Fic Toll de WifesKaulitz

Capítulo 23

Desde donde estaba podía escuchar como Isaac golpeaba la puerta con insistencia y gritaba para que le abran, añadiéndole a ello que maldecía a Tom una y mil veces pero, al mencionado le valía tres hectáreas de caca porque se divertía mucho con los gritos.

En cambio yo seguía preocupado.

Ingresé al baño para revisarme y eso seguía bajando como si fuera una chica con la regla.

— Bill, ¿te fuiste por el baño o qué?

— Lo siento. — cubrí nuevamente el sangrado con el trapo, después subí los boxers y así salí para darle la cara. — ¿Pasa algo?

— Lo mismo te pregunto a ti, ¿sabes?

Palidecí.

— Estás como muy serio.

— Estoy normal. — volteé para darle la espalda e ir a la cocina para lavar los trastes sucios. Se me hizo agua la boca al ver la lata de atún vacía expulsar un aroma fuerte. Lo que seguía a continuación era unas arcadas secas.

— Mierda, olvidé sacar a botar esa basura. Te entiendo el asco, mil disculpas. — no respondí, solo dediqué mi tiempo a tomar agua en lo que embolsaba la basura para sacarla al contenedor del pasillo.

Después empezó un fuerte dolor en el abdomen, me abracé a mi mismo para así calmar el dolor pero no funcionaba. Estoy ya era algo con lo que no podía aguantar solo, necesitaba que me den una solución muy pronto así que debo ir a un doctor ahora mismo.

Esto que estaba sintiendo no estaba bien pero si seguía lloriqueando no iba a ir pronto. Sin más fui a la habitación ~por suerte tenía ropa aquí~ y pronto me vestí.

— ¿A dónde vas tan temprano?

— Voy a salir a hacer unos asuntos importantes, Tom. No me esperes para comer.

— Mhmm… — tenía la vista de Tom sobre mis espaldas, sin perder movimiento alguno de lo que estaba haciendo.

Dejó de hacerlo para empezar a arreglar la cama en completo silencio y cuando yo estaba a punto de salir, susurra un «Bill» medio asustado.
Volteo a verlo con seriedad y suspiré.

— ¿Por qué hay sangre en el colchón?

Palidecí.

— Uhm, no sé. No debe ser mío… ahora me voy, ¿sí? — nuevamente volteo para salir pero Tom no me dejó. Interrumpió mi escape jalando la mano izquierda para detenerme.

— Eso es fresco, no me quieras ver la cara.

Iba a ponerme a llorar si me seguía diciendo de cosas.

— Joder… ¿que no somos pareja? — agaché la cabeza con vergüenza. — Se supone que los novios se cuentan las cosas y tratan de buscar una solución, ¿por qué me quieres excluir?

— No es eso…

— Paso mucho tiempo contigo que aprendí tu comportamiento, actitudes y este es uno nuevo. ¿Qué te pasa? ¿tiene algo que ver con la mancha de sangre que hay en el colchón? ¿anoche fui muy duro?

«Ese nudo en la garganta siempre tiene que aparecer en momentos inoportunos.»

— Pero habla, no te quedes en silencio, ¿no ves que también me preocupa?

En serio no pude responder porque entré en un trance. Estaba jodidamente preocupado en el asunto de lo que me pueda pasar.
Ahora solo miraba como Tom no lo pensó tanto y empezó a vestirse lo más pronto posible para así acompañarme a dónde yo iba.

Al llegar entré por emergencia y una doctora empezó a realizarme estudios. Sentí que me quitaron mucha sangre por lo cual los ojos empezaron a cerrarse de lo cansados que se sentían.

.

By 𝐓𝐎𝐌

— Está mañana encontré una mancha de sangre en el lugar que mi pareja duerme, se que es suya porque estaba fresca…

«Y porque obviamente fue la única persona que compartió cama conmigo.»

— Me preocupa. — seguí. — Siento que fui muy duro anoche pero joder, estaba feliz porque nos hicimos novios, ¿y qué mejor manera de sellarlo con sexo? uh… le di lo mejor de mi en el acto que esas fueron las consecuencias.

— Ahm… entiendo… — comenta la doctora con nerviosismo a lo cual reí por lo bajo. — Le avisaré cuando ya tenga los resultados, no se preocupe.

— Gracias.

También le expliqué con detalles el comportamiento de Bill desde hace unos días, tenía cambios de humor pero no en el sentido negativo, sino uno dónde quería cariños. También que tenía antojos extraños y que así di a conocer mis dotes culinarios de ser cheff, después los vómitos, arcadas, su cuerpo desnutrido y entre tantas cosas más a pesar de ser muy malo con las explicaciones.

Ahora estaba sentado, con el corazón golpeando fuerte en mi pecho de la preocupación.

¿Qué tan malo puede ser lo que tiene?
Espero que no tenga alguna enfermedad porque me deprimiría a su lado y también moriría.

¿Así se siente compartir sentimientos con alguien?

— Tom. — era Zamira junto con un par de amigas. Por educación me puse de pie y suspiré de forma pesada. ¿Que explicación le iba a dar? si la forma en la que explico las cosas no es la mejor ~segun mi psicóloga~. Dice que inconscientemente cuento las cosas con un sentido de humor que piensan que lo que digo es broma.

— ¿Cómo está?

— Aún no me dicen nada. — mordí mi labio inferior mientras miraba al suelo. — Quizás tiene un desgarre anal.

Fue muy tarde para darme cuenta que la había cagado delante de sus amigas con lo que dije.

— Ah, okay… — murmura Zamira con un rostro de desconcierto. — ¿Y eso es bueno?

— Tonta, ¿cómo va a ser bueno? ¡capaz y no puede sentarse porque le rompieron el culo! — susurró/gritó la mujer de tez morena.

Me rasqué la cabeza en desesperación ~ignorando la charla de esas mujeres~. Ya no quería esperar más, empezaba a entrar en una crisis de ansiedad puesto que ya se habían tardado tanto en darme noticias si no es nada grave.

&

Unos minutos después de tanto esperar, por fin nos dejaron ver a Bill. Dejé que sus amigas entren primero porque por algún motivo, estaba avergonzado y aún no quería dar la cara ante las consecuencias de mis actos aún sabiendo que por dentro moría por verlo.

Escondí el rostro entre mis manos con frustración.

¿Qué tanto pasa?

— Tom. — levanté la mirada hasta la persona dueña de esa voz tan delicada y sonreí. No pude contener mi impulso de ir hacia él para abrazarle fuerte, por poco y le dejo sin respiración pero ¿qué más da? sentí un fuego intenso dentro de mi cuerpo cuando lo ví que no ignorarlo fácil. — Uh, me extrañaste mucho.

Eso era obvio.

— ¿Cómo estás? ¿te sientes bien?

— Sí. — sonrió de lado. — Me mandaron un par de pastillas para el dolor, algunas pomadas y reposo.

— Aunque Bill es muy necio, le ha insistido mucho a la señorita para que lo deje ir porque tenía… — arqueo una ceja ante el comportamiento tan rápido que tuvo Zamira con la morena. Le dió un codazo para que se calle pero decidí ignorar porque estaba emocionado.

Bill se veía mejor que antes.

— Tom.

— ¿Mhmm?

— Voy a ir un rato con mis amigas… para distraerme.

— ¿Seguro? primero me gustaría que descanses y…

— Estoy bien. — interrumpe con una mirada tan linda a la cual no pude negarme.

— Ya.

— Gracias, en la noche hablaremos de todo esto y prometo darte muchos besos.

Mi rostro se acaloró de inmediato y para ocultar, di media vuelta y me fui de escena.

Que estúpido y enamorado me siento…

.

[Mientras tanto con Bill…]

Nos dirigimos a un centro comercial pará sentarnos en unas bancas para poder darles la noticia que hizo venir mi mundo hacia abajo. Aparentar estar bien frente a Tom era algo que fácil podría hacer pero delante de mis amigas no, a ellas no podía mentirles.

— Mhmm… ácido fólico para un desgarre en el ano pues no está tan relacionado que digamos. — observo a Zamira con la presión bien baja.

— Joder, entonces tú…

— Sí. — exhalé de forma violenta. — La segunda prueba de embarazo positiva ha sido mía, chicas. — mis ojos se nublaron pronto. — Según la doctora llevo tres semanas de gestación y bueno, no hay la posibilidad de abortar porque no es… legal.

Rápido se acercaron para envolver mi cuerpo entre sus brazos y darme consuelo.

— Me ofrecieron un psicólogo para ayudarme a llevar la situación pero me niego rotundamente, no quiero que nadie venga a jugar con mi mente y me ayude a aceptar el tener un hijo.
Simplemente no.

— Billy…

— Lo peor de todo esto es que el padre de mi bebé es un completo inmaduro que solo tiene dieciocho años y en el momento que le confiese la verdad,
me abandonará y no lo va a querer…

— ¿Y tú cómo sabes si no le has dicho? — observo a Meredith sin expresión alguna.

— Ay, tú no lo conoces bien… — agrega Zamira.

— Él todavía tiene largo por vivir, disfrutar, tener muchas parejas. Dudo mucho que se quede estancado con alguien por un hijo.

— Ajá, ¿y que vas a hacer?

— Lo voy a ocultar hasta que ya no pueda más y después tendré que decirle o quizás no porque para ese entonces… Tom ya se habrá cansado de mi y así será mucho más fácil de llevar las cosas.

Continúa… 

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por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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