Hallo reinas!!!! Estoy muuuy feliz puesto que ya acabe mis estudios en la U!! Con todas las materias aprobadas xDD todo este tiempo ha sido puro estrés uff!! Pero no me olvide de ustedes un poco tarde pero aquí estoy y con nuevo capi. Sin mas disfrútenlo…

Traducción de lurdez_geisterfahrer

Capítulo 37

Bill regresó a la casa de Zoe y de Tom al día siguiente. Fue más tarde de lo que pretendía, porque Simone le pidió que recogiera algunas cosas para ella. Zoe se había ido a trabajar de nuevo, aunque esta vez le dejo una llave a Bill.

Abrió la puerta y llamó a Tom. Obtuvo un gemido como respuesta y siguió el sonido hasta la habitación del muchacho.

Abrió la puerta y recibió una vista que no esperaba. Tom estaba tendido de espaldas, despojado de cualquier tipo de ropa ni siquiera las mantas lo cubrían. Su piel brillaba de sudor y jadeaba.

Cerrando la puerta rápidamente, Bill toco la puerta —¿Tom?

Un gemido le respondió de nuevo.

—¿Está bien si entro?

No hubo respuesta por bastante tiempo, ni un ruido procedente de la habitación. Pensando que era lo más seguro, Bill abrió la puerta de nuevo, sólo para encontrar que Tom no se había movido en absoluto. Cubriendo sus ojos al entrar a la habitación siendo cortes, porque oooh cómo quería mirar, Bill se acercó a la cama y tocó el hombro de Tom.

Su mano salió disparada de sus ojos como la mano que tocaba a Tom saltando hacia atrás. La fiebre del rastudo se había disparado. Esto explico el estado en que Bill lo había encontrado.

Bill inmediatamente agarró su teléfono.

—Hey mamá. Tom está muy enfermo. Está ardiendo en fiebre. ¿Qué hago?

Bill escuchó a su madre mientras le decía qué hacer por el rubio, y si es que no entraba en temperatura, que la llamara de nuevo y ella iría a la casa de Tom

Al colgar, Bill se dirigió al baño. Haciendo un paño húmedo con agua fría, lo escurrió y se lo puso a Tom. Lo colocó en su cabeza y miró el resto del cuerpo escuálido del adolescente. Sus pensamientos lejos de ser sexuales, se preguntó cómo el pequeño paño en su frente podría enfriar el resto de su largo cuerpo.

Bill regreso al baño y empapó una toalla de playa de la misma manera. Cuando dejó de escurrir agua, Bill la llevó y la colocó sobre el cuerpo del rastudo, olvidando que a pesar de que su cuerpo se sentía caliente, Tom se sentía helado. La toalla era una doble victoria para Bill puesto que el cuerpo de Tom se enfrió y su virilidad estaba cubierto de los ojos de Bill quien no quería escuchar a su cerebro diciéndole la regla de «no mirar».

Tom aún seguía durmiendo, aunque sin descansar, por lo que Bill lo dejó solo. Ya vendría a chequearlo más tarde. Por el momento, él encendió el televisor. Puso un programa de entrevistas, ya que no había mucho que mirar en ese rato.

Sin embargo, terminó por dormirse acurrucado en una bolita en la esquina del sofá.

—Oh Julian, ¿cómo pudiste hacerme esto a mí?

—Pero Sarah, ¡pensé que estabas muerta! ¿Cómo iba yo a saber que tú habías estado naufraga en la única isla que no busque?

—¿Tuviste que casarse con mi hermana gemela que es una bruja y es conocida por seducir a los hombres y hacerlos misteriosamente desaparecer?

—¡Ella no lo haría!

—¡Oh, claro que lo haría! ¡Ella sólo quiere convertirte en el hombre que es también el hijo adoptivo del primo duodécimo del jefe del vecino de tu hermana!

—¿Qué estás viendo? —Una áspera y gruesa voz preguntó desde la puerta.

Bill se sentó parpadeando —¿Qué?

—Te pregunté que, que estabas viendo —repitió Tom.

Bill siguió con la mirada al ahora vestido rastudo a la televisión, donde estaba dando una desconocida novela —Yo… mmm, me dormí. No tengo ni idea que es —Apagó el televisor y miró a Tom, ahogando un bostezo—.¿Te sientes mejor?

Tom asintió —Pero…mmm, ¿cómo fue que terminé con una toalla mojada fría sobre mí?

—Mi madre me dijo que una compresa fría ayudaría. Estabas tan caliente que pensé que un paño gigante funcionaría aún mejor.

Tom asintió, se fue y regreso con un tazón de sopa que Bill había llevado el día anterior. El pelinegro miró conmocionado como el rastudo bombardeaba el tazón. No había mucha sopa, pero fue el hecho de que Tom la consiguiera por su cuenta sin que nadie siquiera lo mencionara lo que tenía tan sorprendido a Bill. Se dio la vuelta y fue recompensado con una brillante sonrisa de Bill.

Tom no entendía la mirada, por lo que sólo se encogió de hombros mientras mordisqueaba un fideo. De repente, cayó en la cuenta. Entendió por qué Bill lo estaba mirando de una forma peculiar. …l había visto a Tom desnudo. Viniendo pensamientos de acciones pasadas de Aksel en su cerebro y él no podía dejar de temblar. Lamentablemente Tom estaba muy alejado de la verdad, pero él no lo sabía.

—¿Por qué me estas mirando así? —Bill preguntó en voz baja. Tom negó con la cabeza—.Por favor, ¿Tom? Hace un minuto estábamos bien, ahora estás así. ¿Qué he hecho?

—Me miraste.

—Uhm —Bill parpadeó—.¿Sí? Siempre lo intento cuando hablamos…

—Quiero decir en mi habitación…

Lo dijo de tal manera que Bill comprendió de inmediato de lo que estaba hablando —¡NO!, quiero decir, no de esa manera, no. Sí, te miré el tiempo suficiente para ponerte la toalla, pero traté de no mirar más que eso.

Bill estaba siendo sincero. Él trató de no mirar. Pero era difícil, aun mas sintiendo algo por Tom y con su hombría a la vista. ¿Acaso nadie tomaría la oportunidad para echar un ligero vistazo?

Tom, sin embargo, se rascó por la respuesta. Sabía que era feo y estaba contento de que Bill no lo haya mirado de cierto modo, pero no podía dejar de sentirse herido por eso. Era tan simple que un comentario de Bill pudiera causar el inicio de un furioso incendio en los sentimientos de Tom —¿Así que no soy lo suficientemente bueno para que me mires?

—Yo nunca dije eso.

—Sí, tú dijiste que trataste de no mirar. ¿Es porque soy tan putamente flaco o es porque estoy tan contaminado de Aksel que no puedes dejar de sentirte asqueado por mí?

—Nunca me he sentido asqueado por ti —Bill lo interrumpió rápidamente. Incluso rara vez replicaba a Tom cuando él se portaba así, pero sentía que necesitaba defenderse en esta ocasión.

—Puras mierdas. Ni siquiera quieres mirarme.

—Eso es verdad, pero tienes la razón equivocada, Tom. No iba a mirarte hasta que estés despierto y te sientas listo para mostrarme. Yo no quiero que cometas el error de pensar que soy como otras personas.

Bill nunca tuvo que decir el nombre Aksel, pero era dolorosamente obvio que estaba implicado.

—Me gustaría que dejaras de ver a Aksel cada vez que me ves —Susurró Tom.

—Claro que te veo, Tom. No a él, nunca a él —Bill le tocó el hombro ligeramente. El rastudo todavía estaba caliente, pero no estaba tan mal como lo había estado antes—.¿Quieres saber lo que pienso?»

—No lo sé —Admitió Tom.

—Para mí, creo que aun eres puro, blanco…

En ese momento, Tom levantó la vista —¿Qué? ¿Cómo?

Sin embargo el rastudo no podía encontrar el por qué, pero en ese momento hubo unos golpes en el apartamento, lo que significaba que alguien estaba tratando de entrar.

Bill contestó y se enteró de que era su madre, quien inmediatamente fue a la dirección de la puerta. Pero se quedó mirando a Tom. El rastudo estaba mirando a otro lado y humedeciendo sus labios. Bill no podía dejar de mirar esa parte tan carnosa. Algún día, algún día el mencionaría el beso.

Los golpes de Simone lo trajo de vuelta a tierra. Abrió la puerta y encontró a su madre con una olla de sopa.

—Hola, Bill. Hola, Tom —Saludó mientras irrumpía en el apartamento. Puso la olla en la cocina antes de ir de nuevo a donde estaban los chicos—.Tom, querido, ¿cómo te sientes?

—Mejor.

Ella le tomó la temperatura a Tom, le hizo un té y le dijo que fuera a descansar de nuevo. Prometiendo que volvería pronto, se fue a comprar algo de medicina a la farmacia.

Mientras que Simone se iba por la puerta, el celular rojo de Bill sonó.

—Hey, perra —respondió Bill. Era Muni.

—Ok, veré si Tom quiere —Bill se volvió con su celular para a ver Tom—.Andi y Steph quieren que salga con ellos mañana. ¿Quieres venir?

En realidad, no, Tom realmente no quería ir. Pero podía ver una luz de esperanza en los ojos de Bill y las ligeras mariposas en su estómago causaron que dijera que sí.

Con una gran sonrisa, Bill se volvió hacia el teléfono —Sí, los dos estaremos allí. Quería que nos reuniéramos antes de que también me vaya. Sí, lo sé, pero así es la vida.

Tom no escucho mucho más de la conversación de Bill. Todos sus pensamientos anteriores, todos sus sentidos, simplemente todo desapareció para él, mientras que seis palabras lo golpeaban como una tonelada de ladrillos, su sangre convirtiéndose en hielo.

. . . antes de que también me vaya. . .

Bill lo estaba dejando.

Continuará…

Awwwew cada vez hay mas interaccion entre estos muchachitos *-* PERO y esto de que Bill se va?? Ustedes que creen?? Déjenme todos sus comentarios y dudas, me encanta leerlos. Actualizare bien pronto quizás mañana si? Se los debo. Gracias por leer, nos vemos en el próximo capi que sera sobre la salida de despedida :3

por lurdez_geisterfahrer

Traductora del fandom

3 comentario en “Got a Call 37”
  1. ¡ Buenísimo lo de la telenovela ! Jajaja Bill se irá … Pero supongo que será por un par de semanas máximo , y quizá por algo académico o así Y quizá Tom en ese tiempo entienda sus sentimientos.
    Enhorabuena por lo de tus estudios !! A mí me falta el último examen para terminarlos ! Huele a libertad jajaja

  2. Jajajaja Bill viendo telenovelas XD. Pobrecito Tom, me parte el alma verlo tan pesimista y ahora que Bill se va, a dónde carajos se va el cabrón?!
    ok, gracias por el cap! Besos!

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