Notas: Lo único que puedo decir y que me siento con el deber de decir es; GRACIAS.
Gracias a todas aquellas que leen y nos alegran con sus comentarios, ayuda a que esto no decaiga. Y pues, eso y que disfrutéis con este nuevo capítulo ^^.
Besos, para todas.

Fic original de Cynical_terror & Undrockroll. Traducido por Sangre_Azul

Formative. Capítulo 4

─Una película más, vamos ─Bill lloriqueó ─ ¿Por favor? 

─ ¿Sí, por favor? ─se sumó Andreas. 

Simone miró a su hijo y al mejor amigo de éste y luego a Tom. ─ ¿Qué dices Tom?  

Tom se encogió de hombros ─ Lo que sea. 

Bill se inclinó y le propinó un golpe en el brazo. ─Venga, mamá, es sólo las once y no es noche de escuela ─Simone se cruzó de brazos y sonrió. 

─Bien, sólo una más y luego deben ir a la cama. Y no hagan tanto ruido. 

─Gracias, Señora T ─dijo Andreas cuando Simone dejó la habitación. Se recostó en un viejo y cómodo sillón, y se comió otro puñado de patatas. Como casi todos los viernes, Andreas se había quedado para ver películas y pasar la noche ─. ¿Qué deberíamos ver? 

Tom, sentado en el piso con la espalda contra el sofá, tomó su guitarra y comenzó a rasgar unos nuevos acordes que había aprendido. ─No me importa. Algo bueno.

─Algo bueno ─le imitó Bill, estirándose a lo largo de los almohadones del sofá. Llevó una mano hacia atrás y dio a Bill en la cabeza ─. ¡Hey! ─Bill estiró sus largas piernas y lo empujó lejos del sofá.

─Tiempo fuera ─dijo Andreas, haciendo una señal con las manos ─. Vamos a ver la nueva película de terror, vi que tu padrastro la alquiló.

─Se supone que no debemos ─dijo Bill débilmente. 

─Nunca lo sabrá ─dijo Tom dejando su guitarra y dirigiéndose hacia el televisor. Recogió el DVD y lo sacudió ─. No hay problema. Sólo tenemos que cambiarla cuando mamá o Gordon entren.

─Chicos, siempre me estáis metiendo en líos ─dijo Bill.

─No seas un gallina ─replicó Tom.

─Sí ─añadió Andreas.

─Ustedes no son los únicos a quienes siempre pillan ─dijo Bill, con un pequeño puchero. Ambos muchachos rieron y Bill se cruzó de brazos ─. ¡En serio!

Tom sólo rió un poco más y se concentró en la película. ─Apuesto a que estás asustado. ¿Eh? 

─No lo estoy.

─ ¿Quieres que te tome de la mano? ─preguntó Tom y Bill se ruborizó.

─No seas gilipollas ─dijo Bill ─. No tengo miedo.

Tom se levantó. ─ ¿Entonces no te importará que apague las luces? ─Bill sacudió la cabeza y Tom las apagó. La habitación quedó a oscuras, hasta que la película parpadeó en la pantalla. Bill definitivamente no tenía miedo a la oscuridad o las películas de miedo, pero por supuesto, Tom tenía que burlarse de él. De verdad que a veces odiaba a Tom. 

Los tres chicos se sentaron en silencio y la película comenzó. En realidad no daba tanto miedo, al menos no todavía, y Bill se sintió un poco más molesto con Tom. Siempre hacia que Andreas se le uniera. Probablemente ambos pensaban que era un bebé. 

Bill se sentó un poco en el sofá, sus ojos clavados en Tom, quien estaba sentado cerca en el piso.

─Siempre saca lo mejor de mí ─y luego a Bill se le ocurrió una idea maliciosa. Examinó a Andreas, estaba completamente absorto en la película ─. Lo vas a tener, Tom.

Bill movió silenciosamente su pierna y la colocó justo sobre el hombro de Tom. Mordiéndose el labio, presionó su dedo contra un lado del cuello de Tom. El otro se estremeció y se movió. Bill sonrió y lo volvió a hacer, esta vez arrastrando su dedo por el cuello hasta detrás de la oreja. 

Tom no dijo nada, lo cual Bill sabía, era una buena señal. Si pensaba que Bill estaba solo molestando, estaría quejándose por eso, para que todo el mundo lo supiera.

Bill estaba jugando, pero no de una forma en la que Tom quisiera que Andreas supiera. El menor se sentó un poco y presionó su mano contra el cuello de Tom.

Tom se aclaró la garganta y Bill retiró rápidamente su mano, echó un vistazo a Andreas. Éste no se movió, seguía mirando la película atentamente. Bill se deslizó hacia abajo en el sofá, y quedó echado sobre su espalda. Dejó su mano colgar del sofá y tamborileó sus dedos en el piso cerca de Tom.

Para su sorpresa, Tom apoyó su espalda contra el sofá, bajo la pierna de Bill. Éste levantó las cejas y lentamente dobló la rodilla hasta que los dedos de su pie estuvieron de nuevo en el cuello de Tom. Rebuscó con su dedo gordo a través de las densas rastas y comenzó a masajear constantemente debajo de la oreja de su gemelo.

 

─ ¡Oh! ─exclamó Andreas, y Bill se alejó de Tom instantáneamente ─. Eso fue una locura, ¿lo vieron?

 

─Sí ─mintió Bill. Se movió hasta el medio del sofá, y se sentó con las rodillas contra el pecho, hecho un ovillo.

 

Vieron la película en silencio, hasta que Bill sintió un movimiento a lo largo del sofá. No miró abajo. No quería ver, porque sabía que reaccionaría de alguna forma, una risa, un jadeo, algo.

 

Luego sintió una mano moverse lentamente a lo largo de su muslo, y ensanchó los ojos.

 

«De ninguna manera», fue su pensamiento. « Bastardo».

 

Bill tomó una decisión rápida y agarró a Tom de la mano. Sintió un tirón y supo que Tom no lo esperaba. Con una mirada de triunfo en la cara, llevó la mano de su hermano, lenta y deliberadamente por su ingle. En el momento en el que la mano de Tom tocó su regazo, el mayor la retiró.

Bill sonrió. ─Una buena película, ¿no Tom?

 

─Eh…sí ─dijo con voz ronca.

 

Bill se bajó un poco del sofá hasta que quedó sentado detrás de Tom. Pensó en jugar con las rastas de Tom otra vez, pero el otro se movió hacia adelante lejos de su alcance. ─Me estas tapando ─mintio Bill.

 

─No lo estoy haciendo ─replicó Tom.

 

─Claro que sí ─dijo Andreas desde su asiento ─. Estas cubriendo el gore. ¿Por que no te sientas en el sofa?

 

─Sí ─dijo Bill ─. Puedo hacerte sitio.

 

Tom miró hacia atrás y Bill sacudió la cabeza. ─Yo, eh…

 

─ ¡Sshhh! ─los silenció Andreas ─. Se están perdiendo la película.

 

Tom alzó la vista hacia Bill y se movió tristemente al sofá, sentándose tan lejos de su hermano como fuera posible. Bill no se desanimó. Se extendió de nuevo y recostó su cabeza en la otra punta del sofá. Bill era todo piernas, sus extremidades pateaban odiosamente a Tom. Éste se inclinó lejos de Bill como si fuese la plaga.

 

─Déjalo ya ─dijo Tom quedamente, dando una mirada a Bill. El moreno entornó los ojos y se sentó. Estuvo sentado unos minutos más, y luego se levantó para ir al baño.

 

Cuando volvió, se sentó de nuevo en el sofá., muy cerca de Tom. Tom suspiró y empezó a moverse, pero Bill dejó caer una de sus piernas, directamente encima del regazo de su gemelo. Tom trató de alejarlo. Bill tensó los músculos y presionó hacia abajo en el regazo de Tom. Éste le dio un codazo en el costado, haciendo gritar a Bill.

 

─Shh ─siseó Tom.

 

Andreas echó un vistazo. ─Eso no dio tanto miedo.

 

─Lo sé ─masculló. Ahora estaba realmente cabreado. Quiso dejar a su hermano tenerlo. Presionó una pierna contra Tom y dejó descansar su mano ligeramente sobre el muslo de el mayor. Por el rabillo del ojo pudo ver a Tom girar la cabeza hacia él.

 

Bill deslizó su mano hasta la ingle de Tom y sintió que estaba muy, pero muy dura. Podía sentir el calor a través de los vaqueros de Tom, y estrujó su miembro.

 

Tom tosió fuertemente y se puso de pié, arrojando a Bill hacia atrás. ─Esta película apesta, me voy a la cama.

 

─Sólo estás asustado ─dijo Bill, mirando fijamente a Tom, retándolo a decir lo contrario.

 

─Sí, lo que sea.

 

─Creo que está asustado. Mira su cara ─dijo Andreas. Bill sonrió y Tom los miró con el ceño fruncido, alejándose ─. Qué cobarde.

 

─Sí ─Bill rió y se giró hacia la televisión. Se dio cuenta de que ahora tendría que prestar atención a la película y todo lo que él quería, era seguir a Tom a la cama. Tal vez no había ganado. Bostezó y trató de sentirse superior ─. Estúpido Tom, yéndose…

&

Mas o menos una hora después, los chicos se encontraban en la habitación de Bill. Ambos se habían quedado dormidos abajo, y se habían perdido más de la mitad de la película. Bill bajó el colchón de espuma y dio a Andreas una almohada. 

─ Esta vez no te orines en la cama ─dijo. 

─Fue sólo una vez, y pasó cuando teníamos seis ─gruñó Andreas.

─Solamente te lo recordaba ─rió el moreno ─. Siempre. Te lo recordaré en tu noche de bodas ─y le arrojó una bolsa de dormir. Siempre había sido así; no importaba cuan buenos amigos fueran Andreas y los gemelos, Andreas siempre dormía en la habitación de Bill.

─ ¿Crees que Tom está enojado conmigo? ─susurró el rubio.

─ ¿Qué? ¿Por qué? ─Bill se inclinó fuera de la cama y entornó los ojos en la oscuridad. 

─Estaba actuando raro esta noche, luego se fue ─dijo Andreas lentamente ─. No quiero que se enfade conmigo. Es extraño.

 

─Es sólo que últimamente tiene muchas cosas en la cabeza. Tenemos mucho trabajo con la banda ─se explicó Bill.

 

Bill no oyó nada más y asumió que esa era una respuesta bastante buena para Andreas. Había estado exhausto, pero ahora estaba completamente despierto. Completamente despierto y pensando en Tom. La situación en la sala le hizo pensar sobre lo que realmente estaban haciendo. Por primera vez desde que empezó todo, Bill se sintió un poco extraño por eso.

 

¿Estaban haciendo algo malo? Bill pensó que tal vez sí. Se envolvió a sí mismo en sus brazos. Tal vez Tom estaba enojado con él. Quizás Tom ya no quería dormir con él.

 

─Necesito hablar con él ─pensó. Se quedó acostado por unos minutos hasta que escuchó los suaves ronquidos provenientes de Andreas ─: Hmm…

 

Bill se levantó cuidadosamente de la cama y caminó alrededor de donde Andreas dormía. El suelo crujió bajo sus pies, pero el rubio no se movió. Bill salió rápidamente de la habitación y se encontró a sí mismo frente a la puerta de Tom. Las luces estaban apagadas y su hermano probablemente ya estuviera dormido, pero de todos modos Bill abrió la puerta y se deslizó en el interior.

 

Podía ver la silueta de Tom en la cama, y se arrastró.

 

─ ¿Tom? ─susurró en la oscuridad. Ninguna respuesta ─. Tom ─dijo un poco más alto. Se sentó a su lado en la cama y le sacudió el hombro. Tom masculló algo en sueños y Bill lo empujó. ─, ¡Tom! ─susurró alto. El mayor soltó un pequeño ronquido. Bill frunció el entrecejo y se inclinó muy cerca de la cara de Tom. Estaba a punto de intentar despertarle de nuevo cuando éste se despertó y lo cogió ─. ¡Ahh! ─gritó Bill y Tom lo tumbó en la cama, riendo.

 

El corazón de Bill golpeaba como un loco y apartó a Tom de sí. 

─Idiota ─susurró. 

─ Te lo merecías, hermanito ─dijo Tom, sonriendo ampliamente.

─No soy pequeño ─dijo Bill ─. Estúpido.

─ ¿Qué estuviste haciendo todo este tiempo? ─preguntó Tom ─. Te estuve esperando por horas. 

─Hmm, ¿recuerdas a nuestro amigo Andreas?─ dijo Bill ─. A veces se queda a dormir. Estuve con él. ¿Por qué?, ¿celoso?

 

Tom golpeó con fuerza a Bill en el hombro y éste gritó. ─Qué burro ─murmuró Bill, y le pellizcó en el costado con todas sus fuerzas. Tom gruñó y dominó a Bill, sujetándolo contra el colchón. Bill admiró la cara de Tom, enmarcada por sus rastas. Tom respiraba con fuerza, y podía sentirlo en su cuello y cara.

 

─Tom.

 

─Sí ─Tom empujó su cadera contra Bill y las llevó un poco de arriba a abajo. Bill gimió y tragó con fuerza.

 

─ ¿Esto es malo?

 

Bill vio a Tom morderse los labios y fruncir el ceño. ─ ¿Qué quieres decir?

 

─Sabes a qué me refiero.

 

Tom rodó y se puso a espaldas de Bill. Él se encogió. ─Sólo intentamos las cosas para saber qué son. Ayudándonos el uno al otro.

 

─Está bien ─Bill no quería indagar más en el asunto, ya que Tom podría comenzar a sentirse raro y no querer hacerlo más. Frotó su nariz contra el brazo de Tom y arrastró sus labios húmedos hasta el hombro de Tom, y luego posó su barbilla ahí ─. Y tu estabas asustado durante la película. Asustado de que te acabara.

 

Tom golpeó a Bill y se sentó encima de él. Se arrodilló lo derribó contra el colchón una vez más ─. No habrías podido hacerlo.

 

─Te apuesto que podría haberlo hecho ─Bill sonrió perversamente.

 

─Yo tengo aguante ─dijo el de rastas ─. A diferencia de algunas personas que conozco.

 

─Yo tengo aguante ─dijo Bill, gimiendo un poco cuando el cuerpo de Tom descansó contra el de él. Tom movió sus caderas contra Bill y sus entrepiernas se frotaron. El estómago de Bill se revolvió y tuvo que girar la cara de lado. No podía mirar a Tom en ese preciso momento.

 

Algo en sus posiciones hizo sonrojar a Bill. Nunca habían hecho algo como esto antes, sus cuerpos en completo contacto. Se sentía increíble.

 

Tom empujó un poco más contra Bill y éste emitió un grito ahogado. ─Tom, ¿qué?… ¿qué

estás haciendo?

 

Tom se encogió de hombros y lo hizo de nuevo. ─Se siente bien, ¿verdad?

 

Bill asintió y se retó a levantar la vista hacia Tom, su hermano estaba mordiendose los labios mientras dirigía sus caderas contra Bill. ─Se siente… oh… realmente bien.

 

─Podríamos quitarte el pijama ─dijo Tom, muy bajito. Movió su boca hasta la oreja de Bill, y susurró ─: Y el mío.

 

Bill chilló. ─Pero…

 

─Estaríamos juntos ─dijo Tom. Puso una mano sobre el estómago de Bill, jugando con los cordones de la parte inferior del pijama.

 

El estómago de Bill se sintió sumamente pesado cuando tuvo el pensamiento de que tal vez Tom era sexy. No estaba seguro. Todo lo que él sabía era que quería mucho lo que Tom quería. Bill quería estar junto a Tom.

 

─Está bien ─susurró ─. Está bien, sí.

 

─Bien.

 

Bill dejó a Tom tirar de su pijama hasta debajo de su cintura, de sus muslos, y luego fuera. Entonces Tom se quedó inmóvil, con una expresión expectante en el rostro. ─ ¿Qué? ─preguntó Bill.

 

─No puedo hacer todo el trabajo ─rió Tom de lado.

 

Bill rodó los ojos y tímidamente se enrolló unas sábanas a la vez que se sentaba para quitarle los pantalones a su hermano. Tom empujó sus caderas hacia adelante y Bill pasó su mano por la suave piel antes de deslizar sus dedos hacia abajo. El cuerpo de Tom se sacudió y Bill, cuidadosamente, deslizó los pantalones hasta las piernas, y luego fuera.

 

─Las camisetas ─dijo Bill. Tom asintió. Ambos se quitaron las camisetas y las tiraron al suelo. Bill tembló y se percató de que ambos estaban perfectamente desnudos ─. Uh.

 

─Sobre tu espalda ─ordenó Tom. Bill suspiró.

 

─ ¿Por qué yo?

 

─Porque soy mayor que tú.

 

─Yo soy más alto ─refutó Bill.

 

Tom rió y forzó a Bill. Luchó un poco pero al final dejó a Tom moverlo. ─Te gusta que te dominen ─dijo Tom.

 

─Yo no, yo…

 

─Tú sí ─Tom se posicionó sobre Bill, y luego ambos callaron. Bill pensó que podría comenzar a hiperventilar con la forma desnuda de Tom rozándolo. Y luego Tom separó las piernas.

 

Bill definitivamente estaba hiperventilando.

 

Sintió la polla dura de Tom restregarse contra la suya y fue una experiencia totalmente nueva. Bill pensó que terminaría enseguida pero algo en el fondo de su cabeza le advirtió que Tom se mofaría de el por el resto de su vida si lo hacía. Bill respiró hondo. Tenía que contenerse. Fácilmente podría quedarse quieto y que Tom arremetiera contra él. Pero también quería luchar.

 

Bill agarró la cabecera con ambas manos y arqueó la espalda, empujando su ingle contra la de Tom. Gruñó por el esfuerzo y Tom jadeó, no esperando aquel repentino movimiento. ─Joder ─gritó Tom.

 

─Uh, huh ─Bill respiró, torció la cadera y se apretó contra el otro. Tom giró la cadera y pronto encontraron el ritmo perfecto, sus erecciones deslizándose juntas sin vergüenza. Los dedos del pie de Bill se contrajeron tan fuerte que sintió dolor, apenas podía sostenerse. Tom bajó la cabeza y la dejó en el cuello de su gemelo.

 

─Uhh, Bill ─Tom murmuraba contra su piel. Bill cerró los ojos e inclinó la cabeza contra la de Tom ─. Más fuerte.

 

─No, tú.

 

─Estoy cerca ─dijo Tom jadeando. Bill sintió una oleada de familiaridad a través de su cuerpo. Sabía que también estaba cerca. Quería dejarse llevar. Quería venirse con Tom, contra él.

 

─Aún no ─gimió Bill en la oreja de Tom ─. Solo hemos empezado.

 

─No puedo… ─Tom echó la cabeza para atrás y gruñó ─. Deja de moverte o me correré.

 

Bill dejó la cabecera y relajó el cuerpo. Tom desaceleró sus movimientos jadeando con fuerza en el oído de su gemelo. ─Dios ─gimió Bill .

 

─Sí ─dijo Tom. Descendió sus manos por el cuerpo de Bill y lo tomó de las caderas ─. Déjame… intentar algo ─Bill asintió, estaba listo para hacer cualquier cosa que Tom quisiera. Tom se acercó más a las piernas de Bill, tanto que su polla se deslizó entre ellas, golpeando los testículos de Bill. Éste se retorció en la cama y Tom mantuvo sus caderas hacia abajo.

 

─ ¿Qué-?… ¡Oh! ─Bill gimió y Tom empujó entre sus piernas. El miembro de Tom sobresalía con fuerza de entre los muslos y el trasero de su hermano. Cada vez que el miembro del otro golpeaba detrás de sus testículos gemía, el fuego ardía en su vientre. Estaban cubiertos de sudor y sus cuerpos se deslizaban con facilidad, la erección de Tom enterrándose con fuerza entre las piernas de Bill. Era algo tan íntimo que Bill apenas podía manejarlo.

 

Bill no podía dejar de pensar «Esto es sexo», con Tom moviéndose contra él. Si esto era sexo, era la mejor cosa que jamás le había pasado a Bill. Mejor que la mamada, muchísimo mejor. De alguna forma sabía que no era eso, esto no era sexo. No estaba seguro de qué otra cosa podrían hacer, pero sabía que deberían ser terriblemente sucias. Bill se agarró con fuerza de los hombros de Tom y envolvió sus piernas alrededor del trasero de éste.

 

Éste nuevo ángulo hizo gemir a ambos. ─Bill, eres… ─Tom gritó ─… un genio ─Bill estaba demasiado ido como para presumir de las palabras de Tom. Tom bajó la cabeza, sus rastas en la cara de Bill y su polla empujando de nuevo contra los testículos de éste. Bill se estremeció, ese punto se sentía increíble.

 

─Más ─dijo Bill ─, por favor.

 

Tom empujó contra él una cuantas veces más antes de levantar las caderas de Bill y juntar sus miembros de nuevo. Bill, enfebrecido de lujuria, deslizó sus manos y las movió sobre ambas erecciones mientras se movían. 

Era suficiente. 

─ ¿Vas a? ─preguntó Tom.

Bill asintió furiosamente. ─Por favor, Tom.

& 

Andreas despertó con el sonido de unos pasos chirriantes. Siempre supo que esa casa era vieja, y varias veces le habían dicho que cuando las casas se vuelven viejas, tienden a rechinar. Andreas había pasado muchas noches despierto en la habitación de Bill, debatiendo si un crujido era sólo porque la casa era vieja, ó es que había entrado un ladrón. 

Sin embargo este chirrido. Este chirrido era algo nuevo.

 

─ ¿Bill?, Andreas susurró en voz alta. Se sentó y echó un vistazo a la cama de Bill. Estaba vacía ─. Uh, ¡Bill?

 

Andreas miró alrededor. Las sábanas de Bill estaban dobladas como si hubiesen sido apartadas. Tal vez haya ido al baño. Suspiró y se recostó, cerrando los ojos fuertemente.

 

Veinte minutos pasaron y Andreas no podía conciliar el sueño. Bill tampoco había vuelto.

 

Andreas se levantó lentamente, el pijama pegándosele a las piernas. Se estremeció ligeramente y miró alrededor del oscuro cuarto. La película que habían visto atravesaba rápidamente su pensamiento, y por mucho que no quisiera admitirlo, tenía miedo.

 

Luego, escuchó un chillido suave que venía de fuera y pensó que iba a salirse de su piel. Quiso volver corriendo al saco de dormir, poner la almohada sobre su cara y esconderse.

 

Pero también estaba preocupado.

 

¿ Bill estaría bien?

 

Andreas se armó de valor y salió de la habitación, sus ojos ampliamente abiertos en la oscuridad. Pasó la habitación de Tom y estaba a punto de bajar las escaleras cuando oyó aquel quejido de nuevo. Se giró y miró fijamente hacia la puerta de Tom.

 

─ ¿Tom? ─preguntó, arrastrándose hacia la puerta. No hubo respuesta.

 

Podía oír a Bill, y sonaba como si estuviera llorando. Andreas, por un momento pensó que debería meterse en sus propios asuntos. Pero todos estos años habían sido como una familia, y realmente quería saber qué iba mal con su mejor amigo. Empujó lentamente la puerta abierta, solo para encontrarse con más oscuridad.

 

─Bi- ─Andreas enmudeció, y ajustó la vista a la oscuridad. Allí, en la cama, vió a Tom y a Bill, desnudos moviéndose el uno contra el otro, y gemían. Los ojos de Andreas se ampliaron aún más ante la visión, su boca se secó. De todas las cosas que esperó que sucedieran detrás de esa puerta, esto estaría entre las menos esperadas. Retrocedió, pero no se marchó, no apartó la vista, solo boqueo silenciosamente.

 

─Oh, joder, aquí viene ─oyó a Tom decir.

 

─Sí… Oh, Jesús, Tom… sí… ─ése era Bill.

 

Los gemelos visiblemente se tensaron y gruñeron, suspiraron y se estremecieron, respiraciones ahogadas. ─Eso fue…vamos a hacer esto de nuevo ─dijo Tom, con un deje de risa en la voz.

 

─No sé porque no habíamos hecho esto antes ─convino Bill.

 

─Ugh, Bill, me ensuciaste todo.

 

Andreas no pudo más. Rápidamente arrastró los pies de vuelta a la habitación de Bill, y se acostó en su improvisada cama.

 

En la oscuridad Andreas se estremeció un poco.

 

No sabía qué pensar. ¿Era eso normal? En cierto modo, mientras yacía acostado, pensó que tal vez lo fuera. Para Bill y Tom, de todos modos. Deseó no haber entrado ahí, pero su mente no lo percibió como si hubiera visto algo malo. Nunca había tenido hermanos por eso su percepción de lo que estaba bien y mal estaba un tanto torcida. Tom y Bill siempre habían sido extraños en algunos aspectos.

 

─Tal vez le diga algo sobre ello a Bill más tarde ─pensó y cerró sus ojos, somnoliento. Ahora que sabía que no había monstruos o asesinos en la casa, se sentía agotado.

&

A la mañana siguiente, Andrea bajó las escaleras completamente vestido. Había dormido un poco mas y se había despertado en una habitación vacía. Se imaginaba que Bill ya estaba abajo.

 

Estaba en lo cierto. Cuando redondeó la esquina de la cocina, vio a Bill y a Tom sentados en la mesa, comiendo waffles cubiertos con cada trozo de fruta imaginable. Gordon estaba en la estufa, leyendo el periódico.

 

─Buenos días ─dijo Bill con la cara iluminada cuando Andreas entró a la habitación. Tom lo saludó con un asentimiento, y la boca llena.

 

─Hola ─le saludó Gordon, mirando por encima del periódico ─. ¿Qué te puedo ofrecer?

 

─Um…algunos de estos estarían geniales, gracias ─dijo, señalando los platos de Tom y Bill. Gordon asintió y comenzó a hacer más waffles ─. ¿Desde hace cuánto están levantados?

 

Bill y Tom se miraron. ─Un rato ─respondió Bill ─. Pásame el sirope, Tomi.

 

─No me llames así ─Andreas vio sus ojos encontrarse y por un momento se sintió enfermo, los recuerdo de la noche anterior destellando ante sus ojos.

 

Se sentía incómodo, no sabiendo si debería decir algo. ─Um, pásame el jugo ─masculló.

 

─Suenas irritado ─dijo Bill, pinchando la mano de Andreas con su tenedor. 

─ ¿Te mantuvo Bill despierto toda la noche? ─preguntó Tom. 

Los ojos de Andreas se encontraron con los de Tom. ─ ¿Qué?

─Él ronca ─dijo Tom y Bill pareció herido. 

─No es cierto, idiota ─dio un manotazo en la mano a Tom y éste se la devolvió.

Gordon se giró de la estufa y puso un plato de waffles en medio de los gemelos ─. Es suficiente, chicos ─dijo sonriendo a Andreas.

─Gracias Sr. T ─dijo Andreas sonriendo abiertamente e hincando el tenedor en dos waffles poniéndolos en su plato. Mientras preparaba su desayuno, echó un vistazo a los gemelos. Compartían risas secretas y se daban patadas por debajo de la mesa.

 

─Déjalo ya, bebito ─siseó a Bill. El menor miró sobre su hombro para ver si Gordon estaba mirando. No lo estaba haciendo, Bill lanzó un pedazo de fresa a Tom, cayó en el pelo del otro.

 

─Tomi ─le provocó Bill, sonriendo con satisfacción.

 

Andreas bajó su tenedor. Tenía que decir algo. ─Bill, ¿a dónde fuiste anoche?, me desperté y no estabas, esperé un rato. Como no llegabas me levanté a ver si tal vez estabas en el baño. Y no estabas.

 

Tom se rió. Bill le dio una patada de nuevo. ─Lo siento, me sentía un poco mal. No quería molestar a nadie, así que fui al baño de abajo.

 

Andreas estaba casi asombrado de cuán descaradamente Bill le había mentido. Pero por supuesto que había mentido. Andreas realmente no esperaba que Bill fuese honesto y le dijera lo que realmente había estado haciendo. Se sonrojó un poco y bajó la mirada a su plato.

 

Quizás hablaría de ello con Bill en otro momento. Por ahora, solo iba a tratar de olvidar lo que había visto.

Continúa…

OMG, si yo fuera Andreas salía corriendo por una cámara, que ver a tus dos amigos sexies enrrollarse, no es algo que suceda todos los días. Vuestros comentarios, son como maná del cielo. Thanks.

por admin

Traductora del fandom

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