
Hallo guapuras!! xDD Lo se sonó a Yuya hahahaha Bueno después de las celebraciones vengo con actualización y Sin mas a leer!

Traducción de lurdez_geisterfahrer
Capítulo 39
Comodidad. Esa fue la excusa de Bill para tener la reunión en su casa. La reunión fue, por supuesto, la de entre el rastudo y el novio de su tía, Niklas. Tom y Zoe se mudaban al día siguiente, por lo que su apartamento estaba llena de cajas, por lo mismo, si se reunían en la casa nueva y Tom no le agradaba, habría malos recuerdos en la casa. De esta manera, si la reunión fuera en la casa de Bill, que era un lugar en el que Tom ya se sentía bien, y Bill le aclaro que si el rastudo se sentía incómodo, él podría ir a la habitación de Bill y pelinegro no permitiría que nadie se acerque a la habitación.
Eso y esto dio a Bill la oportunidad de estar a solas con Tom.
Pero al igual que la excursión de invierno, los planes de Bill se vinieron abajo. Tom llegó temprano y los dos se quedaron solos – pero no por mucho tiempo. Simone había ido a la tienda por unos artículos y Zoe vendría un poco más tarde para la cena, trayendo a Niklas con ella.
Bill y Tom estaban sentados uno junto al otro en el sofá. El rastudo compartió cosas con Bill en el pasado respecto sus padres, y desde ahí pasaban tiempo a solas, Bill había sacado uno de los álbumes de fotos que tenía.
—Así que, ahí estaba yo, feliz desgarrando mis regalos cuando sentí que alguien tiraba la parte trasera de mi camisa. Miré detrás mío justo cuando mi padre dejó este gran puto sapo en la parte posterior de mi camisa. Grité y empecé a girar y a sacudirme, tratando de sacarlo de mí. En ese momento empecé a llorar…
Bill detuvo la historia de un cumpleaños pasado porque oyó la puerta abrirse. La cara de Tom se fue solemnemente una vez más, pero sus ojos seguían brillando con la risa que Bill había provocado.
—Vamos, vayamos a mi habitación —Bill dijo mientras se levantaba del sofá, con el álbum de fotos en la mano. Tom subió las escaleras primero y Bill justo detrás de él, con el nivel de los ojos en el culo inexistente del rastudo. No le importaba si estaba siendo obvio mirando justo ahí ya que Tom estaba de espaldas de todos modos. Lo que no esperaba era de que alguien lo llamara.
—Qué manera de ser sutil, Fide. Además, ¿Acaso hay algo que ver?
—¡Muni! —Bill exclamó mientras se tropezó ligeramente.
El rubio en la parte inferior de la escalera se echó a reír.
Ambos, Bill y Tom se quedaron en las escaleras, decepcionados de que sus planes juntos habían cambiado. No era que tenían algo importante en mente, era el hecho de que podrían disfrutar de la compañía del otro. Ambos lo escondieron bien, o Andreas simplemente no se dio cuenta, porque el rubio no tardó en unirse a ellos en el viaje a la habitación de Bill.
—No me di cuenta de que ibas a venir hoy —comentó Bill.
—No iba a hacerlo, pero vi a tu mama en la tienda y me invitó a cenar, así que dije que sí. Espero no haber interrumpido algo.
—¡Oh no, en absoluto —Se quejó Tom.
Andi frunció el ceño ante el rastudo. No podía entender por qué Tom estaba tan. . . frío con él. No es que Tom fuera amable con lo demás más que con Bill, pero fuera de todos sus amigos, Muni sintió que él era el que menos le agradaba. Y él no sabía por qué. Tom era amigo de Bill, y eso era suficiente para que Tom sea amigo de Andi.
Los tres adolescentes se reunieron en la habitación de Bill por un momento, hasta que la hora de la cena se acercara. Andreas intentó incluir a Sopa de Tomate en la conversación, pero el permaneció callado, mas que todo deseando para sí mismo que el platinado no hubiera venido.
Tom estaba en el sofá donde siempre dormía cuando se quedaba. Bill estaba en la cama, y Andi originalmente fue a sentarse al lado de su mejor amigo, pero una fría mirada de Tom que Bill no vio, le dio a Muni la brillante idea de sentarse en la silla del escritorio de la computadora.
—¡Bill, Tom, Andreas! ¡Bajen y ayuden, por favor! —Simone llamó desde el piso de abajo.
Los tres muchachos se levantaron y empezaron a bajar. Tom seguía en asombro respecto al lugar. Simone y Bill habían decorado para las fiestas. Tom había sido invitado para ayudar en la decoración, y él no había aceptado hasta que Zoe también lo obligara. Ellos no podían decorar ya que se estaban mudando, pero ella no quería que su sobrino se prive de la diversión. Era un evento familiar en el que nunca había participado cuando estuvo en la casa de Jorg.
Todo era tan alegre y acogedor, y Tom estaba feliz de decir que él tomó parte en ella. Pero él no había ayudado, solo había colgado todo. Había una nueva cosa que colgaba en el marco de la puerta de la sala que nunca había visto antes. Ni siquiera sabía lo que era.
—¿Qué necesitas que hagamos? —Bill le preguntó a su madre mientras se apoyaba contra el marco.
Pero antes de que ella pudiera responder, Andi se movió. Corrió y coloco un fuerte y sonoro beso en la mejilla de Bill. El pelinegro había volteado un poco por lo que el beso aterrizó más cerca de los labios de Bill que cualquiera de ellos hubiera preferido, pero simplemente le restaron importancia sacudiendo los hombros, riendo.
Tom se quedó en estado de shock. No tenía ni idea de lo que acababa de suceder.
En un trance, él ayudó a llevar los platos y utensilios al comedor con el rubio, mientras que Bill abrió la puerta que había sonado. Pronto, Zoe había entrado en a la habitación, seguido por un hombre alto.
—¿Tom? ¿Estás aquí?
Unos segundos más tarde, el rastudo apareció ante su tía. Él la abrazó, pero con cautela miró al hombre detrás de ella. Bill se acercó a él, con actitud agresiva hacia el hombre desconocido.
—Tom, él es Niklas.
—Hola Tom —El hombre le tendió la mano al rubio. Tentativamente, Tom la sacudió—.Es un placer conocerte al fin.
Tom asintió cortésmente —Igualmente.
—Gracias —Le dijo Niklas a Simone, quien había tomado su abrigo y el de Zoe para colgarlos. El miró a Bill, y luego a Zoe. En silencio, le preguntó—.¿El pit-bull? —Zoe asintió con la cabeza y su novio voltio hacia Bill, con la mano extendida—.¿Tu eres Bill?
El muchacho con melena de león asintió, aceptando el gesto como Tom lo hizo —Yo soy Bill.
Los visitantes fueron llevados a la sala, donde Andreas se había encontrado cómodo.
—Oh, hola Andi —Sonrió la mujer rubia.
—Hey Zoe.
Pronto, Simone se les unió y la socialización comenzó realmente. Bill miraba a Tom constantemente, en busca de cualquier signo de malestar. Pero el rubio rastudo no parecía tener problemas con Niklas. Y para ser sinceros, a Bill no le importa tampoco.
Era obvio para todos que él estaba enamorado de Zoe, aunque Niklas no salía de su manera de demostrarlo. La mujer se sintió orgullosa cuando le mando a su sobrino una mirada para preguntarle si estaba bien con el hombre y ella recibió un asentimiento a cambio.
Bill sonrió para sí mismo y ayudó a su madre a tener la comida lista para llevarla al comedor. Se sintió lo suficientemente cómodo para dejar Tom a solas con Niklas porque no sólo estaba Andreas allí, sino que Zoe también. A pesar de que parecía un gran tipo, Bill no arriesgaría nada en lo que concernía a su Tom.
Zoe estaba parada en la puerta donde Bill había estado antes, cuando el pelinegro pasó. Con una sonrisa, él se acercó y la besó en la mejilla. Su frente se elevó hasta que miró por encima de su cabeza, y luego se echó a reír.
Tom todavía estaba confundido. No entendía por qué uno era besado bajo esta cosa conocida como el muérdago, pero parecían ser las reglas.
La cena llegó y se fue. La comida fue sencilla y relajada, y todos se llevaron muy bien, como si Niklas siempre hubiera estado con ellos. Simone se sentó en un extremo de la mesa, y Bill en el otro. El pelinegro se aseguró de que Tom se sentara entre él y Andreas. Zoe estaba al frente de Tom y Niklas al frente de Andreas.
No era nada personal. Era solo que los únicos varones de su confianza en torno a Tom eran Andi y los G’s, así como el mismo.
Después de la cena, todos se dirigieron a la sala. Un golpe en la puerta interrumpió la conversación sólo brevemente. Bill se levantó para abrirla, y fue lo único que pudo hacer para no cerrar de golpe la puerta.
—¿Qué mierda estás haciendo aquí?
—¿Está Tom aquí?
—¿Estas bromeando? ¿Estás jodiendome? ¿Después de todo lo que le has hecho, tienes el descaro de presentarse en mi casa y pedir verlo?
—Por favor, Bill. Sólo quiero darle un regalo y simplemente ver como esta.
—SI él quiere verte, bien. PERO estaré supervisando toda la cosa.
El visitante asintió y Bill se dirigió a la puerta de la sala. Se olvidó del ramillete de muérdago sobre su cabeza, con la mente en el visitante no deseado de afuera.
Andreas se levantó y comenzó a moverse hacia Bill, pero de repente unos labios de felpa adornado con un piercing fueron los que se encontraron con los de Bill. No fue mucho tiempo, pero fue suficiente para hacer que todo el mundo se detuviera.
Tom había empujado a Andi fuera del camino, así que era el quien besaría a Bill. Y en lugar hacerlo como todos lo hacían en la mejilla, sus labios se unieron.
Bill se quedó en estado de shock por unos minutos antes de que su rostro empezara a tomar un color rojo, sus ojos conteniendo un brillo vertiginoso.
El momento fue interrumpido por un golpe para recordarle que el invitado no se había ido. Bill gruñó en voz baja, lanzando una mirada a la puerta.
—¿Tom? —Bill le preguntó, su voz temblando por la emoción de haber conseguido otro beso. Aunque esto fuera sólo por tradición, Tom aun así lo besó.
El rastudo siguió a Bill fuera de la habitación, nervioso acerca si iba Bill le iba a preguntar sobre el beso. Pero Bill le dijo que alguien estaba allí para verlo, y si él no quería, no tenía que hacerlo.
Pero Tom dijo que sí.
Y Bill se vio obligado a llevar al invitado a la cocina.
—¿A-Aksel? —Tom dijo en voz baja.
—Hey Tom. ¿Cómo has estado? —Aksel extendió la mano para tocar el rostro de Tom, pero antes de que el rastudo pudiera siquiera flaquear, Bill tiró de un cajón abierto. Aksel miró y vio a Bill pasando su dedo por la parte filuda de un cuchillo carnicero. Rápidamente entendiendo la imagen, el castaño se apartó.
—Estoy bien —Tom respondió la pregunta de su primo.
—Te extraño, Tom. Y yo mm… te traje un regalo.
Tom vacilando tomó el paquete que le ofrecieron. Bill se acercó, todavía sosteniendo el cuchillo, pero necesitando estar más cerca de Tom. Sabía del precio de los regalos de Aksel.
Pero no había ningún cargo en este, parecía no haberlo. Después de que Tom tuviera el regalo, el primo mayor se estaba despidiendo.
—Aksel, espera.
El castaño se detuvo.
—¿Cómo sabías que estaba aquí?
—No lo sabía, en realidad. Me detuve en su apartamento, y no había nadie allí, así que vine aquí con la esperanza de que Bill supiera dónde estaba o que, al menos, te entregara mi regalo.
Tom asintió, pero permitió que Bill mostrara su desprecio al hombre que estaba en la puerta.
Muy pronto, sin embargo, ya era hora para Zoe, Niklas y Tom de irse. Zoe llevaría a su novio a su casa y ella y Tom regresarían a la suya solos.
El día siguiente, Tom se estaría mudando. El día siguiente sera también el día – aunque, por la tarde, que Bill estaría yéndose.
El pelinegro camino con su amigo a la puerta.
—Adiós, Bill —dijo Tom, su mirada desviándose subconscientemente a los labios del otro.
Sin embargo Tom lo estuvo mirando, Bill aún así llevó un dedo a sus labios, especialmente donde el piercing del labio había tocado.
—Adiós Tom.
Despedidas fueron dichas por Zoe y Niklas también. Tom cerró la puerta detrás de ellos. El rastudo no estuvo seguro si es que era un truco del viento helado que soplaba alrededor o si, detrás de la puerta cerrada, palabras fueron dichas.
—Te “la palabra prohibida”, Tomi.
Continuará…
Awwwwwwwww!! que hermoso final *¬* La palabra prohibida… *suspira* Pero que les parecio esta repentina aparición de Aksel??!! Espero sus comentarios, miren que no les cuesta nada 😀 Gracia por leer, saludos a la distancia!!!!
Awwww que hermoso capítulo! Ese beso, Dios! Que inocencia!
Por qué Aksel no muere? Solo a mí me cae mal?
Gracias por el cap!
He tenido algunos problemas para comentar, pero sigo leyendo.
Gracias por traducir.