
Notas: Hallo, lindas!! Bueno ante todo agradecerles por los nuevos comentarios que he recibido, realmente me emociona saber que muchas de ustedes se han leido el fic de un día a otro *o* y bueno reafirmarles que este fic tiene 60 capis asi que nos espera mucho por descubrir!! La simple idea me emociona espero que a ustedes también. Bueno nos quedamos en este inesperado impacto… Billy vino al rescate pero veremos en que termina (se que les gustara en final. Disfrútenlo!!

Traducción de lurdez_geisterfahrer
Capítulo 27
—¡TOM!
El corazón de Bill se detuvo cuando vio a Tom caer en cámara lenta al suelo delante de él. Empezó de nuevo, totalmente cegado por pura rabia.
—¡Hijo de puta! —Bill gritó mientras se lanzaba sobre Aksel. Mataría a ese hijo de puta que Tom se vio obligado a llamar su gemelo, así fuera lo último que haga. No le importaba ser demandado o ir a prisión. Él sólo quería al hombre que lastimó a Tom muerto.
Unas suaves manos lo detuvieron —Bill —dijo Zoe con firmeza—. Detente. Aksel, debes irse. AHORA. Antes de que llame a la policía —Luchó por mantener su control sobre el cuerpo de Bill. El chico pelinegro de repente se quedó tranquilo.
Pero Zoe no era tonta. Ella sabía que Bill estaba tratando de conseguir que su agarre se aflojara para que pudiera escapar. Lo sabía porque ella lo hizo muchas veces en el pasado. Su agarre se mantuvo fuerte hasta que Aksel se retiró.
La cabeza de Bill se volvió hacia Tom y toda la ira salió de su cuerpo. Zoe se dirigió al fregadero para traer una tela y limpiar a Tom a la vez que Bill se dejó caer de rodillas.
Abrazó fuertemente a Tom.
—¿Estás bien? —Bill murmuró.
Tom asintió con la cabeza y se apartó un poco para mirarlo. El chico de rastas se dio cuenta que Bill estaba cubierto de sangre, y todo por su culpa —Lo siento, lo siento —Tom siguió repitiendo.
—Está bien. Es sólo una camisa —Notando que era la única vez que Bill estaba vestido de blanco—. ¿Estás bien? Y no me refiero sólo a la cara…
Sus ojos se encontraron y Tom sabía plenamente que Bill había visto todo lo que Aksel estaba tratando de hacer con él. Se dio cuenta, de las muchas emociones en los ojos de Bill, que la lástima no estaba allí y estaba agradecido por ello.
Zoe regresó y comenzó a limpiar la sangre de la cara de Tom y Bill se sentó a un lado, tirando el pequeño cuerpo de Tom en sus brazos. Se quedaron en silencio mientras que el rastas era limpiado. Por último, los ojos de Tom se fijaron en el reloj.
Faltaba poco para la hora de la cena. Tendría que regresar allí.
—Debo regresar a casa —Susurró Tom.
—¿Estás bromeando? —Bill exclamó.
Tom negó con la cabeza —Si no regreso para la cena, van a llamar a la policía.
—Pero… —Bill miró impotente a la tía.
—Tom, sabes que si tú quieres, puedes quedarse aquí, ¿verdad?
—Sí, puedes ir a casa para decir que estuviste allí. Puedes empacar y volver aquí —Bill asentía mientras hablaba, desesperado ya que quería que Tom estuviera lo más lejos posible de Aksel más que nunca.
—No sé si pueda —dijo Tom en voz baja.
—Si no, mantén tu ventana abierta —dijo Bill con determinación. Tom lo miró curiosamente, y el pelinegro solo le sonrió. Los castaños ojos de Tom solían contener odio, pero ahora mostraban un brillo protector—. Si te quedas allí, yo me quedaré contigo. Estaré ahí después de que tus padres se vayan a descansar y me iré antes de que se levanten. No voy a dejar que nadie te toque otra vez, Tom.
Tom se sintió protegido por las palabras de Bill. Parecía que cuando se dio cuenta de que Bill iba a ser golpeado, alguien encendió el interruptor de vida en Tom de nuevo.
Casi había sido violado enfrente de todas las personas que más le importaba en el mundo: Bill, Zoe, la imagen de sus padres que Zoe tenía. Sin embargo, él no se sentía muerto.
Sintió una extraña necesidad de hacer algo que nunca hizo. Sabía que Bill y Zoe estaban allí para ayudarlo. Era una extraña manera de decir gracias, tal vez, pero así lo sentía Tom. Les diría a las dos personas que realmente se preocupaban por él su historia.
—Todo comenzó cuando yo tenía quince años —dijo Tom en voz baja. Tanto Zoe y Bill se voltearon hacia él lentamente. El joven de rastas estaba mirando los cordones de los zapatos de Bill mientras hablaba—. Fue nuestro cumpleaños. Él vino a verme aquella noche. Él… yo no quería… Fue mi primera vez. Me dolió mucho…
—A partir de ahí, acabábamos de formar una nueva unión. Él me quería, pero yo sólo quería el dolor que me podía dar. El dolor físico me hizo olvidar lo mucho que me dolía por dentro. Pero llegó el punto en que ya no lograba bloquearme de lo que sentía.
—Terminé cortándome sólo para tener ese dolor. Pero llegó un momento en que comenzó a no ser suficiente.
—Y entonces recibí una llamada —Bill no pudo evitar decir en voz baja.
Tom asintió, aunque no levantó la vista —Sí. Aksel no se detuvo. Y ya me había acostumbrado tanto a ello que ya no me molestaba más. Sin embargo, esto cambio. Como un regalo de cumpleaños, él… Él me trajo fotos. De mama y papá. Estaba tan enojado por el asunto de las zapatillas que encontró en mi habitación. Él… él siempre dijo que era suyo.
Los ojos de Bill estaban cubiertos de lágrimas. Él era la razón por la que Tom se fuera a la mierda. El joven de rastas estaba pasando por un infierno al tratar de contar su historia.
—Quería saber de quién eran, así que le dije que eran de Andreas. No quería que te lastimara —murmuró Tom—. Él estaba tan enojado… Que puso todas las fotos de mamá y papá en su cuarto. Entonces… él me lo hizo… enfrente de ellos…
Tom se fue apagando. Oyó sollozos y levantó la mirada para ver a Bill llorando más fuerte de lo que él había hecho en años. Bill estaba llorando más fuerte que Tom y era un recuerdo de Tom. Tomó el hombro del pelinegro.
—Yo… Lo siento tanto, Tom —Bill estaba diciendo. Una y otra vez, lo único que podía hacer era disculparse. Él era la razón por la que Tom estaba herido. Él era la razón por la que Tom fue violado. Él era la razón por la que Tom se convirtió en un zombi.
Tom era el que había caído, sin saberlo, en el amor.
A pesar de que era la historia de Tom y era doloroso decirlo, su atención se dirigió a consolar al pelinegro.
Zoe se mordió el labio. Sentía más que nunca que Tom debería estar con ella, no con Jorg y su familia. Pero tenía que ser decisión de Tom. Forzándolo a hacer algo para bien o para mal sería una mala idea.
Pero fue Bill quien tomó la decisión.
—Por favor, Tom, ya no te quedes más ahí.
—Tengo que hacerlo —respondió el chico de rastas.
—No, no tienes por qué hacerlo —Insistió Bill—. Puedes vivir aquí, y si es necesario en mi casa. Por favor, Tom…
La súplica desesperada de Bill habló con Tom. Siempre había tenido miedo de lastimar a las personas que le importaban; miedo de lastimar a Bill. Pero Tom tuvo una epifanía. Se dio cuenta de que cuanto más tiempo se quedara en la casa de los Kaulitz, todos saldrían más lastimados. Zoe salía lastimada viendo a Tom de esta manera, Bill salía lastimado viendo a Tom de esta manera. Al rubio ya no le importaba si Aksel salía lastimado o no. Su gemelo lo había lastimado mucho para eso.
Pero la cadena de lastimar podía parar. Tom tenía el poder de pararla. Sería difícil, pero tenía a Bill y a Zoe, él también sabía que Georg y Gustav lo apoyarían. Demonios, incluso Andreas lo haría.
Al salir de esa casa, la curación podía comenzar.
Tom se secó las lágrimas que habían estado cayendo. Miró a Zoe.
—Está bien.
Notas finales:
Awwwwwwww!!! alguien mas esta feliz al igual que yo!! Al fin Tom fue el que tomo la decisión y cambiar su vida a partir de esta. Ahhh aparte estoy muuuy feliz Tokio hotel me sigue en Twitter *-* No era mucho de utiliza esta red social pero desde ahora lo haré wiii!! Por si es que desean me pueden seguirme @Lu_skrill
Besos y abrazos nos vemos prontitos y recuerden que sus comentarios me suben los animos a full!!!