

Traducción de lurdez_geisterfahrer
Capítulo 15
Bill aún usaba los tennis de Tom en la escuela. Tenía más zapatos que una chica normal, pero aun así, había algo en los tennis del chico que los hacían muy cómodos.
Estaba considerando comprarse unos para él, pero no llegarían a tener esa sensación de usados que estaba disfrutando Bill en esos momentos.
Así que sin necesidad de expresarlo, Bill no estaba tan contento como cualquiera hubiera estado al abrir su locker y ver sus tennis ahí. Seguramente Tom quería sus tennis de vuelta así que ese era un buen momento para cambiar de calzado. De mala gana se desató uno, seguido del otro. Demonios, eran realmente cómodos.
Se puso sus tennis, primero el derecho, después el izquierdo. Como estaba sentado, atándolos, podía ver varios zapatos pasar hasta que un par en específico, se detuvo frente a él. Bill miró hacia arriba dejando que brotara una sonrisa de sus labios, a pesar de que esta no significaba nada.
—Que hay Crema de Brócoli —dijo Bill de forma falsa mientras Aksel le miraba amarrarse los tennis. Bill se levantó y miro al otro chico—. ¿Puedo hacer algo por ti?
—¿Por qué estás usando los tennis de Andreas? —dijo sin escuchar las palabras del pelinegro.
—Mm… son míos…
—No. Son de Andreas —Insistió Aksel.
—Mmm, no —Frunció el ceño Bill—. Yo lo sé. Los compré yo mismo. Gasté treinta en ellos.
Aksel lo consideró, asintiendo lentamente. No dijo otra palabra más, simplemente se fue. Bill sacudió la cabeza. Aksel realmente era extraño. ¿Por qué Bill usaría los tennis de Muni? ¿Los de Tom? Sí. ¿Andreas? No. Bill sacudió la cabeza por segunda vez. Aksel era un Kaulitz y los Kaulitz eran las personas más difíciles de descifrar.
Bill dejó de pensar en Aksel y los tennis. Al menos hasta que se encontró en clase de música. El salón, que normalmente estaba libre de bancas para poder interpretar y soltarse, ahora estaba lleno de escritorios enfilados. Bill solo gruñó. Odiaba los días de teoría.
Tomó el asiento que estaba junto a Tom, haciéndolo saltar ligeramente. Porque Bill llegó casi tarde, la maestra ya había empezado a dictar el tema, haciendo imposible que conversara con el rubio. Rápidamente arrancó una esquina de su cuaderno y escribió una nota: Vi a Aksel. ¿Alguna idea de por qué decía que estaba usando los tennis de Andreas? Por cierto, le di a Geo los tuyos porque no te encontré antes.
Después de haber escrito esto, dobló el papel torpemente y lo dejó en el pupitre de Tom. El rubio simplemente lo hizo a un lado, obviamente no quería leerlo. Pero Bill le golpeó suavemente con el codo. Y de nuevo lo hizo. La tercera vez que lo golpeó Tom gruñó. Lentamente abrió la nota y la leyó. Gruño tan suavemente que solo los que estaban cerca de él, en otras palabras Bill, Andreas y él, pudieron escuchar.
Bill miró con asombro como Tom literalmente bajó la cabeza para golpearse con el escritorio en una manera brusca y cómica a la vez. Muni escuchó el golpe y volteó a ver.
Ambos chicos miraron mientras el rubio continuaba con la acción. La bandana protegía la frente de Tom. Fide y Muni se miraron y después a Tom, volvieron a verse y finalmente dejaron a sus ojos posarse en la figura del mayor.
El rubio se había golpeado unas cinco veces, pero fueron suficientes. Se volvió a sentar en su desganada posición para seguir poniendo atención en clases. Fue ahí cuando Bill no pudo ser capaz de contenerse. Simplemente empezó a reír histéricamente. La maestra lo fulminó con la mirada pero estaba riendo de tal manera que simplemente no le importó. Lágrimas empezaron a brotar de sus ojos mientras se intentaba echar aire con las manos. Andreas estaba a punto de caer de su silla, él había empezado a carcajearse segundos después de Bill.
Tom siguió sentado con un rostro serio. Sus labios no se movieron, pero sus ojos parecían brillar, como si estuviera riéndose por dentro.
—¿De qué se están riendo? ¿A caso están drogados?
—Es que él… en serio… —Bill no podía hablar de la risa, golpeando el escritorio con su palma de la misma forma que Tom lo había golpeado con su frente.
—Bill, Andreas, por favor salgan al pasillo, contrólense, y vuelvan a clase.
El dúo hizo como se les fue pedido. Lograron calmarse de forma rápida, pero cuando intentaron regresar, varias sonrisas les brotaron cada que miraban a Tom.
Tom evadió a Bill por el resto del día, y él no lo podía culpar. Al final de las clases pudo ver a Tom salir de la escuela con Aksel así que Bill no se le acercó. Realmente no era necesario que fuera a hablarle. Tenía que ver a Georg de todas formas. Ambos habían sido unidos para su proyecto de física.
Tan pronto como Georg salió de la escuela, encontró a Bill y juntos fueron a la casa del mayor. Tenían que hacer una estructura tamaño humano.
Las cejas de Georg estaban enmarañadas en frustración mientras miraba los planos que tenían escritos—. ¿Estás seguro que esto es correcto?
—No lo sé. Algo no me parece correcto, justo aquí.
Bill señaló el libro y empezó a explicar, por segunda vez, su teoría, paso a paso. Bill estaba a punto de terminar cuando su celular naranja empezó a sonar. Dado que Georg estaba más cerca de él, se lo entregó a Bill. Georg se había percatado del número y fue sorprendido de que era Tom el que marcaba. ¿Cuándo fue que Bill y Tom se hicieron amigos?
Bill palideció cuando Georg comentó sobre el número. se repetía Bill una y otra vez.
—Hola Tom, ¿Qué hay?
Tom se tensó. Esta no era la forma que Bill solía contestar —Los tennis son de Andreas.
Bill frunció el ceño —Pensé que ya habíamos establecido que eran míos.
—Solo di que son de Andreas.
—¿Por qué?
—Solo… Por favor —Había un poco de súplica en la voz de Tom, así que Bill inmediatamente asintió con la cabeza a pesar de que Tom no lo podía ver.
—Son de Muni.
La línea se cortó.
—¿Que fue todo eso? —preguntó Georg.
—Ah, nada —dijo Bill. Tronó su piercing de la lengua mientras pensaba. Decidió que Frau Hoard preferiría un mensaje de texto enviado en el celular especial que Bill sacando el suyo demostrando que él era uno de los chicos que aceptaba las llamadas de ayuda.
Para: Muni
Mensaje: Mis tennis rojos son tuyos. No importa lo que digan, di que son tuyos.
Notas finales:
O.o Creo que alguien va a empezar a encajar algunas cosillas. Nos vemos pronto besos!!