Fic de Schmingg. Traducido por OuterSpace

Capítulo 2

—¿Por qué te le quedas viendo a Kaulitz? —le preguntó su amigo Georg, siguiendo la mirada de Tom a través de la cafetería. Ambos vieron cómo Bill salía del salón, caminando con suficiente energía para hacer que su cabello negro volitara detrás de él.

La sonrisilla de Tom creció, convirtiéndose en una sonrisa burlona, pero no contestó.

—No le puedes llegar a eso —le decía Georg, haciendo una mueca.

—¿Estás diciendo que está fuera de mi alcance? —Tom giró su cabeza, con sus cejas levantadas.

—Completamente —afirmó el otro.

Tom esperó varios segundos con la esperanza de que la risa que quería escapársele se aquietara, pero falló y luego estalló sin parar.

Sí. Claro.

&

—¿Estás bien, bebé? —preguntó ZoZo desde donde estaba sentada sobre su cama, mirándolo con su libro de pre-cálculo abierto.

Bill hizo una mueca.

—Sí, ¿por qué? —levantó la mirada, usando su lápiz como separador al cerrar su libro y poniéndolo a un lado.

Después, consideró las posibilidades de poder comerse otra rebanada de pizza de la caja que habían puesto entre los dos.

—Estás algo distante —respondió ella, cerrando su propio libro y cruzando las piernas para imitar a Bill.

Parpadeando, intentó lucir atento bajo su mirada de preocupación.

—Es más como cansancio —advirtió.

No era mentira, no había dormido ni una mierda en la mayor parte del tiempo del último mes.

—Sí —la chica frunció el entrecejo, parecía como si quisiera decir algo, pero eligió no hacerlo. Entonces, cambió el tema—. ¡Oye! Tengo una idea, ¿maquíllame, sí?

Bill se rio con incredulidad, mientras veía a su amiga levantarse de la cama para ir a tomar el neceser de maquillaje que tenía en su tocador.

—Já, ¿qué? —preguntó, cambiando de posición en la cama.

—Maquíllame toda bonita —insistió, volviendo a sentarse en la cama.

—¿Como para qué…? —se preguntó, divertido mientras tomaba el neceser cuando la chica se lo ofreció.

—Porque estudiar es aburrido.

Bill bufó.

—Puedo ver a través de ti, ¿sabes? Vas a ir a la fiesta, ¿verdad?

ZoZo quedó inmóvil, frunciendo el ceño ligeramente.

—También deberías venir, Bill.

Bill se vio irritado.

—No puedo. Mis papás —explicó, haciéndole una seña para que se acercara y poder hacer su magia—. Además, ¿por qué la hicieron hoy y no hasta mañana?

Ella se encogió de hombros.

—No cuestionamos esas cosas, ¿recuerdas? Sólo nos dejamos llevar —dijo, cerrando sus ojos mientras Bill aplicaba sombra.

—Ya han sido cuestionadas —contestó él, sonriendo. Y después añadió—: Además, estoy cansado.

—Ahí te despertarás —dijo la chica con determinación, como si ya fuera un hecho y Bill tuviera que ir a la fiesta sin importar lo mucho que se quejara.

Bill se rio.

—No, en serio… me voy a quedar. Ahora, deja de moverte.

Un silencio se prolongó por unos minutos, y justo cuando aplicaba el delineador, ZoZo decidió volver a hablar.

—Hoy escuché un rumor —dijo, haciendo que Bill flaqueara por un segundo.

—¿Relevante?

La chica asintió mientras sus manos dejaban de trabajar.

—Mucho.

Bill respiró profundo y se estiró por su tubo de rímel y su rizador de pestañas.

—Bueno, escupe.

—No vayas a encajarme esa cosa en mi ojo —advirtió, entrecerrando sus ojos y ganándose una risotada de parte del otro—. Es acerca de Tom.

Bill dejó de respirar. Esperó varios segundos, antes de volver a hablar.

—¿De cuál Tom?

ZoZo abrió sus ojos para encontrarse con su mirada.

Tom.

Bill parpadeó, nervioso.

—Okay… ¿qué hay con Tom?

—Dicen por ahí, que anda atrás de ti —molestó, sonriéndole. Y después canturreó—. Yo tendría cuidado…

Bill se mofó.

—Tom Trumper no anda detrás de a nadie —dijo, haciendo una mueca—. Tiene a la anormal de su novia.

—Y por eso deberías tener cuidado —explicó ZoZo, y Bill rodó sus ojos—. Para esa perra, un rumor es igual de bueno que la verdad.

Bill bufó, comenzando a recubrir sus pestañas con rímel.

—Puedo con ella. Obvio, soy un hombre —dijo, revoloteando sus pestañas.

Vio a ZoZo frunciendo los labios para evitar reírse, pero la chica no dijo nada más al respecto.

&

Bill Kaulitz no era un introvertido. Ni por un segundo en su vida se había sentido con miedo de hablarle a alguien o hacer notar su presencia.

La gente lo conocía por cantar en público de vez en cuando. Y por bailar, si la canción era buena.

Y por eso, nunca había sido el tipo de persona que se escondía en su habitación, a pesar de que sabía que ahora todos sus amigos estaban afuera divirtiéndose. Zoey se había ido apenas hace algunos minutos, y él estaba actualmente estirado en su cama, en la oscuridad. Balanceaba su laptop sobre su estómago mientras intentaba concentrarse en el episodio de Scrubs que estaba viendo. Podía escuchar a su mamá en la cocina; normalmente le gustaba ayudar cuando estaba ahí y tenía la oportunidad, pero en ese momento no podía molestarse en aparentar.

Sabía que ella se preocupaba por el incremento de horas que pasaba solo, pero casi no le importaba. Le gustaba la soledad; le daba un momento para pensar y recordar una mejor época, o incluso algún recuerdo que ya casi había olvidado.

Ahora, tenía en mente jugar bajo la lluvia. Con su ropa mojada y descalzo, riendo y persiguiendo a sus mejores amigos. Sin importarle si amanecía enfermo el día siguiente.

Buenos tiempos…

Bill dio un respingo cuando fue arrancado de sus falsas ilusiones; su teléfono comenzó a sonar incontrolablemente a su lado. Suspirando, pausó Netflix y recogió su teléfono, frunciendo el ceño ante lo que veía en la pantalla.

No

Lamió sus labios y rápidamente abrió una pestaña nueva en su buscador, saltándose los detalles e ingresando a Facebook con un ademan ostentoso. Tenía 21 notificaciones, e iban en aumento; todas de una misma persona.

Tragó saliva, mirando la pantalla con completa mortificación y confusión, viendo cómo el número sobre el ícono del mundo hacía “bip” con cada notificación nueva.

A Tom Trumper le gusta tu foto.

A Tom Trumper le gusta tu foto.

A Tom Trumper le gusta tu foto.

A Tom Trumper le gusta tu foto.

A Tom Trumper le gusta tu foto.

Y continuó, en todas y cada una de sus fotos de perfil donde Bill aparecía solo. Bill frunció el entrecejo, Tom ni siquiera estaba en su lista de amigos.

Con un sobresalto, Bill casi saltó de su posición sentada en la cama e hizo clic sobre sus solicitudes de amistad, y por supuesto, había una de Tom, condenado si no. Aunque, Bill estaba seguro de que en realidad no quería ser su amigo. No era capaz de serlo, ya fuera por Facebook o no.  Bill sentía que Tom estaba intentando mandarle un mensaje.

—Nop —decidió, negando con su cabeza y cambiando su configuración de privacidad, poniéndola para “sólo amigos”. Estados, fotos, todo lo que se le ocurriera; y lo hizo en un abrir y cerrar de ojos.

Después, tomando una rápida decisión para desvincularse todavía más, borró todas y cada una de sus fotos. Todo mientras su corazón latía erráticamente dentro de su pecho. Necesitaba calmarse, sabía que estaba haciendo un escándalo por algo pequeño. Pero al final, hizo la última cosa que sabía que lo haría sentirse mejor… estaba seguro.

Bloqueó a Tom.

&

Bill Kaulitz no tenía absolutamente ninguna configuración de privacidad en su Facebook, y Tom decidió que eso estaba de puta madre, era glorioso.

Todo estaba ahí, esperando a ser visto. Número de teléfono, dirección de correo electrónico, cada estado y cada foto.

Sin embargo, al hacer clic en sus fotos de perfil, Tom quedó inmediatamente impresionado con lo que vio. La primera era una de Bill, que parecía mirar a través de la pantalla de Tom. Observó sus brillantes labios carnosos que estaban levantados en una sonrisa de complicidad y Tom fantaseó perversamente, pensando que esos labios se verían mucho mejor alrededor su pene. No había forma de negarlo: Bill Kaulitz estaba bueno, y el pequeño provocador también lo sabía.

Con una sonrisa maliciosa, se ocupó a sí mismo viéndolas todas, asegurándose de presionar el botón de “me gusta” en cada una de las fotos en las que Bill aparecía solo. Sabía que Bill lo había visto en la escuela ese día más temprano, pero por ahora sólo se estaba divirtiendo. Y más aún cuando notó que las fotos del pelinegro empezaron a desaparecer.

Todas y cada una de las fotos que había visto.

Y cuando le llegó la notificación de que había sido bloqueado, no pudo evitar sentirse desafiado. Con un resoplido de diversión, dejó que su sonrisilla se convirtiera en una más amplia.

Así comienza.

Continuará…

Parece que Tom pone nervioso a Bill… ¿Cuál será el misterio?

Gracias a los que dejaron comentario en el capítulo anterior. 🙂 Linda semana a todos.

por OuterSpace

Traductora del Fandom

4 comentario en “Canary 2”
  1. Amo este fic, me acuerdo haberlo leído en wattpad hasta cierto capítulo, pero de la nada lo bajaron y estuve cómo loca buscándolo. Me alegro mucho que esté en está página.

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