Esclavo: el perfume del amor. Fic Twc de Amudiel

Capítulo 21: Llegar al final…

Bill, a mí no me engañas

¿no podrías dejar el asunto? No tengo ganas de hablar de eso…

¡no!, Soy tu mejor amiga, como crees que no voy a preocuparme al verte así ¡tienes una jodida venda en el pecho!

Bill se giró en su cama mirando a Judy sentada al borde de su cama, la luz blanca del foco la hacía ver aun más hermosa, ella acaricio la frente del modelo en un gesto maternal, Bill sabía perfectamente que Judy le había llegado a atraer mucho, antes de que Tom apareciera en su vida, ahora solo sentía por ella un inmenso cariño fraternal, le hubiera gustado tenerla como hermana, era una buena persona.

¿prometes guardar el secreto? – ella muy hábilmente sin tocarlo para lastimarlo se recostó a su lado y posó una mano en la cintura de Bill, ambos mirándose a las caras.

Lo prometo, a cambio también te diré mi secreto – le susurró ella sonriendo. Bill alargo su mano para alejar algunos mechones de su hermoso cabello de ese color indefinido que tanto amaba Bill. Suspiró.

alguien trato de matarme…

&

Tom acarició los cabellos rubios de su madre, esta estaba durmiendo, el médico dijo que era por los analgésicos contra el dolor, si iniciaban con la quimioterapia su madre iba a perder esa hermosa cabellera que tanto amaba, Tom se inclinó hacia delante y dejo un pequeño beso en la mejilla de Simonne, iba a luchar con todo para salvarla, atrajo una silla para sentarse a su lado.

Señor Kaulitz – Tom no se volteó a mirar – ella va a estar bien, es muy probable que la quimioterapia sea suficiente…

¿no sería mejor una operación? – pregunto Jörg, Tom nunca lo había visto tan asustado como en ese momento, creía comprenderlo, él estaba igual.

solo si es necesario…

Escuche – interrumpió Tom – no me interesa llegar hasta las últimas consecuencias solo para decidir que es mejor un jodido trasplante, así que sáltese lo de la quimioterapia y empiece a buscar una medula ósea para mi madre

es que no es tan sencillo, tenemos que aplicar quimioterapia para eliminar la medula ósea que está produciendo demasiados glóbulos blancos, una vez que la eliminemos le pondremos otra medula ósea, el cuerpo de Simonne tiene que aceptarlo o no sobrevivirá

¿y que pasara si no lo acepta?

lo reintentaremos

Tom no quería alzar la vista del rostro de su madre, no quería ver a su padre porque sabría que estaría viendo la misma expresión de vulnerabilidad en su rostro, suspiro fuertemente preguntándose si Bill estaría bien de su lesión, tenía un presentimiento, el no solía tenerlos porque su mundo carecía de vida, pero ahora si lo tenía, era como si algo le gritase que el accidente de Bill no había sido un accidente en verdad, si no algo mas, Simonne se agito en sueños sacándolo de sus pensamientos.

¿mamá? – la llamó suavemente, ella abrió sus ojos frunciéndolos debido a la luz, Jörg se acercó para tomar su mano.

Hola cariño – saludo ella, y luego miro a su esposo con confusión – Jörg ¿Por qué estas temblando?

Tom no pudo aguantarlo más, sentía ganas de vomitar, pero las elimino como pudo, el no vomitaba a menos que estuviera tan borracho que no recordase su nombre, sus ojos se aguaron, iba a llorar, de nuevo como cuando Bill pudo haber perdido la vida, se levantó y salió del hospital lo más rápido que pudo en dirección a su Cadillac.

&

Miguel miró con detenimiento las fotografías, eran muy buenas, el sujeto de Miami había cobrado una buena suma de dinero, seguro se compraría algún auto deportivo, la situación había sido algo inesperada, sobre todo por aquel sujeto que había intentado matar al maldito modelo, ¿Quién era? Miguel volvió a observar la foto del tipo en el aeropuerto, se le hacia la sensación de de conocerlo, pero ¿de dónde?, esos ojos eran algo inconfundible, vació el contenido de las fotografías en su cama, era hora de dar el golpe definitivo, una ligera migraña se estableció en su cabeza, quizás debían aguardar un poco más.

A un costado de su cama, sobre el elegante velador negro estaba la fotografía más interesante de Chantelle, de su época de modelo, él la miraba cuando necesitaba convencerse a sí mismo de que destruir ese matrimonio era lo mejor, después de Tom él era el mejor partido, tenía la esperanza de poder tener algo con ella, su obsesión desde la secundaria, sus ganas de domarla, porque ella era una mujer difícil de manejar, esa era la razón por la cual deseaba verla sumisa a él, no había nada mas excitante que ver a un dominante ceder, y Chantelle definitivamente lo era.

Recordó entonces otro dolor de cabeza Diego Donovitch, el imbécil con el que Chantelle había salido en la universidad, había sido el sujeto con el que más tiempo había durado, aunque no tuviese nada, es mas ese idiota lo único que tenia de bueno para las mujeres era su físico envidiable y sus ojos verdes…

Miguel se sintió bien de repente, el dolor despareció, ¿verdes? Acercó la fotografía a sus ojos para lograr ver el característico tono cobrizo en el verde hipnotizante de los ojos concentrados en aquel libro, sonrió, si Donovitch estaba tratando de matar a Bill Trümper significaba que Chantelle sabía, ella debía saber que su esposo cogía tipos por el culo, eso le hacia las cosas más fáciles, ¿Cómo podría un marica conservar una mujer como ella?

El sabor de la victoria era realmente agradable. Aunque aún no definitivo.

&

Tom volteó la mesa de noche con todas las cosas que había encima, el cenicero cubrió la alfombra con una espesa capa blanca de cigarrillos acabados, Chantelle lo miraba apoyada tranquilamente en el umbral de la puerta, Tom volvió a tropezar y logró sujetarse a tiempo de un sillón.

¿sabes cuánto tiempo tardaran en limpiar esa mierda de la alfombra? – le dijo en un susurro. Tom pareció percatarse de su presencia solo en ese momento.

Y eso que – dijo alargando las palabras debido al estado etílico en el que se encontraba – no serás tú quien – tubo una arcada – quien lo limpie

¿decidiste adelantar tu “viaje de negocios”? – Tom no notó el sarcasmo en la voz de su esposa, sus oídos zumbaban, quizás había mezclado bebidas que no debían encontrarse en un estómago.

Mi madre… está en el hospital – logro decir, sintió lagrimas nuevamente en sus ojos pero ni estando a punto de morir lloraría frente a ella. Se despejó de un manotazo.

¿es la razón por la que te bebiste todo el bar? – ella se acercó con sus descalzos pies a su esposo, evitando ágilmente todos los vidrios en el piso.

Cállate… – rió Tom con la voz ronca – siempre quise decirte, que no lo valió

¿Qué cosa? – pregunto ella pasando un brazo por su cintura, ayudándolo a llegar a la habitación.

casarme contigo, no valió la pésima cogida – Tom sintió otra arcada, Chantelle apretó con más fuerza su cintura dejándole marcas de uñas que Tom no sintió, ella estaba molesta de no haber logrado domarlo, a pesar de estar casada con él, Tom seguía sin ser suyo, quizás nunca lo seria y eso le hacía jodidamente infeliz.

Y por eso ahora eres un maldito homosexual – le sintió tensarse entre sus brazos, Tom se soltó bruscamente de ella.

No lo soy – balbuceo sentándose en la cama – no soy marica

los que cogen con otros hombres lo son, y tú te encamas con ese modelo, admítelo Tom, eres marica con todas sus letras

sería marica sí dejara que me domine, pero el que la mete soy yo

entonces le estas llamando marica

Supongo – murmuro mareado – yo aún cojo con mujeres, el solo se deja coger por mí, como todo el jodido mundo

oh entonces uno más del montón – dijo con diversión.

igual que tu…

aun eso te hace una “loca” – rio Chantelle, Tom se agarró la cabeza odiando el sonido melódico, la risa de Bill nunca le provocaba eso, bajó las manos torpes a su bragueta y logro abrirla a duras penas, la habitación dio vueltas a su alrededor, se sujetó con fuerza de las cobijas y cerró los ojos esperando a que pasara, hizo a un lado su ropa interior y saco su miembro flácido.

Te voy a demostrar que no lo soy – articulo entre dientes – chúpala – ordenó.

Imposible – debatió ella – no pienso meterme nada que pueda haber estado en otras cavidades a mi boca – Tom rió con sarcasmo, sentía el tequila en su garganta, mezclado con la cerveza.

Eres tan tonta – le dijo escupiendo las palabras, se puso de pie sus pantalones resbalaron hasta sus pies los hizo a un costado pateándolos, la aferro de un brazo arrojándola a la cama.

¿vas a violarme? – le pregunto ella con ironía, Tom recordó las lágrimas, la voz delicada de Bill suplicándole que se detuviera y gimió, como un lamento escapando de su garganta, aun se preguntaba si ese día lo habría lastimado irremediablemente.

estamos casados – le dijo dejándole oler su aliento cargado de alcohol, Chantelle pareció no molestarse – así que no es una jodida violación – Tom abrió sus piernas con brusquedad y se acomodó en medio, ella no hizo nada por impedirlo – no soy un jodido marica Chantelle – se miraron con odio, era una situación bizarra estaban a punto de follar pero se odiaban y lo sabían.

Entonces demuéstralo – le reto ella tomando su aun flácido miembro – creo que esto dice lo contrario – Tom cerró los ojos concentrándose en lo que tenía que hacer, no era un jodido marica, le daban asco los hombres, si por él fuera morían todos a excepción suya o de Bill.

Bill… su olor invadió sus fosas nasales, ni siquiera estaba ahí pero su simple recuerdo traía su embriagante aroma, las rosas, los cítricos, olía como a la felicidad misma, quizás podría envasarla y venderla, no supo cómo pero de pronto estaba moviéndose sobre su esposa, tratando de no escuchar sus gemidos, sus oídos aun zumbaban, la voz se hizo más ronca, sus dedos acariciaban la cadera tatuada, el extremo donde había otro tatuaje enorme, las rastas que se movían con cada embestida suya, sintió que iba a explotar. Su mente le jugaba malas pasadas.

Bill – jadeo en su clímax.

Se desplomo a un costado del cuerpo bajo suyo y el sueño lo golpeo tan fuerte que pudo haber pasado por un desmayo, Chantelle se alejó del cuerpo de Tom, mirándolo con asco, claro que había oído salir el nombre de ese modelito de los labios de Tom, y se sintió como algún insecto reemplazable, ¿Cómo se había atrevido a pronunciarlo mientras follaban?, se acercó desnuda a la ventana, sin importarle el frio la abrió y encendió un cigarro, Tom era un premio que le gustaría ganar, pero estaba perdiéndolo a velocidades vertiginosas.

Necesitaba hablar con Diego, pero se dijo que podía esperar hasta mañana, se sintió algo asqueada y fue a bañarse pensando en que si el modelo no hubiera tenido tanta suerte estaría muerto en ese momento.

&

Un montón de mensajes llegaron a su celular de golpe, uno tras otro, saco el celular de su bolsillo y pensó por un momento que algún virus había invadido su sistema, a pesar de que había pasado bastante tiempo le dolía el pecho así que hizo una mueca de dolor cuando se dobló para alcanzarlo.

¿estás bien Bill? – le pregunto Noah acariciando su espalda.

si gracias – contestó este abriendo el primer mensaje que solo tenía un par de palabras “atrás de ti”el remitente era desconocido.

¿Quién es? – pregunto Noah leyendo el mensaje por encima del hombro de Bill.

No lo sé, quizás alguna broma – Noah sonrió, estaban en un campo cerrado de basquetbol, Noah había tenido un par de fotografías ahí y Bill seguía excusado del trabajo por el moretón en su pecho, pero podía acompañarlo si quería. Los demás habían desmantelado el lugar y ahora todo estaba silencioso.

Desde que volviste de tu viaje te noto triste – le comento Noah acariciando su espalda en círculos.

bueno, es que…

no te preocupes no necesitas darme explicaciones – le sonrió – es solo que no me gusta verte así – Noah acaricio su mejilla, se miraron a los ojos y Bill se sonrojo bajando la mirada.

no es nada…

creo que puedo cambiar esa carita por otra más feliz – comento el menor – espérame aquí – salió corriendo en dirección a los camerinos rodantes ingresando al suyo, al momento regreso con un estuche negro a cuestas, se paró frente a Bill que estaba sentado en las gradas del público, y sacó el violín, era negro con unas enredaderas doradas pintadas alrededor, Bill nunca había visto nada tan hermoso.

wow – suspiro admirándolo – es hermoso

¿crees que pueda animarte si toco algo para ti?

pues… gracias Noah – le sonrió Bill con cariño, Noah le devolvió la sonrisa más radiante que pudo y comenzó a tocar.

La melodía fue demasiado mágica, y lo era mucho más resonando en ese amplio lugar, parecía golpear en cada pared, estaba hecha para sentir como te recargabas, era pasión pura convertida en notas musicales, lo primero que logró pensar Bill cuando recupero el aliento fue que era capaz de hacer muchas cosas, había sobrevivido a una muerte segura, logró salvar a Helena, muchas cosas se le vinieron a la mente en ese momento, quizás la más insensata fue que podría llegar a quedarse con Tom, que por algún motivo ellos pudieran estar juntos, sin tener que verse en hoteles, o en lugares alejados de Alemania.

Sentía que podía enfrentar a los demonios de su pasado y vencerlos, que ya no tendría más miedo, que las pesadillas lo dejarían dormir en paz, Noah subió un escalón quedando frente a él, Bill no podía apartar sus ojos de los de él, no podía moverse, se sentía de piedra, Noah se acercó a él hasta rozar su aliento con el suyo, y entonces dejó de tocar, Bill sintió los cálidos labios sobre los suyos y cerró los ojos con fuerza, en lo único que pudo pensar es en que no estaba, el piercing que solía chocar con sus labios y lengua no estaba, Noah acaricio con cariño su nuca, y el beso continuó.

Bill presiono sus manos contra el pecho del menor y empujo con suavidad, Noah se separó respirando agitadamente.

Noah yo…

no Bill, lo siento no debí…

¿Por qué?

porque es de esta manera que yo te quiero – contesto el menor con la mirada en el piso – lo siento, me precipite, por favor olvídalo

pero Noah…

No digas nada por favor, me siento bastante tonto en este momento, creo que será mejor que hablemos otro día – el joven guardo el violín en el forro y se alejó, Bill se puso de pie y lo llamó.

¡Noah! – él se volvió para mirarlo – me siento mucho mejor ahora – le sonrió Bill – gracias…

todo sea por no verte infeliz – contesto Noah antes de seguir su camino, Bill pensó entonces que se sentía demasiado tranquilo, no como cuando Tom lo besaba logrando hasta marearlo algunas veces, ¿Por qué no podía enamorarse de alguien como Noah? Lo conocía y sabía que nunca lo haría sufrir, pero aun así estaba seguro de que el chico no era capaz de mover su mundo tal y como Tom lo hacía.

Volvió a fijarse en su celular, uno de los mensajes era una grabación, frustrado le dio al play.

no lo soy” era la voz de Tom, sonaba algo ahogada “no soy marica” Bill abrió los ojos sorprendido “los que cogen con otros hombres lo son, y tú te encamas con ese modelo, admítelo Tom, eres marica con todas sus letras ”era la voz de una mujer, Bill sintió una punzada de dolor en su pecho, y no precisamente por el golpe “seria marica sí dejara que me domine, pero el que la mete soy yo”

entonces le estas llamando marica ”la voz de esa mujer tenía un tono de superioridad “supongo” escucho decir a Tom, su voz estaba extraña “yo aún cojo con mujeres, el solo se deja coger por mí, como todo el jodido mundo ”Bill dejo de respirar.

oh entonces uno más del montón ”el mensaje acababa ahí, el dolor era como una especie de calor que emitía su pecho hacia todo su cuerpo, la música de Noah abandono sus pensamientos, se sentía débil, incapaz incluso de llegar al departamento, estaba siendo un imbécil, él era el que había puesto las reglas, solo sexo, no debería estar llorando por ese mensaje, guardo el celular y trato de disimular sus lágrimas, sus manos se ensuciaron con maquillaje cuando se froto los ojos, maldijo en voz baja.

No podía seguir con esto, no era tan fuerte, lo que ocurrió en su pasado había drenado todas sus fuerzas, la “T” en su espalda comenzó a arder, como si Joan estuviera volviendo a tallarla en su piel, iba a sufrir un ataque de pánico estando despierto, camino a trompicones hacia el baño del lugar y se encerró en un cubículo.

Las palabras de Helena habían sonado perfectas para un cuento de ficción, y él había llegado a creerlas por un corto tiempo, había llegado a creer que Tom y el de verdad podían estar juntos, que él era todo lo que Tom necesitara, que lograría satisfacerlo en todos los sentidos como Helena había dicho, pero al parecer nadie era suficiente para Tom, y mucho menos él, ya lo sabían, el tipo que trato de matarlo y la mujer de la grabación en el mensaje eran la prueba, su secreto ya no lo era y tenía que acabar con eso antes de que pasase a mayores, trato de endurecer su corazón y salió del lugar para regresar al departamento.

&

Tom lucia terrible, las ojeras bajo sus hermosos ojos castaños, su pálida piel, Simonne nunca lo había visto así, acaricio con su mano la mejilla de su hijo, preocupada, Tom suspiro cerrando los ojos.

estas más delgada mamá

debe ser la quimioterapia cariño, no es nada

ya son cinco semanas mamá, debería ser suficiente para poder realizar el trasplante de medula

será lo que digan los doctores hijo, pero mira como estas, ¿no has estado durmiendo bien? – Tom aparto la mirada no podía mentirle a la mujer que más amaba en el mundo, y decidió callar, pero una vez mas Simonne logro leerlo sin problemas – te estás esforzando demasiado hijo, no quiero que enfermes – era cierto, Tom había estado concentrado en la empresa y en cuidar de ella para lograr distraerse en algo, para evitar ese sentimiento horrible en su pecho, nunca lo había sentido hasta ese momento, y decidió que era insoportable, su aislación a todo sentimiento hacia mella en él, ahora podía sentirlo mucho más fuerte y no estaba seguro si le gustaba poder hacerlo.

Ahora debes preocuparte por ti misma – le cambio de tema, el cepillo de pelo descansaba al lado de la cama de hospital, miles de cabellos rubios lo adornaban, Simonne le dijo que estaba considerando el raparse.

una madre nunca antepondría a sus hijos a una misma, siempre voy a velar por ti amor, aunque este al borde de la muerte

estoy bien mamá, tratare de no sobre esforzarme – le contesto, para no preocuparla más, una enfermera ingreso a la habitación con un papel en la mano.

buenas tardes señor Kaulitz, tengo noticias

¿Qué ocurre? – pregunto Simonne.

Encontramos un donante de su mismo tipo de sangre – Tom y Jörg se habían ofrecido a donar la medula pero Tom había heredado el tipo de sangre de su padre y ninguno de los dos era compatible.

¿tan rápido? – pregunto Simonne asombrada.

así es, la señorita Victoria García se ofreció para hacerlo, su sangre es la misma

¿Vic? – Tom no tenía ni idea de que su asistente hubiera acudido a hacerse los exámenes de sangre, saco su celular para llamarla.

disculpe señor está prohibido…

Tom – llamo su madre interrumpiéndola, ella salió de la habitación al escuchar que la llamaban por el altavoz – ¿no vas a viajar?

¿Qué?

ahora que sabes que estaré bien deberías ir a verlo, han pasado varios días, sé que lo necesitas – Tom entendió a lo que su madre se refería.

pero mamá tu…

estaré bien, ve a verlo, puedes volver para la operación, tengo que agradecerle a Victoria, es un ángel

¿estás segura de que vas a estar bien?

Entre Jörg y tú me agobian – bromeó ella – tranquilo cariño tu padre me cuidara bien hasta que regreses – Tom se inclinó para besar su frente.

Te amo – le susurró al oído – volveré el fin de semana

disfruta del viaje – le dijo Simonne acariciando la mejilla de su hijo, Tom beso su mano antes de irse, se sentía renovado, como si hubiera dormido 14 horas seguidas, y la idea de ver pronto a Bill le producía un intenso cosquilleo en el estómago, quizás se estaba volviendo más perceptible.

&

Victoria entro a la casa de su jefe, él no estaba, había vuelto a viajar así de repente, seguramente a ver a Bill, lo comprendía desde su viaje a Miami con el modelo habían pasado casi tres meses, debido a la enfermedad de Simonne no habían logrado verse, Tom le había dado las instrucciones de que encontraría en su casa un folio con unas indicaciones sobre la empresa que tenía que ver, claro después de agradecer lo que haría por su madre.

Subió hasta el estudio y se detuvo al escuchar una voz de hombre, no podía ser Tom él ya había partido a Leipzig.

—…podría salir mal – escuchó, pegó la oreja a la puerta del estudio.

no necesariamente, solo necesitamos ser precavidos, y yo tengo que viajar a Leipzig, si Tom se sigue viendo como ese moldeo voy a perderlo

yo te acompañare, nadie me verá

¡no entiendes que eso podría joder todo el plan Diego!

yo no pienso dejarte desprotegida, digas lo que digas.

Eres un tonto – escucho decir a Chantelle, se alejó de la puerta, tenía que avisarle a Tom, salió de la casa y llamo a su celular, estaba apagado, maldijo en voz baja, regresaría a su casa para pensar en algo, Chantelle al fin sacaba las garras.

&

Judy estaba sentada en una pequeña plaza que se encontraba cerca de su casa, no debía dejar que la descubrieran, saco su celular y marco el número que sabía de memoria. Sonó exactamente tres veces antes de que contestaran del otro lado.

No debiste llamar –la voz sin embargo no era molesta, era anhelante.

perdóname, pero no sabía a quién más recurrir

¿Qué sucede Jul’s estas bien? –Judy amaba el tono de preocupación con el que se lo preguntó.

yo sí, pero Bill no, ¿lo recuerdas?

siempre hablaste muy bien de él, ¿debo tener celos?

Claro que no, es solo que… intentaron asesinarlo, por eso te llame, a pesar de que dijimos que no lo haríamos hasta que volvieras a Leipzig – su voz se volvió acuosa, y las lágrimas se deslizaron por sus mejillas.

vamos amor, no llores, iré para allá, no quiero que te metas en nada peligroso

te necesito

lo sé, yo a ti, estaré ahí mañana en la noche a más tardar, cuídate por favor

¿no te traerá problemas en tu trabajo?

soy detective, tengo ciertos beneficios que puedo utilizar, espérame

te amo

lo sé nena, yo también – la línea se cortó, Judy trató de calmarse, Sandra estaba en camino, Bill estaría a salvo, tenía que estarlo, los mejores amigos se cuidan entre sí.

&

Bill releyó el mensaje, era como los que antes le hacían sentirse emocionado, solo que ahora al leerlo le provocaba dolor, limpió una lagrima que escapo de sus ojos, había jurado no llorar pero le era imposible, recordó el día en que Noah le había besado hace cinco días atrás…

Llego al departamento algo agitado, sentía que le perseguían, antes de entrar no pudo evitar fijarse alrededor, había una persona fumando justo en la esquina de la cuadra, en la dirección en la que estaba el hotel Westin, algo le inquieto de su silueta, se acercó dos pasos hacia esa dirección, había un tatuaje de león en su brazo, Bill dejó de respirar, regreso sobre sus pasos asustado y subió corriendo al departamento, Judy estaba con los chicos, al parecer Sara estaba en la cocina, todos dejaron de hacer lo que estaban haciendo y lo miraron fijamente.

Bill se preguntó a sí mismo si se veía tan mal como para que pusieran esa expresión, Georg se puso de pie mirándolo con incredulidad.

¿estás bien? – le pregunto, Bill noto algo raro en su voz.

si… yo ¿Qué ocurre? – preguntó notando la considerable tensión.

Te ves realmente mal – Gustav se acercó preocupado – ¿te duele algo? Estas pálido – Bill lo sabía, había sido el susto de ver a ese sujeto, después de casi cinco años de no verlo, quizás solo había sido su imaginación jugándole una mala pasada.

si…

Bill, recibimos un mensaje – dijo Georg Judy lo interrumpió con un codazo, Bill se puso más pálido aun si era posible.

No – dijo el modelo retrocediendo.

¿Por qué no lo dijiste Bill? – Siguió Georg acercándose – por qué no dijiste que ese bastardo estaba lastimándote – Bill sintió el abrazo de su amigo y se tensó, todo dio vueltas en su cabeza. Todo desde el momento en el que conoció a Tom, ¿Qué tal si el que había mandado ese mensaje lo estaba mandando a más personas?, se sintió enfermo de repente. Se soltó del abrazo de Georg y corrió al baño para vaciar su estómago en el váter, eso no se estaba saliendo de control, ya se había salido.

Hace tanto tiempo

Westin, a las siete” era un mensaje corto y conciso.

Bill se preguntó qué haría ahora, que haría cuando tuviese a Tom de frente de nuevo, las lágrimas de rabia e impotencia volvieron a aparecer, ya no eran de dolor, de tristeza, de un amor no correspondido, eran de rabia y de traición, estaba confundido y no importa que el trato hubiese sido solo sexo, Tom no tenía derecho a decir algo así.

Era hora de llegar al final.

&

La edición del día siguiente estaba lista, la foto era nítida gracias a la luz, el que la había tomado era un aficionado que estaba cerca de la escena en el momento indicado pero aun así la fotografía tomada con un celular cualquiera era bastante buena, era una escena romántica, la luz suave del atardecer colándose en las canchas de básquet, la hermosa figura sentada en una de las gradas, con el cabello negro y rastas recogidas en una cola rápida, totalmente hermoso, con las mejillas algo ruborizadas y los ojos cerrados, el otro modelo inclinado hacia adelante, con el violín en la mano uniendo sus labios con su espectador.

Realmente era romántico, el violín preludiando un beso apasionado, y ese beso entre Noah Davenport y Bill Trümper iba a generar muchas más románticas ganancias, solo pulso el botón imprimir, sería una bomba.

& Continuará &

Gracias por la visita

por Amudiel

Escritora del Fandom

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