
Notas de Crazy4Bill: Ahhh… y se llegó el último capítulo de esta tierna y dulce serie. Me encantó traducirla, gocé mucho y me reí mucho, y también me sentí muy identificada con este dulce Bill, por ser taaaaan ansioso y más cuando se trata de alguien que te gusta enormemente y que además, es TU elegido…. (inserte pajaritos y flores y suspiros).
Ahora sí, la prueba de fuego de Bill, ya verán como se esmera en hacer todo lo posible en agradar a los suegris, y Tom estando en una situación apretada no tanto por su Loco novio, sino por su familia, sobre todo con alguien que se empeñaba en hacerle ojitos a su mesero y peleando por su atención. A leer….

Traducción de Crazy4Bill
Capítulo 9: Deja de coquetear con mi Novio
Tom se despertó por el sonido de las voces que venían de la cocina, y con un bajo quejido, se volteó en la cama, mirando el reloj con ojos cansados; eran las 7:30 de la mañana. ¿Por qué diablos Bill estaba levantado a las 7:30am cuando los dos tenían el día libre? ¿Y con quién diablos estaba hablando?
Con un gemido cansado que se bajó de la cama, maldiciendo a veces la forma demasiado enérgica de su novio de despertarlo tan temprano cuando estaba finalmente libre de la universidad; encontró su ropa y salió a tropezones de la habitación, frotándose los ojos con cansancio al caminar hacia la cocina.
—¿Bill? —miró por la cocina, sólo para encontrar a su novio en la estufa, cocinando algo que Tom ni pudo nombrar. —¿Qué diablos estás haciendo?
—No sé qué hacer para tus padres, —murmuró Bill, Mirando todo lo que movía con la cuchara de madera. —Kev está ayudándome a probar algunas nuevas recetas.
Tom volteó un poco su cabeza y miró la fuente la de otra voz que había escuchado. El joven de pelo castaño, estaba sentado en uno de los mostradores, con un libro de cocina en sus manos y una sonrisa divertida en los labios.
—Buenos días, —le saludó sonriendo.
—¿Qué diab… —Tom negó con la cabeza, todavía demasiado cansado para entender completamente lo que estaba pasando. —Bill, no tienes que preocuparte demasiado. Haz algo que ya sepas o podemos ordenar comida, no tienes que pasar por tantos problemas.
—Pero tiene que ser perfecto. —Se quejó Bill y verificó algo en la estufa, luego tomó una cuchara del cajón de arriba, la mojó con el guiso que estaba haciendo y lo llevó hacia Tom. —Prueba esto.
—Es muy temprano para esto, —murmuró Tom, pero lo aceptó sin más discusión, asintiendo ligeramente mientras se lo tragaba. —Está bueno.
Bill frunció las cejas, claramente no estaba convencido, y llevó otra cuchara para Kevin, mirándolo fijamente cuando él lo probó sin quejarse.
—Síp, —Kevin asintió. —Está Bueno, realmente muy Bueno.
—¿En serio? —Preguntó Bill, y lo probó él. —¿No es muy aburrido? ¿Insípido?
—Está grandioso. —Le aseguró Tom, —¿Pero por qué diablos estás haciéndolo a las 7:30 de la mañana? ¿Y qué es lo que hay en el horno?
—Papas, —murmuró Bill y probó su guiso nuevamente. —¿Crees que funcionará?
—Sí. —Suspiró Tom, renunciando a conseguir respuestas útiles. —Estará grandioso, a ellos les encantará.
—Él ha estado levantado desde las cuatro, —dijo Kevin mirando a Tom con una sonrisa divertida. —El pastel está ya casi listo y está deliciosos. O bien, el glaseado de Vainilla lo está, no sé el resto, no me dejó probarlo.
—No te atrevas a tocar mi obra maestra, —murmuró Bill y volteó a ver a Tom. —Y tú tampoco.
—No tocaré nada, —suspiró Tom y se dirigió a la cafetera. —¿Alguien quiere café?
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A las pocas horas y un montón de degustación más tarde, Tom observaba a Bill correr alrededor del apartamento, limpiando todo lo ya limpio, cualquier lugar que alcanzara a limpiar, mientras nerviosamente miraba el reloj cada dos segundos. Ya estaba vestido con sus jeans favoritos, camiseta blanca y un poco menos de accesorios y maquillaje normal. Tom le había asegurado que a sus padres no les importaría la forma en que luciera, pero Bill aún estaba nervioso, y no dejaba de revisar su maquillaje en cada reflejo por el que pasaba al caminar más allá de la sala de estar.
—¿Estás seguro que la comida estará buena? —Le preguntó como por vez número Billón. —¿En cuánto estarán aquí?
—Pronto, —le dijo Tom encogiéndose de hombros, no estaba completamente seguro porque sus padres nunca le dieron una hora exacta, eran del que tipo que sólo llegaban. —Y estoy seguro que todo estará perfecto, Bill, cálmate.
—Tu nueva cafetera está instalada, —Kevin dijo de repente viniendo de la cocina. —Ahora puedes hacerles un delicioso Latte, Bill, —El joven se rió entre dientes antes de mirar a Tom. —Y tú no tendrás que pagar más por café.
—Gracias, —Tom se rió un poco y miró a Kevin. —Pero no te preocupes, aun así, iré y gastaré todo mi dinero en el café. No puedo negar que tiene un gran servicio. —Le guiñó un ojo, por lo que Kevin rió de nuevo.
—Oye, Bill, —el hombre de pelo castaño sonrió y miró a su mejor amigo. —Deja de estar dando vueltas, estás arruinando tu cabello.
—¡¿Qué?! —Bill se bajó del sofá, donde había estado haciendo Dios sabe qué, y corrió hacia el espejo, frunciendo el ceño cuando vio su reflejo. —¡Se ve bien! ¿Verdad?
—Se ve bien, —afirmó Kevin. —Pero no lo estará si no te calmas un poco. Calma, no hay nada más que puedas hacer de todas formas, solo sé tú mismo y ellos te amarán.
—Bien, —suspiró Bill y se sentó en una silla de la mesa ya lista. —Espero que estés en lo cierto…
—Lo está, —asintió Tom y fue hacia donde Bill estaba sentado, dejándole un suave beso. —Deja de preocuparte.
—Está bien, creo que debo irme, —dijo Kevin y miró a Bill. —Te veré la próxima semana, ¿sí? — Luego se volteó a Tom —Y a ti también, espero.
—¿No te vas a quedar a cenar? —Preguntó Tom sorprendido. Kevin había estado ahí por mucho tiempo que estaba seguro el joven se quedaría. —Tenemos mucha comida, así que eres más que bienvenido.
—Nah, —sonrió Kevin. —De todas formas gracias, pero alguno de nosotros tiene trabajo esta noche.
—Bien, —respondió Tom y junto con Bill siguieron a su amigo a la puerta. —Gracias por la ayuda. — Le sonrió, — y gracias por calmar un poco a mi loco novio, — dijo sonriendo.
—No estoy loco, —Bill resopló, mirándolos cuando se reían de él. —Sólo no quiero no gustarle a tus padres, —murmuró. —Eres tan importante para mí, lo sabes. Y si no les gusto…
—Entonces que se jodan, —dijo Tom con firmeza y le pasó un brazo por el hombro de su novio. —Te amo, no importa lo que piensen de ti, yo te seguiré amando.
—Te lo dije, — Kevin sonrió y abrió la puerta para salir. —Nos vemos chicos.
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Dos horas después, los padres de Tom habían llegado, y habían logrado pasar los saludos formales y un poco incómodos y estaban sentados alrededor de la mesa del comedor, comiendo el delicioso almuerzo de Bill, mientras pasaban todas las preguntas que los padres normales siempre tenía que hacer a sus hijos cuando no los habían visto en mucho tiempo. Por ejemplo, cómo terminaron los estudios de Tom, si sus notas eran buenas, que estaban haciendo sus amigos, y ahora, cuando que no tenían que preguntarle si tenía una novia o un novio, le preguntaron sobre millones de preguntas acerca de cómo se conocieron y la seriedad de su relación.
—¿No crees que deberías tratar de tener una educación completa, Bill? —preguntó Simone, la madre de Tom, casi haciendo que Tom derramará su bebida. —La universidad es importante si quieres tener un futuro.
—¡Mamá! —Tom se quedó sin aliento, mirándola. Sabía que ella tenía buenas intenciones, pero a menudo ponía las cosas de manera equivocada y Tom pudo ver cómo Bill se puso nervioso de nuevo.
—Deja el chico tranquilo. —Gordon estuvo de acuerdo con su hijo. —Creo que Bill se ve que lo está haciendo bien, —le sonrió a Bill que le dio una sonrisa rígida, asintiendo con la cabeza ligeramente.
—Sólo estoy diciendo, —Simone se defendió, —él no puede servir café por el resto de su vida.
—¿Por qué no? —Katherine, la hermana de Tom dijo mientras aleteaba sus pestañas y mordía su labio inferior. —El café es tan sexy, justo como él.
Bill se sonrojó y bajó la mirada, mientras Tom dejó escapar un gemido a su estúpida familia.
—Mamá, escucha a papa una vez y deja a Bill en paz, y Kat, ¡deja de coquetearle a mi novio!
—¿Tienes miedo que te lo quité? —Katherine resopló antes de darle a Bill un guiño rápido. —Tal vez lo haría, si me conociera mejor.
Bill miró a Tom de nuevo, claramente un poco avergonzado y no seguro de qué decir, pero Tom sólo meneó con la cabeza, en silencio diciéndole que no se preocupara por ello.
—Mamá, ¿por qué no me ayudas con el postre? —Preguntó Tom y se paró de la mesa, levantando los platos y ladeando su cabeza hacía la cocina. —Vamos.
Simone asintió y siguió a su hijo fuera de la habitación, y tan pronto ellos se perdieron de vista de los otros, Tom la volteó a ver.
—No le puedes decir esas cosas, mamá, —estaba furioso. —Bill es una persona maravillosa; nunca he conocido a alguien que me haga tan feliz, y él lo hace, y tú lo vas a espantar si sigues así.
—¿Pero no te sentirías más seguro si estuvieras con alguien que tome su futuro seriamente? —Simone frunció el ceño y observó a Tom mientras sacaba de la nevera el pastel que Bill había hecho. —¡Oh, eso es magnífico! —Respiró ella cuando lo vio. —¿Dónde lo compraste?
—No lo compré —murmuró Tom. —Bill lo hizo.
—¿Él lo hizo? —Simone estaba claramente impresionada. —Wow, qué talento.
Tom negó con la cabeza hacia ella. Un momento antes se había estado quejando de que el pelinegro no tenía una educación, ¿y ahora ella lo elogiaba por un pastel? No la entendía.
—Sólo no lo hagas sentir mal sobre no ir a la Universidad, por favor, —le dijo suplicante. —Él ha estado muy preocupado por no gustarles, y no quiero que se sienta mal por algo que realmente no me importa.
—Está bien, lo prometo, —dijo Simone y tomó el pastel y lo llevó a la sala, mientras Tom llevaba el café. —él es un chico dulce, yo sólo no quiero que pierdas tu tiempo con alguien sin futuro.
—No estoy perdiendo mi tiempo, —murmuró Tom y puso su mano en el hombro de ella para detenerla. —Estamos en su apartamento, mamá. Él tiene un lugar donde vivir, comida en la mesa y un trabajo que le gusta, ¿por qué debería tener que renunciar a ellos para ir a la universidad si no quiere?
—Está bien, tienes razón, —Simone asintió en derrota, y Tom la soltó para que pudieran volver a la sala y con un suspiro de alivio la siguió, esperando que ella realmente guardara sus pensamientos para sí misma a partir de ahora.
Él sonrió cuando regresaron a la otra habitación, Bill estaba riendo a algo que Gordon había dicho y el joven se veía mucho más relajado ahora, probablemente gracias al padre de Tom. Gordon siempre había sido bueno en caerle bien a la gente, y siempre bromeaba con los amigos de sus hijos para que no se sintieran tan fuera de lugar, por lo que Tom estaba agradecido de tenerlo allí, y dejando a Bill con él y Katherine obviamente había sido una buena idea.
—¿Qué es lo divertido? —Preguntó y se sentó junto a Bill nuevamente, mientras Simone dejaba el pastel en medio de la mesa.
—Tu padre sólo me contó cuando intentaste bañar a tu gato, —Bill se echó a reír y le sonrió a Tom.
—Así que de ahí es de donde viene la cicatriz en tu brazo, ¿ah?
—A los gatos no les gusta el agua, —Tom se rió, feliz que su padre haya escogido contar una de las historias menos embarazosas sobre él. —Creo que debería estar contento ya que sólo uno de los arañazos terminó como una cicatriz.
Bill rió nuevamente, junto con el resto en la mesa, y a pesar de que era de Tom que se estaban riendo, no le importó, estaba más que feliz de que Bill finalmente estuviera relajado.
—¿Tom me contó que hiciste el pastel, Bill? —Dijo Simone y miró al joven, que la volteó a ver sorprendido, pero luego asintió.
—Sí, es uno de mis hobbies, —respondió Bill con una sonrisa. —Me gusta hornear y decorar pasteles, es algo que he amado desde que tengo 14.
—Luce maravilloso, —Simone lo elogió, sonriendo suavemente. —Probablemente se podrían vender, si quieres.
—Quizás algún día. —Bill le sonrió de vuelta.
—Es de Vainilla, —dijo Tom y empezó a partirlo para ellos. —Que es una pequeña obsesión de Bill.
—Soy fan de la Vainilla, —admitió Bill con una inclinación de cabeza.
—Se ve delicioso, —dijo Katherine y miró a Bill bajo sus espesas pestañas. —Al igual que tú.
—Kat, —le advirtió Tom, —Te lo diré una vez más, deja de coquetear con mi novio.
—¿O qué? —Katherine frunció el ceño.
—O tendrás que esperar en la escalera, —Tom sonrió, ignorando cuando su hermana ponía los ojos en blanco. —Ahora compórtate.
&
Muchas horas y temas más tarde, Tom finalmente cerraba la puerta detrás de sus padres. El día había resultado mucho mejor de lo que Tom había pensado después de las declaraciones de su madre durante la cena, pero después de su charla se había comportado mucho mejor, y ella y Bill habían pasado unos buenos treinta minutos discutiendo sobre la decoración de pasteles, y ella había logrado incluso de alguna manera, hacer que Bill considerara postular a una universidad de pastelería, para que tal vez pudiera trabajar horneando pasteles y otros productos de pastelería en el futuro.
Katherine no había dejado de coquetear con Bill, sin importar cuántas veces Tom le dijo que la cortara, pero Bill sólo sonreía dulcemente, probablemente incluso disfrutando de la atención. Sin embargo, Tom estaba más que feliz de que su otra hermana, Tanya, no hubiera estado allí también. Eso hubiera sido un desastre.
—¿Entonces? —Murmuró y envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Bill cuando estaban a solas nuevamente. —¿Aún estás vivo?
—Bien, no fue tan mal como pensé que sería, —respondió Bill mientras sus brazos encontraban su camino al cuello de Tom. —Fue realmente muy agradable, —dijo humilde y le dio un pequeño beso a Tom y este sonrió en respuesta, —Me divertí mucho.
—Me alegro, —Tom murmuró hacia el labio inferior de Bill, succionándolo un poco. —Les gustas, ya sabes. Incluso a mamá, a pesar de que a veces lo muestra de una manera extraña.
—Me gustaron también, —sonrió Bill, —Y ella sólo está preocupada por ti, entiendo.
—Ajam, —Tom estuvo de acuerdo. —Te amo.
—También te amo.
& FIN Parte 3 &
Notas finales de Crazy4Bill: Ahhh… no fue el graaan final, pero creo que es un hermoso final, sobre todo porque Tom no le importó que Bill no tuviera su «estatus» como trataba de hacerle ver su mamá, sino que su amor era más grande que todo.
A la final, el amor ganó, y este par de tortolitos ahora sí se amarán mucho más.
Mil gracias por leer y acompañarme con estos lindos personajes. Y nos vemos en la siguiente temporada.
(Se va en busca de Kevin por si está solo y necesita que le den amor….)
simple, pero lindo <3