

«A las 12» Fic TWC de Tmyyy89
Capítulo 1
Las sábanas aún conservaban el calor de ambos. Tom seguía mirando al pelinegro como si apartar la vista pudiera hacerlo desvanecerse antes de tiempo. Bill tenía esa calma extraña de quien ya aceptó su destino, una sonrisa suave, casi resignada.
—No digas eso —murmuró Tom, con la voz baja, rota—. No digas que es la última vez.
Bill alzó una mano y le rozó la mejilla con los dedos, lenta, como queriendo memorizar cada detalle de su rostro.
Ese gesto simple fue lo que terminó de quebrarlo.
—No estoy diciendo que no te quiera —susurró—. Justamente por eso… tenía que decírtelo. No podía irme sin que supieras que esta noche fue real. Que tú fuiste real.
El reloj digital marcaba 11:27.
Tom se incorporó apenas, apoyando la frente contra la de Bill.
—Dijiste que eras un ángel —sonrió con tristeza—. Los ángeles no se van así como así.
—Se van cuando se acaba el tiempo —respondió Bill—. Y el mío… siempre fue prestado.
Hubo un silencio pesado.
No incómodo, sino lleno de cosas que no querían decirse. Afuera, la ciudad seguía viva, indiferente.
Tom apretó las sábanas entre los puños.
—Yo me acuerdo —dijo en voz baja—. Me acuerdo de lo que me prometiste.
Bill parpadeó, sorprendido.
—¿Qué cosa?
—Que cuando no supiera dónde ir… ibas a estar —lo miró fijo—. Que no me ibas a dejar solo en la oscuridad.
El reloj marcó 11:34.
El pelinegro tragó saliva. Por primera vez, su calma flaqueó.
—Eso fue antes de saber que no podía quedarme.
—Entonces quédate ahora —soltó el de rastas, casi suplicando—. Dime qué tengo que hacer. Lo que sea.
Bill negó despacio.
—No puedes salvarme así —susurró, cansado—. No peleando contra lo que soy.
Tom se levantó de la cama de golpe, caminó por la habitación como un animal enjaulado. El corazón le latía en los oídos.
—¿Y si no te dejo ir? —dijo sin mirarlo—. ¿Y si a las doce sigues aquí conmigo?
—Entonces me rompería —respondió Bill con dulzura—. Y tú conmigo.
El reloj: 11:41.
Tom volvió a la cama, lo abrazó fuerte, enterrando el rostro en su cuello.
—Tengo miedo —admitió, por fin—. Si te vas… no sé cómo seguir, yo… — Su voz se quebró un poco
Bill cerró los ojos, rodeándolo.
—Seguirás porque lo nuestro existió —susurró—. Porque hubo amor, aunque no fuera eterno.
Las luces de la habitación titilaron apenas.
11:47.
Algo en el aire empezó a sentirse distinto. Más liviano. Más triste.
—Todavía hay tiempo —La voz de Tom temblaba, casi desesperado—. Dime cómo salvarte.
Bill lo miró, y en sus ojos había lágrimas… pero también paz.
—Tal vez —dijo— no se trata de salvarme a mí.
Tal vez se trata de que tú recuerdes que alguien te amó lo suficiente como para quedarse… hasta el último segundo.
El reloj avanzaba.
11:52.
Y por primera vez, Tom entendió que amar también era dejar ir.
Continúa…
Queda uno más. Gracias por la visita