
Fic de elvisfan. Traducido por MizukyChan
Capítulo 17
Sus ojos recorrieron el salón buscando alguna señal de Tom, Bill se alejó cuando Gordon se acercó. Su cabeza cayó y sus ojos se cerraron cuando el brazo de Gordon se posó sobre sus hombros.
—Estoy feliz de que Tom te tenga —le dijo Gordon al más joven en voz baja—. Ahora mismo, él te va a necesitar.
Bill esnifó—. ¿Quieres decir… que él está bien?
—Él está vivo —Gordon miró hacia la puerta, donde otro grupo de hombres estaba entrando en al salón—. Eso es lo que importa.
Apenas vio a Tom, Bill gritó y salió corriendo. Él le rodeó con los brazos y enterró la cara en el cuello de Tom con un suave sollozo.
—¡Tom, estaba tan asustado! —Bill acarició con la nariz el cuello sucio y sudoroso de Tom—. Cuando no te vi… yo, pensé lo peor.
Sintiendo que una mano descansaba ligeramente sobre su espalda, Bill se apartó, limpiándose los ojos y frunciendo el ceño ante la mirada aturdida en la cara de Tom.
—¿Tom? —La mano de Bill deslizó la longitud del brazo del rastudo, alejándose cuando Tom hizo una mueca—. ¡Estás herido!
—¿Hm? —Parpadeando para liberarse de su estupor, Tom miró la fea herida en su brazo—. Oh… no es nada. Ya ni siquiera está sangrando.
—Pero Tom, podrías…
Tom sujetó fuertemente la muñeca de Bill—. ¡Déjalo, Bill!
Cuando la niebla en su cerebro se disipó, Tom se dio cuenta de que era Bill quien estaba de pie frente a él, el dolor evidente en los grandes ojos castaños del joven. Envolvió un brazo alrededor del cuello de Bill y lo acercó más, su otra mano agarrando la parte posterior de la camisa de Bill.
—Yo… lo siento, Bill —susurró—. Te amo. Lo siento tanto —retrocedió y vio a Bill tratando de sonreír—. Yo…
Tom hizo una pausa con un suspiro. Vio a Gordon por encima del hombro de Bill. Gordon asintió sutilmente, y Tom salió rápidamente del pasillo, la mano de Bill se apretó fuertemente en su agarre. Llevó a Bill a su habitación, tirando de él hacia dentro y cerrando la puerta. Él respiraba pesadamente, y de pronto lanzó su casco a través de la habitación y cayó de rodillas con un grito angustiado.
Bill se arrodilló en el suelo y Tom se aferró a él, temblando mientras sollozaba en su hombro. Las propias lágrimas de Bill cayeron de nuevo, al darse cuenta de quien era la presencia que faltaba hace un momento.
—¿Georg?
Las manos de Tom se apretaron más fuerte en la espalda de Bill y asintió. Bill rascó la nuca de Tom para calmarlo, presionando dulces besos a los costados de la cara del rastudo.
—Dejé que pasará, Bill —La triste voz de Tom fue amortiguada por el hombro de Bill. Apretó la parte de atrás de la camisa de Bill en el puño—. Nunca debió haber estado allí. Quería que cuidara de ti, si algo me pasaba a mi —Tom tragó otro sollozo, mientras alzaba la cabeza—. Debí haber hecho que se quedara aquí. Pude haberle ordenado que…
—No te habría escuchado —Bill le dirigió una sonrisa débil mientras levantaba una mano para secar los ojos de Tom, sólo para que Tom se alejara y lo hiciera él mismo—. Hasta yo sabía eso, Tom. De ninguna forma se habría quedado atrás. Especialmente no por mi…
Bill acercó más a Tom y dejó sus brazos en los hombros del otro.
—Él era un soldado, Tom —le recordó en voz baja—. Hizo lo que se suponía que…
Tom se separó bruscamente del agarre de Bill y se levantó de un salto.
—¡No se suponía que debía morir, Bill!
—Pero sabía que podía pasar —lentamente, Bill se levantó—. Por supuesto que conocía los riesgos, pero… Tom, vi a Georg, trabajando contigo y entrenando a los demás. Le encantaba lo que hacía. Si le hubieras ordenado que se quedara, probablemente te habría odiado.
Bill dio un paso más cerca, y Tom lo dejó abrazarlo otra vez. Tom correspondió el abrazo apretado, con la frente en el hombro de Bill.
—Tom… —Bill se mordió el labio—. Por favor no te odies a ti mismo por algo que no podías controlar.
Tom respiró hondo, su agarre en Bill se aflojó poco a poco y agachó la cabeza cuando se apartó. Se frotó la cara con el dorso de la mano, evitando deliberadamente la mirada de Bill mientras se sentaban en el lado de la cama.
—Lamento tanto que se haya ido —susurró el pelinegro.
—Las cosas nos estaban yendo bien —Tom respondió suavemente, sus manos frotaron sus muslos de arriba abajo—. Fue sorprendente. En un minuto éramos superados en número y al siguiente… se retiraban, Bill —finalmente miró al joven a los ojos—. El gran ejército de tu padre se retiró. En realidad, los hombres huían. Y luego vi… —apretó la mandíbula, mientras exhalaba para relajarse—. Uno de ellos derribó a Georg de su caballo y… para cuando llegué hasta él… su cuello se había roto.
—Ese debería ser un… leve consuelo —Bill apretó nerviosamente sus manos—. ¿Verdad? Que no sufrió.
Tom giró la cabeza hacia el suelo y asintió lentamente. Luego frunció el ceño, sus manos se hicieron puños.
—A diferencia del que lo hizo, que murió con mi daga en la espalda —achinó los ojos a Bill cuando oyó el jadeo del pelinegro—. ¿Crees que simplemente debí dejarlo ir? —Demandó—. ¿Al hombre que acababa de matar a mi mejor amigo?
—¡No! —Gritó Bill—. Tom, yo sólo…
Tom tomó la mano de Bill, entrelazando sus dedos. Bill apretó su mano con fuerza.
—Él era mi mejor amigo, Bill.
El pelinegro asintió—. Sé que lo era.
—Y le pedí que cuidara de ti —Tom sonrió, acariciando el carnoso labio inferior de Bill con su pulgar—. Si algo me pasaba a mi, yo… quería que estuvieras a salvo. Nunca pensé… —Se sentó hacia atrás, acercando a Bill a su lado, oliendo su suave pelo negro—. Se fue, Bill.
Bill se quedó en silencio, acurrucado junto a Tom. Tom sabía exactamente lo que estaba pensando.
—Tom, todo esto es mi culpa —susurró—. Vine aquí y ahora…
—Detente.
Tom puso a Bill en su regazo, acunando tiernamente la triste cara del joven con sus manos.
—Estás aquí, porque yo te traje aquí —le dijo—. Sabía que te habían prometido a alguien más, pero te quería conmigo. Debería haber sabido lo que pasaría…
Bill negó con la cabeza, uniendo sus labios con un suave gemido.
—No es tu culpa, Tom —acarició los labios del rastudo con su pulgar, antes de inclinarse por otro beso—. No es tu culpa.
Bill trató de sonreír, pero parecía tener problemas para mirar a Tom a los ojos. Tom frunció el ceño. Sabía al instante lo que pensaba Bill y le aterrorizó. Cuando Bill trató de hablar de nuevo, Tom le dio un suave beso en los labios.
—No me vas a dejar, Bill —la voz de Tom era suave, pero demandante—. No te dejaré ir.
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Tom se sentó con el agua cálida y fragante hasta el pecho, con la cabeza hacia atrás y los ojos cerrados. Soltó un fuerte suspiro, sintiendo que podría dormirse fácilmente justo donde estaba. Luego, una fuerte punzada en el brazo le hizo levantar la cabeza con una mueca de dolor. Bill le devolvió la mirada con vergüenza, bajo la franja de pestañas.
—Lo siento.
Con una sonrisa, Tom apoyó la cabeza hacia atrás, pero mantuvo los ojos fijos en Bill. Su cabeza estaba doblada en concentración, y la punta de su lengua se asomaba mientras se enfocaba en cubrir cada centímetro de la lesión de Tom con un polvo verde que Tom recordaba muy bien. Bill frunció el ceño mientras gentilmente movía el brazo de Tom de lado a lado.
—¡Esto rodea todo tu brazo, Tom! —señaló—. ¡Pudieron haberte cortado el brazo!
Tom miró su brazo, no parecía tan mal como había estado esperado. Arqueó una ceja mientras miraba al chico arrodillado a su lado.
—No es tan serio, amor.
Volvió a apoyar la cabeza atrás cuando Bill envolvió un vendaje limpio alrededor de su brazo. El pelinegro arrugó el ceño, mientras se aseguraba de que el paño estuviera ajustado pero no demasiado apretado. Levantó la mirada a Tom y captó la curva divertida de sus labios.
—¿Te estoy divirtiendo, Tom? —Sonrió.
—Pareces disfrutar cuidar de mi, eso es todo —Tom se alzó de hombros—. Tal vez debería herirme más seguido para que puedas…
—¡Ni te atrevas!
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Una vez más, Bill se ocupó en acomodar las almohadas antes de ayudar a Tom a meterse en la cama. Tom gimió tan pronto como su cabeza tocó la almohada.
Bill sonrió mientras se acostaba junto a él—. ¿Cansado?
—Exhausto, en realidad —Tom rodó a su lado y colocó su brazo herido sobre Bill—. Me temo que tendrás que hacer todo el trabajo esta noche.
Bill frunció el ceño al principio, luego jadeó y golpeó el pecho de Tom una vez que se dio cuenta. Tom rió entre dientes mientras Bill se retorcía cerca de él.
—¿Es todo en lo que piensas?
—¿Contigo? —Tom sonrió, mientras sus ojos se cerraban—. Frecuentemente.
Sus suaves labios se presionaron contra los de Tom y brevemente se deslizó entre ellos, acariciándolo suavemente y sacando un suspiro del joven. Sus cabezas se juntaron, y Tom frunció el ceño cuando oyó un sollozo silencioso.
—No.
—Tom, pudiste haber…
—No lo hice —Tom abrió los ojos y vio lágrimas en los de Bill—. Volví a ti.
—¿Pero ahora qué? —Preguntó en voz baja el pelinegro—. Tom, conozco a mi padre. Él no…
Bill gimió cuando Tom calló sus preocupaciones con otro beso.
—Lidiaremos con… lo que sea que pase, cuando pase —le prometió el rastudo—. Juntos.
& Continuará &
Oh, no, murió Georg. Pero Bill tiene razón, su padre no va a parar, ¿qué sucederá después? ¿Habrá más guerras? ¿Habrá más muertes? ¿Qué creen ustedes? Muchas gracias por seguir apoyando esta traducción y no olviden dejar su amor a la autora original, elvisfan.