Esclavo: el perfume del amor. Fic Twc de Amudiel

Capítulo 9: Momentos incómodos

¡corten! – grito la molesta voz de Miguel Shafer a través del altavoz, Bill se abstuvo de bufar molesto, llevaban dos horas filmando, y habían filmado cada mínima escena tantas veces que ya ni recordaba el número de tomas.

Era solo un jodido spot publicitario, en el cual ni siquiera tenían que hablar, solo modelar un poco exhibiendo sus cuerpos junto al perfume, mientras gotitas ligeras de lluvia falsa caían sobre ellos y el fondo azul, que seguramente después los editores de diseño convertirían en un paisaje digno de ver, sin embargo ese sujeto se lo tomaba como si estuvieran filmando un largometraje mas serio que el señor de los anillos.

Se desplomo cansado en una silla sin ocultar su mal humor, realmente ¿Cómo podían existir personas tan pesadas como Miguel? Era horrible estar con ese sujeto, una de las coordinadoras de coreografía ya había salido llorando del lugar después de un par de “palabras” de Miguel “criticando” su manera de trabajar, Bill estaba seguro que de un momento a otro alguien le lanzaría una silla, o de una vez por todas le dispararía una bala en el culo.

Esto estuvo mas pasable – dijo esta vez Miguel sin el altavoz – vamos a filmar la escena de la cascada una vez mas, para eso no te necesitamos Till

Bill – le corrigió el aludido fulminándolo con la mirada

si, como sea – le restó importancia Miguel – puedes irte si quieres, ya no necesito mas tu… “colaboración” – replico con cinismo

¿y qué hay de Georg? – pregunto Sara molesta a punto de meter su Dogde rojo a la editora y atropellar a su hermano el ogro.

necesito filmar un par de escenas mas con el, simplemente no entiende lo que trato de decirle, y arregla su cabello, está demasiado esponjado – Georg cerro los puños fuertemente contando hasta cien.

Puedo esperarlos – se compadeció Bill de Sara y Georg.

No es necesario realmente – dijo rápidamente el castaño sentándose para que Sara le retocase el pelo – por mucho que seamos colegas no soy capaz de retenerte en esta tortura por mas tiempo – le sonrió – nos vemos en casa, golpea a Gusti de mi parte

Bill soltó una cristalina carcajada.

ok, entonces nos vemos, y suerte con el tirano – señalo a Miguel con una mirada cómplice, Sara y Georg rieron despidiéndose e ignorando los gritos de Miguel que exigía que se dejaran de gilipolleces y se pusieran de una vez a trabajar.

&

La música de hip hop sonaba aun en su carro, realmente odiaba el clima de Leipzig, se preguntó si sería igual en primavera o verano, su móvil apagado reposaba en el asiento del copiloto, estaba harto de borrar la lista de llamadas perdidas y la bandeja de entrada de los mensajes, podrían seguir preocupándose por él durante unas horas mas, que importaba, esa noche tomaría un vuelo a Hamburgo.

Entonces vio a Bill salir del estudio, con su abrigo gris oscuro tapándole hasta arriba del cuello, arrebujándose en una bufanda mullida, el hermoso joven camino con sus enguantadas manos metidas en sus bolsillos, Tom lo siguió con la mirada hasta que giro en la esquina, los jóvenes que habían golpeado su coche se pusieron en marcha, casualmente por el mismo camino que Bill.

Eso no era una casualidad.

Encendió rápidamente la camioneta y acelero sin recato, giro tan bruscamente en la esquina que las llantas hicieron un horrible sonido contra el pavimento, uno de los chicos se acercaba a Bill con el amenazante bate, Bill aún no se daba cuenta.

¡hey tú, marica! – le grito el chico, Bill se dio la vuelta para ver quien se acercaba. Tom vio el miedo reflejarse en sus ojos al notar el bate que el joven ebrio cargaba en brazos – mira, el marica está asustado

Eres una vergüenza para los hombres – declaro el chico que sujetaba al pastor alemán con la gruesa cadena, era claro que estaban algo pasados de copas.

déjenme en paz – dijo Bill con fiereza pero retrocediendo lentamente, el chico con el bate se acercó un par de pasos mas, Tom piso el acelerador a fondo haciendo rugir al motor, se puso justo al lado de Bill y abrió la puerta del copiloto con fuerza, golpeando al chico del bate en el acto, este cayó al piso de espaldas soltando el instrumento de madera que rodó un poco hacia la calle.

Sube – le dijo Tom a un anonadado Bill.

¡suelta al perro! – dijo el otro chico que también tenía un bate, el del perro se agacho para soltar al enorme can que ladraba y luchaba por echarse encima de Bill.

¡sube! – grito Tom al mismo tiempo que Bill saltaba dentro de la camioneta, el perro se alzó en sus dos patas y ladro contra el vidrio cerrado de la camioneta, sus colmillos enormes chocaron furiosamente contra el coche, Tom arranco velozmente dejando salir un poco de humo de las llantas y se alejó del lugar.

Bill aun podía sentir como su cuerpo temblaba ligeramente, había sido un susto muy grande, pero ahora también temblaba por otra cosa, Tom, la persona en la cual pensaba quizás demasiado tiempo para su gusto, el que lograba confundirlo a niveles insospechados, estaba ahí conduciendo rápidamente por las calles, y acababa de salvarlo de algo que pudo haber resultado muy malo.

Bill estaba seguro de que en ese momento no era capaz de articular una palabra.

Un bulto incomodo clavándose en una de sus nalgas le hizo bajar la mano y sacar el objeto que estaba bajo su cuerpo, observo el celular apagado con curiosidad y lo dejo a un costado.

hey – hablo Tom erizando con ese simple gesto cada bello del cuerpo de Bill – ¿estás bien? – le pregunto.

si – logro contestar sin mirarlo, no sabía como actuar frente a ese hombre, Tom a veces era tan divertido y era relajante estar con el, pero entonces cambiaba repentinamente y comenzaba a portarse raro, y algo violento también.

¿no puedes articular mas de dos letras? – le pregunto Tom arqueando una ceja, entonces repentinamente el habla de Bill volvió.

¿Qué haces aquí? – le pregunto impresionado – ¿Dónde me llevas? ¿Cómo es que estabas ahí para salvarme? – Tom soltó una carcajada sin dejar de conducir.

ahora hablas hasta por los codos, te responderé cuando lleguemos a mi hotel

¿h-hotel?

el Westin

o-ok pero Tom…

¿Qué?

Gracias… por salvarme – Bill sonrió mas abiertamente el temblor en su cuerpo desapareció siendo reemplazado por otra sensación mas profunda, que el modelo no sabía descifrar, le pasaba en cercanía de Tom.

de acuerdo, no necesitas agradecerme, no así por lo menos

¿no así? ¿Entonces cómo?

¿te gustaría tomar una copa de vino conmigo? – le pregunto Tom.

Creo que… no hay problema – contesto Bill bajito, Tom estaciono la camioneta frente al Westin, uno de los empleados se apresuró a llevársela, Tom ingreso lo mas rápido posible al hotel oculto por sus gafas de sol y un gorro negro.

Si la prensa descubría que estaba en Leipzig era su fin, muy de cerca lo seguía Bill, bastante nervioso pensando seriamente, en el porqué de muchas preguntas, esperaba realmente que Tom le diera las respuestas

&

Miguel cansado de la incompetencia de todos aquellos imbéciles que le rodeaban, decidió buscar a Alexa Moriz, una de las únicas personas en el planeta que según su opinión, hacía las cosas bien, la modelo hacía pocos minutos anunciaba su retiro, y a el se le había olvidado decirle algo, salió del estudio para ver si estaba a la vista aun, escucho el sonido horrible de unas llantas raspando contra el pavimento.

A paso veloz se apresuró a doblar la esquina de dónde provenía el sonido, unos chicos estaban maldiciendo algo en voz alta, se acercó a ellos, uno de los chicos enganchaba una enorme cadena al collar de un can enorme, y otro sangraba de la nariz, poseían también dos bates entre sus manos.

Disculpen – les dijo – ¿no vieron salir a una chica de pelo rubio oscuro de la productora?

Salió hace instantes – contesto secamente el chico del perro – doblo por esta dirección

¿ustedes la estaban siguiendo? – pregunto amenazante, los chicos negaron.

estábamos siguiendo a ese marica de Trümper, es una vergüenza para los hombres, queríamos darle una lección

¿Trümper? – se quedó Miguel pensativo – ¿no me digas que el te rompió la nariz?

Ese no podría ni arrancarme un pelo – contesto el chico – solo déjalo pasar viejo – los jóvenes hicieron amago de irse, Miguel rápidamente metió la mano a su bolsillo poniéndolos alerta, sin embargo los chicos se sorprendieron al verlo sacar su billetera.

¿Cuánto cuestan sus palabras caballeros? – los jóvenes sonrieron maliciosos.

&

El olor del vino casi hizo suspirar a Bill, reconoció la habitación del hotel como la misma suite que había visto antes, Tom estaba parado a su lado observando por el balcón el cielo nublado, las nubes estaban comenzando a dispersarse lentamente.

¿tu me estabas siguiendo? – pregunto entonces incrédulo.

Así es – afirmo Tom, ¿para qué mentirle?, había decidido decirle la verdad al modelo, después de todo no tenía ganas de inventarse excusas.

¿Por qué?

Tom no respondió a eso, dejo su copa vacía en una pequeña mesa y se acercó lentamente al modelo, por detrás sintiendo la abrumante necesidad de estar cerca de él, de tocarlo, de abrir la caja de una vez y olvidarse del asunto.

Bill se estremeció al sentir las manos de Tom abrazándolo desde atrás, recorriendo su pecho sin vacilación, sencillamente no podía moverse, cuando Tom lo tocaba no podía ser mas que una estatua inerte entre sus caricias, pronto sintió la respiración del mayor en su cuello, su cuerpo pareció recobrar el movimiento entonces, porque su cabeza se ladeo para dejarle mas acceso, para que pudiera morder, lamer, chupar o lo que quisiera con ese lugar específico de su cuerpo.

Se encontró repentinamente dándose cuenta de que encontraba todo eso familiar. Como si estuviera acostumbrado a Tom.

Tom escucho los ligeros jadeos que Bill dejaba salir de su boca, por su parte el estaba embriagándose totalmente en la esencia de Bill, tan perfecta, Bill era la única persona que conocía con su propio perfume, las demás no tenían olor, ni personalidad, con suavidad llevo una de sus manos hacia la copa de vino que Bill sujetaba, vacía hasta la mitad, dejándola en la mesita al lado de la suya, temía que Bill en un espasmo inesperado la arrojase al piso.

Realmente Tom no sabía que pensar en ese momento, tampoco quería pensar, no quería escucharse a si mismo, ni a la voz ajena en su cabeza, se sentía tan bien simplemente dejándose llevar, acariciando a Bill con delicadeza, sintiendo su aroma, degustando el sabor de su piel, ¿para qué pensar? Cuando algo se sentía bien, simplemente había que hacerlo sin detenerse a pensar los peros, los por ques y las consecuencias.

mmm – escucho soltar a Bill, Tom, con lentitud y cuidado pero a la vez con firmeza, dejo a Bill totalmente apoyado en la pared, sujetando sus manos con una de las suyas sobre su cabeza, con su mano libre siguió delineando la figura del modelo, sus instintos estaban cegándolo en su totalidad, la situación lo sobrepasaba.

Era algo totalmente nuevo para el y no solo porque estaba magreándose nuevamente con un hombre, lo que estaba sintiendo era nuevo en todo, en la manera en la que su cuerpo parecía querer derretirse para fundirse con el de Bill, en como su corazón latía tan emocionado, casi como si hubiera tomado una buena dosis de Ginseng*, y miles de sensaciones mas que solo Bill podía producir en su cuerpo, cosas que nadie antes le había hecho sentir, ninguna persona con la que se hubiera acostado, absolutamente nadie.

estoy enloqueciendo – le susurro Tom al oído, dejando que su aliento estremeciera al pelinegro – trate de concentrarme todos estos días – continuo sin dejar de acariciarlo – sin embargo no dejaba de pensar en ti, en tu odiosa sonrisa y en tu absurda personalidad, realmente no logro comprender… por que no sales de mis pensamientos

Tom mordió el cuello de Bill hasta sacarle un gemido, habían sido tantos días de tortura, de observarlo desde lejos, estaba en su límite, necesitaba saciarse, necesitaba de Bill, y este no oponía ninguna resistencia, cosa que lo enloquecía mas si era posible, estaba siendo tan sumiso ante su tacto, dejándose acariciar sin recato, disfrutando y jadeando sin vergüenza, un sonido ligeramente gutural salió de la garganta de Tom cuando junto todo su cuerpo a la espalda de Bill, a pesar de haber sentido el estremecimiento del modelo siguió acariciándolo meciendo su pecho contra su espalda, y su erección contra las nalgas del modelo, la ropa creaba una increíble fricción sobre su miembro, y Bill seguía sin decir o hacer nada.

Tom llevo su mano izquierda hacia el frente, con algo de dificultad aparto el abrigo de Bill y encontró el botón del pantalón que se ceñía a su cadera, Bill al darse cuenta de lo que Tom quería hacer reaccionó, su mente despejo a la niebla en la que se había sumido y se removió entre su agarre, pero Tom era mas fuerte, y sujeto firmemente las manos de Bill por sobre su cabeza, utilizando su mano derecha.

Espera – dijo Bill removiéndose entre el cuerpo de Tom, había muy poco espacio y no podía moverse con facilidad, su nariz estaba apenas a centímetros de la pared blanca – Tom detente

Cállate – le dijo algo bruscamente el perfumista, no podría parar aunque quisiera y siendo sincero consigo mismo, no quería parar.

por favor no… — gimoteo Bill, el miedo comenzó a mezclarse con el placer que había estado sintiendo.

Tom abrió la cremallera del pantalón haciendo caso omiso a las suplicas de Bill, el cuerpo del modelo, a pesar de oponer resistencia, no logro evitar que los pantalones, aunque ajustados a sus piernas, se deslizasen lentamente hacia abajo, dejándolo cubierto solo por unos boxers grises, que cubrían precariamente su figura.

Bill cerro los ojos totalmente ruborizado, sentía mucha vergüenza por que Tom estuviese viéndolo de esa manera, también sentía mucha rabia por que no pudiera hacer nada contra los avances de Tom, y no solo porque este estuviera sujetando sus manos, aunque no quisiera admitirlo era también porque su propio cuerpo estaba disfrutándolo demasiado, y aun que mente gritase que no, su cuerpo parecía ser independiente de sus pensamientos, rindiéndose ante el ardiente toque del otro hombre sobre su figura.

Tom por su parte estaba admirando las piernas largas y torneadas de Bill, tan blancas y suaves, demasiado perfectas, incluso mucho mejores que las piernas de las mujeres, sin tener para nada un aspecto femenino, eran masculinas, hermosamente masculinas, y a Tom no le desagrado mirarlas y acariciar sin recato alguno hasta donde su mano alcanzaba.

Basta – jadeo Bill indeciso entre el placer y el temor.

Solo quédate quieto – susurro a su vez Tom.

El mayor guió su mano libre introduciéndola bajo el abrigo de Bill, por sobre su camiseta, acariciando la caliente zona de manera descendente, Bill no podía hacer nada mas que cerrar los ojos y quedarse quieto, estaba muy seguro de que no quería eso, pero estaba gustándole demasiado, Tom volvió a su tarea de morder su cuello, haciéndolo gemir bajito, la mano de Tom entro bajo el boxer de Bill, el miedo volvió a gobernar su mente cuando sintió a Tom masajear sus nalgas, su corazón latía tan rápidamente, debido a la emoción y el temor del momento.

Tom introdujo uno de sus dedos entre las nalgas de Bill, le fue fácil encontrar lo que estaba buscando, y en ningún momento le dio asco la idea de introducir sus dedos en el esfínter de Bill, saco su mano de debajo de los boxers negros, sin vacilación de la llevo a la boca para lamer sus dedos a conciencia, Bill se giró asustado viendo lo que Tom hacía, y para que negarlo, muy avergonzado, el mayor sin percatarse de nada volvió a bajar su mano mojada y a introducirla bajo la ropa interior de Bill.

No – dijo el modelo esta vez con algo más de firmeza – ¿Qué demonios pretendes? ¡Detente!

No intentes comprenderme – le dijo Tom firmemente – solo cállate

no puedes simplemente obligarme a hacer algo que no quiero – pero Tom podía y así lo hizo cuando introdujo muy lentamente la punta de su dedo medio dentro de Bill, era terriblemente estrecho, ni siquiera comparable con una mujer virgen, Bill sintió un pequeño dolor y después algo de incomodidad, solamente eso.

necesito sacarte de mi mente – le dijo Tom al oído, Bill giro lo mas que pudo su ruborizado rostro para mirar a Tom, el mayor tenía los ojos nublados de placer – y si esta es la única manera, lo voy a hacer, quieras o no

Acto seguido Tom hundió sus labios en los de Bill, tan rápido que ni siquiera el mismo supo que estaba besando al modelo hasta unos instantes después, su dedo fue mucho mas adentro, y sus labios apaciguaron los quejidos de Bill, Tom se sorprendió cuando el beso empezó a ser correspondido, Bill movía sus labios contra los suyos lentamente, con timidez.

Bill no sabía qué hacer, no sabía que estaba sucediendo, no tenía idea de por qué estaba sintiéndose en el cielo tan solo por besar a Tom, su cuerpo nuevamente se revelo a su mente y su boca comenzó un beso mucho más desesperado con Tom, su lengua se introdujo en la del perfumista, Tom gruño suavemente al sentir el piercing de Bill restregarse en su paladar, su dedo automáticamente comenzó a follar a Bill.

La entrepierna de Tom dolía dentro de sus pantalones, la idea de abrírselo y sacar su erección para masturbarse era muy tentadora, la idea de penetrar a Bill era aún mas tentadora, pero no pudo siquiera plantearse si hacerlo o no, saco su mano desde debajo de los boxers de Bill y rápidamente abrió su bragueta, a Bill el sonido lo atemorizo a niveles insospechados.

No Tom espera – pidió con temor verdadero

shh tranquilo – dijo este con voz pausada, lo giro con rapidez estampando la espalda de Bill en la pared, quedando frente a frente, Tom se sorprendió al ver el bulto entre la ropa interior del modelo, era algo a lo que definitivamente no estaba acostumbrado, pero no supo que pensar en ese momento, la bragueta de su pantalón estaba abierta y un bulto también asomaba por entre los dientes de su cremallera, Bill era un hombre, al igual que el, de alguna manera se sintió menos temeroso al pensar en eso.

Con las chicas no solía pensar mucho en el placer ajeno, solo en el suyo, las mujeres a las que se tiraba se limitaban a gemir, ya sea fingiendo o disfrutando de verdad, pero ahora al ver la notable erección de Bill dentro de su ropa interior estaba seguro de que su pareja también estaba disfrutando, eso le dio confianza en lugar de asustarlo.

Tom sin pudor alguno bajo su pantalón junto a su ropa interior dejando a la vista su pene, que la goteaba ligeramente de la punta, Bill miro con los ojos abiertos a no poder mas, el miedo había desaparecido misteriosamente, Tom sujeto las blancas y delicadas manos de modelo, guiándolas a su propia erección, Bill respirando agitadamente se dejó hacer, una corrientaza eléctrico recorrió su columna vertebral cuando sintió la caliente dureza entre sus manos, Tom sin esperar a que Bill pudiera articular mas de dos pensamientos, se lanzó nuevamente a sus labios, y u mano nuevamente estaba dentro de sus boxers deslizándolos hacia abajo.

Bill no supo que decir, ni siquiera tenía la intención de frenar lo que estaba sucediendo, solo dejo que Tom introdujera nuevamente su dedo dentro de su cuerpo, no dolió mucho esa vez, no sentía la pared fría en contra de su espalda, su propio cuerpo estaba ardiendo, quizás también podría deberse al abrigo que estaba entre la pared y la espalda de Bill, el modelo solo podía sentir un placer intenso mientras Tom movía arrítmicamente su dedo, a pesar de la ligera incomodidad era otra sensación lo que gobernaba sus sentidos.

La sensación de ser poseído por otra persona, de dejarse dominar.

Tom se deleitó con los gemidos de Bill, el modelo parecía haberse dejado llevar pues movía ligeramente su cuerpo para buscar mas el dedo que se introducía dentro de su cuerpo, el perfumista estaba atento a todo, al bajar los boxers de Bill también había dejado a la vista su pene, Tom desvió la mirada, quizás todavía no estaba del todo preparado para afrontar la situación, volvió a besar a Bill para obtener una distracción.

aahh – Bill se arqueo sin proponérselo, sus manos comenzaron a acariciar la longitud de Tom, era como hacérselo a si mismo, y los gruñidos de Tom le indicaban que estaba haciéndolo bien, la temperatura del lugar aumento mas si era posible, Tom apoyo su frente en la de Bill sin dejar de follarlo con sus dedos, sus alientos chocaban y a medida que Tom aumento la velocidad Bill también lo hizo.

El orgasmo golpeo primero a Bill, se sintió terriblemente avergonzado de haberse corrido sin tocarse si quiera, y Tom se quedó asombrado cuando sintió la presión aumentar en sus dedos, de solo imaginarse esa presión en su pene se estremecía de pies a cabeza, Bill soltó un grito mal disimulado arqueándose aun mas, Tom no pudo evitar correrse al ver y escuchar todo eso.

Se apoyaron en la pared justo antes de caer, respirando con escándalo, Tom no podía creer que hubiera tenido una monumental corrida solo con las manos de Bill, la sensación había sido mucho mejor que cuando lo hacía con chicas.

Cuando el calor bajo demasiado rápido para el gusto de ambos, sus pensamientos también fueron capaces de coordinarse, de repente la atmósfera se tiño de una enorme incomodidad, Tom se alejó de Bill repentinamente y subió sus pantalones sin importarle la mancha transparente en su vientre, Bill hizo lo mismo con su ropa sin importarle las propias manchas que pudiera tener en su cuerpo.

Yo… — Bill no se atrevía a mirar directamente a Tom – te dije que no lo hicieras

Olvídalo – corto Tom molesto de repente, molesto por que se sentía demasiado bien — ¿quieres que te lleve a tu departamento?

No – contesto secamente Bill, estaba también molesto por haber disfrutado de algo que no quería, de algo que Tom le hizo en contra de su voluntad.

entonces vete

Tom… no vulvas a buscarme – pidió Bill alejándose, el modelo salió rápidamente de la habitación.

¡que mas quisiera yo que no verte la cara en mi puta vida! – Grito Tom a la nada — ¡si no hubiera estado hoy cerca serias comida de perro! – siguió vociferando, y como la última vez que estuvo en el hotel Westin destrozo un par de muebles para desquitar su ira.

Los gemidos descontrolados de Bill resonaban insistentemente en sus oídos, sobre todo el que había soltado al venirse, Tom levanto su camiseta observando la mancha en su piel, el semen de otro hombre, antes de que pudiera pensar si quiera en lo que hacía llevo uno de sus dedos al lugar empapándolo de la esencia de Bill, y luego lo llevo a su boca, no supo como interpretar el sabor, simplemente no era desagradable.

Tom entro a darse una ducha de agua helada.

&

Bill llego al departamento con sus emociones bullendo en su pecho, se sentía triste, no entendía el motivo, también se sentía usado, pero sobre todo se sentía bien, porque todo lo que Tom le había hecho se había sentido tan bien.

Agradeció no ver a Gustav en ningún lugar, de seguro Georg y Sara seguía en la productora, entro directamente al baño para darse una ducha, no quería pensar, pues mientras mas pensaba en Tom mas agitados eran los latidos de su corazón. Era lo que había sentido al conocer a Judy, pero muchísimo más fuerte, incluso ahora cuando pensaba en la hermosa chica no sentía lo que antes le hacía sentir ella, era como si Tom hubiese borrado todo rastro de su mundo hasta ahora conocido, y lo hubiera reemplazado con su propia presencia.

Se quitó la ropa rápidamente, observando las marcas rojizas en su cuello y hombro, sus labios enrojecidos por los besos furiosos y apasionados, frente al espejo se los acaricio ocasionando que un hermoso rubor adornase sus mejillas, Tom lo había besado, y se había sentido tan jodidamente bien.

¿Por qué a mí? – pregunto a la nada con un suspiro resignado.

Bill tan solo esperaba con todas sus ansias que Tom no tomara enserio su pedido de no buscarlo mas.

& Continuará &

por Amudiel

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!