Hola!! Aquí un nuevo capítulo.

Traducción de lurdez_geisterfahrer

Capítulo 55

Bill todavía estaba acurrucado en la cama, mirando su teléfono, esperando la llamada que aún no había llegado, la llamada que le diria que Tom estaba bien. Tiro de la manta, recostando su mejilla contra su rodilla. ¿Dónde podría haber ido Tom tan rápido? Andreas, por otro lado, estaba supuestamente dormido, pero en realidad también estaba esperando noticias de Tom. Bill le había contado todo lo que había pasado y se preguntó también, que había ocurrido después de la llamada.

El pelinegro tomó su teléfono, pasando los dedos sobre los botones sin presionar ninguno, pero desesperado por llamar. Pero aún no había alguna llamada hecha, Bill ahora estaba realmente muriendo, nunca en su vida había esperado desesperadamente tanto por una llamada…

—Hey, ven aquí… —Andreas dijo con un susurro rompiendo el silencio en la habitación.

Bill levanto la cabeza algo sorprendido. —Oh, hey, pensé que estabas dormido —Pero hizo lo que su amigo le pidió.

—Bastante difícil hacerlo contigo mordiéndote las uñas de esa manera —Andreas bromeó en voz baja, sólo consiguiendo una media sonrisa de su mejor amigo—.Sólo relájate Bill, estoy seguro de que pronto llamarán…

—Andi, han pasado ¡HORAS! ¿Hasta dónde pudo haber llegado Tom antes de que lo encontraran? ¿Y si hizo algo estúpido en su ira, o … —Su voz se apagó. Simplemente dejó caer su cabeza en sus manos para seguir esperando—.Tiene hasta las tres.

—Bill, no creo que funcione de esa manera —Andreas dijo abrazándolo con fuerza.

—Entonces ¿De qué manera?

—Sólo porque digas que le das hasta tres no significa que va a hacerlo —Andreas suspiró—.Pero, si no llaman pronto, podríamos ir a la casa de Georg. Podría usar el coche de mi madre. Tienes suerte de que no estén en la ciudad.

—Eso es lo que quiero decir. …l tiene hasta las tres, sino lo llamare o iremos a buscarlo —Su voz se convirtió en un susurro—.Tiene que llamar a las tres.

—Está bien, Bill, estoy seguro que… él llama… ¿ves? —Andreas detuvo su discurso cuando el celular de Bill comenzó a sonar—.Te lo dije.

Bill cogió su celular con un aire de felicidad—.¡Tom! —Frunció el ceño—. Oh, lo siento. No, está bien. En serio. ¿Qué pasa? —Miró a su amigo con ojos tristes. No es Tom. Era la línea de ayuda.

Andreas no pudo evitar darle una mirada de lo siento antes de dejarlo para que pudiera responder la llamada correctamente. Ahora recibían llamadas de vez en cuando, las cosas estaban mejorando de alguna manera y Frau Hoard estaba contenta con el trabajo de los chicos. Había un mejor ambiente en la escuela y de alguna manera los estudiantes se llevaban mejor y se preocupaban más por los demás.

La llamada parecía no tener fin y normalmente a Bill no le importaba pero si esta noche. Cuando colgó, lágrimas comenzaron a caer, recordando cómo era Tom cuando intentaba salvarlo. Sin decirle una palabra a su amigo, se puso sus zapatos y un abrigo, dejando la casa.

Su maquillaje estaba corrido por su cara, algunas lágrimas cayendo sobre su camisa, algunas se pierdan en el viento. A pesar de que su visión era borrosa, hizo su camino a la casa de Georg. Toco la puerta.

Y toco.

Volvió a tocar, esta vez más fuerte.

Después de unos golpes más, Georg ya estaba en la puerta con una expresión de asombro.

—… ¿Bill? ¿Qué, qué pasa? —Pregunto Georg a su amigo sin aliento.

—¿Dónde está Tom? —La voz de Bill estaba temblando.

—Está con Gustav, estábamos en el patio trasero —Georg dijo con una mueca—. Las cosas se están poniendo muy difíciles. Deberás esperar.

—¿Puedo verlo? —Bill preguntó, secándose una lágrima de su mejilla—.No tengo que ir donde está él, sólo necesito verlo… —Miró al pelinegro, sus ojos angustiados.

—Él está bien, yo creo que es mejor si lo ves maña… —Georg dijo pero su voz fue cortada por la voz estridente de Tom—¿Mañana?

Bill hizo una mueca, pero sacudió la cabeza—.Sólo un vistazo por la ventana para verlo, y luego me iré. Sólo… lo necesito.

—Está bien… —Georg acepto, invitando al muchacho a entrar.

Y en realidad, sólo ver al chico rubio desde la ventana era suficiente para Bill. Saber que estaba vivo y demostrando signos vitales. Sonrió a su amigo y también de Tom—.Gracias.

—Está bien, Bill —Georg dijo mientras que sus ojos se fijaron en la escena actual donde Tom se había puesto de pie, ambos podían escuchar perfectamente sus palabras y ver su rostro, Tom estaba llorando.

—¡Me cago en la puta Gustav! Esto esta jodido, no quiero eso de vuelta. Mierda…—Tom le gritó a su amigo quien estaba escuchandolo con una mirada de dolor.

Bill se mordió el labio mientras observaba—¿Puedo preguntar? —susurró, como si Tom pudiera oírlo a través de las paredes y el vidrio.

—Una cosa trajo a la otra… —Georg susurró también, ahora que Gustav estaba hablando tranquilamente—.Primero fue el trastorno alimenticio y ahora simplemente todo volvió… Realmente no sé cómo explicarlo. Gustav es quien mejor lo conoce.

Bill asintió con la cabeza mientras miraba al muchacho con rastas del que se había enamorado. A regañadientes, se apartó de inmediato—.Debo irme…

—Es mejor que te quedes, que es demasiado tarde y te puede pasar algo —dijo Georg al instante—.Déjame darte algo de beber, pareces devastado…

—Es que… Una de esas llamadas, ¿sabes? —Bill sonrió—.Sin duda, una bebida estaría perfecto. No es que no esté acostumbrado a ver a Tom enojado.

—Cierto, ahora vamos, supongo Gustav puede controlarlo si algo pasa —Georg le dijo mientras ambos caminaban hacia la cocina.

Mientras hablaban en voz baja de vez en cuando se podía escuchar el llanto y los gritos de Tom, por un lado era doloroso escucharlo, pero por el otro era bueno, el rastudo se estaba desahogando, había reprimido tantas cosas que esto era sólo una pequeña parte de ello. Tom tiene un largo camino por recorrer y necesitaba hacerlo, sin embargo, Bill tenía un poquito de envidia por no ser él quien escuchara su dolor, sino Gustav.

—De alguna manera se está empezando a quebrar… —Georg susurró después de un largo silencio que rodeaba la casa.

—…l lo necesita —respondió Bill tranquilamente, sentándolo como obvio. Ni siquiera se había dado cuenta de que había comenzado a contener su respiración después de hablar, esperando a que Tom hiciera algún tipo de ruido.

—Este silencio es de alguna manera es incomo… —dijo Georg antes de oír algo romperse—.Joder … espero que sea el florero favorito de mi mamá.

Bill dio un pequeño salto por el sonido, después de haber estado escuchando muy atentamente el silencio. Se puso de pie y se dirigió hacia el ruido, esperando que no sea el florero mencionado.

No sólo Bill, sino también Georg agradecieron al señor de arriba de que el sonido provino de un vaso de agua que el rastudo había tirado al suelo. Tom en el otro lado estaba demasiado preocupado en tratar de recuperar el aliento que no vio a su amante en la sala.

—Va a estar bien Tom… —Gustav dijo en voz baja no queriendo que el rastudo explotara de nuevo, podría dañarse seriamente a sí mismo.

Bill no dijo nada, pensando para sí mismo en ¿Que iba a estar bien? Se quedó en el pasillo, no queriendo irse, pero no sintiéndose con el derecho de entrar en este momento.

—Sólo que… Gustav sólo quiero de regreso mi antigua vida… mi madre, mi padre, Mark… todo a todos, quiero que todo se vaya y sólo… —Tom susurro—.Quiero ser normal…

—Lo sé. Me gustaría que las cosas fueran normales también. Pero no piensas que… —Gustav vio a Bill y se detuvo de repente creando una pausa. No pasó mucho tiempo, pero fue suficiente para que Tom volteara a ver que había detenido a Gustav, ignorando el resto de las palabras de Gustav.

Miedo estaba escrito en el rostro de Tom en el momento en que sus ojos color chocolate vieron a Bill. El rastudo abrió la boca tratando de decir algo, pero no pudo. Se encontró a si mismo sin una explicación de lo que estaba pasando, ni por qué reaccionó de esa manera. Y esos rastros de lágrimas en el rostro de Bill, el rubio sabía que él las había causado. De alguna manera sabía que había herido Bill.

Pero el rostro de Bill era solemne pero a la vez gentil. Sí, hubo rastros de que había llorado, pero no del todo por Tom también por la persona que lo había llamado. Nada en el rostro de Bill mostraba culpabilidad hacia Tom, para nada. Y si bien estaba curioso, nunca iba a presionar a Tom a explicarse. En cambio, él simplemente le dio al rubio una pequeña sonrisa. Sin embargo, esa sonrisa hizo que más lágrimas del rastudo fluyeran libremente. No podía permitir que Bill lo viera en ese estado, verlo tan herido y tan inútil.

—Lo siento —Fue lo único que Tom susurró antes de decidir desaparecer de la escena, se dirigió a la habitación de Georg, donde en cierto punto se sentía seguro.

Bill lo siguió. No entró en la habitación sino se sentó de espaldas a la puerta. Y comenzó a hablar.

—No sé de lo que tú y Gustav estaban hablando, no voy a pretender que lo hice y no voy a preguntar. Pero, bueno, me dijiste que lo sentías. No hay nada de que disculparse, Tom. Entiendo cuando quieres decir con que quieres que todo sea como antes. Pero no podemos regresar al pasado, nos vemos forzados a seguir adelante. Es difícil y lo odio a veces. Pero ¿sabes qué? Me recuerdas de todo lo bueno en mi vida. También me recuerdas de que está bien quebrarse de vez en cuando. Dios sabe, que lo hice antes de venir aquí. Pero cada vez que ocurre, nos hacemos más fuertes.

“Entonces, ¿por qué me siento tan débil?” Tom pensó no teniendo la fuerza para decir su pensamiento en voz alta. Lo único que podía hacer era secar sus mejillas y tratar de arreglar su expresión. …l estaba volviendo a ser como antes, de nuevo con las fachadas, pero esta vez lo estaba haciendo por Bill. Tal vez no ahora, pero en el futuro tenía que demostrar que era fuerte, Bill se merecía a alguien fuerte—… Gracias.

—Esta es una de las cosas que me gusta de nosotros. Hemos pasado por tantas mierdas, pero aun así nos la arreglamos para ser sinceros el uno con el otro, ¿sabes? No necesitamos esconder nuestras emociones, no importa si es de felicidad o ira —Bill seguía parloteando, sin tener idea de lo que estaba pasando detrás de la puerta cerrada—.Y es genial porque no nos vemos el uno al otro como débiles… Bueno… Al menos, YO creo que no lo hacemos —Bromeó a la ligera.

—No, no te veo débil —Tom murmuró con una sonrisa, sí, Bill no lo era. Bueno ahora que había logrado sentirse más tranquilo y tenía una mejor expresión, abrió la puerta lentamente.

—Tú tampoco eres débil. Eres una de las personas más fuertes que conozco —Bill lo estaba mirando, viendo a Tom de arriba a abajo por un momento antes de llegar a sus pies. Le dio una media sonrisa y tiró suavemente de una de las rastas de su novio—¿Estás bien?

—Sí, mejor —Tom asintió dandole a Bill una suave sonrisa—¿Dónde está Andreas?

Una mirada de culpabilidad cruzó por sus rasgos—.En su casa.

—¿Has venido solo todo el camino?

Bill asintió—.Yo… Tuve una llamada. Realmente me trastoco y tenía que verte a pesar de que tenía que esperar a que llamaras. Lo siento.

—… Ahora no hay nada que podamos hacer sobre eso —Tom respondió después de algunos segundos—.Sera mejor que llames a Andreas o va a odiarnos.

Bill asintió y se alejó de él—.Debería —Saco su celular, presionando el número de marcación rápida de Muni y esperó sólo dos tonos antes de que el otro contestara.

Mientras que Bill estaba en eso, Tom decidió ir abajo, donde sabía que los G’s estarían. De algún modo actuar de nuevo, no fue tan difícil como pensó pero ser como antes tomara su tiempo.

—Lo siento por el vaso Georg —dijo Tom con una voz monótona haciendo que sus dos mejores amigos se dieran cuenta que estaba de vuelta en la cocina.

—Está bien —Sonrió Geo—.Me alegro de que no fuera el florero de mamá.

Tom asintió con la cabeza notando completamente las miradas de sus dos amigos hacia él—¿Qué?

—Oh nada —dijo Georg despreocupadamente.

Gustav no dijo nada, sólo le estaba dando esa mirada.

—Seguro… —Tom murmuró antes de tomar uno de los frutos secos que dejó en la mesa, no porque tuviera hambre, sino porque sabía que los G’s de alguna manera esperaban a que no comería más.

Pronto, se escucharon pisadas bajar por las escaleras hasta la cocina—.Estoy de vuelta —Bill anunció alegremente, a pesar de que era obvio.

—¿Llamaste a Andreas? —Gustav pregunto, recordando—. Él llamó hace unos minutos, estaba preocupado por ti.

Bill cambió su peso de un pie al otro—.Sí, lo acabo de hacer. Acabo de enterarme —Se rió entre dientes.

—Bueno —respondió Georg en su lugar—.Ahora, señores, Dios sabe lo cansado que estoy, son casi las cuatro de la mañana y tengo muchas ganas de dormir un poco. Por lo tanto, siéntense libres de hacer lo que quieran, excepto romper el florero de mi mamá. Buenas Noche.

Bill miró por la ventana. No entendía por qué Andreas querría interrumpirlo a esta hora, pero lentamente empezó a ponerse sus zapatos y su abrigo, esperando en silencio a que Tom lo detuviera.

—No te vas a ir tan tarde a la casa de Andreas —dijo Tom sabiendo perfectamente las intenciones de Bill—.Tomemos la habitación de huéspedes. Estoy seguro de que a Gustav no le importara tomar el sofá de Georg.

—De hecho, yo estaba a punto de decirle lo mismo —Gustav dijo dirigiéndose a donde Georg se había ido—.Buenas noches.

—Buenas noches —Tom murmuró antes de tomar la mano de Bill.

Bill sonrió, sintiendo como su pecho se hinchaba al saber que Tom lo quería allí. Sólo pequeñas cosas como estas lo hacían delirar. Por lo que tomó la mano de Tom y lo siguió hasta la habitación. Se sentó en la cama y empezó a despojarse de sus joyas, viendo a Tom quitarse la gorra y pañuelo rápidamente, seguido de su camisa, pero de repente detuvo sus manos en el cinturón.

—Mmm… ¿Bill? —Tom murmuró notando algo.

—¿Sí? —Bill habló en voz baja, liberando sus labios de sus dientes sin darse cuenta de que Tom había llegado a esa parte.

—¿Puedo … quiero decir, no te importa si … duermo en boxer?

Continuará…

¿Gusto? Si, lo sé, creo que todo no estaba tan bien como lo pensábamos y Tom ya no podía aguantar más la fachada que había construido hasta que exploto. Pero viene el capi que taaanto hemos estado esperando :3 A solo cinco capis del final ¿cuáles son sus desenlaces, sus finales, conclusiones? Muchas gracias por leer y claro comentar, me encanta leerlos

por lurdez_geisterfahrer

Traductora del fandom

2 comentario en “Got a Call 55”
  1. Ese hombre se está tardando demasiado en quitarse esos pantalones. Si Bill no le da, YO LE DOY permiso. Faltaba más

  2. Jajaja será que esta noche se le hace el milagro a Bill? Jajaja pobre se va a morir de emoción! Gracias por el Cap!

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