

Notas: Hallo!!! Se que amaran este capi hay tantos sentimientos encontrados T.T asi que disfrutenlo!!
Traducción de lurdez_geisterfahrer
Capítulo 28
Esa pequeña palabra que salía de los labios de Tom hizo sonreír ampliamente al joven pelinegro, sintiendo que la felicidad abrumaba su alma. Las lágrimas comenzaron a llenar sus ojos color avellana y una expresión de preocupación se cruzó en el rostro del rastas quien estaba en el dilema de consolar a Bill o no tocarlo.
—Voy a hacer algunas llamadas si queremos que te quedes aquí a partir de hoy, Tom —dijo Zoe suavemente mientras trataba de ocultar su sonrisa por la manera que lucía Tom en ese momento. Parecía bastante lindo al no saber qué hacer con las lágrimas de su amigo; lágrimas que no sabía que eran de felicidad.
—B-Bill —Tom trató de decir su nombre para calmarlo pero parece que no funcionó.
La escena de alguna manera hacia doler el corazón del joven rubio. Quería que las lágrimas se detuvieran pero no sabía cómo. Lentamente, el adolescente de rastas mordió su piercing del labio pensando, hasta que un viejo pensamiento vino a su mente.
Algo suave con un poco de frío metal tocó la frente del pelinegro. Esa sensación suave y delicada lentamente se evaporo en su frente mientras sus orbes avellanas evitaban por temor ver la cara del rubio que se encontraba demasiado cerca. Tom acababa de besar la frente de Bill.
—Pensé que esto te calmaría —Tom dijo casi en un susurro mientras sus ojos color chocolate se encontraron con los mojados de Bill.
—Pensaste bien —El pelinegro respondió mientras se dio cuenta que ya no derramaba más lágrimas de sus hermosas orbes.
—Mi papá me dijo que mamá solía hacer eso para tranquilizarme cuando yo era pequeño —Tom explicó como si fuera normal besar la frente de alguien.
De alguna manera en su cabeza retorcida, Tom pensó que era como un pequeño hechizo que salió, pero en la cabeza de Bill, sus lágrimas se detuvieron totalmente por la conmoción y el torbellino que floreció en su estómago. Tom lo había besado. Una vez más. No es que las dos veces fueran en el mismo lugar, ni que había estado sobrio por primera vez, pero aun así, en su joven enamorada mente sólo tres palabras tenían sentido en este momento: Tom.Lo.Besó.
—¿Estás bien? —preguntó Tom rompiendo el tren de pensamientos de Bill mientras sus mejillas se tornaban de un color rojo brillante.
—Sí, ahora lo estoy —dijo Bill tratando de actuar normalmente recibiendo un asentimiento de cabeza del rastas.
De alguna manera Tom estaba volviendo, no el enojado Tom, pero si el serio. Al menos ahora había vida en sus ojos, un brillo suave que hizo a Bill saber que el rubio estaba allí con ellos y no en otro planeta.
—Ya está todo —Se escuchó la voz de Zoe que salía de la cocina donde ella había estado haciendo algunas llamadas—. De alguna manera Jorg sabe lo que está pasando ahora.
—¿Padre? —Tom aún no estaba acostumbrado a llamarlo tío, para él Jorg era el padre y Mark era su padre. Palabra clave “su” padre.
—Bueno, sí. Aun así, hum, creo que sería mejor si vamos por tus cosas antes de que sea demasiado tarde. Yo realmente no quiero tener una cena tarde —dijo Zoe mirando el reloj que mostraba que eran las siete y media.
—¿Bill? —Tom habló luego que su mente registró todo lo que su tía le dijo.
—¿Si, Tom?
—… ¿Quieres ir con nosotros? —Las orbes color chocolate, curiosas e infantiles del rastudo miraban expectantes al pelinegro, quien se limitó a asentir, brindándole coraje al rubio.
El viaje fue un poco silencioso. Los dos muchachos estaban en los asientos traseros ya que Tom hizo al joven adolescente sentarse en la parte de atrás con él. A Zoe no le molestaba. De hecho, ella lo entendía. Después del catastrófico accidente sabía que Tom no estaba cómodo en el interior de los coches debido a su pasado, pero ella pensó que si tenía un miedo, la mejor manera de vencerlo era afrontándolo. Quizás ahora no pero en un futuro, ella estaba pensando en darle a su sobrino un coche que terminaría amando.
Una sonrisa apareció en el pensamiento de la mujer como detenía el coche con cuidado tratando de no asustar al joven rubio. Cuando el coche se detuvo por completo, dejó que sus ojos vieran a través del espejo retrovisor hacia los chicos, sólo para encontrarse con otra escena interesante y única. Habían pasado algunos días desde que los vio por última vez interactuar de esa manera.
Una delgada y callosa mano estaba presionando suavemente una totalmente cuidada, a la vez que un pulgar estaba masajeando la piel bronceada. La cabeza del mayor estaba hacia abajo completamente cubierta por el reborde de su gorra sólo dejándole ver cómo su labio inferior era mordido como una muestra de su nerviosismo. Por otra parte el pelinegro, tenía su cuerpo y su rosto inclinados sólo para coger la vista del rastas. Cuando sus ojos se conectaron, Bill le aseguró al rubio adolescente con una radiante sonrisa que reconfortó el corazón del muchacho.
—Bueno, aquí estamos. Esto tiene que ser rápido. Bill, pase lo que pase no te alejes del lado de Tom —dijo Zoe antes de apagar el motor de su Escalade y se quitó sus gafas Prada.
—No lo haré.
Con eso todo el mundo se bajó de la camioneta y se dirigieron a la casa Kaulitz.
—Así que has venido —La Voz de Jorg los recibió después de que la puerta principal se abriera.
—Sí, hemos venido a buscar las cosas de Tom —Zoe dijo de una manera fresca haciendo a Bill preguntarse cómo se las arregló para estar tan tranquila en un momento tan preocupante.
—Tiene que haber una manera de arreglar esto —dijo Viktoria mientras iba a su encuentro. Ella había estado llorando.
—No. Tom ha sido abusado por Aksel desde hace algunos años y por eso él puede acusarlo. Aksel ahora puede ir a la cárcel, ya que él tiene dieciocho años. Tocó un menor de edad…
—¡¡Pero él lo ama!! —Viktoria trató de hacer comprender a la joven, pero seguro que no era el mejor comentario.
—¿¡Qué!? ¿Lo sabía y nunca lo detuvo? —dijo Bill en voz alta haciendo al chico rubio temblar.
—Por favor, no dejen que mi bebé vaya a la cárcel —Suplicó.
—Eso es decisión de Tom. Pero te prometo esto. Tom no volverá a ti. Si intentas hacer que vuelva a este infierno, voy a hacer todo lo posible para que tu hijo acabe en la cárcel así que ni te atrevas. Bill y yo vimos lo que su hijo trató de hacer a Tom. No será fácil, Jorg… Las cosas están cambiando.
Ahora Zoe tenía el control. Ella tenía razón, todo estaba en su favor, Tom por Aksel. Fue un precio justo a pagar. Podrían aceptar eso. Mejor que dejar que su hijo vaya a la cárcel por su actitud malcriada.
—Lo que sea. Toma tus cosas y vete —dijo Jorg mirando al hijo de su hermano.
—Lo siento —Un susurro se oyó de Tom dejando a todos en silencio. ¿De qué se estaba disculpando el chico?
—¿Qué? —Escupió Jorg al darse cuenta que el muchacho rubio se dirigía a su lado. Este acto dio escalofríos al hombre mayor. ¿Qué estaba su sobrino tratando de hacer?
—Lo siento por haberlo matado… a tu hermano —dijo Tom mientras alzaba la mirada para encontrarse con otras orbes completamente idénticas—. Lo siento por haber matado a mi padre.
Sus palabras. Todo lo que Tom estaba haciendo ahora, no sólo asustó a Jorg sino a todos en el lugar. Sin embargo, en la mente del rubio era lo correcto. Desde que era pequeño, siempre había aceptado todo y asumido la responsabilidad de ello, aunque no era suya. Tom sabía que su tío lo odiaba por eso y el joven de rastas lo sentía.
Nunca fue su intención hacer eso. El chico rubio nunca ha tenido el valor de pedir perdón, pero ahora sentía que podía, sentía que estaba en lo cierto. Ahora estaba bien, ahora se sentía mejor, ahora sentía que podía desprenderse de su padre y dejarlo descansar en paz. Más que pedir perdón a Jorg, el muchacho estaba pidiendo perdón a sí mismo, Tom.
—… Tom —dijo Zoe después de un rato manteniendo sus ojos fijos en el ya roto hombre mayor—. Toma sólo las cosas importantes que desees. Te voy a comprar todo lo que necesites más adelante.
—Sí —Bill respondió por Tom caminando al lado del chico y tomando su mano entre las suyas, tirando del adolescente a su habitación.
El pelinegro sabía dónde estaba la habitación de Tom. Incluso si hubiera estado allí unas cuantas veces Bill nunca olvidaría el olor del chico, cómo la habitación del rubio olía.
La puerta estaba cerrada y sin pensar en ello, Tom abrió la puerta de su habitación solo para ver a su supuesto gemelo sentado en su cama.
—Lárgate de aquí —Espetó Bill mientras sus ojos se vislumbraron ante ese ser repulsivo.
—No —dijo Aksel frunciendo el ceño, enojado por el hecho de que Bill estaba allí con Tom, sosteniendo su mano.
—Larga…
—¡No! Quiero hablar con Tomi —dijo Aksel, como Tom notó que los ojos de su hermano mayor estaban rojos. Había estado llorando también.
—Entonces, habla y luego te largas. Tenemos que empacar —dijo Bill tirando a Tom más cerca de él, haciendo que Aksel mostrara una expresión de dolor que molestó el corazón de Tom. Incluso si hubiera pensado en dejar a su hermano gemelo lastimado, de alguna manera mirándolo, de hecho, el dolor le hacía sentirse incómodo.
—¿Empacar? ¿Tom? ¿De verdad te vas con ella? ¿Me estás dejando? —dijo Aksel abriendo mucho sus ojos con sorpresa—. Me dijiste que no me ibas a dejar. Yo… ¿qué se supone que debo hacer ahora? Voy a estar solo aquí.
—Aksel…
—¡No! Yo… Yo cuide de ti. Te ayudé. He intentado todo lo posible para hacerte feliz. Tomi, yo… me dijiste que te gustaba. Querías dolor. Sólo hice lo que me dijiste… —Aksel dijo haciendo que Bill se sintiese enfermo. ¿Estaba tan retorcido?
—… Lo hice… pero las cosas cambiaron —dijo Tom después de una larga pausa, dejando la mano de Bill mientras se abría camino al lado de su hermano—. Lo que hiciste… Me rompió, Kella —Su voz era suave y su cuerpo curvado suavemente para que sus ojos pudieran ver la figura rota delante de él.
—Lo siento, lo siento. Nunca pensé que esto te lastimaría de una mala manera —Aksel dijo dirigiendo sus brazos al cuello de su gemelo pequeño, abrazándolo apretadamente—. Esto es un desastre… esto es confuso. Tom, ¡no me dejes!
—Sshh, Kella, tranquilo —dijo Tom frotando la espalda de su hermano olvidando su disgusto al tacto.
No sólo era confuso para Aksel, también lo fue para Bill. De alguna manera parecía que Aksel tenía una doble personalidad. O él dependía demasiado del rastas. Las cosas se complicaron en el hogar Kaulitz. Desde que Bill notó la existencia de Tom pudo sentir que había algo apagado en él. Sí, Tom no tenía una casa normal ni una familia normal, pero aun así, era la familia de Tom. Y eso era algo que Bill admiraba del muchacho. Incluso después de todo, Tom estaba mostrando cuanto le importaban, de pedir perdón a consolar a su falso hermano.
—Por favor… No —dijo Aksel al romper el abrazo y frotar sus angelicales orbes azules.
—Voy a dejar este lugar —dijo Tom con voz terminante. Fuerza aparece milagrosamente en el alma del muchacho—. Voy a ir a vivir con mi tía. Pero yo no te dejaré.
El joven pelinegro frunció el ceño en confusión tratando de entender las palabras del rubio.
—¿Entonces? —preguntó Aksel por Bill.
—Nos veremos en la escuela y si las cosas van bien, quizá podríamos salir… —Tom dijo en voz baja pensando las cosas dos veces—. Durante más de siete años actuaste como un hermano mayor, como mi gemelo… Tú estuviste conmigo, incluso si madre y padre no estaban. Eso es algo que no podré olvidar. Sigues siendo mi hermano. Mi familia… pero la manera en que empezamos a actuar…
—En una manera no tan fraternal —Aksel terminó.
—Sí… eso no puede volver a suceder otra vez —Tom dijo causando dolor en el alma de su hermano. Dolor que no pudo ser eludido.
—Pero yo te a…
—Somos hermanos —repitió Tom de nuevo antes de que la palabra saliera de los labios de Aksel. Sí, el adolescente de rastas todavía odiaba esa palabra.
—¡TOM! —La voz de Zoe se oyó desde abajo haciendo a todos ver puerta cerrada.
—Tengo que irme AK —Tom le dijo a su hermano mayor y Bill comenzó a buscar una maleta donde pondrían sus cosas.
—Yo… espera. No te vayas.
—Aksel…
—Primero déjame darte algo —Aksel dijo mientras corría lejos de la antigua habitación de Tom rápidamente trayendo consigo un libro en las manos.
—Un Álbum… —Tom dijo recordando la última vez que su gemelo le dio un objeto similar.
—Ábrelo —dijo Aksel sintiendo sus mejillas ruborizarse un poco.
El rastas hizo lo que se le pidió y lentamente abrió el álbum sólo para que sus ojos se encontraran con algunas imágenes antiguas. Esta vez contenían al mismo chico rubio mientras que en otras era el mismo chico rubio al lado de un castaño.
—Esas son nuestras fotos —dijo Aksel mirando también el álbum—. Le pedí a mamá que tomara fotos de nosotros juntos para que yo pudiera hacer un álbum. Ella primero dijo que no, pero al final hizo lo que le pedí. Cuenta con todos nuestros cumpleaños y otros viejos momentos…
—… Esto… —dijo Tom como sus orbes chocolate seguían admirando a los dos niños felices.
—Además, tomé fotos de ti cada año, cuando tu cumpleaños se acercaba —Aksel le dijo a Tom haciéndole pasar a la última parte, sólo para ver fotos de él en diferentes lugares y en cada uno luciendo cada vez más mayor—. Me di cuenta de que siempre vestías de negro en tu cumpleaños… aun así pensaba que te gustaría fotos de ti de tu cumpleaños.
—Mi cumpleaños —Tom repitió y se dio cuenta de que se había olvidado su fecha de nacimiento.
—Primero de septiembre, Tom. Ese día es tu cumpleaños real —dijo Aksel sonriendo suavemente.
—Gracias Kella… por esto —Tom dijo sin dejar de mirar el álbum que sostenía, no sólo malos recuerdos, sino también los buenos. ¡Qué ciego había sido Tom! No fue capaz de darse cuenta que se las arregló para conseguir momentos felices junto a su familia, con su hermano para ser más precisos. Y por eso, ahora Tom estaba feliz.
Continuará
Notas Finales: Awwwww maldito Aksel ese gesto fue hermoso aunque eso no quiere decir que no lo odie xD Gracias por la paciencia realmente estoy recoontra ocupada, trabajo y estudios son una mala combinación! Asi que solo pido su paciencia besosss!! Nos vemos prontito… ahh dejemne sus comentarios *-*
Dios! Por un momento pensé que Aksel se saldría con la suya. Cuanto lo odio, maldito manipulador!!!
Gracias por actualizar! Besos!
Ese Aksel no me engaña, dice que ama a Tom, pero es solo un amor enfermo. Espero que lo deje en paz, que lo quiera y respete como a un hermano.
Me gusta Bill en modo protector
Me ha gustado mucho este capítulo, en realidad el gesto del álbum me ha parecido hasta bonito…Supongo que ese chico necesita igual o más ayuda que Tom, al parecer
Que detallazo del hijo de puta :)) no se, hasta pienso que con un buen tratamiento psicológico aksel puede ser un rival para bill 😮