
Fic TOLL de Twincestoxa
Capítulo 4 (P.2)
–Gustav.
Bill alzó el rostro y halló a Gustav junto a la consola del DJ, sonriéndole.
Barbie soltó una risilla.
—¿Qué es tan gracioso? —le preguntó Ken.
Bill le enseñó el mensaje haciéndolo reír.
—¿Cómo ves? Ya tenemos canción.
Tom sorbió el resto de su bebida y se puso de pie.
—En ese caso… —le tendió una mano a su preciosa muñeca como todo un caballero— concédeme esta pieza.
Bill mostró sus dientes en una sonrisa y tras pensárselo por varios segundos tomó la mano de Tom y este último lo ayudó a levantarse. Ambos sintieron el ligero choque de electricidad que surgió de ese leve toque y se miraron con profundidad.
Ellos no se habían dado cuenta aún, pero al comenzar a caminar hacia la pista de baile varios pares de ojos los observaban y muchos suspiros resonaron con fascinación.
Barbie y Ken realmente hacían una linda pareja.
Y Bill y Tom, ni se diga.
Ya en la pista, Tom empezó a jugar con las manos de Bill. Moviendo sus brazos de arriba abajo, de un lado a otro como si Bill fuera un tímido niño que apenas estaba aprendiendo a bailar. A Tom le fascinaba aquello. Sus sonrisas y sobre todo las risas no desaparecieron en ningún momento y su conexión jamás se rompió. Ni siquiera para observar al público que nuevamente los había encerrado en una burbuja.
—¿Sabes algo, Tom? —preguntó Bill antes de que éste le diera una rápida vuelta y su cabello se agitara como cascada—. Jamás imaginé que mi noche acabaría así.
Tom rio sarcásticamente.
—¡Ja! Yo no pensaba venir. Pero ahora entiendo por qué estoy aquí.
I’m a Barbie girl, in a Barbie world
Life in plastic, it’s fantastic.
You can brush my hair, undress me everywhere.
Imagination, that is your creation.
Come on Barbie, let’s go party!
Bill y Tom no eran bailarines profesionales, de eso se pudieron dar cuenta todos los que los rodeaban y animaban, pero a pesar de ello, se estaban divirtiendo viendo sus improvisados pasos. ¿Alguna vez habían visto el baile del pollo? Bien, pues esta noche lo conocieron e incluso algunos lo imitaron. Barbie y Ken sonreían y soltaban carcajadas por lo ridículos que se sentían, pero no pararon. Por primera vez en la noche ambos se estaban divirtiendo como nunca y de una forma que jamás hubiera sido su primera opción.
—¿Sobre qué?
—Sobre el destino y las coincidencias —Bill agitó sus pestañas—. Sí creo en el destino.
Tom sonrió y se detuvo por un momento. Eso era lo más bello que le pudo haber dicho. Tomó a Bill por la cintura y lo acercó, juntando su boca a su oído.
—Entonces hagamos una nueva película de Barbie.
Sintió las manos de Bill en sus hombros.
—Yo no quiero más fantasía, quiero que sea real —Bill juntó la sien contra la de Tom, hablándole al oído de igual manera—. Quiero verte mañana sin disfraces y que me sigas mirando como lo haces ahora.
—¿Cómo? —tentó Ken, sonriendo juguetonamente.
Sintió a Bill tensarse un poco pero aun así lo oyó reír.
—Con amor.
Tom no pudo evitar estrecharlo entre sus brazos. Ninguno de los presentes podía escuchar su conversación, pero no estaban ciegos. Varios “Aww” volaron por ahí pero Bill estaba más concentrado en la repentina sensación dentro de su estómago. Era como si sus intestinos hubiesen incubado varios capullos sin que se diera cuenta y justo ahora las mariposas estaban dando sus primeros aleteos. Incluso temía abrir la boca al pensar que alguna de ellas podría salir volando por ahí.
De manera automática, correspondió su abrazo.
—Bill, te veo a ti y… me gustas —y aunque Tom deseaba confesar otras cosas más decidió guardárselas. No podía soltar algo más comprometedor así como así con sólo horas de haberlo conocido. ¿Qué pensaría Bill? Seguramente no lo creería. Pero lo cierto era que no encontraba otro sentimiento cercano al que sentía cada vez que lo veía. No sabía cómo era posible, pero no había duda que tenía un fuerte crush hacia él. No estaba preocupado de aquello, sobre todo porque Bill lo miraba de la misma forma—. Por ahora no importa nada más.
Bill lo apretó más fuerte antes de que Tom se separara para mirarlo a los ojos y tomar sus manos. Ambos intercambiaron sonrisas. La canción estaba por terminar así que nuevamente Tom comenzó a contonear a Bill juguetonamente y éste se dejó hacer. Bailaron uno con el otro e incluso como uno de sus pasos más populares estuvo el del Robot, lo que causó que muchos rieran ante la escena ridículamente tierna.
Y haciendo un pequeño homenaje a sus personajes, Bill acompañó a la canción diciendo a la par:
—Oh, I’m having so much fun!
—Well Barbie, we just getting started —se unió al juego Tom con una voz más ronca.
—Oh, I love you Ken.
Y pegando las pestañas a sus mejillas, Barbie besó a Ken al concluir la canción. Hubo aplausos estridentes al momento y las chicas se emocionaron tanto que las fotografías no se hicieron esperar. La escena era sumamente encantadora.
Bill había reaccionado a sus impulsos. Había hecho lo que su corazón le pidió a gritos y justo ahora todavía no sentía la necesidad de separarse. Tom aún lo sostenía en brazos y aun ante el asombro correspondió al suave beso sin ninguna protesta. Cuando Bill por fin rompió el contacto entre sus labios, Tom dio una vuelta con él en el aire sin esconder su felicidad. Bill se aferró más a él.
—¡Tú quieres matarme! —dijo Bill entre risas ante la gran energía de Tom.
Este lo bajó con cuidado sin querer apartarse demasiado.
—Antes ya recibí un golpe por besarte sin tu consentimiento. Permíteme hacerlo bien esta vez.
—Tom, te acabo de besar. Tú ya no tienes que pedirme permiso para eso.
Tom sonrió y acercó su rostro lentamente al de Bill casi dudoso. Bill lo esperó quieto, emocionado e impaciente. Sintió las manos de Tom acariciar sus mejillas y al instante cerró los ojos esperando. Pero no pasó nada. Los abrió de nueva cuenta confundido y Tom le sonrió cuando se encontró con él.
—Todos nos observan —susurró algo sonrojado.
Bill dio una rápida mirada hacia ambos lados, confirmando las palabras de Ken. Pero volviendo la vista hacia él, se remojó los labios y ladeó la cabeza.
—¿Cuáles todos? Yo sólo te veo a ti.
Tom sonrió con cariño y sin más demora juntó sus labios con los suaves de Bill. Ignoraron los gritillos que abundaban a su alrededor y sólo se concentraron en ellos mismos, en lo que estaban sintiendo y en todo lo que les esperaba después. Tom abrió y cerró los labios repetidas veces y se atrevió a asomar la punta de su lengua para acariciar los labios de Bill. Éste enroscó sus brazos alrededor del cuello de Tom y abrió la boca sólo lo suficiente para recibir su lengua. Tom lo apretó más contra su cuerpo. La sensación entre ellos era exquisita.
No importaba que tuvieran público, tampoco si había críticas ni mucho menos si Georg aun merodeaba por ahí y los veía… no. Ya no importaba nada para ellos a estas alturas. Sólo importaban ellos dos, su pequeño mundo y los pequeños retoños que comenzaban a florecer dentro de ellos. Sólo un beso se necesitaba para fertilizar tal amor que con mucha fuerza empezaba a crecer.
Un soldadito verde sonreía feliz. Si algo admiraba de Tom era que éste siempre luchaba por lo que quería y no se rendía hasta conseguirlo. Así le costara un ojo morado, no existían los “imposibles” para él.
Una sonrisa adornó sus labios.
—De acuerdo Tom, tú ganas.
F I N
Y bueno chicas, llegamos al final de esta historia. Quiero darles las gracias a cada una por todo el gran recibimiento que le dieron a Barbie Boy. Espero que el final no haya decepcionado a nadie y si fue así, diganme qué es lo que no les pareció