Beyond life Extra 1

Fic de TollWriter

Capítulo Extra

Mi primer día de clases de mi último año escolar, comenzaba con un grito de mi mamá desde la cocina, ya me había puesto mi uniforme del colegio solo me distrajo la voz de mi vecina nueva al cantar, se habían mudado ayer y hasta hoy tuve la oportunidad de verla, al menos su espalda y cabello, mi ventana colindaba con la suya y cuando estaba arreglando mi gorra en el espejo es que pude verla.

Salió de la habitación y bajo escaleras, su madre al igual que la mía la llamada a gritos, bueno al menos teníamos algo en común.

Bajé rápido, ya mamá me amenazaba con subir y obligarme a bajar por mis lindas rastras rubias que poseía y no quería eso, la única que debería jalarlas sería mi vecina, si algún día llegaríamos a tener intimidad, reí por mis sucios pensamientos.

Al fin estaba sentado en el mesón de la cocina esperando las indicaciones de mi madre.

—Aquí está tu horario de cuáles días llevas uniforme y cuando no, acá abajo las materias del día, el día que te toque deportes, tienes que llevar su uniforme y acá está los días en que puedes ir a la escuela en la motocicleta… ¿Estás de acuerdo? ¿Thomas me escuchas?

—¿Eh?… ah sí madre, ¿Ya puedo irme? Desayunaré con Ría en la cafetería.

—Nada de subir a esa chica en la moto… apenas llegues de clases, iremos donde los vecinos nos invitaron a una pequeña reunión, no quiero que vayas con gorra, ¿de acuerdo?

—Si mamá, ya me voy. Nos vemos más tarde, adiós.

Tomé mis cosas y salí, la idea de ir a esa reunión, me motivó a comportarme bien, mi moto aguardaba en la acera así que subí y arranqué, me gustaba la velocidad, así que hice sonar el motor de esta belleza y no me di cuenta de que un tonto se me metió en el camino, lo esquive muy ágilmente.

—Ey tarado, ten más cuidado—  lo escuché gritar, pero no me importó y seguí mi camino, no si antes mostrarle el dedo de en medio.

Llegué puntual, aparqué y entré de una a la cafetería seguramente Ría ya estaría allí con sus amigas esperando por mí, entro y la veo sentada en nuestro sitio esperando con mi desayuno, me sonríe apenas me ve, le doy un pico como saludo y me siento a su lado, trato de hablar con ella, pero todos literalmente todos me saludan, no soy popular, pero conozco a todos en la escuela.

El timbre suena para comenzar clases, pero por los altavoces el director pide que lo vea en su oficina, así que me despido de Ria y subo las escaleras al tercer piso, saludo a la secretaria que también le agrado, a veces es muy gruñona con los demás, pero conmigo es amable, me dice que entre y así que lo hago veo al director como siempre sumergido en un montón de papeles.

—Buenos días, director, ¿Usted me llamó?

—Buenos días, Trümper, ah, sí, necesito que guíes por el día de hoy a un alumno nuevo que ha llegado de Luxemburgo y como tú eres de allí, pues para que le traduzcas un poco, él maneja el inglés, pero no como tú.

—Será un placer ayudarles.

—Rosi ¿ya llegó el nuevo alumno?— pregunta a través de la bocina del teléfono.

—Ok dile que entre por favor.

Me giró para verlo entrar y cuando se abre la puerta veo a Rosi primero después se hace a un lado para que entre y no lo puedo creer, es un chico muy hermoso, piel blanca, de altura similar a la mía, cabello negro y rubio, sonrisa agradable, pero se nota que es fingida, entra y cuando se quita los lentes de sol, es cuando me pierdo en ellos, ojos miel y perfectamente maquillado, es un ángel y uno muy hermoso.

El director nos presenta y no dejamos de mirarnos, nos cuenta por qué está aquí en Chicago y sus expectativas con la escuela como lo dijo antes, no sabe mucho de inglés, pero se sabe entender.

—Bueno Thomas, ¿podrías llevarlo a su casillero y decirle donde está la cafetería y su primera clase?-

-— Claro director— expreso y me levantó él también lo hace y el índico que salga primero, lo hace y después lo hago yo sin despegar mis ojos de su trasero, y es que mueve mucho las caderas al caminar, eso distrae a cualquier, andamos por el pasillo y le indico su casillero lo abro para él, deja algunas cosas, lo dejo que cambie su contraseña y seguimos a su primera clase que es la mía también, así que entramos lo veo meterse hasta el fondo y lo sigo no me gusta sentarme en los últimos puesto, pero como ahora soy su guía, pues me siento a su lado.

—¿Estás a gusto aquí?— le preguntó en alemán.

—Me gusta estar en última fila, así no me notan.

—Eso es imposible, te haces notar en cualquier lugar— Nos sonreímos, pero Adam habla fuerte para que escuchemos. 

—¿Qué clase de idioma es ese?— pregunta con cierto tono de burla, yo lo miró y veo que William le entiende perfectamente, se levanta lo toma de la camisa y lo sujeta fuertemente.

—Este idioma no es para tarados como tú.

Le dice con evidente molestia y lo suelta 

Adam trata de golpearlo y allí si me meto entre los dos apartando Adam de Bill.

—Basta Adam o serás sancionado de nuevo.

—Y tu Bill siéntate — él lo hace resoplando, me siento de nuevo junto a él.

—Yo me llamo William, no así como me acabas de llamar.

—Lo siento William.

—Ya olvídalo Thomas.

Las clases terminaron y lo perdí de mi radar por un buen tiempo además que nos tocaba en diferentes aulas, hablaba con Ría cuando lo vi caminar hacia las canchas, después de una cantaleta de parte de ella pude seguirlo, solo había un lugar donde llevaba ese camino y era un área abandonada de la escuela, entre en él viejo edificio y lo escuche arriba, subí las escaleras y lo veo entrar a una aula, trató de mirar por la puerta, pero no veo a nadie y decido entrar.

—¿Eres un acosador o un asesino en serie?, porque si lo eres, tu método es un desastre, tu víctima puede escuchar tus pasos con tanto ruido que haces al caminar. 

—¿Qué dices?, claro que no soy eso.

—¿Entonces para qué me sigues?-

—Que haces escondido… ¡espera! ¿Estás fumando?

—Si.

—¿Es marihuana?

—Claro que no tonto, es un cigarro normal.

—¿Desde cuándo fumas?- 

—No hace mucho.

—Deberías dejarlo, no es bueno para tu salud.

—Rayos, pareces un abuelo, ¿cuántos años tienes?

—17 y ¿tú?

—Igual…¿ y nunca has fumado?

—No.

—¿Quieres probar ?

—No voy a fumar el primer día de clases, no quiero que me expulsen.

—Nadie lo notará, una sola calada y te dejo en paz.

—Está bien.

Lo hice y además de que fue desagradable en sabor casi y que me muero tosiendo y William no me ayudaba solo se reía de mí.

—Gracias por ayudarme William. 

—Qué delicado eres… ya me voy.

Camino hasta la puerta, pero se detuvo y me empujo de nuevo al aula y nos encerramos en una habitación pequeña que hay para guardar algunas cosas, me tapa la boca con su mano y vemos por una ranura de la puerta, al profesor de deportes con el de la biblioteca, besándose como animales, Bill trata de contener su risita y yo trato de no mirar, pero lo seguimos haciendo, cuando ya están desnudos y listos para comenzar ahí me doy vuelta y me siento en el suelo, Bill sigue mirando y me invita hacerlo yo también.

—Parece un vídeo porno gay.

—¿has visto alguno?

—Hay muchas páginas de esas y siempre se escapa uno que otro video.

—No veas más, por favor, es algo íntimo no te gustaría que te viera haciendo algo así.

—Bueno, tienes razón y ¿que haremos mientras acaban?

—Mmm ¿Cuéntame por qué no te gusta que te digan Bill?

—No es mi nombre, ¿por qué llamarme diferente?

—Porque los amigos se cambian los nombres como una muestra de cariño.

—¿Somos amigos?

—¿ Y por qué no?  me caes bien, aunque creas que soy un acosador. 

—Está bien, llámame Bill y yo te llamaré Tom… ¿contento?

—Sí, me gusta hacer amigos.

—De eso ya me di cuenta.

El timbre sonó y escuchamos como fueron calmando su respiración, me asome de nuevo y ya estaban de nuevo vestidos y solo se besaban abrazados y diciéndose cosas cursis, así se veían las personas enamoradas, jamás miraría a Ría así, mi forma de mirarla era diferente.

—¿Qué tanto ves?— Bill se acercó a espiar de nuevo quedando muy cerca de mí.

—Solo se están besando.

—Están muy enamorados, se les nota.

—Si.

Al estar tan cerca, giré mi rostro para verlo y él hizo lo mismo quedando nariz con nariz, después de eso nos besamos, lo aparté de la puerta y lo arrimé a la otra pared, jamás había sentido demasiadas cosas juntas en un beso, Bill sabia que hacer sus manos estaba en mi cintura y las subía por mi espalda apretando nuestras entrepiernas, cortamos el beso porque de nuevo sonó el timbre, lo agradecida tenía una erección en mis pantalones, ya habían finalizado las clases, esperamos que los tortolitos salieran para después salir de allí, ninguno de los dos dijo nada, hasta que nos detuvimos frente al baño.

—Creo que entraré antes de irme, nos vemos mañana Tom— sus pasos iban hacia allá.

—Hasta mañana Bill— gire para salir de la escuela, pero Ria interceptó mis pasos. 

—¿dónde estabas Tom porque te saltaste las clases?

—Ayudaba al nuevo alumno.

—Ah, ya veo ¿me llevas a mi casa?

—Tengo que llegar temprano a la mía, lo siento.

—Nunca me dejarás subir a tu moto, cierto.

—No empezamos, mi madre me lo prohíbe. 

—Ahs me voy, adiós bonito— se despidió con un beso en los labios y se fue… por instinto volteé hacia los baños y allí estaba Bill viéndome, caminó hacia la otra salida y lo perdí de vista entre los demás alumnos.

&

A mi madre nunca le gusto socializar, no sé por qué me quería llevar donde los vecinos nuevos, aunque quería conocer a su hija, pero ahora no podía sacar a Bill y a ese beso que nos dimos.

Ya estábamos en la puerta y mi madre tocó se sentía a los demás vecinos allí dentro, no conocíamos a mucho así que según mi mamá era una oportunidad de conocerlos a todos, la puerta se abre y veo a un señor muy alto y bien vestido, me indica que sigamos y vemos los demás vecinos charlando entre ellos, llegamos a la cocina y vemos a la señora haciendo sandwiches alza la mirada y me ve directamente a los ojos su expresión cambia de inmediato, de estar con una sonrisa ahora es neutral, no me quita la mirada hasta que esa voz nos hace salir del silencio creado.

—Ma ¿qué sucede?— Bill está allí, junto a ella y ni siquiera lo había notado.

Fue un incómodo momento, miro a mi mamá y ella tiene la misma expresión, pero viendo a Bill.

—¿Qué ocurre aquí?— preguntó al aire, pero nadie dijo nada.

—¿Bill?

—No sé Tom.

—¿por qué le dices Bill?— Me pregunta su madre con evidente nerviosismo.

—No sé, me gusta como se escucha.

—¿De dónde se conocen ustedes?

—De la escuela.

—¡Oh por Dios!, entonces es ¿verdad?— un señor entra y queda igual o peor que nuestras madres.

—Jorg porque no vas y les dices a los vecinos que la reunión terminó, que me siento indispuesta.

— Está bien, cariño.

El lugar se vacía por completo y aunque le pido a mis padres que también no vayamos, ellos se quedan en la cocina, como estatuas, le pide a Bill que me muestre su habitación y así lo hacemos.

—Fue raro, no crees. 

—Sí… no sabía que vivías cerca.

—Exactamente, a tu lado, mira, se ve mi habitación desde aquí.

—¿Me has espiado?

—Sí, ayer te escuché cantar pensé que eras una mujer.

—es común que me confunda con una.

—tú eres más bonito que una mujer.

—¿eres gay?

—no, tengo novia.

—ah sí, te vi con Ría.

—¿y tú, eres gay?

—puff no.

—¿y entonces si somos heteros porque nos dimos ese beso?

—No lo sé, ¿curiosidad? Tal vez.

—tú crees

—¿quieres hacerlo de nuevo?

—sí ¿y tú?

—También.

&

Una y otra vez íbamos a ese lugar abandonado a darnos besos, era increíble sentirlo tan cerca, su olor y su tacto hacía que perdiera la cabeza, caminamos de vuelta hacia las canchas y lo detuve, lo tomé de la mano y me miró confundido.

—Podrían vernos— Susurró mirando a su alrededor.

—No quiero seguir escondido.

—Tom ¿no entiendo?

—Quiero una relación formal, quiero que seas mi novio Bill.

—Pero ¿Y tu novia?

—Ya terminé con eso, hace días, estoy comprometido contigo, a tener una relación.

—Yo lo siento Tom, pero no puedo, no puedo salir al mundo, perdón.

&

Administración: Queda un especial más, te invitamos a leerlo 😉

por TollWriter

Escritora del Fandom

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