Fic Toll de WifesKaulitz

Capítulo 26

Meto un poco de la malteada de chocolate en mi boca, interesado en el tema.

¿Qué tan malo puede ser el papá de Tom?

— ¿Qué tal si me cuentas sobre el problema entre Isaac y ustedes? ¿por qué quiere matarte a ti si se supone que el problema es entre su papá y el tuyo?

— ¿Matarme? — soltó el cubierto al suelo, parpadea lentamente, como si hubiera entrado en un trance. Fruncí el ceño, completamente aterrado ante su reacción.

— Eso fue lo que me dijo aquel día que entraste a la habitación de ese hotel y me encontraste sin ropa.

Tom mira un punto fijo, no se mueve, no parpadea, no dice nada.

— ¿Tom?

— Él quiere matarme porque ya debió enterarse de que él asesino de su papá soy yo.

Metí una gran porción de waffle a mi boca. A estas alturas de la vida no sabía cómo reaccionar. Si lo mataban, que me maten con él, los dos juntitos derechito bajo tierra.

Mierda, se me olvidaba el bebé.

Seríamos tres.

Mierda. Mierda. Mierda.

— ¿Cómo?

— Recuerdo que el señor Vellman fue a casa de papá la noche de mi cumpleaños, papá no tenía el mínimo interés en mí y era una velada aburrida. Frente a todos los invitados aquel hombre empieza a reclamarle a mi padre sobre las acciones de la empresa donde hacían lavado de dinero. Debo aclarar que la empresa le pertenece al papá de Isaac y mierda. — tapó su rostro, avergonzado. — Esa noche fue porque mi padre decidió retirar su dinero para un negocio mejor, más conveniente y no aceptó. Vellman se puso agresivo con todos, sacó una pistola, amenazando a mi familia y yo en todo mi nerviosismo, actué sin pensarlo. Lo agarré por la espalda, forcejeamos el arma hasta que está se disparó en la pierna…

Dejé de comer porque estaba demás interesado en el tema.

— Vellman cayó al suelo con debilidad y papá se aprovechó de ello junto con las ganas que tenía de impresionarlo, ganarme su cariño me pidió que lo haga y ni siquiera lo pensé. Disparo tras disparo en su cuerpo… recuerdo a la perfección su sonrisa malvada, las palabras de felicidad y el brindis entre todos.

— ¿Qué sentiste cuando acabaste con su vida, Tom?

— Felicidad.

— Mhmm…

— Sí, después de ese día hubo pasatiempos de padre e hijo, autos de lujo, dinero, todo lo que quería porque cada que quería que yo acabe con la vida de alguien lo hacía de la forma más insensible. ¿Ahora ves porque quiere que lo reemplace? nada de eso quiero, no me gusta, no ahora que tengo a alguien que me quiere de verdad.

Sonreí de lado antes de levantarme de la mesa para acercarme a él para darle un beso suave en los labios.

— Bill, dime que no te asusté, por favor. No soportaría otra ley del hielo de tu parte, yo mismo acabaría con mi vida antes que Isaac.

— Es parte de tu pasado aunque me perturba que lo hayas echo siendo menor de edad, actualmente no quieres hacerlo y eso me gusta, te felicito mucho.

— Gracias. — vuelve a besarme ahora tranquilito. Me gustaba que su secreto haya compartido conmigo aunque creo que es malo porque quizás mi vida corre peligro. — Te adoro, ¿sí?

— Te adoro también.

Mi novio muerde su labio inferior al tocar mis nalgas descaradamente, frente a todas las personas presentes en la heladería y a mi, lejos de molestarme me ha gustado.

.

𝐈𝐒𝐀𝐀𝐂

Bajé del auto al instante porque fui llevado con el jefe en contra de mi voluntad. Estaba tapado el rostro con una bolsa de basura, las manos atadas al igual que los pies. Rogaba porque no sea para nada malo o para lo más esperado en toda mi vida.

La muerte de Tom Kaulitz.

Deseaba con todas mis ansias que llegue aquel momento.

— Ya, ¿por qué el drama? quítenle esa mierda de la cabeza, por favor. — estoy seguro que me la sacaron con fuerza a propósito. Gemí adolorido porque la bolsa me rascó un lado de la mejilla. — ¡Isaac! que gusto volver a verte. ¿Cómo te va?

— Richard, ¿por qué tus hombres me están tratando así?

— Una disculpa, Isaac, pero… mis hombres están furiosos contigo por no contarnos tu pequeño secreto.

— ¿Secreto? ¡puagh! yo no te guardo secretos ¡nunca!

— Bueno. Lo entiendo, amigo.

— Ni siquiera se por qué estoy aquí.

Él sonríe de lado.

— Sé que no me guardarlas secretos nunca pero cuando se trata de tu grande amor, sí.

— ¿Qué pasa con mi hijo? — recobré la postura para luego cruzar los brazos. Abrí un poco las piernas tratando de verme desinteresado pero era lo opuesto, ¿cuando se enteró que yo tenía un bebé? — No ha hecho nada, es un nene de apenas… ¿cuatro meses de nacido?

— No, no hablo del pequeño Isaac, si no del otro, del hijo de tu grande amor y único: Bill. El jodido que te fue infiel con un… Kaulitz. — esa sonrisa me causó pánico. Agregando a ello el sentimiento de un corazón roto.

La ira junto a la sed de venganza.

El odio con el rencor.

— Con más razón debemos actuar y tomar posesión de las cosas que le pertenecen a mi papá, ¡no hay que permitir que el bastardo hijo de Tom nazca! ¡nos lo quitaría todo!

— Tranquilo, todo está bien.

— ¡Odio la sonrisa de imbécil que tienes! ¡debemos actuar ahora mismo! — le grité, furioso. — Desde que apareció debimos acabar con su vida de la forma más cruel que pueda existir y tú solo lo atrasas cada vez más.

— Lo siento por no aceptar tus caprichos pero teníamos un plan, estabas tan entretenido con Trümper que todo lo que planeamos está saliendo a la perfección.

Observo a cada uno de esos hombres, sintiendo como me han traicionado.

— Jörg está en Alemania, fue el quien nos dió un impulso con esta excelente noticia. ¿Acaso no te has dado cuenta que nuestro gran Jack es su investigador privado?

Me niego a creer y confiar en ese hombre.

— Nos aliamos en algo común, Jack dice que Jörg no quiere al bastardo hijo de Tom. Ninguno quiere que llegue a nacer, a si que empezaremos por Bill Trümper, ¿qué te parece?

Fruncí el ceño con molestia.

— Uh, creo que no le gustó la idea a Isaac.

— Bill no tiene nada que ver aquí, no quiero que le toquen ni un tan solo pelo porque me van a conocer.

— Yo sé que Billy no tiene la culpa. — deja de lado la taza de té que tenía entre las manos para poder levantarse, dar unos cuantos pasos hacia mí y mirarme de más cerca. — Tú, personalmente… — extiende un envase de unas píldoras para provocar un aborto. — Le vas a invitar al té en tu casa, van a hablar algunas cositas y se la vas a dar mezclado en la bebida.

— ¿Y eso le va a doler a Tom?

— Como no tienes idea. — susurró. — Te vamos a dejar el camino libre mientras entretenemos a Tom en Moscow.

&

Analizo una y otra vez las píldoras que tenía entre las manos. Estas no me dejaban pensar tranquilo al igual que el ruido que provocan los vecinos en la parte de al lado.

Estaba asustado porque para poder entretener a Tom iban a darle un susto a Simone.

Solo debía esperar la señal.

No soy fan de que hagan daño a terceras personas que no tienen la culpa sobre las acciones de sus parientes pero así suelen ser en muchos casos y me debía acostumbrar… incluso si le hacían algo a Bill.

Mi mente muchas veces es egoísta y… quisiera tener un par de opciones o quizás si las tengo. El proponerle a Bill que le confiese a Tom que ese hijo no es suyo y que es mío, tal y como Jörg hacia suposiciones ayer que nos vimos por segunda vez las caras. La segunda obedecer. Para joder a Tom tuve que informarle la triste noticia sobre la homosexualidad.

¿Cómo la pasaría Tom?

Me carcome la duda internamente.

Tomé impulso para salir de mi casa hasta el pasillo. Iba de camino hacia la casa del pelinegro pero el móvil suena. Rápido lo saqué para ver el mensaje que decía ‘ya es hora’.
Todas mis activaciones nerviosas fluyeron. Asustaba la agilidad con la que los hombres de Richard hacían su trabajo. De verdad esperaba un poco más de tiempo.

Y antes de que tocara la puerta, la perteneciente de Kaulitz se abrió primero, dejando ver a un Jörg cabreado. Se dirige a la puerta de Bill para golpear fuertemente y se deja ver.

Me asqueaba los moretones que trae en el rostro.

— ¡Tom, abre la puta puerta! — ignoraba mi presencia, dándome una gran ventaja para esconderme y escuchar mucho mejor las cosas. — ¡Abre!

— ¿¡Qué!? — sale diciendo el rastudo con ferocidad. — ¡Estoy teniendo una puta tarde tranquila con mi pareja y vienes a joder!

— ¡No me interesa nada en este momento! — me asomé un poco más para poder ver mejor. Jörg sujeta la camisa de Tom. Sus ojos se encuentran rojos de rabia.

— Entonces ¿qué? ¿qué putas quieres?

— Tú mamá… ¡tú mamá murió!

Continúa… 

Gracias por la visita. No te vayas sin comentar 😉

por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!