abierta—. Quieres decir… ¿no sólo cuando están en la cama?

Bill se mordió el labio ante ese recuerdo en particular—. El otro día hicimos el amor en el lago.

Natalie jadeó—. ¿En el suelo?

Y una o dos veces en los establos.

¡Bill, no!

El pelinegro resopló—. Te puede picar un poco.

¡Nunca había escuchado algo así! —Exclamó Natalie—. ¿Y lo disfrutas? En otros lugares, quiero decir.

Bill asintió ansioso—. Mucho.

Y Tom… —Natalie se acercó más—. ¿Te duele… cuando él…?

¡Cachorros! —Bill saltó de su silla—. ¡Te mostraré los nuevos cachorros!

&

¡Oh, Bill, son adorables!

Se sentaron en una manta en el establo, viendo cómo una camada de seis cachorros moteados gris y blanco se peleaban entre sí por una oportunidad de almorzar. El séptimo, más pequeño que los demás, gemía mientras trataba de subir sobre sus hermanos y hermanas.

El pequeñito es mi favorito —Bill sujetó a uno de los otros, y puso al más pequeño en su lugar—. Le he llamado Copper. Vengo aquí unas cuantas veces al día para asegurarme de que tenga suficiente leche. Los otros pueden ser unos cerditos a veces —explicó mientras frotaba la espalda de la mascota—. Casi he convencido a Tom para que se quede en nuestra habitación una vez que tenga la edad suficiente para dejar a su madre.

Natalie sonrió soñadoramente a todas las bolitas de pelo—. No puedo esperar a ser madre —dio una mirada a su hermano—. Creo que ya estoy embarazada, Bill.

Sólo han pasado un par de semanas, Natalie —le recordó Bill.

Natalie bufó y levantó la nariz—. Una mujer sabe, Bill.

El pelinegro resopló—. Tal vez deberías encontrar una mujer para preguntarle.

&

Mi muy querido hijo.

Por favor, perdóname por no haber escrito antes. No me atreví a intentarlo, ya que tu padre prohibió que alguien dijera tu nombre en su presencia, y mucho menos tuviera algún tipo de comunicación contigo. Ahora ya habrás oído hablar de la muerte de tu padre, y siento mucho que sus últimos pensamientos sobre ti fueran de ira. Mis intentos de persuadirlo de que tú podrías ser feliz con Tom cayeron en oídos sordos.

¿Eres feliz, cariño? ¿Tom te trata bien? Por mucho que desapruebe tu elección, porque dudo que un capitán pueda proporcionarte la vida a la que estás acostumbrado, espero su felicidad.

Tu hermana está bien. Ella escribe a menudo, y ambos estamos ansiosos por tener noticias de…

Oyendo una conmoción en el corredor, Bill saltó de su silla. Las visiones del regreso anticipado de Tom desaparecieron rápidamente cuando un suave clic lo hizo girar. Una puerta estrecha en la pared, completamente desapercibida hasta ahora, se abrió lentamente, revelando un par de oscuros ojos que Bill había esperado no volver a ver jamás. El hombre se burló cuando los ojos de Bill se abrieron de miedo.

Hola otra vez, pequeño.

& Continuará &

¡Oh, mierda!

por Mizuky

Traductora del fandom

Un comentario en «Guerrero 21»
  1. XD que Natalie y su pregunta sobre el sexo. Es lindo saber que su esposo es un buen hombre que la quiere, protege y consiente, igual que Tom con Bill.
    Quedé aterrada con este final D: estoy muy segura que es el cerdo de Anis y no quiero ni pensar en lo que puede pasar, aunque me tranquiliza saber que no hay «violación» en la lista de advertencias del fic, ¿pero y si me llevo una sorpresa? 😰

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