
Notas finales: Halloooooooo!! Les dejo con el siguiente capi que se les encantara hay un momento un tanto intimo familiar así que disfrútenlo 🙂

Traducción de lurdez_geisterfahrer
Capítulo 26
Una carta estaba en su mano. Él tenía totalmente la ventaja. Su cara ahora no tenía expresión alguna, lo que hizo difícil para Zoe saber cómo su sobrino lo estaba haciendo en el juego. Ellos habían estado así durante una hora más o menos. Un juego en el que no era necesario hablar. Tom parecía estar sumergido en sus pensamientos después de que Bill se fuera y Zoe no sentía que era el momento de hablar. Por lo menos no ahora. Ahora mismo tenía el juego para ganar.
—¿Estas listo? —preguntó Zoe con una sonrisa en su cara mientras que Tom levantaba sus fríos ojos hacia ella. Estaba acostumbrada a esa mirada por ahora y en lugar de dar marcha atrás le dio una sonrisa más alentadora.
—Sí —dijo Tom sintiendo calor por el gesto—. Las damas primero.
—Solo eres un gran cobarde —dijo Zoe mientras se reía echando la mano a la mesa de madera—. ¡Full house! ¡Comete esa, Kaulitz!
—Bueno —dijo Tom mirando a las cartas sin expresión en su rostro—. Pero…
—¿P-pero? —dijo Zoe mientras comenzaba a apartar sus ojos con miedo.
—No es suficiente —dijo Tom con una sonrisa suave que invadió su rostro—. Straight Flush —dijo suavemente mostrando sus perfectas cartas rojas.
—¡No vi venir esa! —dijo Zoe suspirando—. Eres realmente bueno en este juego, Tom. ¿Por qué?
—… Papá —dijo Tom cuando empezó a jugar con los lados de una carta—. Cuando era pequeño él me enseñó y todas las noches jugábamos… Yo era muy pequeño, pero me las arreglaba para aprender sus trucos y la forma de jugar.
—Escuche que a Mark le gustaba jugar cartas —dijo Zoe con una voz que hizo notar a Tom estaba recordando viejos tiempos—. No puedo creer que te haya pasado la adicción —Ella agregó sonriendo.
—Aún sigo jugando todas las noches —Tom compartió mientras miraba hacia abajo, dejando un pequeño rubor aparecer en sus mejillas. Incluso si se trataba de algo íntimo tuvo la sensación de querer compartirlo con su tía.
—Bueno, yo aún sigo jugando yaquis si eso ayuda —dijo Zoe mientras se levantaba y se dirigió a un armario de dónde sacó una pequeña bolsa—. A mi madre, tu abuela, le encantaba jugar yaquis. Hizo que Eliza y yo jugáramos con ella cada vez que podía. Lo odiaba al principio, ya que era mala, pero después de su muerte seguí jugando y ahora, confía en mí, chico, nadie me gana —Zoe compartió con una amplia sonrisa.
Fue extraño. Mientras que a Tom le había tomado mucho compartir un recuerdo, para Zoe era sencillo y sin dolor, de hecho, se veía feliz y alegre cuando ella compartía sus recuerdos más profundos e íntimos. ¿Cómo se las arregló para hacer eso? El joven de rastas realmente quería saber, sin embargo, no se lo preguntó. En cambio, se quedó mirándola queriendo escuchar más.
—No me mires así —dijo Zoe levantando una ceja—. Pregunta y yo te responderé con mucho gusto.
Ahora era el momento, después de todo este tiempo que habían pasado hasta ahora juntos, Zoe le dio permiso a Tom para preguntar. No es que no lo hiciera antes, pero parecía que el rubio quería un empujón para que pudiera seguir adelante.
—Yo…
Tom tenía muchas preguntas en su cabeza. Quería tantas respuestas y todavía temía conocerlas. ¿Por qué? Porque podrían lastimarlo. No es que ya no estuviera.
—… ¿Dónde estuviste todo este tiempo? —Tom susurró mientras miraba voluntariamente los hermosos ojos verdes de su tía.
—Supongo que primero te tengo que pedir una disculpa por no haber estado aquí antes —dijo Zoe mirando hacia abajo antes de que ella suspirara y siguió hablando—. Tienes que saber que era la bebé de la familia. Cuando Eliza tenía diez, yo acababa de nacer, así que teníamos una gran diferencia de edad entre nosotras. Ella era una mujer delicada y tan femenina, demasiado diferente a mí. Yo era una chica tom-boyish*. Ella me llamaba «Tom-boy»*. A veces me pregunto si esa era la razón por la que te puso el nombre de Tomás.
Con el comentario una expresión de dolor pero animado apareció en el rostro del rubio. Tal vez esa fue la razón de su nombre. ¿Su madre amaba tanto a su hermana pequeña que nombró a su hijo de esa manera? Esto le dolió, pero le hizo sentir mejor.
—Eliza y yo solíamos pelear mucho a causa de nuestras diferencias, pero aun así nos amábamos mucho. Todavía amo a mi hermana —dijo Zoe con una voz suave, adecuada a la charla—. Cuando ella murió al dar a luz a Matt…
—¿Matt? —dijo Tom mientras sus ojos se abrieron de par en par—. ¿M-mí…?
—Sí, Tom, el nombre de tu hermano pequeño es Matt —dijo Zoe como se dio cuenta desde las orbes de Tom como se destruía por dentro—. Ambos están juntos ahora, Tom. Y estoy segura de que están cuidando mucho de ti.
—Con papá… —Tom añadió como Zoe asintió.
—Cuando eso ocurrió, yo sentí que mi mundo se desplomó. Me dolía mucho. Antes de que ella falleciera mi madre tuvo cáncer —Zoe habló lentamente—. Eliza era la fuerte de la familia. Papá fue el que siguió trabajando y visitaba a mamá en el hospital. En ese momento me fui a vivir contigo y tus padres. Cuando Eliza ya no estuvo con nosotros no pude quedarme más con ustedes…
—Me acuerdo de ti… —Tom susurró mientras su mente trajo la imagen de una joven rubia que estaba tras él y jugaba con él, ella era demasiado similar a su madre, por eso no la recordaba por completo, pero sabía que conocía a Zoe de alguna parte.
—Me alegra que lo hagas —dijo Zoe sonriendo sinceramente—. Tom. Como te dije cuando te conocí, mira hacia el futuro, ya que el pasado ya pasó y me duele, pero el presente está aquí. Me tomó mucho tiempo entender eso. Yo era una estúpida adolescente que estaba viendo su mundo destruyéndose.
—No eres estúpida —dijo Tom no gustándole cómo Zoe habló de sí misma
—Lo era, Tom. Tenemos que ser estúpidos para crecer y ser más listos —dijo Zoe con dulzura—. Yo no soy tan inteligente, pero me las arreglé para crecer. Todavía estoy creciendo.
—Cierto —murmuró Tom—. Entonces, ¿Qué te pasó después de que nos dejaste? ¿y la abuela?
—Tu padre siguió con un buen espíritu y se hizo cargo no sólo de ti, sino también de nosotros. Él ayudó a papá a pagar la factura médica de mamá, pero ocho meses más tarde, ella murió en paz. En ese entonces estaba completamente sola con tu abuelo. No le tomó mucho tiempo para que él se fuera tras mamá. Supongo que murió de amor.
—¿Y por qué no fuiste a vivir con nosotros? Si terminaste sola… pudiste haber permanecido con nosotros —Tom dijo aunque él sabía que no podía cambiar el pasado.
—Eso es lo mismo que tu padre me dijo, pero yo no podía. Papá le pidió a su hermana que cuidara de mí en Hamburgo, así que al día siguiente, fui a parar en una casa de una sola planta con una buena familia. Yo tenía dieciséis años en ese momento.
—Y yo tenía seis años.
—Sí —dijo Zoe y suspiró—. Me tomó un tiempo comprender y llevarme bien con mi nueva familia. Me dolió y odiaba a todos. ¿Cómo pudieron todos dejarme atrás completamente sola? Yo realmente quería morir. Traté de morir…
Los ojos de Tom se abrieron como platos. ¿Había oído bien? Tal vez sus oídos le estaban jugando una mala pasada, pero sus ojos no. Zoe suavemente le mostró a su sobrino su muñeca derecha, donde había dos cicatrices delgadas.
—Lo siento… —dijo Zoe sintiendo que había fallado a Tom—. Incluso si hubiera tenido a todo el mundo a mi alrededor me las arreglaba para ver solo las cosas malas en mi vida, olvidaba las cosas buenas que me rodearon. Mis primos gemelos, mis asombrosos tío y tía, mi gran cuñado y mi hermosos sobrino… —dijo ella al mismo tiempo que las lágrimas comenzaron a fluir de sus ojos verdes.
—Yo también lo siento… —Tom murmuró, él también mostró su pequeño secreto a su joven tía. De alguna manera terminaron siendo muy parecidos, ambos huérfanos, ambos descuidando su vida, pero aun luchando para seguir adelante.
—No tienes por qué sentirlo —dijo Zoe mientras se secaba las lágrimas y lentamente dejó que su pulgar acariciara las muchas cicatrices que marcaban la muñeca izquierda de Tom—. Terminé en el hospital. De ahí en adelante mi familia se mantuvo más cerca de mí. Siguieron animándome, nunca compadeciéndose de mí. Y empecé a preguntarme. ¿Por qué demonios todo el mundo quiere que siga adelante si no valgo la pena? Yo no sabía la respuesta, pero de alguna manera yo sabía que si seguía adelante, algún día iba a ser capaz de saberlo —dijo sonriendo suavemente—. Así que seguí adelante, hasta que un día escuché en las noticias algo devastador.
—¿Papá?… —preguntó Tom con una mirada suave mientras dejaba a Zoe acariciar su muñeca.
—Sí… yo realmente quería saber lo que te pasó y a dónde ibas —dijo Zoe—. Busqué y encontré que estabas con Jorg. Yo realmente quería mantenerte conmigo y con mi nueva familia, pero no fue posible. Aunque yo te conocía más que ellos, yo era joven y mi familia no podía permitirse el lujo de cuidar a otro niño. Tú eras pequeño y la ley declaró que sería mejor que estuvieras con un niño de tu edad.
—¿Aksel?
—Bola de idiotas, ¿no? —dijo ella mientras rodaba los ojos—. Así que hice lo que pensé que sería mejor. Seguí estudiando, trabajé duro y me las arreglé para llegar a la situación que tengo ahora, y a seguir buscándote. La primera vez que le dije a Jorg que quería que te quedaras conmigo, él se puso muy enojado y de alguna manera creo que se escondieron de mí.
—Por eso nos mudamos… supongo.
—Yo también supongo eso, Tom, de todos modos, me las arreglé para encontrar a este cabrón y ahora que soy mayor de edad y estoy financieramente bien y tengo un trabajo estable, ahora no hay forma en que la ley pueda decirme no de nuevo. Tardé doce años, pero me alegro de que no pasara mucho más tiempo.
—¿Estás dispuesta a… a vivir conmigo? —preguntó Tom mientras él fruncía sus cejas.
—¡Por supuesto que sí! —dijo Zoe sonriendo—. Desde que tenías cinco años lo quise demasiado, Tom. Pero la pregunta debería ser ahora ¿Estás tú dispuesto a vivir conmigo?
—Yo… yo… ¿en serio? —dijo Tom sin creérselo realmente.
—Sí, sólo piénsalo ¿sí? De todos modos, en menos de un año serás mayor de edad y podrás elegir vivir por tu cuenta. Mientras tanto, debes saber que de ahora en adelante, voy a estar a tu lado, así que si necesitas ayuda, no lo pienses dos veces y llámame, ¿de acuerdo?
—Uhum —respondió Tom mientras él asintió con la cabeza firme.
—Ahora, toda esta charla seria me dio hambre, ¿tú también verdad?
—… ¿Un poco?
—Bueno, vamos a pedir un poco de comida china.
—¿Comida china? —Se preguntó Tom curiosamente obteniendo un visto bueno de la mujer que fue rápidamente hacia el teléfono.
Lunes llegó rápidamente pateando el culo de Tom, diciéndole que era casi la hora de dejar la casa de su tía. Incluso ahora, Tom no sabía muy bien lo que quería. ¿Estaba realmente dispuesto a dejarlo todo y quedarse con Zoe o estaba demasiado acostumbrado a su vida que él se iba a quedar pegado con los Kaulitz por siempre? Bueno, al menos Zoe le dio tiempo para pensar en ello, él debía hacer las cosas por su voluntad y no porque alguien le dijera, al menos su tía le estaba dando la oportunidad.
Zoe llevó a Tom a la escuela, ambos se despidieron y ella le dijo a Tom que iba a llegar a casa a las cinco, y que debía esperarla antes de irse, de todos modos la cena era a las siete así que tenían más tiempo extra.
El tiempo pasaba en la escuela y parecía un poco extraño para Tom. ¿Dónde diablos estaba todo el mundo? Georg, Bill, Gustav, Aksel, incluso Andreas. Claro que compartía una clase con Bill, pero el adolescente pelinegro no estaba en ninguna parte. De alguna manera el joven de rastas sentía que todo el mundo se estaba escondiendo de él. Eso era raro, pero bueno, Tom logró dejarlo ir, aceptando el hecho de que se iba de la escuela sin mirar a la gente que conocía.
Después de la charla de Zoe, pensó un poco acerca de las personas que lo rodeaban, él estaba tratando de comenzar a mirar las cosas buenas y no las malas que lo rodeaban. Una tarea difícil, pero si Zoe logró liberarse de esa carga, ¿Por qué él no podría hacerlo?
Paso a paso, Tom había aprendido donde estaba la casa de Zoe. No estaba tan lejos y en menos de diez minutos llegó al lugar. Durante todo el camino a la casa de su tía lo había sentido. Alguien lo había estado siguiendo. Pero, ¿quién? El rastas no quería saber, así que rápidamente abrió la puerta y se metió adentro. Pero Tom se movió demasiado lento.
—Ya no puedes esconderte más —Aksel dijo con una sonrisa suave mientras empujaba la puerta, no dejando que Tom la cerrara en su cara.
—¿A-Aksel? —dijo Tom frunciendo el ceño con miedo y sorpresa.
—Tus queridos amigos me lo hicieron imposible para alcanzarte hoy —dijo Aksel—. ¿Por qué no regresaste cuando te lo pedí? Te necesitaba y te fuiste con la perra que está tratando de romper nuestra familia.
—Ella no es una perra, Aksel… ella es mi tía. No voy a dejarte, tú lo sabes —dijo Tom mientras comenzaba a caminar hacia atrás, en realidad no quería que su hermano mayor lo tocara.
—Mentiroso. Incluso me dijiste que no. ¿Qué está pasando, Tomi? —dijo Aksel arrinconando a su gemelo en el armario de la sala de estar. Todos los vasos y los platos temblaron poniendo más nervioso al rubio.
—Nada, yo sólo… espera —dijo Tom cuando sintió la mano de su hermano tocar su delgada cintura bajo su polera.
—No. Ha pasado mucho tiempo, te llamé y me dijiste que no. Ahora harás lo que yo quiera. Quieres que yo sea feliz, ¿verdad? —dijo Aksel ocultando su nariz en cuello de Tom.
—Kella… no aquí… —Tom murmuró al sentir que el armario dañaba su espalda.
—Si dices que no, voy a hacerlo peor.
—Por favor… mamá…. Ella nos verá —dijo Tom mientras cerraba los ojos y recordaba todas las imágenes que vio cuando su hermano mayor lo manchó—. Ella… mamá, por favor… ella no puede…
Desde el incidente, Tom no quería tener relaciones sexuales con su hermano, tendía a recordar y tenía miedo, ahora él se preocupaba ahora sentía el dolor verdadero. No más a su curación a base de dolor, no más tratando de hacer sentir mejor a su hermano de esta manera, esto era realmente malo, sus padres podían verlo todo.
—Nadie nos verá —dijo Aksel, Tom sintió como se formaba una sonrisa en el rostro de su hermano, pero rápidamente se desvaneció cuando dos labios hicieron contacto con su piel bronceada dejando una marca roja—. Para que lo recuerdes.
—No… por favor —dijo Tom mientras se estremecía, tirando su cabeza hacia atrás mientras la boca de Aksel comenzó a devorar su manchada piel.
Lágrimas calientes comenzaron a caer de los ojos de Tom, justo como la primera vez que Aksel lo había tocado, pero al castaño no le importaba, de hecho lo excitaba mucho más por lo que llevó su mano libre a los pantalones de Tom.
—K-Kella. No… Por favor —Pidió Tom antes de que su cuerpo fuera empujado al suelo, golpeando su cabeza con el armario.
—Cuanto menos luches más rápido será —dijo Aksel levantando la camisa de Tom mientras desabrochaba la correa del rubio, ahora sólo los boxers del joven estaban en su camino para comenzar su juego.
—No… Por favor… —Tom decía no teniendo la fuerza para defenderse, pero en realidad no tuvo la necesidad de hacerlo ya que una gran fuerza alejó a Aksel de su cuerpo.
—¿Qué demonios crees que estás haciendo? —La voz de Zoe se escuchó haciendo a Tom abrir los ojos como platos y de pánico. Zoe estaba allí y Bill también… ¿El acababa de empujar a Aksel lejos de su cuerpo?
—¿Qué más? —Escupió Aksel a la mujer—. Vamos, Tom.
—No. Tom no irá contigo —Bill dijo furioso por lo que acababa de descubrir.
—¡Cállate, hijo de puta! —dijo Aksel loco por el hecho de ser interrumpido, listo para golpear a Bill en la cara, pero lo que ninguno se esperó fue que el que recibiera el golpe fuera Tom, cayendo débilmente al suelo.
—¡TOM!
Continuará
«Tom-boy»* y tom-boyish girl*: es una forma de decir a una chica poco afeminada o machona.
Notas finales:
Bueno no todo siempre es felicidad y como siempre Aksel arruinando los capítulos xD ya llego lunes y Tom tiene que regresar con los Kaulitz después de este horrible suceso con Aksel creo que las cosas van a empeorar asi que espero sus comentarios :3 no me dejen sola hablando xD besos lindas nos vemos prontito 😉