
Notas: Hallo lindas!! Se que les encanto el anterior capi PERO (siempre tiene que haber peros) En este capi veremos el lado oscuro de Tom jajajajaja… Naa, bueno solo su lado posesivo y claro esta sus temores. Asi que disfruten del capi!! 😉

Traducción de lurdez_geisterfahrer
Capítulo 30
El sol se ponía en el momento que Tom decidió salir de la piscina. Si no salía ahora, estaba seguro de que sus rastas no se iban a secar para mañana. Cubrió rápidamente su cuerpo con la gran toalla, el rastudo se sentó junto a su tía que se dedicaba a terminar las palomitas de maíz del gran tazón. Parecía tan metida en la tarea que ni siquiera la presencia de su sobrino la hizo despertar del trance.
Tom se divertía con la acción de Zoe y sintiendo la travesura florecer en su alma, el rubio con cautela usó sus dedos para destrozar una palomita de maíz perdida en la mesa a la altura de la nariz de la mujer.
—¿Qu-e? —Zoe saltó de su asiento como una reacción, haciendo bufar a Tom.
La mujer entrecerró los ojos tomando unas palomitas del tazón y se las tiró a Tom, que sólo cerró los ojos al ver la comida volando hacia su rostro.
No contento con el hecho de que su tía había luchado, el rastudo tomó otro trozo perdido de palomitas de maíz, y la arrojó de nuevo a su tía. Esta vez, la mujer tomó un puñado de palomitas y las tiró a su sobrino, que esta vez cruzó sus brazos frente a su cara al momento que una lluvia de palomitas cubría su cuerpo.
—No puedes ganarme, Kaulitz —Zoe dijo contenta con la recuperación, toda relajada. No vio a Tom venir hacia su camino con el tazón en mano listo para dejar caer todas las palomitas en su cabeza.
Cientos de palomitas de maíz cubrieron a Zoe como la nieve. Ella estaba completamente congelada. Nunca se había imaginado que el chico rubio pudiera hacer eso.
Simplemente no encajaba con el Tom de ahora, así que Zoe se dio la vuelta para ver a su sobrino, que tenía una sonrisa de orgullo en su rostro, una sonrisa que todos vieron, no como si ellos no pudieran notar el tazón de palomitas de maíz caer sobre la cabeza de Zoe.
—Tal vez sea posible —Zoe dijo sacudiendo todo el alimento de su cuerpo—. Ahora tengo que tomar un baño.
—Que te diviertas —Tom dijo como su sonrisa se borraba de sus labios pero todavía había un resplandor en sus celestiales orbes chocolate.
—Gracias —Contestó su tía sacando la lengua antes de dejar al rastas solo.
—Hey ¡Tom! ¡Entra! —Gritó Georg desde la piscina lanzando agua al rubio.
—Acabo de hacerlo —respondió Tom acomodándose en la cama de playa de madera.
—Si no vienes vamos a ir a buscarte —dijo Gustav sonriendo consiguiendo una mirada del acusado.
—No, no lo harán —dijo Tom con firmeza.
—Gallina —dijo Georg antes de reírse.
Con eso los G’s se rindieron y aceptaron la declinación. Sin embargo, Tom había contestado y parecía muy animado, con eso estaban más que felices.
—Vamos Andi —La voz de Bill se escuchó detrás de un montón de toallas— ¡Detente y ayúdame!
—Puedes con eso, Fide —dijo Andreas mientras él estaba llevando solo una toalla.
Ambos salieron del cambiador donde estaban las toallas. Zoe les había pedido traer algunas ya que todos se estaban yendo arriba.
—¡¡Andreas!! —Bill gritó mientras su amigo de cabellera platinada empezó a hacerle cosquillas en las costillas, sus dedos acariciaban la piel pálida del pelinegro, llamando la atención de todos, incluyendo a cierto rastudo.
—Si las dejas caer, Zoe se enojará —dijo Andreas corriendo detrás de Bill, que trataba de alejarse de las cosquillas.
—¡ALTO! —dijo entre risas Bill, acorralado por el platinado que empezó a hacerle cosquillas—. ¡Por favor! ¡To…!
Antes de que Bill pudiera decir el nombre del rastudo las cosquillas se habían desvanecido.
El pelinegro alzó la mirada para ver lo que había detenido a Andreas de su juego, solo para encontrarse con una visión no tan agradable. La muñeca de Andreas estaba sujetada duramente por una mano callosa; congelando completamente el cuerpo del platinado. Consternación se mostraba en toda su cara y sus ojos estaban perdidos en unos chocolates, en unas frías orbes chocolate. Tom había detenido a Andreas, olvidándose de cubrir su esbelto cuerpo con la gran toalla, dejando que todo el mundo viera lo delgado que estaba.
—Tom, es suficiente —Bill dijo suavemente, tomando la mano de Tom y liberando al chico de cabellera platinada—. Sólo estábamos jugando.
En un abrir y cerrar de ojos, la fría expresión se borró de los ojos del joven de rastas, cambiando a una perdida. Un asentimiento de cabeza fue dado por el rubio y ambos amigos se fueron, no antes de tomar las toallas que Bill llevaba.
—Andi, quizás desees disfrutar de la piscina antes de que Zoe nos pida salir —Bill le dijo a su amigo que estaba viendo a Tom con ojos extraños.
—¿Por qué reaccionó así? Sólo estábamos jugando —Andreas murmuró.
—No lo sé muy bien, pero te prometo que no te hará daño. Confía en mí —Bill dijo dándole al platinado una sonrisa tranquilizadora.
Andreas lo dejó ir y fue a la piscina, pero Bill no lo hizo. En su lugar, fue a donde Tom estaba sentado, secándose las rastas, una a una, con cuidado.
—¿Puedo ayudarte? —Bill preguntó inclinando un poco la cabeza, llamando la atención de Tom.
—Sí.
Una suave sonrisa fue capturada por los ojos de Tom antes de que Bill se sentara junto a él y tomando una de las toallas que trajeron, empezó a secarle las rastas con cuidado. Al momento que las manos del pelinegro estaban trabajando en el cabello del rastudo, su mente estaba trabajando en el evento pasado. Tom de alguna manera había actuado de una manera violenta. Bill sabía que Tom era así antes de que adoptara la actitud de zombi, ¿estaba mejorando? ¿O iba a quedarse atorado con la actitud salvaje que tenía antes? ¿Iba a lastimarlo y a gritarle como antes? Bill no sabía si iba a poder manejar la situación. No por lo que dijera, sino porque ahora Tom significaba más para él.
Estaba feliz porque Tom le había ayudado de inmediato, pero la forma en que lo hizo no fue la mejor. Dios, aun sí Tom estaba fuera de la casa Kaulitz, no quería decir que el adolescente de rastas estaba libre de cualquier daño y que se iba a convertir en el verdadero Thomás. No, ahora Bill entendía, era el momento para Tom, de luchar contra sí mismo y dejar que su yo real saliera afuera, ser libre. Y eso, Bill sabía, era mucho más difícil que salir de las manos de sus tíos.
—¿B-bill?
—¿Uh? Oh, ¿sí? —preguntó al romperse la burbuja de los pensamientos.
—… Mmm… Nada —dijo Tom sintiendo calor en sus mejillas.
—Okey.
Seguro que había algo que el rubio quería decirle a Bill, sin embargo, él decidió dejarlo ir. Tal vez más tarde iba a decirle. Sin embargo, sus orbes avellanas nunca dejaron de observar al chico rubio. Tom estaba actuando un poco… ¿tímido? Él estaba chupando el piercing del labio y sus ojos estaban mirando hacia abajo, no prestándole atención a la rasta que estaba secando. La vista de él era completamente diferente a la anterior, sin embargo, este simple acto hizo Bill darse cuenta de algo. Tom iba a estar bien.
Sí, Bill era sobreprotector con el rastas y se preocupaba demasiado. ¿Qué pasaría si de repente Tom actuaba de una manera violenta? Los humanos hacen eso. No es como si el mismo no hubiera reaccionado una vez así. ¿Y si de repente Tom actuaba tímidamente? ¿O lloraba? Claro que tenía un pasado, uno duro, pero eso no significa que todo lo que estaba sintiendo, las expresiones que mostraba, no estuvieran bien. Tom estaba empezando, poco a poco, a actuar más como humano y Bill tenía que aceptarlo y verlo crecer.
Unos minutos más tarde, Zoe fue a recogerlos a todos. Ahora ella estaba completamente vestida y les dijo a todos que se dieran prisa y que se alistaran para el pastel. El último que llegara iba a comer sólo una porción. Así que Bill se aseguró de que Tom no fuera el último.
—Hey, niño —dijo Zoe dejando su mano sobre el hombro del muchacho—. He estado pensando en esto por un tiempo.
—¿En qué? —preguntó Tom a su tía mientras la ayudaba a sacar los platos. Todo el mundo estaba dejando sus cosas en la nueva habitación de Tom.
—He estado como inquilina en este lugar desde hace un año, pensando que estaba bien para uno solo. Pero ahora que te tengo y estoy bastante segura de que tendremos un montón de visitas en el futuro —dijo Zoe deteniendo a su sobrino de hacer cualquier cosa—. Estaba pensando que tal vez podríamos mudarnos a una casa grande y hermosa. ¿Te gusta la idea?
—¿Una casa? ¿Para nosotros? —preguntó Tom pensando en ello.
—Sí. Podría elegir una casa con habitaciones grandes. No van a ser tan grandes como la tuya de tu casa en Berlín. Pero confía en mí, yo no soy una joven pobre —dijo Zoe sonriendo—. Podríamos comprar una o diseñar una.
—¿Mi casa? ¿En Berlín?
—Niño, deja de hacer preguntas como si no lo supieras —Ella dijo riendo al ver la expresión del chico—.Tu casa en Berlín, por lo que recuerdo, tu padre te dejó todo a ti. Desde la casa hasta los negocios.
—¿Eh?
Tom realmente no lo sabía. Dios, ¡ni siquiera recordaba que era rico en aquel entonces!
—Bueno, supongo que más tarde podríamos hablar de ello, pero ahora, dime. ¿Quieres tener una bonita casa cerca a la de Bill? —preguntó ella sabiendo perfectamente la respuesta que más temprano que tarde llegó.
—Sí.
—Eso es lo que pensé.
—Pero…
—¿Pero?
—¿Estás segura? —dijo Tom mientras dejaba que su mente trabajara y su voz hablara—. Quiero decir, eres joven. ¿No estoy en el camino? ¿Para sus planes de futuro?
—¿Como, qué? Tom, tú nunca vas a estar en el camino —dijo Zoe comprendiendo a Tom. Ella pensó eso cuando era más joven.
—Pero, si quieres una familia o algo, yo podri…
—Basta. Yo ya tengo una familia. Tú lo eres, Tom. Y bueno, si planeo tener hijos o casarme, bueno, no importaría. El tipo tendría que aceptarlo, Niklas lo hace.
—¿Niklas? —El rastudo frunció las cejas en confusión.
—¡Sí! Pronto lo conocerás —dijo Zoe sonriendo mirando a los chicos llegar—. ¡Date prisa, Georg! Sólo una rebanada, recuérdalo.
—… Sí —dijo el último y todos se echaron a reír.
Rápidamente el pastel se había terminado. Fue increíble lo bien que sabía el pastel diabético. Hasta Tom había terminado la rebanada que Zoe le dio y bebió dos vasos de leche light. Por ahora Bill estaba acostumbrando al hecho de que todo en el departamento Rosenthal-Kaulitz fuera light. Al principio los G’s se habían asustado un poco, Andreas en el otro lado estaba acostumbrado a comer esas cosas, tener hermanas y una madre preocupada era suficiente para dejarlo saborear esa comida.
—Hey, Tom. Aun tocas, ¿no? — Zoe le preguntó a su sobrino de repente.
—Si lo hace —respondió Andreas terminando su tercera rebanada de pastel—. Él nos ayudó a escribir una canción hace unas semanas, ¿verdad, Bill?
—Sí, es una gran canción. Todo gracias a Tom —Bill añadió mirando a Tom con los ojos brillantes.
—Sí, Tom toca increíble la guitarra —dijo Georg mientras Gustav asentía.
—¿En serio? Me encantaría escucharte tocar, Tom. La última vez que te he oído, no era tan magnífico como los chicos me están diciendo. ¿Tal vez quieras enseñarme? —preguntó ella pero el rastudo rápidamente respondió.
—No.
—¡Oh, vamos! ¡Todo el mundo quiere escuchar a tu guitarra! —dijo Zoe jalando a Tom de su asiento para ponerlo de pie—. Ve por ella y muéstranos lo que tienes.
—Está bien, está bien. No me empujes, Zoe —dijo Tom mientras su tía seguía jugando con él, haciendo sonreír suavemente al chico, huyendo antes de que todos alcanzaran a ver ese brillo en su mirada.
—Todos lo vieron, ¿verdad? —dijo Georg con una sonrisa estúpida en la cara.
—Estoy seguro de que todos lo hicimos —dijo Andreas sonriendo también.
El verdadero Tom estaba floreciendo.
El joven de rastas rápidamente se dirigió a su nueva habitación. Claro que tenía que cambiarla o…. esperen. Él no lo tendría que hacerlo ya que se mudarían. Al menos eso es lo que Tom comprendió desde su extraña charla con Zoe. De alguna manera el nombre Niklas lo ponía nervioso. ¿Iba a ser un buen hombre? ¿O iba a ser malo con Zoe y él? Él no iba a soportar que alguien lastimara a Zoe. Era una buena tía y una gran tutora. Al menos eso es lo que Tom sentía, pero ¿Qué tal si ese hombre le hacía algo a él? ¿Podría Bill salvarlo otra vez? O mejor, ¿Estaría Bill ansioso por salvarlo?
Encima de la cama estaba descansando su guitarra. El rubio la tomó con cuidado y antes de irse, un ruido le hizo detenerse. Un tono de timbre. Tom lo había oído antes.
Cierto, era el celular naranja de Bill. Alguien estaba necesitando a Bill.
Poco a poco Tom se acercó a donde estaban sus bolsos y rápidamente encontró el de Bill. Allí, en el bolsillo delantero estaban sus dos celulares.
Cuando Tom alcanzo el celular naranja la persona que llamó había colgado. Ante esto, el rastudo no pudo evitar dejar una suave sonrisa aparecer en sus labios, pero pronto se desvaneció cuando empezó a sonar de nuevo. ¿Por qué llamaban cuando Bill estaba con él? ¿No podían dejar a Bill en paz? ¿Y si estaban planeando alejar a Bill de él? ¿Y si Bill terminaba cuidando de los demás y dejaba de mirarlo?
Muchas preguntas comenzaron a florecer en la cabeza del rastas. Estaba empezando a preocuparse, imágenes e ideas estaban cegándolo, haciéndole sentir tan inseguro y frágil. Sí, Tom sabía que su relación, o lo que sea que tenían, no era tan fuerte. Consideró que, dado que no había nada que demostrar, Bill iba a estar a su lado por siempre, Tom quería eso. Tom quería que Bill estuviera a su lado, que le sonriera, que lo ayudara. Él no quería compartirlo con los demás. Todo el mundo era mejor que él, cualquiera podía apartar a Bill de él.
El miedo estaba llenando su alma mientras el pequeño aparato seguía sonando. El miedo se convirtió en ira. Si el teléfono no existiera nadie llamaría a Bill. Nadie sería capaz de acercarse a él.
Cegado por el temor, Tom tiró con todas sus fuerzas el dispositivo, rompiéndolo en cientos de pedazos. El tono de llamada se desvaneció al igual que sus temores.
—… ¿Qué demonios Tom? —Bill preguntó desde el marco de la puerta.
Lo había visto todo.
Continuará…
awwwww aunque fue una accion un poco agresiva lo ame el pobre esta aterrado con que bill lo deje 🙁 No se si es justificable o no pero ¡¿¿como creen que bill reaccione despues de haber visto estoo ??!! o_O bueno nos vemos prontito. Se les agradece los comentarios y opiniones, besosss!!!
Van a vivir cerca, que bueno. Tengo miedo por el novio de Zoe. Ojalá sea un buen tipo.
Pobre Tom, está sufriendo demasiado.
No nos preocupemos, Bill no se asustará, peores cosas a hecho Tom, no? (risa nerviosa). Esperemos que Tom le explique sus temores a Bill, así no habrá problemas.
Gracias por actualizar!
Besos!
Tom está demasiado inseguro. Creo que fue mejor que Bill lo viera, asi podrán hablar y tal vez Bill pueda confesar sus sentimientos, porque obviamente se ha enamorado de Tom.
Gracias por traducir.
Creo que el novio de Zoe no será malo; ella es una chica genial. Menos mal que Bill lo ha visto todo, porque quizá necesiten tener ya una conversación en la que dejen las cosas claras…
Para nada creo que Bill se enoje con Tom por eso, mas bien creo que es un buen pretexto para hablar abiertamente de ciertas cosas que no se han tocado