Fic TOLL de WifesKaulitz

Capítulo 75

By MADDY

-9 años después-

— Ay, Tom. — mi padre se tapó el rostro con ambas manos luego de colocarme el birrete junto a la toga azul. Mi padre mencionado se alejó un poco para observarme muy sonriente y yo agaché la cabeza sonrojada. — Nuestra bebé ha crecido, no lo puedo creer. — su voz lento se va quebrando y sus ojos empañados de lágrimas que no puede contener y caen por sus lindos ojos achinados. Mi papá Tom lo abraza por la cintura y no podía sentirme muy feliz por mi familia.

— Estamos orgullosos de ti, muñeca. Este es un momento en el que dejas tu vida de colegiala y ya entras a las responsabilidades de la universidad, los trabajos, desvelos, ira y todos esos sentimientos que se te reunen cuando estás en la uni… entre ellos los novios.— arqueo ambas cejas asustada por lo que me estaba diciendo y mi papá Tom se ganó un golpe suave de mi padre Bill. — Lo siento. — ríe divertido.

— Gracias, padres. — tomé las manos de ambos para besar en el dorso de estos con la nostalgia invadiendo mi corazón. — Esto lo he logrado con su apoyo, gracias por no dejarme sola nunca.

— Voy a llorar. — papá Bill abaniquea su mano mirando en otra dirección con todo el drama del momento, haciéndonos reír a todos.

— Jum… pero si Maddnees ya tiene novio. — intervino Angeline y mis padres me miraron con las cejas arqueadas. La pequeña Angeline junto al pequeño Tom salen corriendo como un par de traviesos lejos de nosotros dejándome el problema con mis papás.

Mi rostro estaba ardiendo.

— Billy, la niña tiene novio. — se miraron entre ellos sorprendidos y luego a mí. Yo desvié la mirada hacia abajo, tomando al último de mis hermanos en brazos para evitar entrar en un interrogatorio.

— Oh, por dios. Tiene novio.

— ¿Y quien es el novio?

— No tengo novio.

Para mí desgracia venía Andrew, mi compañero de clases de danza con un ramo de flores y me daba un beso en los labios que terminó por sorprender a mis padres, hermanos e incluso a mí. — Hola, Maddy bonita. Te traje flores.

Pero yo no le respondí.

Busqué una respuesta en la mirada de mis padres atónita. Ellos estaban sin poder creer lo que acabaron de ver y mis nervios me estaban orillando a ponerme a llorar.

— Papás…

— Dios mío. — seguía mi padre.

— Yo… les juro que iba a decirles pero quería esperar al momento. — tragué saliva agachando la cabeza una vez más. — No se enojen conmigo.

— Oh, Tom. Nuestra niña no es lesbiana.

— No es lesbiana. — repitió papá Tom en un susurro y yo rodeo los ojos con una sonrisa, ahuyentando las lágrimas.

— Ay, Maddy bonita. ¿Son tus padres?

— Sí…

— Somos Tom y Bill. — señaló mi padre con orgullo. — Y si, somos los padres de la hermosa mujercita que tienes por novia.

— Oh, mucho gusto. Soy Andrew. Maddy aún no es mi novia pero me encantaría que lo fuera en realidad…

Mi papá Bill aún tenía la boca abierta pasando su mirada de mi pretendiente a mí y viceversa.

— ¿Te das cuenta lo alta que se ve nuestra bebé, Tom? no es por ofender pero tu pretendiente a tu lado parece un llavero. — observé a Andrew a mi lado sonrojarse terriblemente ante el comentario agraciado de mi rubio papá y no pude evitar reírme también tapando mi boca con una mano.

— Papá, no le digas eso. Lo quiero mucho.

— Está bien, luego de esto nos iremos a cenar y hablaremos de unas cuantas cosas. — dice demandante papá Tom recibiendo a mi hermanito menor en brazos. Andrew me tomó la mano con una sonrisa y puedo sentir los nervios en el por como su mano está húmeda.

Asentí con la cabeza dándole un beso a todos en las mejillas muy sonriente. Cuando besé al pequeño Tom se limpió la mejilla enojado y con más ganas lo volví a hacer ganándome una mirada de desaprobación de su parte ya que lo había sonrojado tanto.

Fui a tomar posición en la entrada junto a mi papá Bill quien se ofreció a llevarme para ser entregada a una de las bancas donde se daría inicio a la graduación de fin de año. Al otro lado mi papá Tom no dejaba de tomar fotos aprovechando los momentos épicos donde mi nombre resuena en los altavoces del auditorio y me levanto emocionada para recibir mi título bachiller.

Al tenerlo me presenté con el en manos y sonreí, ante la lluvia de aplausos que se dió.

&

Estamos en uno más de esos restaurantes lujosos en los cuales es la fiesta junto con mis compañeros. Mis padres se encuentran sentados en la mesa junto conmigo y Andrew. El resto de mis hermanos se quedaron bajo el cuidado de mis abuelos ya que (por más que quería que vengan) mis padres no lo permitieron porque no era un ambiente para ellos.

Además mis padres pensaban que solo vendrían a hacer travesuras y hacernos quedar mal.

Quizás si era así.

— ¿Podemos hablar ahora que estamos los cuatro solos? — pregunté picando un poco de la carne a medio hacer y metiendo a mi boca. Mis padres se miraron entre ellos asintiendo. Segundo papá Tom sacó de su bolsillo una caja de preservativos que puso en la mesa a vista de todos. Andrew y yo empezamos a toser sin control alguno bastante avergonzados.

Papá Tom y papi Bill nos miraban serios.

— ¿Eso qué?

— Muñeca, sabes que siempre te hemos hablado las cosas bien por derecha y en este tema queremos ser lo más cuidadosos posibles ahora que ya tienes por ahí un casi algo. Queremos prevenir antes que lamentar.

Tragué saliva.

— El enamoramiento muchas veces nos gana y nos impulsa a hacer o decir cosas que después nos hacen caer en la realidad, entre ellas se encuentra la sexualidad, amor. Si en caso de que suceda alguna cosa por favor no dudes en usar esto. — señaló los preservativos y yo estaba más que asustada.

— Y nada de que «hay es que me queda grande», «me queda flojo» o «si me amas hagamos sin él». Eso nunca, Maddnees.

— Menciónale también lo de la pastilla. — murmuró papi Bill y papá asiente.

— También la pastilla de emergencia, uhm… si no tienes a la mano un condón tómala pero solo se puede una vez al año, no quiero problemas hormonales en tu cuerpo porque es dañino a futuro, ¿sí? aunque no vas a necesitar porque el preservativo está bien. Independientemente de todo es por las enfermedades de transmisión sexual, embarazos a temprana edad y así.

— Oh, por Dios. — Andrew tapó su rostro con ambas manos, ruborizado. En cambio yo ahora estaba pensando que es la mejor charla que me pudieron haber dado en este momento porque en la institución privada de solo mujeres no tocaban temas así.

— Agradezco muchísimo sus palabras y la confianza, papás. Seguro ya puedo tener intimidad. — bromeo tomando de la copa de vino ante la mirada de ellos atónita pero no en el mal sentido.

Era atónita pero divertida.

— No siempre la primera vez va a ser bonita o después de la boda. — agregó papi Bill. — Aunque yo prefiero que después de la boda… porque te vas a casar con mi hija, ¿verdad?

Andrew los miró cada vez más rojo.

— Oh. — reía papá. — No solo debe quedarse con uno. Maddy tiene que conocer los placeres de la vida antes de atarse y además… aún no son novios.

— ¿Puedo tener muchos novios?

— Sí… — dijo papi Bill.

— No. — decía papá Tom y ambos se miraron con el ceño fruncido. Yo reí negando al ver como papi le roba un beso a papá y su expresión cambia repentinamente. — O sea, puedes pero no al mismo tiempo. Eso no es de una señorita.

— Pero debes tener uno de repuesto para cuando te rompan el corazón ir a consolarte con el otro. — papi guiñó su ojo en coquetería y yo reí con diversión.

— No le digas eso a la niña.

— Ella sabe que es broma.

— Si, lo sé. — respondí sin importancia porque ya conocía la clase de humor que tenían mis padres en momentos así.

— Guarda. — acercó a mi la cajita de los preservativos y la guardé en la bolsa que llevaba conmigo. — El rato que nosotros lleguemos a faltar espero que tengas esta conversación con tus hermanos, sobre todo con los hombres para que no sean irresponsables.

— Pa… no digas eso. — mordí mi labio inferior dejando de comer y observando a ambos. — Dios, me moriría también. — con eso me levanté para abrazarlos a ambos.

Luego de ese abrazo ellos no dijeron nada más y se dedicaron a comer entre actitudes cariñosas que yo no podía dejar de ver con una sonrisa enorme. Me gustaba que a pesar de los años su amor siguiera intacto a pesar de los problemas que se ha presentado años atrás.

Yo… estaba segura que quería vivir un romance como el que tienen mis padres. Un hogar estable y luchar por lo que tenemos sin importar las circunstancias.

Amaba su relación y amaba ser la hija de Tom y Bill Kaulitz.

— Hey amigo. — papá se dirigió a Andrew mientras se pone de pie para tomar mi mano. — Te voy a robar a esta bella dama para bailar una pieza. — él asintió en silencio ignorando todo y yo me iba con mi padre a la pista a bailar mientras papi Bill aplaudía encantado y grababa el momento.

¿Y cómo no? su teléfono era como un diario de toda su vida personal y joder, ni hablar del Instagram.

¿Quién ya no ha visto a mi rubio padre exhibirse abiertamente en redes sociales?

Espero que no me llamen loca pero la familia en la que vivo es única y los secretos no existen entre nosotros, mucho menos las incomodidades.

— Te ves muy hermosa, princesa. Te mereces el mundo. — sonrío encantada por sus palabras y le doy un beso en la mejilla a mi papá.
Muchas veces he pensado que no necesito del amor de ningún otro hombre si tengo el de mis papás. Jamás he sido la jodida niña espectadora que en esas fechas especiales se muere de la tristeza observando como los demás reciben flores, peluches o pequeños detalles.

Eso yo lo recibía todos los días por muy pequeño que sea por parte de ambos y por eso no estaba tan segura en aceptar a Andrew.

&

Un día mas estaba en mis clases de danza, sentada en el suelo junto con mi mejor amiga Karina. De todas las amistades que había tenido se quedó la más leal a mí y me parecía súper porque conocía a mis padres a fondo y no les parecía extraños como a los demás.

—… ¿entonces ellos ya conocieron a Andrew?

— Sí y… no me ha llamado como suele hacerlo todas las noches. Mucho menos ha ido a buscarme a casa para venir a los repasos como esperaba, vine sola caminando y al volver creo que llamaré a mis padres para que vengan por mí.

— ¿Sabes por qué?

— No y tampoco me importa mucho, no éramos nada.

— Creo que tus papás son mucho ambiente para los chicos que quieren ser tus parejas, joder… todos andan detrás de Maddnees Kaulitz pero nadie se arriesga de verdad.

— Ni siquiera escuchando que tengo todo el permiso de hacer cosas de adultos. — Kari rió con gracia observando la bolsa que le extendí para que vea los preservativos. — Si porque me han dado esa charla que tanto tenía pavor y fue graciosa. Me gusta como lo toman para darme su confianza y yo la mía.

Karina se me acercó con una sonrisa.

— Es que Andrew es fife. — ambas nos partimos de la risa poniendo la mano en nuestra boca para amortiguar el escándalo.

— Espera, voy al baño.

— Te acompaño. — dijo en medio de risas y ambos nos vamos. Yo voy a hacer de mis necesidades justo como papá me enseñó alguna vez. Lo recuerdo bien y se me estruja el corazón de emoción verlo tan preocupado por mí.

Al salir lavé mis manos y Karina lo hacía también. Nos miramos a través del espejo.

— Maddnees.

— ¿Uhm?

— ¿Te he dicho que eres muy bonita?

— Gracias, me encantan los halagos cuando vienen de una mujer.

— Lo sé… — agachó la cabeza ruborizada.

— Tú también lo eres, Kari. Eres una chica muy preciosa roba miradas.

— ¿Y te robo la mirada a tí?

— Sí. — bromeo ahora secando mis manos. — Más cuando te veo esas tetísimas a diferencia de mi. — fruncí el ceño deslizando mis manos por mi pecho plano en medio de un suspiro. — Te robaste lo que me tocaba.

— Pienso que te ves bien. — dice mientras se acerca a mi acorralando mi cuerpo entre el suyo y la pared. Sonreí soltando un suspiro terrible al tener a mi mejor amiga tan cerca mío. Observo sus labios y tontamente relamí los míos, sintiendo unas punzadas terribles en mi zona íntima.

¿Por qué cuando Andrew se me acercaba no sentía esto?

— Eres una niña demasiado bonita.

— ¿Estás coqueteando conmigo, Karina?

— Me estoy insinuando a tí, Genevieve. — rodeo los ojos al escuchar como me llama por mi segundo nombre.

— Okay, Poleth. — ella se reía.

Karina era igualmente pequeña y me llegaba al hombro. Tuve que bajar un poquito más para quedar cara a cara con mi mejor amiga e inhalar su aroma a frambuesa. Kari tenía un aspecto demasiado varonil que viendo bien me atraía mucho. Era la típica niña que amaba los deportes en los que se considera inadecuados para las mujeres pero no es importante, si no la forma en la que me mira y me hace sentir.

— Dime que te has dado cuenta de que babeo por ti desde pequeña.

— ¿Cómo olvidar los besitos que me dabas?

— Podemos darnos unos ahora. — la observé y yo tomé a Karina de las mejillas para darle un beso suave en los labios sintiendo como estallaba mi corazón.

Ahora veía que el problema no estaba en Andrew, si no yo y por eso la indirecta de mis padres al decir que si era lesbiana o no.

Continúa…

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por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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