Fic Toll de WifesKaulitz

Capítulo 44

-Un mes después-

Estaba deprimido por más que trataba de aparentar lo contrario. Había logrado que Marc se vaya a dormir en la otra habitación bajo amenazas porque sabía bien que el sí quería una boda.

Se me hacía muy estúpido cuando había la oportunidad de estar cerca de mi, acariciaba mi pancita que se veía muy grande y le hablaba al bebé.
Me irritaba porque hacía cosas que no le incumben.

A la mínima que se alejaba le hablaba mal de él…

Suspiré fuertemente terminando mi ducha, envolví mi cuerpo en un albornoz. Salí para buscar ropa y encender la cámara en la cual le hacía videos diarios a Andreas para que le haga oír a Tom porque no despertaba.
Me ponía jodidamente inquieto.

— Hola, Tom. Soy Bill y así se ve el crecimiento de nuestro bebé en mi pancita. — dije frente a la cámara mientras levantaba la camisa para dejarme ver. — Según el doctor dice que hoy ya son doce semanas y que nuestro bebé está muy bien, solo que yo no muy bien. Te extraño bastante, quiero que estés conmigo en el proceso  y… — parpadeo reiteradas veces mirando hacia el techo para aguantar las lágrimas. En vez de llorar le sonreí. — Solo no olvides que te amo.

Y corté el vídeo.

Con la respiración acelerada.

El corazón en medio de una taquicardia.

Ugh.

Bajé hacia donde estaba Lili para que vaya hasta el hospital y se lo entregue personalmente a Andreas, no a nadie más…

-Dos meses después-

— Tom, hoy he salido del control de nuestro bebé. Llevo dieciséis semanas y me han dicho que ya puedo saber el sexo pero aún no lo quiero mientras tú no estés presente conmigo, también dijeron que… vieron algo más y lo único que provocaron en mi fue susto que me alteré demasiado. Salí corriendo del hospital. Deseo que estés conmigo para sentirme confiado, que cualquier mala noticia nos digan a los dos para saber hablarlo, compartir… mierda… — apagué pronto la grabación porque esta vez no retuve las ganas de soltar en llanto.

¿Por qué en estos momentos no tengo a alguien para que me de tan solo un maldito abrazo?

Me siento encarcelado, no puedo salir a ver a mis amigas y cuando Charlotte se acuerda de que tiene un hijo le mienten diciendo que no quiero verla porque la odio, siendo todo lo contrario.

Un abrazo maternal me vendría jodidamente bien ya que las cosas al parecer van empeorando cada vez más en mi vida.

Después está Margareth presumiéndome a la cara que ella si puede estar cerca de Tom y que yo no.

Me arde en lo más profundo de mi ser…

Nuevamente entré en crisis y mi cabello fue la víctima…

Dos meses y tres semanas…

.

𝐀𝐍𝐃𝐑𝐄𝐀𝐒
.

Sinceramente no ví esperanzas de vida en él, era como si sus ganas de vivir fueran muy pocas. Lo que más me impresionaba fue como las heridas sanaban rápido gracias a los remedios caseros que hacía Simone junto a Isabella.

Ría cada día lo venía a revisar y daba los mismos resultados hasta que me cansé. Busqué otro, uno que supiera hacer bien su puto trabajo para darnos una respuesta buena y tocó volver a llevarlo a un hospital.

Mientras esperamos, me notifica un mensaje de vídeo, por el nombre supe que se trataba de Bill y me… asustaba cuando tenía que darle respuesta alguna.

Por lo menos no sentiría tanta presión como cuando viene la sirvienta, es un martirio.

— ¿Es Bill?

— Sí. — caminé a pasos lentos hasta donde se encuentra Simone para indicarle. Muy pronto la voz apagada de Bill empezaba a ser escuchada por ambos y Simone solo lloraba en completo silencio, ¿y como no?

— No creo poder aguantar, más… ya en estos días voy a llegar a la iglesia y los resultados que me ha dado Andreas me hacen sentir miserable. No sé cómo sigo en pie. No creo soportar tanta presión… Tom por favor, tienes que despertar. ¡Tienes que venir por mi o me volveré loco!

Entonces un ruido nos hizo ver en dirección a la persona que caminaba hacia nosotros, con una carpeta en manos. Dejé el móvil de lado para poder atenderlo.

— Hemos descubierto que lo han estado inyectando somníferos para que no despierte. — fruncí el ceño con molestia. ¿Por qué carajos se me pasó por la cabeza el pedirle ayuda a Ría?

¿Acaso ella era la última pieza que le faltaba al rompecabezas para que todo tenga sentido? y si es así, vaya que estaba en serios problemas.

— Pero si la doctora que lo estaba atendiendo le ponía cosas y decía que todo dependía de él, entre otras cosas más.

— Nunca. — musitó e hizo que lo siguiéramos hasta la habitación. — Iniciamos un proceso de desintoxicación, de no haberlo tratado pronto imagínese las consecuencias.

Entrecerré los ojos… cabreado.

— De momento sigue sin reaccionar, solo hay que esperar.

— ¿Cuánto?

— Horas, quizás unos cuantos días, no muchos…

Suspiré fuerte antes de dirigirme a Simone. — Cariño, ya vuelvo. — le dije colocando mi mano sobre la suya. — Cuida mucho de él, tengo que salir a hacer unas cosas. — ella solo asintió y yo solo pude salir corriendo hasta el estacionamiento para sacar mi auto en dirección a la casa de Ría.

Conducía como un loco, saltando los semáforos y evadiendo a toda costa las señales de tránsito porque mi enojo me cegaba.

Hasta que llegué.

Dejé el auto como quiera frente al maravilloso césped y corrí a la puerta. Decidí que no era momento de los buenos valores y empujé la puerta de un golpe. Corrí a la habitación de arriba y la terrible sorpresa que me llevé…

— Que sucia eres. — hablé en medio de una sonrisa. Aquella mujer se envolvió el cuerpo con unas cobijas mientras Marc solo salió corriendo, dejándole sola.

No pude hacer tanto, solo centrarme en mi objetivo. Jalar del cabello y tirarla al suelo mientras le daba bofetadas en el rostro.

— ¿¡Quién te pagó!?

— ¿¡Pagarme de qué!?

— ¡Ya se que le inyectabas somníferos a Tom para que no despierte! ¡Confiaba en ti, zorra despreciable!

Golpe tras golpe caían en su rostro mientras lloraba y suplicaba.

— ¡No, por favor! ¡No sé de que me hablas!

— ¡Si sabes!

— ¡Noooo! —  le empujé la cabeza contra la pared y ejercí presión con una mano mientras que con la otra saqué mi arma. Apunté justo en la sien y Ría palideció. — Andy…

— ¿Hablarás?

No obtuve respuesta.

— ¿Si recuerdas por qué soy el hombre de confianza de Tom, eh? ¿¡si sabes por qué soy reconocido como el mejor, el desalmado, el frío..!?

— Me enojó… ¡me enojó tanto que el estúpido de Bill me haya dicho cosas tan feas! ¡habló de la bebé que perdí con Tom! ¡él sabe más que nadie lo que es perder un hijo..! ¿¡por qué tuvo que decirme todo eso y yo debía quedarme de las manos cruzadas, eh!? — se dejó caer al suelo en medio de un mar de lágrimas. — Él ya está con todo lo que siempre he querido, Andy. Se ha quedado con Tom y el ni siquiera quiere verme ni en pintura…

— Pues con esto ahora menos.

— Por eso me estoy vengando porque si yo no soy feliz ellos tampoco…

— ¿Vengarte revolcándote con Marc? — arqueé una ceja. — Como si a Bill le interesara… ¿sabes que de deja pegar? — empecé a reír por lo bajo mientras negaba con la cabeza. — Que bajeza.

— Bajeza es la que hace Bill al mentir diciendo que está esperando un hijo de Tom cuando en realidad es de Marc, ¿sabes que a escondidas le hice unas pruebas? Tom va a mantener un bastardo que no es suyo. — señaló en su peinadora un sobre de papel, retrocedí en desconfianza para tomarlo en mis manos y guardarlo. — Eso es más bajo a lo que yo hago, ¿y sabes que haremos? ¡le vamos a robar el bebé a Bill!

Y le disparé sin poder contener.

Ella solo gritó de dolor por su pierna herida y relamí los labios.

— Así lo dudo mucho, ahora mueve que te vas a encerrar al calabozo, no voy a permitir más estupideces de tu parte por un capricho. — mi último acto hacia Ría fue dormirla de un golpe. Así me fue más fácil sacarle de la casa hasta la de Tom y encerrarla en una jaula donde usábamos con los enemigos.

Tuve que atar bien sus manos, piernas y amordazar su boca a pesar que a los metros bajo tierra que estábamos nadie le iba a escuchar Pero más vale prevenir.

El jefe se encargaría de ella después.

Sonreí para mí mismo en satisfacción dando media vuelta para salir de ese lugar. En el trascurso del camino recibo una llamada de mi amada Simone.

Contesté al instante.

— ¿Cómo sigue?

— Tom… — sentí unos escalofríos. No supe deducir si su voz era de felicidad o de tristeza.

— ¿Qué, cariño? ¡habla!

— Tom ha despertado.

Continúa… 

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por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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