

Notas: Hallo!!! Espero que aun sigan enganchadas con el fic *-* Sin mas les dejo este capi, disfrutenlo…
Traducción de lurdez_geisterfahrer
Capítulo 33
Parecía mucho más que unos pocos minutos antes de que Zoe le preguntase a Bill si quería hablar con Tom en privado. El pelinegro asintió.
Incluso después de que la mujer se fuera, siguió estando raramente tranquilo con excepción de un par de golpes.
—Así que, ¿De qué quieres hablar? —Tom preguntó, sorprendiendo a ambos por ser el primero en hablar.
—¿Qué he hecho? —Finalmente Bill le preguntó, realmente inconsciente de lo que había sucedido en el teléfono.
Tom guardó silencio durante unos minutos, realmente tomándose el tiempo para pensar en que decirle exactamente a Bill —¿Podemos ser amigos?
Bill asintió lentamente. Siempre tan tranquilo, habló —Aunque yo ya te considero mi amigo.
—Dado que somos amigos, ¿Podrías no usar esa palabra?
—¿Qué palabra?
—La palabra A.
—¿La palabra A?
—La prohibida palabra A —dijo Tom acentuando un poco más la última letra.
De repente, Bill lo capto, sus ojos se abrieron enormemente y su mandíbula se aflojó —Oh, Dios mío. Tom, ¿cuándo dije eso?
—Esta mañana.
—Todo lo que dije hoy fue hola y tú huiste…
—En el celular… Temprano esta mañana.
Los ojos de Bill se cerraron al momento que echaba su cabeza hacia atrás, sus labios separándose. En algún lugar en el fondo de la mente de Tom, Bill se veía hermoso así.
—No puedo creer que dijera eso. Tom, tú… por favor, solo… no estaba pensando. Estaba mayormente dormido. Me preocupo por ti y no quiero que pierdas tu confianza en mí —El pelinegro estaba empezando a hablar más rápido, su mente se nublaba de pánico—. Yo solo… yo siempre lo digo antes de ir a dormir a mi mamá, a mi papá y hasta a Muni. Sólo quería decir que me preocupaba por ti, no es que yo… Oh, Tom, lo siento.
Bill parecía a punto de llorar y le tomó unas cuantas respiraciones antes de que fuera capaz de mostrar una sonrisa en su rostro. Tom podía ver a través de ella, y se preguntó brevemente si la suya se veía un tanto defectuosa. No le sorprendería si lo fuera.
El pelinegro se puso de pie —Bueno ya me voy… Mamá me quiere en casa para la cena de esta noche.
—Oh… Ok.
—Adiós, Tom.
—Adiós.
Simone aún estaba haciendo las compras cuando Bill llegó a casa y se alegró por ello. Había mantenido la compostura mientras que estaba en la casa Tom, pero a decir verdad, no se había sentido tan deprimido en mucho tiempo.
Considero llamar al número celular especial de Andreas, pero decidió no hacerlo, por mucho que quería hacerlo. De cualquier manera, quería hablar con su amigo. Así que lo llamó a su número regular, pero Andreas le dijo que estaba pasando el rato con su primo que había venido a visitarlo por un par de días así que lo dejó con sus asuntos.
Necesitaba hablar. Tenía que dejar salir todo. Él era solo un ser humano, que no era un superhéroe o algo así. Trató de ser uno para Tom, pero al final, no era más que un adolescente asustado. Miedo de perder a su nuevo amigo, miedo de volver a lo que solía ser. Ya había sido rechazado y Tom ni siquiera se dio cuenta de que lo hizo. Bill trataba de ser fuerte, pero de vez en cuando, cuando las cosas no iban bien sentía la necesidad de infringirse dolor.
Simone siempre había estado ahí para su hijo, para hablar, siempre de apoyo y no juzgar pero no la quería esta vez. Quería a alguien que sea casi de su misma edad con el cual pudiera relacionarse.
La segunda persona que vino a su mente después de Muni, al cual debatió sobre llamar por unos minutos. Pero al final cedió, marcó el número y no pasó mucho tiempo hasta que escuchó una voz profunda.
—Gracias por llamar a 1-900-Chicos Calientes. Presione uno para elegir a Georg Listing, pulse dos para elegir a Georg Listing, pulse tres para elegir a Georg… Bueno, de hecho pulse cualquier número para comunicarse con él.
A pesar de lo bajo que se había sentido al salir de la casa de Tom, Bill se echó a reír. Al castaño le encantaba burlarse de Bill, diciendo que su teléfono naranja era realmente un celular de sexo chat.
Para seguirle el juego, Bill presiono el número cuatro del teclado.
—Gracias por elegir a Georg Listing. Usted será puesto en contacto de inmediato —Georg estaba tratando mucho de no reírse cuando hizo el sonido de marcación.
Tratando de mantener una cara seria, habló, haciendo todo lo posible para imitar una voz sexy—. Hey cosita sexy.
—Hey, Geo.
—Hey, Bill. ¿Qué pasa?
—¿Cuánta azúcar has comido?
El castaño, fuera de la vista de Bill, rápidamente escondió la bolsa de malvaviscos que había estado comiendo debajo de la almohada —Nada.
—Puras mierdas, Georg —Bill sonrió con tristeza.
—No, tampoco he estado comiendo mierda. Ahora, ¿qué pasa? No te he escuchado así desde que Tom se convirtió en un zombi.
—De hecho, se trata de Tom…
Georg se sentó en su cama, contra la pared con las piernas estiradas, en el momento que Bill hablaba. Pensó que mejor debería ponerse cómodo, suponiendo que estaría allí por un rato. Y tenía razón. Los dos amigos se quedaron en el teléfono un buen rato, Georg siendo más que todo un oyente. Pero no le importaba. Lo que le dio una oportunidad de comer más malvaviscos.
Hablaron acerca de la escuela, de las tareas, de las fiestas, lo de siempre. Hablaron de nuevas películas y de cómo deberían juntarse e ir a ver una, porque no habían salido desde hace un tiempo. Prácticamente hablaron de nada en sí. Pero Georg sabía que era sólo cuestión de tiempo antes de que Bill se abriera, y así fue.
—Lo jodí. Lo jodí todo y ni siquiera lo sabía.
Bill le explicó todo a su amigo en común con Tom.
—La palabra A sigue haciendo eco en mi cabeza. ¿Cómo pude haber sido tan estúpido?
—Bill, tú estabas dormido. Además, no creo que sea tan malo como piensas.
—¿Cómo puedes decir eso?
—Bueno, él pudo haber dicho que no quiere tener nada que ver contigo. Pero no lo hizo —Señaló el castaño—. Sabes, yo ya no sé qué pensar de ti ahora.
—¿Qué quieres decir? —Bill le preguntó algo curioso.
—O eres muy valiente o muy estúpido.
—¿Perdón? —Bill olvidó de su tristeza anterior con la última parte del comentario de Georg.
—Bueno, sí. Tú has sido esta piedra, este lugar seguro para él. Y luego te enamoras del chico. Sabes que esta no será la última vez que te lastime, ¿verdad? —Georg preguntó en voz baja.
Bill asintió —Lo sé, pero…
Georg pensó que era lindo como el pelinegro estaba muy al pendiente de Tom, más aún porque Bill sabía por todo lo que pasó Tom y pesar de eso lo quería.
Bill lucia más… femenino que Tom y Geo no podía dejar de reírse del pelinegro: el ‘caballero’ en peligro, siendo rescatado por una ‘doncella’ de brillante armadura.
Realmente no tomó mucho para divertir al castaño.
—Entonces, ¿qué fue exactamente lo que le dijiste? —Georg preguntó con un tono ligero, tratando de no dejar que Bill se sintiera triste de nuevo—. Tú dijiste que le habías dicho que lo “apreciabas” una vez. ¿Eso es todo? ¿Qué me he quedado apreciado de ti? Quiero hacerte el aprecio—. El castaño se rió de sí mismo, e incluso Bill se le unió.
—Eres un idiota, Georg.
—¡HEY! ¡Puedes darle una serenata! ¿No había una canción de hace unos años?, que decía: yo realmenteeeee te apreciooooooo uoooooooo… sí… Eso es todo lo que sé.
Bill sacudió la cabeza —Tú estás jodido.
—Te estás riendo, ¿no es así?
Bill tuvo que reconocerlo. De hecho lo estaba haciendo.
Mientras Bill y Georg estaban hablando, Zoe y Tom también estuvieron haciéndolo, aunque se trataba de un tema diferente. ¿Su tema? Casas.
Los dos parientes decidieron darse una vuelta por el vecindario de Bill para encontrar una casa en la que esperaban poder mudarse en año nuevo, algo así como una nueva manera de empezar las cosas.
Encontraron una casa, a una calle de distancia de Bill, que les gustó mucho a ambos. Tom pensó que era rara, pero cada habitación que su tía veía, murmuraba algo para sí misma mientras asentía.
Hasta Tom ya había encontrado una habitación que le gustaría que fuera suya si se mudaban allí.
Pero había una cosa por la que Tom estaba nervioso. Después de buscar la casa, Zoe había usado su celular para llamar a Niklas.
En algún momento, Tom tendría que encontrarse con él. El rastudo estaba nervioso. Zoe dijo que el encuentro podía esperar hasta que Tom estuviera lo suficientemente cómodo con el tema.
Pero Tom no estaba seguro si lo iba a estar. Pero al mismo tiempo, sentía que al no querer reunirse con él, estaba lastimando Zoe.
Él solo suspiró.
Continuará…
¿Que tal? ¿Como se sintió? xDD Me encanto este capi espero que a ustedes tbn! Nada mejor que una bienvenida con comentarios! Dejenme saber que tan pronto quieren otro capi que esta por demás que se los debo. Besos lindas!
Tom me desespera, no debería comportarse así con Bill, pobrecillo. Y Georg jajaja, genial con su línea caliente. Gracias por el cap!
Pobre Bill, se quiso morir cuando se enteró de la palabra L
ojalá puedan solucionar este mal entendido y Tom pueda aprender que el amor puede ser real.
Yo creo que el te amo no fue para tanto pero Tom esta tan jodido que quien sabe que tanto maquina su mente. Siento que la situación le va a costar a bill mucho más de lo que imagina
Estoy completamente de acuerdo contigo. Tal vez el asunto de decirle «te amo» no fue demasiado grave, pero como Tom siempre ha sido abusado por quien decía que lo amaba, él no puede confiar en la palabra. Creo que quien va a sufrir más con esto es Bill, porque se sintió rechazado.