

Traducción de lurdez_geisterfahrer
Capítulo 20
Dedos temblorosos estaban acariciando suavemente las páginas de un viejo álbum, tomándose su tiempo para pasar por las hojas y después girarlas. Poco a poco su mente se fue llenando con las bellas imágenes de una vida ya vieja, pero buena, una utopía ahora en la mente de Tom. Sus ojos intentaban no parpadear para poder recordar los rostros de sus padres perfectamente, sus expresiones, todo lo que pudiera hacerle tener una memoria más viva de ellos.
Recordaba cómo la gente solía decirle lo mucho que se parecía a su madre, un puñado de mentirosos. Su madre Eliza era única, tan hermosa y gloriosa mientras que él nada. Su sedosa y corta cabellera rubia brillaba como si fueran una constelación, sus ojos verdes eran grandes y llenos de vida, sus labios estaban siempre rosados; Eliza no necesitaba usar maquillaje pues su rostro ya era perfecto. Ella era hermosa y también su padre a pesar de que tenía facciones similares a las de Jorg. Mark tenía una suave y amable expresión que Jorg nunca iba a poder igualar. Lo único que Tom podía aceptar era que compartía los ojos color chocolate de su padre. Sí, en las fotografías Tom podía ver ese par de ojos idénticos, brillantes y alegres. Pero ahora, estos ya no existían.
Después de que Tom fue castigado por Aksel y vetado de salir de casa, el rubio dedicaba la mayoría del tiempo a dormir o a ver sus álbumes familiares. A pesar de que le dolía el alma mientras recordaba su pérdida y el abuso que sufría, el joven de rastas seguía viendo las imágenes. Muy dentro, las imágenes le traían un poco de felicidad y cercanía a su familia real. Berlín estaba lejos de Magdeburgo donde sus padres estaban sepultados juntos. Esas dolorosas pero hermosas imágenes eran las que le traían profundos sentimientos al joven. Sí, de cierto modo hacían que el alma muerta de Tom reviviera, al menos por un rato.
Cuando Tom se cansó de estar en la cama, decidió tomar un baño antes de poner su álbum en el librero. Era jodidamente temprano, a pesar de que era sábado, pero Tom se había despertado muy temprano a las cuatro para ser exactos y todo por una maldita pesadilla.
Por consiguiente, Tom se dirigió al baño, sin importarle cerrar la puerta, giró la llave del agua para que esta se pudiera calentar. Lentamente el rubio se empezó a desvestir dejando que su delgado cuerpo al descubierto.
Un suspiro brotó de sus labios cuando sus ojos hicieron contacto con su cuerpo. Débilmente Tom alzó su mano hacia el espejo y trazó dolorosamente lento sus facciones reflejadas. Estaba siendo tan delicado con su propio cuerpo, a diferencia de todos los demás. Sus ojos chocolate miraban con lástima su reflejo. Para él era asqueroso. Era algo increíble como Tom podía caminar con ese cuerpo tan delgado, este aún no tan enfermamente delgado para hacerlo ir al hospital.
—Eres asqueroso —Siseó Tom a su reflejo antes de tomar su baño. Tom no quería que la gente viera su penosa figura. Si tan solo se hubiera dado cuenta que Viktoria estaba en su habitación viendo la catastrófica escena por la puerta abierta. Toallas estaban ahora en el suelo por el susto.
¿Cuándo Tom se había vuelto tan delgado? Era aún más flaco que Aksel. Era obvio que Tom tenía un problema, un desorden. ¿Qué tal si terminaba en el hospital y la gente empezaba a hablar? Eso no le podía pasar a su familia. Esas malditas ropas, cubrían por completo la verdadera complexión del menor. Esto estaba mal, muy mal, no solo para ella sino para todos. ¿Por qué Aksel no se había dado cuenta? Ella siempre había visto a Tom comer una manzana o una naranja, no era como si hubiera dejado de comer por el castigo. ¿A caso su hijo comía únicamente esas desgraciadas frutas en la mañana? Dios, Viktoria necesitaba hablar con Jorg y encontrar la forma de solucionar el problema antes de que se fuera de control. El rubio no estaba tan mal, parecía que Simone sabía sobre la desgracia de menor, nadie más podía saberlo. Tom tenía que comer y mejorar. No iba a traer vergüenza a la familia Kaulitz.
Media hora después, Tom estaba listo para dormir el día entero, no sin antes usar la mitad de su closet. Tenía mucho frío. A pesar de que Septiembre apenas comenzaba, el chico sentía como si fuera Diciembre. Una camiseta, dos playeras, una sudadera y un sweater esponjoso. Hacía una semana que había empezado a sentir mucho frío, antes podía controlarlo pero ahora no.
—¡Chicos! ¡El desayuno está listo! —La voz de Viktoria sonó en los oídos de Tom quien dejó que sus ojos se posaran frívolamente en su puerta. Podía simplemente no ir y quedarse, diciendo que no tenía hambre, pero por otro lado había estado mareado y se sentía débil. Podía ir y tomar una naranja. Sí, Tom comía, pero solo cuando sentía que realmente lo necesitaba. Comía lo “necesario”. No era anoréxico o algo por el estilo; al menos eso era lo que creía.
Guardando sus manos en los bolsillos de su sudadera, el chico de rastas bajó las escaleras para ser bienvenido por el suave aroma de chocolate caliente y pan tostado.
Los desayunos en la casa Kaulitz eran un tanto normales. Viktoria tendía a hacer algo para toda la familia y cada miembro solía escoger algo más para comer. Tom usualmente se levantaba más temprano que todos, comía algo ligero y decía que ya había desayunado o todo lo contrario, dormía de más y terminaba diciendo que no tenía hambre. Siempre intentaba evadir el desayuno y cuando no podía siempre se iba a lo más simple, nunca intentando tomar algo de lo que Viktoria cocinaba pues ella nunca le había ofrecido nada.
La vista también era normal. Todos estaban ahí. Jorg estaba sentado en lo que leía el periódico y Viktoria servía un poco de chocolate caliente a su hijo que estaba usando un sweater rayado.
—Hey Tom —Aksel dijo cuando vio a su hermano—. ¿Tienes frío?
Tom asintió una vez que logró llegar al frutero y tomó la naranja más pequeña.
—¿Te estás enfermando? —dijo Viktoria alcanzando al menor y colocando su mano en la helada frente.
—No te atrevas a enfermarte, niño —dijo Jorg con voz seria, sus ojos aún pegados en el periódico.
Ante eso el rubio sacudió la cabeza.
—¿No puedes hablar? Dios, no tienes educación —Se quejó Jorg.
—Lo siento… Buenos días, Aksel. Buenos días Madre, Padre —dijo Tom con su voz monótona.
—Buenos días, Tom —contestó Viktoria tomando la jarra—.¿Quieres chocolate?
—Mm… —Esa era una pregunta muy engañosa y a la vez una muy bizarra para un desayuno normal. Si decía que no, Jorg se iba a enojar y Viktoria se iba a sentir rechazada. Si decía que sí, podía engordar, hacer que Viktoria se sintiera avergonzada y enojar a Jorg. De cualquier manera, siempre iba a terminar mal.
—Acepta lo que tu madre te ofrece —La voz de Jorg se escuchó nuevamente haciendo la elección más fácil para Tom.
—Gracias —Fue lo único que pudo decir mientras miraba, asustado, como el líquido caía en una gran taza frente a él.
—¡Ah! Pan tostado también. Tosté demasiados, tal vez quieras algunos —Ofreció nuevamente Viktoria sonriéndole y haciendo que Aksel alzara las cejas con sorpresa. ¿En
serio su madre le estaba prestado más atención a su hermanito que a él?
—Está bien —A Tom le costó trabajo responder. ¿A caso estaba intentando hacerlo engordar?
—Kella, pásale un poco de mermelada —Ordenó Viktoria a su hijo tomando asiento a un lado de su esposo. Los hombres de la casa se dedicaron a mirarla de forma extraña—. ¿Qué? Se está haciendo muy flaco y no me gusta —Se quejó la mujer obteniendo un gesto afirmativo por parte de su hijo mayor.
—Es verdad. Toma —dijo Aksel dándole a su gemelo la mermelada de frambuesa.
Ese simple comentario que Viktoria hizo, causó escalofríos a Tom. Ahora parecía que Viktoria lo quería más gordo. Parecía que nunca podría complacer a su madre. ¿Acaso era tan malo que todo lo que hacía no era suficiente para hacer feliz a la mujer? Tal vez, si le importara un poco más su vida podría preocuparse por eso, pero ahora.
Ahora ni siquiera sabía que pensar al respecto, solo dejó que sus ojos muertos se toparan con los azules de su madre, los cuales rápidamente dejaron de verle. Esos ojos la aterraban. Esta vez Jorg se dio cuenta, recordando las palabras de Viktoria. Algo está mal con el niño. Parecía que no estaba exagerando.
—Ahora que recuerdo, Tom —dijo Jorg dejando el periódico y levantándose—. Tu castigo terminó. Cenas y paseos. Puedes volver a hacerlos.
Conveniencia. Así era como ambos padres actuaban con el joven de rastas. Aunque no lo querían. Ambos estaban atados a la suerte del menor. Hasta su preciado Aksel.
—¿Me escuchaste? —Siseó Jorg.
—Sí, padre —dijo Tom sin mostrar expresión alguna. Parecía que su voz ya no tenía gran efecto en él como antes. Sí, Tom estaba raro y su cuerpo era más que suficiente para hacer a Jorg temblar.
Con eso, Jorg se despidió de su familia y se encaminó al trabajo. Minutos después, el desayuno terminó y Aksel se fue de la casa para el entrenamiento de football, dejando solos a Tom y Viktoria.
—Tom, tendré unas visitas así que, ¿te importaría si te vas un rato? —dijo Viktoria mientras veía al joven rubio limpiar la cocina—. Yo termino con eso.
—Está bien —Aceptó Tom suavemente antes de subir por otra chaqueta. Podía jurar que afuera se iba a helar.
Era muy común para Tom que lo sacaran de casa cuando sus padres querían y que regresará para llegar con una mentira como: que fue a la biblioteca a estudiar o algo inteligente solo para dar una buena imagen.
Mientras Tom caminaba, lo sintió. Alguien lo estaba viendo. Empezó cuando dejó la calle de su casa. Estaba siendo seguido por una suave mirada pero Tom no estaba de humor como para voltear y ver quien era esa persona. Y tampoco le importaba. Si era secuestrado estaba seguro que iba a estar mejor ahí o iba a alcanzar su muerte más rápido. Ahora que lo pensaba mejor, no era tan malo.
Cuando Tom llegó al viejo parque que le gustaba ir, dejó que su cuerpo descansara en los juegos de los niños. Estos eran viejos y ya nadie iba a jugar ahí así que la torre era el lugar perfecto para tomar una siesta y despertar hasta que su espalda le doliera por la gruesa madera.
Los ojos chocolate se cerraron lentamente, dejando que su piel disfrutara de los pocos pero deliciosos rayos del sol que ahora lo calentaban.
—Hey —Una delicada voz sonó, Tom no abrió los ojos. Seguramente no le hablaban a él, pero cuando el sol dejó de brillar en su rostro, el rubio abrió sus orbes para encontrarse con una linda vista.
Una joven mujer de unos veintitantos años estaba parada ahí. Su largo cabello rubio era detenido por una diadema. Sus brillantes ojos verdes estaban llenos de vida y pequeñas manchitas estaban espolvoreadas sobre sus suaves y rosadas mejillas. Sus carnosos labios estaban apretados creando en ellos un tierno puchero. Esta chica rápidamente le recordó a alguien, pero Tom no tenía idea a quién.
—Oye, te estoy hablando a ti —dijo de nuevo, frunciendo el ceño. Parecía una mujer demandante.
—¿Eh? —Tom dejó que sus ojos perforaran los verdes de ella para intentar hacerla partir, las personas parecían miedosos de su mirada, pero ella, en vez de irse, suspiró y se sentó a un lado.
—¿Cuál es tu nombre? —Ella preguntó mientras Tom se movió a un lado, un tanto asustado por la cercanía de la mujer.
—Tom —contestó levemente.
—Mmm, eres completamente su reflejo —dijo al aire antes de sonreír de manera creída—. Soy Zoe Rosenthal, gusto en conocerte.
¿Rosenthal? Ese nombre le sonaba familiar.
—Igualmente —murmuró Tom sintiéndose un poco incómodo al no haberle contestado a tiempo. Pero bueno, ella era la rara; solamente llegó y se presentó. ¿Qué quería?
—¿Quieres escuchar algo? —dijo con una linda sonrisa confiada, que causó curiosidad en Tom, olvidándose un momento de él y solamente pensando en lo que la mujer decía, así que asintió—. Mira hacia el futuro. El pasado ya no volverá aunque aún duela, pero el presente está aquí. Las cosas cambiarán Thomas Kaulitz.
—¿Q-qué? ¿Cómo…? —Tom dijo mientras una luz delicada brillaba en sus ojos. ¿Quién era esa mujer? ¿Cómo sabía su apellido?
—La Paciencia es una virtud, Tom. Cuídate, tío —Le dijo Zoe con una suave sonrisa que trajo calma al rubio y partió, dejando a Tom con una simple pero complicada pregunta.
¿Tenía razón?
Notas finales:
o_O ¡¿quién creen q es este nuevo personaje Zoe ?! y ¿que influencia tendra en la vida de tommy?! todas sus opiniones son bienvenidas espero sus comentarios
¬¬ xD Gracias por leer nos vemos pronto besoss!!