Hola!! Siento haber demorado taanto, pero no tenia internet como tres semanas! *odio ir a cabinas* Pero finalmente el momento que todas hemos estado esperando llego!! El desenlace de esta hermosa historia, la cual much@s se han sentido identificad@s, hasta cierto punto mi persona, por favor tengan tissue a su costado *-*
Al momento de traducir no pude evitar escuchar lo nuevo de Billy y como que queda acorde a la situación y una de troye siban, repitenlas cuantas veces quieran es hermoso, les dejo los links, sin mas disfruten de esta ultima entrega!
https://www.youtube.com/watch?v=PFEIyrdsC4w

https://www.youtube.com/watch?v=uxg222-hWWc

Traducción de lurdez_geisterfahrer

Capítulo 60

Bill empujó sus libros sobre la mesa. Los movió de nuevo frente a él, para luego volverlos a mover nuevamente alrededor suyo. Estaba terminando su segundo año de universidad en la carrera de psicología y sus especialidades. Habia estado haciendo su trabajo por cuarenta minutos simplemente empujando los libros alrededor. Pero en realidad, no había mucho más por hacer. No solia salir casi nunca a menos que lo necesitara.

De hecho, si que lo necesitaba.

Había tomado la desagradable costumbre de fumar. Lo mantenía en calma, dándole algo que hacer y era su manera de decir “A la mierda el mundo, ya no me importa más”. Pero él no quería salir. Con un suspiro abatido, deslizó sus libros fuera de su vista por última vez, agarró su billetera y salió de su dormitorio. Bill se dirigio a la tienda, ajeno a todos, su atención puesta en la canción que sonaba en sus auriculares. Ultimamente estaba obsesionado con la banda HIM, que era justo lo que estaba escuchando. Las canciones sólo le recordaban a Tom, al que salvó, amó y perdió en la secundaria. Recuerdos del rastudo llegaron a la parte delantera de su mente y le hicieron feliz por un breve momento antes de que lo entristeciera de nuevo.

Le tomaba unos cinco minutos aproximadamente a pie para llegar a la tienda, y Bill se alegró de ver que tal vez le tomaría un minuto o más. Aun así, si el viaje podría haberle tomado más tiempo, él hubiera sido feliz. No estaba haciendo nada, así que fue una buena manera de matar el tiempo. Tal vez llamaría a Andreas después. Aparte de eso, la noche consistió en su lista de reproducción “Tom”, poesía de mierda, fumar y tal vez un bote de helado.

Mientras seguia caminando, muchos más recuerdos del rastudo empezaron a reproducirse en su mente, pero pronto se detuvieron, al igual que sus piernas, cuando un Audi pasó de forma rápida frente a él.

—Idiota —Bill gruñó mientras rodaba sus ojos. Estupido conductor del Audio y sus intentos de presumir.

Era increíble y un poco deprimente cómo las cosas habían cambiado en un tiempo tan corto para el pelinegro. Habia dado un gran paso en su vida – su carrera. Su pelo, aunque le dolía ver y tocar, tenia rastas delgadas bicolores, con las puntas blancas; tenía más tatuajes que antes. Se veía muy bien, en absoluto. El nuevo cambio de look le dio un grado aún mayor de belleza y sus habilidades de maquillaje habían mejorado.

Pero cuando se desmaquillaba en la noche, las ojeras eran prominentes debido a su incapacidad para dormir. No importa a qué hora se fuera a la cama, se despertaba a las tres y permanecia despierto durante una hora, para luego volver a dormir. Su cuerpo ya se había acostumbrado, sin embargo se sentía tan agotado en clases.

Su suspiro fue más que un pequeño sonido mientras cogia otra cantidad insana de dinero para pagar los cigarrillos. Estúpido, nicotina sobrevalorada. Tan pronto como salió de la tienda, sacó un cigarro y su deprimido suspiro sonó un poco más feliz mientras se llevaba a sus labios la cura que aplacaba su dolor. Con su mente todavía en Tom, caminó de regreso a su dormitorio. Si hubiera prestado atención, hubiera visto al despampanante Audi de nuevo, pero lo único que le importaba era el hecho de que la canción que escuchaba hablaba de todo lo que él hubiese querido decirle a Tom pero no lo hizo.

Sin embargo, todas sus ideas fueron borrados en el momento en que un impresionante y alto hombre se paró frente a él. Haciendo saltar un poco al rastudo por la sorpresa.

—Oh, lo siento —Bill sonrió cambiando su expresión de sorpresa en una encantadora—.Supongo que debo ver por donde voy.

—No, está bien —El hombre dijo con una voz profunda que llamó la atención de Bill. Sin embargo, no se dijeron más palabras.

El joven estaba mirando a Bill de una forma intensa y ese tipo de hecho incómodo al rastudo. Al darse cuenta de la mala reacción por parte de Bill, al hombre cambio de enfoque. De alguna manera los ojos del hombre brillaban con deleite, podía asegurar Bill.

—Bueno… ¿Podrias decirme por favor cual es la habitación de Gustav Schafer? O ¿Dónde puedo encontrar la oficina?

Bill asintió. —Gustav vive en el pasadizo de allá —Lo sabia suficientemente bien porque tenía que mantener una fachada en torno al hombre. Sólo Andreas vio la patética vida que Bill verdaderamente llevaba. Para todos los demás, Bill siempre estaba de fiesta y simplemente viviendo la vida, siempre diciendo que tenía amigos para pasar el rato. Pero todo solo era eso – una fachada. Bill estaba solo.

—¿Tienes tiempo para mostrarme? Quiero decir, no soy de aquí, así que no conozco mucho —dijo, todo el tiempo sus ojos chocolates mirando a los de avellana.

Bill podía recordar con demasiada claridad ojos como esos. Y una nariz como esa. Y labios como esos, incluso adornados con un pircing. Esos rasgos eran tan parecido a los de Tom. Estaba tentado a acostarse con este tipo solo para traer de vuelta los recuerdos de su verdadero amor. Si pudiera adivinar cómo Tom se vería años después, tal vez habiera dicho que seria como el chico frente suyo. Bueno, a pesar de las trenzas que tenía este joven… pero Tom no se hubiese desecho de sus rastas. Pero aparte de eso…

—¡Claro! Quiero decir, supongo dispóngo de un par de minutos —…l sonrió, aplastando todo tipo de sentimiento, solo estaba tratando se der cortéz, inspirado por esos ojos tan similares.

—Así que, ¿De donde eres? —preguntó casualmente mientras caminaban hacia el dormitorio de Gustav.

—Soy de Berlín —respondio el hombre alto, sonriendo también—.Sólo he venido a cumplir una promesa que hice hace algún tiempo.

—Eso es bueno —Bill respondió con sinceridad. Era bueno saber que algunos hombres trataran de mantener su palabra. Esforzandose en alejar el dolor que Tom le causo y siguió hablando—Yo soy Bill, por cierto.

—Yo soy Thomas —dijo con orgullo. Bill trató de detener el nudo que estaba en su garganta, pero aún así se noto. Dios, cómo odiaba ese nombre a veces—¿Estás bien? —Thomas dijo preocupado—.No sabía que mi nombre podría molestar tanto a alguien… —…l bromeó ligeramente.

Bill se rió un poco—.No, no, estoy bien. Solo algo en la garganta, ¿sabes? De todas formas, así que. ¡Aquí estamos! —Toco un poco fuerte la puerta, un poco agradecido de que ya hubiesen llegado.

Esto era simplemente pura coincidencia. Pensó que se había endurecido lo suficiente, pero era muy claro de que todavía estaba muriendo por dentro por Tom.

—Muchas gracias, Billa —dijo Thomas con una sonrisa suave—.Encantado de conocerte, por cierto.

Automáticamente, trató de voltearse y decir que no tenía permitido llamarlo Billa. Pero su cuerpo dejó de funcionar. La forma en que dijo su antiguo apodo… La voz era profunda, un poco ronca, pero Bill sabia que ese apodo solo podía ser dicha por una sola persona. En lugar de correr a sus brazos como él siempre pensó que lo haría, sólo se mantuvo congelado, apenas capaz de llevar aire a sus pulmones.

—¿T-Tomi? —Trató de ocultar la esperanza, pero fracasó miserablemente.

Un suspiro de alivio fue puesto en libertad por el joven de trenzas antes de que le sonriera amablemente a su ex amante—.Te tomó algo de tiempo ¿eh? —Cuidado y amor estaban impresos en su mirada.

Bill se quedó mirando. Nunca hubiera esperado que el hombre frente a él pudiera ser su Tomi. En su mente, Tom seguía siendo el chico con rastas rubias quien llevaba ropa demasiado grande y una sonrisa coqueta en su rostro. Y ahí estaba él con trenzas negras, en terno, aunque un poco holgado y esa sonrisa. Ahora estaba bronceado, contrastando su pircing aún mejor. Su cuerpo lucia firme, la anchura de sus hombros era enorme pero de una buena manera. Su rostro también parecía más estrecho, pero conservando sus delicadas facciones. Sus ojos seguían color chocolate, aunque la mirada de desconfianza y culpa que Bill siempre vio en el pasado no importa lo feliz que el otro estaba, se había ido. …l se veía bien. Demasiado bien. Y su gorro se había ido. La colección de gorros con la firma de Tom aparentemente ya no importaban más.

Ahora tenía ese aire de confianza, orgullo y un poco de otra cosa pero Bill no estaba seguro si fuera posible. Amaba a Tom más que nada, pero no estaba tan seguro de que Tom pudiera superar su pasado suficiente para eso. No es que Tom fuera débil o algo, o dudara de él ¡todo lo contrario! Solo que era un cambio muy drástico para un hombre en (relativamente) poco tiempo. Sin embargo, allí estaba, de pie delante de Bill y sonriente, diciéndole en silencio que sí, que había hecho eso. Por él. Por ambos.

—Tom… ¿Qué… ¿Qué estás haciendo aquí?

—Ya te lo dije —Tom respondió demostrando que todavía llevaba su sonrisa personal—.He venido a cumplir una promesa.

—No puedes… —Bill negó con la cabeza, tratando de mantenerse bajo control, para no llorar. No se refería a que Tom no podía estar allí. No podía estar allí AHORA, no después de todas las veces que Bill lo habia necesitado y él no estuvo allí; cuando necesito estar seguro y amado en los brazos del rastudo o cuando lo necesito para hacer el amor con él y no hubo señales de Tom. No después de que Bill se dejara abandonar tan horriblemente.

Tom pudo haberse ido para ser y regresar mejorado, para convertirse en el hombre que pensó Bill necesitaba. Pero Bill… él estaba cada vez de mal en peor al pasar las semanas. Los papeles se habían invertido, de manera ridícula, era casi risible. Ahora era Bill quien necesitaba la mano de alguien para sostenerse, para sacarlo de la profunda depresión en la que había caído. Todo lo que hacía, ducharse, maquillarse, comer y todo eso sólo lo hacia porque era automático, no porque sentía la necesidad de hacerlo.

—¿No puedo…? —Tom repitio con un dejo de preocupación.

—Simplemente no puedes… Bueno, si puedes, pero… —Bill parecía no poder expresarse. Se quedó en silencio durante un largo minuto, con los ojos llenos de lágrimas todo el tiempo—¿Por qué ahora? —Susurró.–¿Por qué ahora, cuando ya no tengo nada para ti?

—Eso es, eso no es cierto… —Tom realmente creía en sus palabras—.Siento haber tardado tanto… —Estaba controlandose a sí mismo de tocar a Bill. De alguna manera sentía que aún no era el momento, pero esa mirada llorosa en Bill le dolía al joven de negras trenzas—.Parece que Gustav no esta de todos modos y yo realmente no quiero ver a nadie antes de que nosotros… tenemos que hablar en otro lugar, Bill. No creo que el pasillo sea un buen lugar para esto.

El otro hombre asintió con la cabeza—.Vamos. Mi… mi dormitorio esta por este lado —Bill giró sobre sus talones y se dirigió con Tom a otra dirección, limpiándose los ojos frenéticamente tratando de mantener su maquillaje relativamente intacto.

—No, Billa… —susurró Tom, herido por las lágrimas y el dolor de Bill, aunque no podía verlos claramente, él sabía que estaban allí. Todo lo que el hombre de cabello negro quería hacer era tomar la mano de su ex amante y consolarlo.

—¿No qué, Tom? ¿Qué no llore? —Bill sacudió la cabeza, no diciendo más hasta que estuvieron en la intimidad de su dormitorio.

Y cuando estuvieron solos, se voltió y miró al amor de su vida durante un largo rato, en silencio. Tom, también tenía una mirada similar al de Bill. De repente, el hombre con trenzas sentía que no era justo presentarse nuevo. Le había tomado tanto tiempo. Las cosas estaban tan bien para el ahora hombre de pelo oscuro. …l sólo quería a Bill de vuelta, pero ahora ya no parece tan fácil.

—… ¿Qué sucedio? —Era lo único que Tom podía preguntar de todas las preguntas que tenía en su mente.

Bill se encogió de hombros, su delgada figura cayendo con gracia sobre el sofá—.Te fuiste. Las cosas… estaban bien. Bueno, no estaban bien, pero estaban normal, ¿sabes? Pero cuanto más tiempo te tomabas, menos me importaban. ¿Cigarro? —Bill se detuvo el tiempo suficiente para encenderse otro, ofreciendo uno a Tom, quien se negó—.Desde entonces y hasta ahora, yo simplemente… me perdí a mí mismo. Y nunca tuve la fuerza para tomarme la molestia de cuidar de mí otra vez. Y ahora… ahora que volviste…

Sin palabras.

Tom no sabía que decir o que palabras utilizar, qué hacer. Nunca pensó que Bill podría caer tan fuerte y profundo. Creía que Bill iba a ser fuerte por él o simplemente iba a olvidarse de él, pero nunca, nunca en su mente surgió la idea de que el pelinegro terminaría de esa manera. Para Tom, Bill era la persona más fuerte del mundo. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que era humano. Justo como él.

—Todo lo que oía, todo lo que veía, incluso hasta cuando te vi de nuevo, todo me recordaba a tí. No salgo a ninguna parte, excepto para comprar cigarros y en ocasiones comida —Sí, los papeles realmente se habían intercambiado. Ahora era Bill quien apenas comia—.Pensé que te habias olvidado de mí, o que rompiste tu promesa, pero a pesar de todo no podía dejarte ir y terminé siendo esto —Bill dijo como si no fuera nada, porque para él no era nada. …l no estaba tratando de culpar a Tom ni nada. Solo le contó cómo había estado viviendo desde que se fue.

—Te dije que iba a volver —Tom no le estaba reprochando, su voz era demasiado suave y delicada que hizo doler el corazón de Bill—.Que iba a cambiar a causa de lo que siento por ti. Bill, siempre estuviste en mi mente, todos los días estabas allí —Tom dijo queriendo traer algo de luz a los ahora ojos oscuros de Bill—.Zoe incluso… tu estuviste allí, Bill. Créeme.

—Es sólo que… duele mucho, Tomi —Bill susurró. Sin previo aviso, saltó de su asiento y cruzó la corta distancia entre ellos, envolviendo sus brazos alrededor de Tom como si su vida dependiera de ello y de cierta manera, así era—.Siempre me imaginé fuerte y la forma en que debería ser cuando regresaras… pero simplemente no funcionó de esa manera.

Necesitando tocar el hombre más joven, Tom envolvió sus brazos alrededor de la cintura del otro. Encontrando la verdadera esencia de Bill mezclado con nicotina—.Se que duele —La sinceridad de Tom se mostró—.Pero también sé que eres fuerte… siempre puedes volver a tu camino. Yo lo hice… tú también puedes.

Los brazos de Bill lo abrazaron con más fuerza, lágrimas cayendo sin poder retenerlas más. Pero no eran lágrimas de tristeza como las que habían sido desde que Tom se fue. No, Bill estaba donde pertenecia, en los brazos de Tom. El otro no iba a ninguna parte y el alivio de saber eso inundieron las venas de Bill. …l asintió, junto con las palabras de su amante, descubriendo que eran verdad. El rastudo miró a Tom con amor y esperanza.

—¿Y estaras aquí conmigo mientras yo lo esté?

—Volví, así que confía en mí. No me voy a ninguna parte —Tom sonrió mostrando lo mucho que había crecido.

—Confío en ti. Y te amo.

—Sabes que yo también.

Tom miró profundamente los ojos de Bill. Quería decirle tantas cosas, abrazarlo, tocarlo, hacer todo lo que no pudo hacer antes. Para amarlo más que nunca. Bill verdaderamente sonrió por primera vez en mucho tiempo y se sentía tan bien. Había una cosa que le quedaba por hacer, una cosa y si fuera la última cosa que pudiera hacer en su vida, sería feliz con eso. Inclinándose, puso sus labios tiernamente contra los de Tom…

Completos.

Así era como ambos se sintieron en el momento en que sus labios se encontraron. No queriendo dejar ir esa sensación Tom acerco al joven de rastas aun más. Conseguiendo una pequeña fascinación con ese nuevo sabor. …l podía acostumbrarse a la nicotina. Bill pensó que sabia como un cenicero, pero Tom no parecia importarle puesto que el beso se profundizó.

Cuando se alejaron finalmente por el aire, habían lágrimas una vez más en los ojos de Bill—.Dios mío, te amo Tomi —Fue todo lo que dijo mientras acercaba al mencionado más cerca.

Tom no podía parar de reír ante el comentario de Bill mientras lo abrazaba una vez más. Era tan condenadamente feliz. Les iba a tomar un tiempo, pero las cosas iban a estar bien.

—Tienes que ver a todos en Berlín —Tom sonrió mientras secaba las lágrimas felicidadde Bill.

—Berlín… —Fue la respuesta susurrada. «Berlín» había sido una palabra que le causó dolor durante tanto tiempo, un lugar que simplemente no le parecía real. Pero ahora lo era y cuando la palabra salió de la boca de Bill, fue dicha con asombro.

—Sí, Zoe y Nik están ansiosos de volver a verte y Ella también, tienes que conocerla —Tom sonrió mientras decía esos nombres.

—Extraño también a Zoe y Niklas. Pero ¿Ella…? —Bill no sabía que pensar. ¿Quién rayos era? ¿Algún miembro de familia que apareció misteriosamente en la vida de Tom como Zoe? ¿Un perro? Tal vez ¿Tom tenia un perro llamado Ella?

—Sí, ella es mi prima. Ella es increible —Tom sonrió ampliamente mientras sus manos se movían libremente sólo para que el hombre mayor pudiera expresarse mejor. Tom parecía tan seguro ahora, haciendo feliz a Bill—.La veo de vez en cuando desde que tengo muchos trabajos y proyectos que hacer… dios. Tengo que decirte tantas cosas.

Bill sonrió y dejó sentarse a Tom donde él había estado en el sofá y se sentó junto a él con bastante torpeza, tratando de evitar los resortes que trataban de perforarlo.

—Así que dime.

—Realmente no sé por dónde empezar —Su mente estaba llena de ideas y recuerdos que quería compartir—.Como… okey, la Universidad, me va muy bien, nunca pensé que Negocios podría ser tan interesante y útil ahora que estoy aprendiendo a controlar la compañía de papá. Además, Zoe se casó hace un año con Niklas en una playa de Grecia, puedo mostrarte las fotos más tarde, tienen miles. Y cómo olvidarme, mi casa. Supongo que te acostumbraras a ella, puedes elegir tu propia habitación, hay demasiadas y mañana Ella cumplirá cinco meses.

—Mierda —Bill murmuró. Se había perdido de tanto. Estaba a punto de dejar que Tom prosiguiera, pero se detuvo—.Espera ¿Qué elija “mi propia habitación”?

—Mierda… iba a decirlo después. Supongo que es de alguna manera muy pronto y no te he preguntado aun… —Tom murmuró luciendo lindo mientras sus mejillas se sonrojaban. Todas las expresiones de Tom eran tan hermosas para Bill, las había echado mucho de menos. Pero ese no era el punto, ahora Bill trató de no sonreír, pero fracasó cuando alzó su frente chocando con la de Tom.

—Estoy esperando…

—Esa mirada me hace sentir avergonzado, ¿sabes? —Tom murmuraba mientras dejaba que sus ojos miraran hacia un lado.

Bill se echó a reír—.Oh, vamos, Tomi!

—Pero, recuerda que si respondes mal, voy a estar muy, muy, muy dolido. ¿De acuerdo? —Tom dijo enfatizando la palabra «muy» con un movimiento de la mano—.Así que… recuerda responder bien… —Suspiró antes de abrir la boca sin aun salir nada de él—.Mierda, simplemente no puedo creer que vaya a decirlo.

Bill sabía lo que venía. O al menos, él esperaba saber que se venía. Y debido a eso, fue todo sonrisas y se meneaba. Era increíble cómo no hace ni dos horas antes se sentía tan solo, perdido y ahora era pura sonrisas y siendo feliz.

—Supongo que simplemente diciendo que será más fácil… —Tom murmuró—.Así que… ¿Quisieras, quiero decir, no quiero forzarte ni nada, pero si… si quieres… ¿Te gustaria venir a vivir conmigo? ¡No tienes que preocuparte de nada! Todo, puedo pagar por ello. Podríamos buscar una manera de transferirte allí, Zoe y Nik también estarán encantados de verte allí, si no te gusta mi casa podemos comprar una nueva o simplemente haz que pare de balbucear y puedes decir que sí ¿por favor? —Tom acabó cubriéndose el rostro con sus manos de vergüenza.

—Eso dependerá —Bill dijo en tono bastante serio—¿Voy a compartir habitación contigo?

—Todo lo que quieras —Tom dijo serio también. En ese momento no podía distinguir una broma de la realidad. Era un manojo de nervios.

—Mientras comparta tu habitación, la cama y pueda despertar a tu lado cada mañana, entonces ¡Definitivamente me ire contigo! —Bill le sonrió.

La felicidad era una palabra pequeña en comparación con lo que Tom estaba sintiendo en ese exacto momento. Las cosas no podían salir mejor para él, para ellos.

—Créeme Billa, voy a hacer todo lo que quieras —Tom dijo acariciando la mano de su amante, una vez más—¿Y sabes por qué?

—¿Por qué, Tomi? — Bill preguntó, mirando con adoración al amor de su vida.

—Porque te amo jodidamente.
—Because I fucking love you.

F I N

Y es el fin! Bueno la ultima frase creo que se me hizo lo mas difícil de traducir, por que no encontraba las palabras perfectas para poder transmitir todo el sentimiento como lo hace en ingles, por eso también puse la original. Gracias a cada una de ustedes por acompañarme en este laargo recorrido, por aguantar mis retrasos y por todos sus lindos comentarios y si nunca han dejado uno esta es la ocasión perfecta para hacerlo.

por lurdez_geisterfahrer

Traductora del fandom

2 comentario en “Got a Call FIN”
  1. No puedo creer que ya terminó :’)
    Sufrí tanto cuando Tom decidió dejar a Bill y tantito peor cuando fue por tanto tiempo. Pero bueno, supongo que debo estar feliz porque al final terminaron juntos. Sin embargo no dejo de pensar que el martirio de Bill fue innecesario y que Tom actuó un tanto egoísta, un poquito nomás. En fin, me encantó seguir está historia y te agradezco mucho que la compartieras 🙂

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