Fic Toll de WifesKaulitz

Capítulo 22

Después de decirle eso corrí hacia el baño y sin poder evitar, terminé vomitando todo lo que había consumido en casa de una de mis amigas. Jalé la cadena e hice que se vaya toda esa asquerosidad al instante.

Me miré al espejo un poco. Tenía el aspecto demacrado, pálido, con unas ojeras de mala muerte y mis labios se encontraban de un tono lila.

Parezco un muerto en vida.

— Deberíamos ir a un doctor y hacer que revise ese problema, ¿sabes? no creas que no me he dado cuenta que no es la primera vez que te pasa eso de los vomitos. Después que no quieres comer y que por las noches pareces un desquiciado atragantandote de comida hasta porque sí. Te juro que no es nada normal.

— Probablemente lo único que necesito es un buen psicólogo que me ayude a sacar lo que tengo dentro.

— ¿Qué tal un nutriólogo? para que te de una dieta balanceada. — levanté la camisa que se encuentra pegada a mi cuerpo. Me dió la curiosidad de observar mi abdomen. — Estás desnutrido, gatito, en serio me gustaría que comas un poco… algo ligero…

— Yo me veo todo lo contrario, como que un poco más de peso.

— Excusas, ahora ven a comer.

— Mhmm… — dejé que me lleve a la cama entre sus brazos. Luego salió para volver con lo que había preparado y darme de comer como un niño pequeño en la boca. Más consentido no podía estar. Era gracioso verlo porque entre todo ese aspecto rudo que tiene estaba siendo tierno y me gustaba cada vez más.

Ay, ¿qué cosas no me he imaginado con Tom?

— ¿Te ha sentado bien, gatito?

— Creo que sí, gracias.

— Menos mal, estoy algo preocupado por tu salud. No me gustaría que te pase nada.

— Estoy bien. — tomé su mano y le di un beso en la palma dejando un rastro de saliva en ella. El rubio suspira, me mira a los ojos con susto e hizo que sonriera divertido ante tal reacción adorable.

— Ya, creo que no puedo callar más, necesito… hablar.

— Tom, no.

— Es que no lo voy a olvidar, estoy seguro de lo que te quiero decir.

Tragué saliva mirando al techo en lo que Tom apartaba los trastes sucios para acomodarse en la cama junto a mi. Me abrazó fuerte. Recosté mi cabeza sobre su pecho con los ojos cerrados y muy nervioso.
No quiero salir lastimado, aún quiero estar con él disfrutando lo poco que me puede dar.

Tal vez si me conformo con las migajas que me puede dar.

— Estoy asustado. — murmuré.

— Joder, Bill… me tienes tragado con tus encantos y las cosas que me dices o haces. Yo nunca estuve enamorado de alguien como lo estoy contigo… de echo, creía que esas mierdas del amor no existen pero como siempre hay alguien que te hace cambiar de opinión, pues ahí entras tú a darle un maldito sentido a mi vida. Cómo cuando ves en un librito esas imágenes a blanco y negro, su nuevo dueño le llena de color para darle vida y… felicidad. Entonces así me siento yo. — cerré los ojos al sentir sus labios tocar mi cabello para besarlo con ganas. No pude evitar dejar que las lágrimas abandonen mis ojos. — Entonces, ahora quiero preguntarte más formalmente, si me dejas ser tu novio. Prometo no perder la actitud.

Lloré más.

— Tom…

— Aunque ahora que lo pienso fui un imbécil porque cuando te di los anillos te quería decir eso pero mis malditos nervios me hicieron hablarte de esa historia entre la luna y el sol.

— Y fue bonito, no me esperaba algo así salir de tu boca.

— Es que estabas sexy, pensaba con la polla. — le di un golpe suave en el abdomen mientras se reía de mi reacción. — ¡No es mentira!

Yo también reí mientras acomodaba mi cuerpo sobre el suyo para así acercarme y brindarle un beso apasionado a su boca con la intención de darle una respuesta.
Tom me acaricia, sintiendo el calor de nuestros cuerpos juntos.

Nuestros labios se encuentran en un beso que pronto empieza a arder de deseo. Mi lengua se desliza suavemente sobre sus labios, buscando entrar en su boca. Nuestras lenguas se entrelazan en un baile erótico, explorando cada rincón y saboreando su nectar.

El beso que nos estábamos dando fue tan profundo que nos entregamos mutuamente en una noche de pasión.

&

Removí mi cuerpo sudoroso en la cama. Aparté el cuerpo tumbado de Tom a mi lado para poder levantarme e ir al baño. Cepillé mis dientes en lo que alistaba la ducha para quitar todo rastro de sudor.

Al meterme dentro para que pueda iniciar con mi baño me percaté de que el agua caía de mi cuerpo en un tono medio amarillo. Era raro porque no me había lastimado nada y no sentía dolor alguno, a si que decidí ignorarlo hasta que lavé mi trasero.

De ahí salió un poco más rojo e hizo que cierre la ducha al instante y salga corriendo a la habitación para ver si estaba manchada la cama y en efecto fue así, empecé a sacar antes de que Tom pueda verlo ~a pesar de que el susodicho estaba dormido~ no fue impedimento para que lo haga.

Para arreglar ese problema que no sabía cómo parar, corté mi camisa para ponerla de trapito y luego los boxers junto con una camisa de Tom.
Después corrí hasta la terraza para empezar a lavarlo con todo lo que tenía a mi disposición.

No puedo negar que estaba muy asustado.

«¿Será que Tom me desgarró?»

Uhm…

— Bill, que sorpresa.

— No puedo decir lo mismo de ti, Isaac. — le eché más agua para que se vaya y seguí fregando. No tenía que ser visible por ningún motivo pero, ¿y si también manché el colchón? dios mío, que maldición. Eso no me fijé.

— ¿Cómo te trata la vida, eh?

— Mejor que a ti, eso te lo aseguro.

— Ah, bueno, ¿y ya conociste a tu suegro?

— ¿A ti qué te importa si ya lo conocí o no?

— Ya te dije la impresión que se va a llevar Jörg al ver a la pareja de su hijo, dios. — tiré el cepillo muy molesto con la intención de enfrentar a Isaac pero el ruido en la puerta interrumpió. Este miró a mi detrás con la mandíbula tensa y yo me dediqué a lo mío porque no hacía falta ver para saber quién lo ponía así de molesto.

— Gatito. — mi rostro se sonrojó al instante al sentir los labios de Tom en mi mejilla. — ¿Pero que carajo haces lavando esa sábana?

— Es que está muy sucia…

— Oh, claro… si ayer te pusiste como una bestia en la cama, gatito. En ves de venirme, casi me voy. — entonces Tom estiró su mano para tocarme el trasero y besarme nuevamente en la mejilla. — ¡Uff! eres toda una belleza.

Pude ver con el rabillo del ojo como Isaac se puso rojo, rojo, rojo de ira e incluso empezó a toser.

— Deja eso, voy a mandar a alguien para que lo lave por ti.

— No, ya lo terminé. — murmuré satisfecho. Solo tenía que ser persistente en el lugar manchado y después lavar normal el resto para enjuagar y colgar.

— Oye, no me di cuenta de tu existencia, pensé que eras otro palo más que sostiene el alambre. — miré a Tom con la ceja arqueada aunque su vista estaba dirigida totalmente en mi ex.

El mismo que no respondió nada y que podría jurar que se puso a temblar.

Me gustaría mucho indagar más sobre el tema que se traen estos dos. Solo se una parte y eso quien sabe si es real.

— ¿Qué tal me veo con Bill, eh?

— Se vería mejor soltero.

Tom rió con gracia.

— Entiendo que no quieras confesar lo bien que se ve conmigo, Sacky. — apreté fuerte los ojos ante el golpe fuerte que le brindó el rastafari a Isaac en la espalda.

— Tom, que tal si vamos al depa, es que me estoy quemando del sol.

Mentira.

La verdad era que Isaac empezaba a apretar los puños y estaba a punto de iniciar una pelea con el rubio. Se veía que Tom tenía las agallas para dejarte mal herido solo con un golpe.
No estaba dispuesto a presenciar algo así y mucho menos cuando son enemigos «a muerte».

Aún recuerdo las palabras de Isaac en mi cabeza aquella vez en el hotel.

«…conozco a Tom desde que Jörg, su padre, desgració la vida del mío porque eran socios, lamentablemente… entonces decidió traicionarlo y para quedarse con las acciones de su negocio, pues le disparó. Ahora yo quiero cobrar venganza pero no quiero matar a Jörg, si no a Tom y ya después veremos con su padre pero todavía no me dan autorización, mi jefe aún quiere jugar un poco con los Kaulitz…»

¿Jugar a qué?

— Sí. — entrelazó su mano con la mía e hizo que saliéramos de la terraza en dirección al departamento lo más pronto posible, no sin antes cerrar la puerta y dejarlo encerrado.

Definitivamente Tom parecía un niño travieso.

Continúa… 

Gracias por la visita. No te vayas sin comentar 😉

por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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