Hallo, lindas!!¿Como estáis? Espero que excelente. Se que aun falta demasiado para la temporada navideña pero al leer este capitulo pareciera que ya estoy en Diciembre y preparándome para todas las labores que implica ¡Me encanta! :3 Sin mas a leer. Disfrútenlo!!

Traducción de lurdez_geisterfahrer

Capítulo 43

Bill estaba intentando. Él realmente lo estaba intentando. ¡Simplemente no lo pudo evitar!

Se había despertado en la mañana y sonrió más al ver a Tom dormir tranquilamente. Bill se había inclinado y dejó que sus labios descansen sobre la mejilla de Tom, la más mínima sombra de un beso. Tom sonrió en su sueño y se acurrucó más profundamente en la cama.

Bill se dio la vuelta para levantarse y casi gritó.

Estaba nevando. Amaba tanto el invierno. Todo lo que este contenía, Bill lo amaba. Todo fue tan emocionante para él. Incapaz de contenerse, salió de la habitación que compartía con Tom a la caza de unas cajas. Eras demasiadas pesadas para levantarlas. Nana era demasiada mayor, Simone no era la más fuerte y los músculos de Bill no estaban muy desarrollados, haciéndolo completamente inútil. Por esa razón, toda la decoración de Navidad se almacenó en una habitación a la salida de la sala de estar. El abuelo de Bill había construido las cajas, en las cuales estaban almacenadas las cosas de la festividad, enormes baúles de cedro oscuro con pequeñas escenas de invierno grabadas en las bases inferiores. Incluso vacía, se necesitaban dos personas para levantarla.

Bill bajó las escaleras dirigiéndose a la sala, hurgando. Sonrió mientras el fuerte olor de la madera penetro su nariz cuando abrió un cofre. Después de todos estos años, nunca se desvanecía, haciendo que todas las decoraciones huelen a madera, algo que Bill siempre asociaba con las festividades de invierno.

Encontrando lo que estaba buscando, llevo un par de cosas a su habitación. Se movió tan silenciosamente como pudo para no despertar a Tom. Sin embargo, la cama había perdido algo de su calor después de que Bill se levantara, y no pasó mucho tiempo para que Tom también se despertara.

—¿Qué estás haciendo? —El rastudo preguntó adormilado mientras Bill entraba a la habitación.

—¡Qué bueno! Estás despierto. ¡Quiero decorar!

Tom miró alrededor de la habitación. ¿No sólo se adornaba un árbol y a fuera con las luces en cadena? —¿Decorar qué?

—Bueno, estabas dormido así que estaba a punto de colocar algunas perchas en las ventanas. Pero ahora que estás despierto, podemos hacer el resto —Tom todavía se veía confundido, por lo que Bill lo explico un poco más detallado—.Yo cuelgo luces alrededor de las ventanas, poner la guirnalda alrededor del techo, cosas así.

Tom sonrió. —¿Puedo ayudarte? —Le preguntó tímidamente.

—Bueno, ¡sí! — Bill sonrió—¿Tienes hambre?

Hacía frío, así que la comida que habían comido en la madrugada había sido utilizada para mantener su cuerpo caliente. Esto dejo a Tom hambriento. Él asintió y bajaron a la cocina, donde Nana preparaba el desayuno.

—Buenos días, muchachos. ¿Han dormido bien?

Se miraron el uno al otro y asintieron. Después de su incidente de las 3 de la mañana, ambos durmieron maravillosamente.

No pasó mucho tiempo para que Simone y Zoe se levantaran y se les unieran. Tom trató de no retroceder en horror al ver como la avena y la leche se colocaban al frente suyo.

Engordar. Eso era lo único que tenia en su mente. Miró al delgado de Bill, viendo lo mucho que estaba comiendo. Su plato estaba mucho más lleno que el de Tom y cubierto de azúcar morena. Si Bill podía comer todo eso y no engordaba…

Todo el mundo, especialmente Zoe y Bill se quedaron impresionados de que Tom comiera la mayor parte de lo que había en su plato. Pero el pelinegro no le dedico mucho tiempo para pensar en ello. Había mucho que hacer ese día.

—¿Nunca decoraste una habitación? ¿En serio? —Bill preguntó cuándo regresaron a su habitación después de llenar sus brazos con decoraciones.

Tom asintió. —Cuando era más joven ayudaba a mis padres, pero realmente no lo recuerdo.

Bill sonrió y le dio un poco de guirnalda y una pistola de grapas. —Simplemente has esto —Bill grapo un extremo del brillante material en la esquina del techo de la habitación y un bucle a lo largo, colocando grapas a través de ella para mantenerla en su lugar, hasta la otra esquina de donde comenzó. —Tú empieza por ese lado y trabaja de esta manera el camino que acabo de hacer. Yo voy a hacer las luces.

Era más trabajoso de lo que Tom pensó que sería, pero lo disfruto inmensamente. Él ayudó a Bill con las luces cuando terminó y juntos pusieron las perchas en la ventana.

Tom abrió su boca para hablar, pero fue interrumpido por la voz de Nana viniendo por las gradas.

—Muchachos ¿Pueden ayudar a una adorable ancianita?

—¡Claro que sí, Nana! —Bill respondió y se dirigió hacia las gradas, pero no antes de tomar la mano de Tom en la suya.

Bajaron las gradas para encontrar el pavo ya en el horno, completo con todas las cosas tradicionales con las que Bill creció.

—Nosotras las chicas vamos a salir y asegurarnos de que tenemos todo — Zoe sonrió a su sobrino.

—Pero no podemos salir por la entrada—Añadió Nana—¿Podrían ustedes chicos, ser amables de cavar un camino para el coche de una ancianita?

Bill sonrió. —Claro que sí, Nana —Tom asintió. A el realmente le agradaba la Nana de Bill. Era una señora dulce que olía como un pastel de manzana y galletas. Lo hacía sentir… en casa.

Los muchachos subieron las gradas para vestirse, Bill viendo con horror como Tom apilaba suéteres debajo de su chaqueta.

—¿Qué?

—¿Qué estás haciendo?

—… ¿Alistándome para salir a fuera? —Tom dijo pero más como una pregunta.

—Ok, pero si tienes calor, no podrás quitarte tu chaqueta.

Bill sólo vestía una camisa de manga larga. No suéter.

A medida que paleaban, Tom empezó a sudar. El trabajo y la cantidad de suéteres puestos eran un martirio. Miró a Bill que parecía cómodo, quien también tenía un cara de “te lo dije”.

Muy pronto, sin embargo, el camino de entrada estaba listo. Mientras se dirigían hacia la casa, Bill empujó a Tom al patio delantero antes de rodar para reunirse con él. El pelinegro estaba cubierto de nieve, la cual se pegó a su pelo, ropa y piel mientras lanzaba algo de nieve a Tom, quien ya estaba tan cubierto como Bill lo estaba.

Los dos rodaron por el patio, haciendo ángeles de nieve, lanzándose bolas de nieve, simplemente pasándola de maravilla. Habían estado haciendo un muñeco de nieve cuando las tres mujeres se dieron cuenta de que la entrada estaba limpia y se retiraron.

Para cuando terminaron, tanto Bill y Tom estaban empapados hasta los huesos de la nieve derretida y se estaban congelando.

Teniendo la casa solo para ellos, Bill se despojó de sus ropas mojadas, dejándolas en la puerta y quedando solo en boxers. Tom lo vio salir. Trató de no mirar mientras Bill regresaba con pijamas de franela y toallas.

—Toma—Bill se las entregó a Tom, ya habiéndose cambiado. Dejo a Tom y se dirigió a la cocina para hacer chocolate caliente. Tom se le unió en breve y ambos se fueron a encender la chimenea.

Teniendo ya sus chocolates calientes y acurrucados en el sofá, la música de Navidad sonaba tranquilamente en la radio.

—Recuerdo cuando me di cuenta de que Papá Noel no era real —Tom dijo de la nada—.Fue mi primera Navidad con… ellos —No dijo quién, pero Bill lo sabía—.En la mañana, habían huellas por todo el suelo y Aksel y yo estábamos muy emocionados. Más tarde, vi plantillas de huellas y el spray de nieve que utilizaron para hacerlo. Sin embargo, no me atreví a decírselo a mi hermano.

—Eso es duro. En mi caso trataron de mantenerlo en marcha hasta que tuve trece años, pero honestamente no recuerdo cuántos años tenía cuando dejé de creer en eso.

Hablaban en voz baja por un tiempo, acurrucados bajo la colcha que estaba en el sofá, hasta que las mujeres llegaron a casa.

El árbol había sido elegido y cortado antes de que Tom llegara. Habían tenido tiempo para ubicarlo y ahora estaba listo para decorar. Todos estaban involucrados en el proceso, incluso Tom y Zoe. Nana notó a Tom deslizar algo en su bolsillo cuando nadie lo estaba mirando. Ella no dijo nada, solo limitó a sonreír para sus adentros y se fue a traer un poco de ponche de huevo para todos.

La música continuó sonando mientras decoraban, aunque ahora era más fuerte. Bill levantó la cabeza mientras ciertas notas llenaron la habitación. Sus ojos se abrieron en horror viendo como Simone se acercaba a él. El señaló frenéticamente a Tom con los ojos, pero ella sólo se rió y lo agarró.

—Vamos Bill, lo hacemos todos los años. Estando Tom aquí no va a cambiar nada. No es así, ¿Tom?

—¡Cierto! —Tom sonrió.

Para la vergüenza de Bill, Simone cogió sus manos y comenzó a bailar con él el «Merry Christmas Polka». Había sido una tradición desde que Bill era un niño, pero él pensó que su madre sería tan amable de abstenerse de hacerlo cuando alguien que le gustaba estaba allí.

Pero no lo hizo. Y Tom parecía disfrutarlo y bastante.

En el momento en que terminaron de decorar el árbol, la cena ya estaba lista. Las mujeres se encargaron de alistar las cosas en la cocina mientras que los chicos se encargaron de poner la mesa.

La cena era enorme y Tom estaba más que abrumado. Pavo relleno, papas, y un sinfín de verduras. Tenía pequeñas porciones de todo. Bill, sin embargo, no tenía miedo de cargarse con todo. Uno no se podía imaginar el horror de Tom cuando se enteró de que también había postre.

Vio con asombro como Nana, Zoe y Simone tomaban cada una un trozo de pastel… Y Bill se comía el resto.

Como si toda esa comida no fuera suficiente, también era tradición en la familia de Bill hornear para las fiestas. Dado que Tom no sabía casi nada en cuando se trataba hornear, ayudó a Bill a hacer los rollos de canela.

Cuando terminaron eso, lavaron sus platos y se prepararon para acostarse. Habían hecho mucho ese día y ambos estaban ansiosos por dormir.

Tom se fue a la cama primero, temblando en sus pantalones y camisa de dormir. Hacía mucho frío afuera y parecía ir justo hacia la casa. No podía esperar a que Bill se le uniera en la cama. Y se refería a eso en la manera más inocente posible.

Pero cuando Bill estuvo LISTO para unírsele, Tom no pudo contener su risa. El pelinegro estaba de pie con un pijama enterizo térmico de en un rojo brillante y con textura de waffle. Con unos brillantes calcetines azules. El que estaba en pie se sonrojó casi hasta la sombra de su pijama.

—Cállate. ¡Hace frío!

—Lo sé, pero… —Tom interrumpió con una carcajada. Sólo lo miraba mientras Bill le daba las espaldas, revelando dos broches blancos. El pijama tenía un taparabos.

Tom finalmente fue capaz de pasar por alto su atuendo cuando las luces se apagaron y Bill se unió a él bajo las mantas. Decidieron dormir en los brazos del otro, tanto para luchar contra el frío y porque simplemente querían estar así.

Todos se despertaron, sin embargo, por un sonido que se asemejaba a una avalancha. Era como si la casa se rompiera en pedazos. El peso del hielo que había estado en el techo se había vuelto más pesado, hasta el punto de romperse. Se hundió en la nieve que cubría el piso de abajo y también en los sueños de un joven con rastas.

Un grito desgarrador se escuchó en la casa.

Continuará…

JAJAJAJJAJAJA Bill bailando polca para luego aparecerse con esa cosa!! Fue demasiado, yo también me hubiese reído en su cara.Pero ¿Que creen que vaya a pasar con la ultima situación? y ese estremecedor grito. Espero sus comentarios!! 

por lurdez_geisterfahrer

Traductora del fandom

Un comentario en «Got a Call 43»

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