Forbidden temptations 30

Fic TOLL de WifesKaulitz

Capítulo 30

— Está bien. Mientras más rápido acabe tu sufrimiento serás libre y yo no habrá nadie a tu detrás diciendo lo que debes hacer.

— Es que no lo quiero.

— ¿Y qué quieres según tú?

— Andar tranquilamente contigo, tomado de la mano por las calles, volver a las Vegas, trabajar, darte todo. Siendo sacerdote no puedo hacer nada al respecto y no podría, te juro que no. — mordí mi labio inferior.

— Puedes tener las dos cosas si así lo deseas, si nos vamos a otra ciudad podemos estar como quieres y al volver aquí actuarías tranquilo, como si nada pasara.

— Bueno, después hablamos de eso… ahora quiero volver a tocar un tema pendiente entre los dos.

— Dime. — Tom hizo que me bajara de sus piernas para que me siente a su lado en la cama. Fruncí el ceño en total desacuerdo.

Estar sobre el no afectaría a nuestra charla, ¿o sí?

— Hago esto porque la última vez que nos vimos traté de hablarte sobre esto y tú me golpeaste, ahora solo me estoy protegiendo. Por favor no te enojes. — suspiré cruzando los brazos más enojado que antes. — A eso me refiero.

— Así quieres arruinar nuestro momento, que idiota eres.

— Bueno, aún así mi conciencia quedará tranquila y exhorta de todos los cargos de conciencia que tengo.

— Habla ya. — exigí en un tono seco. Tom rodea los ojos antes de hablar.

— Sobre la situación y mentiras de Charlotte, no es cierto las cosas que te dice. No las siente y tú papá lo sabía. Ese día que les hiciste saber de nuestra relación él trató de comprar mi silencio. Obviamente no acepté porque no me gustan tales actos y quería protegerte, abrirte los ojos. Estabas tan necesitado de una madre que no quisiste verlo ese día, tus sentimientos impulsivos te ganaron y no quisiste entender. Ahora ambos estamos sobrios, hablando como personas decentes y piensa bien antes de golpearme. Nos volverían a separar.

— Lo ví venir. — murmuré de mala gana. — En el tiempo que estaba encerrado jamás se apareció. Pedí no ver a mi papá pero ella si podía ir, pensé tanto lo sucedido junto con las cosas que me dijiste y llegué a la conclusión de que todo había sido mentira. — y se me quebró la voz.
Tom de inmediato se acercó a rodear mi cuerpo entre sus brazos mientras yo me dejaba llevar por el resentimiento y lloré, lloré sacando todo lo que tenía adentro. — Nuevamente fui engañado, ambos me usaron.

— Jörg quiso quedarse en silencio porque te vió demasiado feliz con tu madre y creyó poder tener una familia feliz a base de mentiras.

— ¿Familia? Ja, si la engañaba porque está enferma. No quería hacerse cargo de ella y yo como estúpido ahí. Mierda.

Tom gruñó. Muy en desacuerdo con lo que dije: — Ella no está enferma y mucho menos tu papá tiene otra mujer.

— Entonces ¿por qué se divorciaría?

— Jörg estaba harto del rechazo de Charlotte hacia ti que estaba dispuesto a dejarlo todo para darte una buena vida, un buen padre lejos de esa señora y como ella no quería, pues bueno. Lo chantajeó y amenazó con hacerte daño su lo dejaba, ¡pff! pero si te decía la verdad.

— No…

— Ay, Bill. ¿Ves como sigues creyendo en sus mentiras?

— Es demasiado. — lloraba descontrolado, alejándome de Tom para ir a esconderme en el baño. Fuera de su vista. Recosté mi espalda en la pared mientras me deslizaba hacia abajo con la boca tapada sin dejar de llorar.

Qué engañado, herido y lastimado me sentía.

«Eres un idiota.» – me dije a mi mismo en la mente mientras empezaba a golpearme la cabeza un par de veces por haber creído en las mentiras de esa mujer.

— Billy…

— Déjame, quiero estar solo.

— Me duele a mi también. — dijo ignorando mis palabras. — No les convenía tenerme cerca por esto, porque te diría la verdad y ahora sabes. Estoy más que tranquilo por eso pero a la vez no porque estás tan afectado.

— ¿Por qué me mintió así? — pregunté en un susurro. — ¿Por qué me hizo eso? ¿por qué continúa haciéndome daño?

— Creo que… no debimos ir a buscarla. — lloré aún más.

— No me estás ayudando.

— Quizás, pero quiero ser realista.

«Tenía razón.»

«Solo un poco de razón.»

— Vamos, abre la puerta y ven a la cama conmigo. Prometo velar tu sueño y estar atento a lo que necesites. — ahí fue cuando dejó de llorar y seco mis lágrimas con el dorso de la mano. Aspiro los mocos que estaban por salir y con voz de niño pequeño le pregunto lo siguiente:

— ¿Y me abrazarás?

Tom rió sin hacerme esperar por su respuesta: — Mucho.

— ¿Mucho de poco o mucho de muchísimo?

— Mucho de muchísisisisisimo. — esta vez reí yo poniéndome de pie. Me acerqué al lavabo para mirarme en el diminuto espejo. Seguido abrí la llaves para dejar que el agua caía y lavar mi rostro antes de abrirle la puerta a Tom, quien estaba de pie ya solo en su pijama. Hice un puchero en mi boca antes de bar un brinco, rodeando su cintura con mis piernas y esconder mi rostro entre su cuello y hombros.

Tom empieza a caminar, sujetando con una mano mi trasero y con la otra mi cintura hasta llegar a la cama.
Al llegar me aferré más y nos dejábamos caer ambos en la superficie blanda. El de trenzas me da besos por dónde vayan como si fueran cariñitos.

— Quisiera poder recibir todo lo que te hace daño para que tú te sientas bien.

— Cállate. — dije dándole un golpe en el hombro. Eso hizo que su mano se entrelazara con la mía se coloquen ambas sobre mi cabeza.

— Mírame. — no me resistía y obedecía. Tom acercaba su rostro al mío para besarme con suma delicadeza y pasión. Mi lengua se desliza dentro de su boca, explorando cada rincón, mientras sus labios se aprietan con los míos.
Mi mano se desliza por su cuello, acariciando su piel suave, mientras mi otra mano se desliza por la espalda, atrayendo hacia mí sintiendo la presión de su cuerpo con el mío, uno contra el otro, mientras nuestro beso se vuelve más intenso y apasionado. — Me vuelven loco esos ojitos miel. Todo tú me encantas y te quiero mucho, más de lo que crees.

— Házmelo. — pedí en tono de súplica. — Déjame sentir lo mucho que me quieres.

Esa noche fue muy distinta a las demás que habíamos tenido…

Tom vuelve a besarme apasionadamente, su lengua bailando con la mía una vez más antes de deslizarla por mi cuello y luego hacia abajo, hacia mi pecho, acariciando mis pezones. Mi mano continua en su espalda, acariciando su piel suave, y me dejo desnudar de Tom. Sintiendo su ansia. Luego vuelve a la posición en la que estamos anteriormente, desliza hacia abajo su mano, exactamente a mi sexo y me masturba suavemente, sintiendo cómo me estremece de placer, su mano que agarra de lleno mi falo se desliza hacia arriba y hacia abajo. Mi cuerpo se mueve buscando más de él por lo que se encuera también y se sube encima de mí.

Le pone saliva a su glande y también a mí entrada antes de penetrarme. Me aferro con uñas y dientes a él, excitado sintiendo hacerse uno conmigo. No estábamos teniendo sexo, esto era más íntimo. Nuestros cuerpos estaban unidos en un baile como si fuera de amor. Haciéndome sentir perdido y jodidamente bien.

Mii boca se acerca a su oído, y le susurro un: «—Yo también te quiero, Tom.—» con aliento cálido que le  hace estremecer de placer.
Rodeo con mis piernas su cuerpo que se aprieta más contra el suyo y disfrutábamos de una noche diferente hasta dejarnos llegar a la cima.

&

Despertaba con el cuerpo húmedo a causa del maldito calor que hacía en el lugar. Tom seguía acostado a mi lado durmiendo plácidamente con su cabeza en mi pecho y sonreí, acariciando sus trenzas con delicadeza. No quería moverme para no quitarle ese sueño increíble que tenía porque estaba baboseando de lo lindo.

En eso aprovecho en usar el móvil, para tomarle una foto pero desgraciadamente estaba con el flash y Tom se levantó de golpe. Limpió el hilo se saliva que descendía de su boca y yo reí divertido, negando con la cabeza.

— ¿Qué pasó?

— Te iba a tomar una foto, amorcito. Que tierno te ves durmiendo. Te quiero. — dije acercándome y plantando un beso corto en su boca. Tom dibujó una sonrisa antes de acostarse nuevamente en la cama, en el proceso atraía mi cuerpo junto al suyo.

— Dios, no puedo creer que haya amanecido contigo. No me arrepiento de haberte pedido en el deseo de mi cumpleaños.

— ¿Qué? — volteaba de golpe para verlo.

— ¡Voltea! — se escandalizaba. — No quiero que sientas mi aliento.

— No me importa… explícame lo de tu cumpleaños, ¡no lo puedo creer!

— No fue un cumpleaños feliz porque no estabas tú y mi único pensamiento eras tú todo el tiempo. Yo soy un fiel creyente de que los deseos si se cumplen y esto se realizó. Estás aquí. — mi corazón se encogió y murmuré un ‘Oww’ mientras lo abrazaba con fuerza. — Voy a desearte más seguido.

— Deberías. — dije para luego plantar un beso en sus labios y subirme encima de el. Tom abraza mi espalda para profundizar el beso y debajo de mí sentía su erección mañanera que, al tener contacto conmigo lo hizo gemir sin querer. El trenzado detiene el beso, me alejo para verlo con una sonrisa mojigata. Las manos de mi novio bajan a mis caderas para apretar mientras levantaba sus caderas para hacerme sentir su dureza. — No seas goloso.

— Es necesario aprovechar.

— ¿Ah, sí?

— Sí. — dije llevando unos cuantos dedos a su boca que Tom recibió en su boca para chupar. Después yo los metía en mi boca para saborear y escupir en los mismos para luego llevar a mi trasero y humedecer mi entrada. Después guié su entrepierna y me voy empalando. Ambos abrimos la boca al sentir dicho efecto en ambos. Empiezo a moverme con lentitud, cabalgando su polla con las manos apoyadas en su pecho.

— Tom. — era su tío y dejo escapar un suspiro irritado mirando al techo, dejando de mover pero Tom persistía, jalando el cabello para que me acerque a él y besarme, tomando el control de las penetraciones. — Tom, ¿te dormiste? — él no le daba señal de vida, al contrario. Se centraba más en mí, en su placer.

Me vuelvo a enderezar para ayudarle con las penetraciones y hecho la cabeza hacia atrás, colocando las manos en ambas rodillas, disfrutando del sexo mañanero.

— ¡Tom! — golpeaba cada vez más fuerte y Tom…

Tom estaba subiendo su mano a mi boca para taparme mientras que la otra masturba mi erección dura como nunca mientras me susurraba: — Estoy enamorado de ti, de tu trasero y tu polla. Cuando te toco se te para como si estuvieras feliz, igual que la colita de un perro contento al ver a su dueño.

— Joder… ¿soy tu perro? — pregunto de vuelta en un susurro en cuanto deja mi boca en libertad.

— Sí, mío. Mío, mío, mío.

— Ay…

— Vamos, acuéstate y voltea. — obedecí mientras me acostaba dándole la espalda. La posición que solicitaba Tom era de cucharita por lo que me volví loco, lleno de adrenalina porque empezaba a follarme así. Mi cara daba el frente con la puerta y mi boca fue silenciada por su mano fuerte. Los movimientos de Tom eran discretos, lentos y profundos pero ¿qué había con la mano que se mueve en mi pene sin control?

Me ponía a temblar.

Querer gemir duro y ruidoso por la sensación.

— Así quiero despertar contigo siempre. — decía cerca de mi oído y seguido mordió el lóbulo de mi oreja.
Estaba a punto de correrme si no fuera porque nuevamente el tío de Tom se hizo escuchar la voz junto con él ruido de unas llaves y la voz de Stuart diciendo:

— Por favor abre la puerta, creo que Tom se durmió y ya me he preocupado.

Entonces Tom se detuvo alerta.

Continúa…

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por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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