
Notas de Crazy4Bill: ¡Ahhh! Lo prometido es deuda, les traigo la tercera historia de esta dulce y hermosa serie. Esta si es muy, pero muy tiernucha, porque ya es otra etapa de su relación. ¿Recuerdan lo que pensaba el ansioso novio de Tom? ¿Qué era el elegido? Pues bien… Ahora a enfrentar otros miedos. Y una prueba de fuego.
Como siempre, gracias a Mizuky por su beteo y a KaulitzLover y Devi por sus consejos.

Traducción de Crazy4Bill
Capítulo 7: Incluso más que el café
Bill entró a su apartamento, dejando sus llaves en la pequeña mesa, mientras dejaba salir un largo bostezo cuando se quitaba sus zapatos, muy contento de finalmente estar en casa y poder descansar.
Había tenido un largo día en el trabajo e incluso se había ido a casa más tarde de lo normal. Todo había sido un caos, la universidad estaba ubicada no muy lejos de la cafetería donde trabajaba, estaba en la semana de exámenes, de modo que habían estudiantes por todas partes comprando café y quedándose despiertos y tratando de poder soportar otra prueba o escribiendo algún reporte, y en días, no había habido calma por un momento ni para Bill o Kevin.
Su jefe se vio obligado a contratar otra mesera para los turnos nocturnos, así que los últimos días, habían estado trabajando con Sofía, quien era una dulce chica pero aún nueva en este tipo de trabajo, así que algunas veces parecía que le dieran a Bill y a Kevin incluso más que hacer porque habían tenido que enseñarle a ella las cosas que no sabía. Sin embargo, ella era grandiosa tomando ordenes y servía mucho más rápido que los otros, así que a veces, cuando tenían mucho que hacer, se habían divido tareas, con Sofía atendiendo las mesas, Bill haciendo el café y Kevin ocupándose de la caja. Era aburrido hacerlo así, pero era la mejor forma cuando el lugar estaba lleno.
Bostezó nuevamente mientras entraba a la cocina y abría el refrigerador, pensando comer algo, pero el pensamiento de su cama ganó, así, que en vez de eso, la cerró nuevamente y salió de la cocina, sonriendo, mientras que con pasos silenciosos, se coló en la habitación, cuidadosamente de no despertar al hermoso hombre que dormía ahí.
Él y Tom habían estado saliendo por 3 meses, e incluso aunque Tom aún tenía su cama en el dormitorio de la universidad, pasaba la mayor parte de su tiempo en el apartamento de Bill, los dos habían tratado de tener tanto tiempo juntos como pudieran dada su terrible diferencia de horario.
No había nada peor que trabajar hasta las 4am cuando tenías a un novio universitario y a Bill de vez en cuando le frustraba que no pudieran verse más a menudo, pero él no tenía mucha opción y si cambiaba turnos, obtendría menos paga, además, que tendría que trabajar con alguien más que con su amigo Kevin, y sabía de seguro que tendría que hacer el trabajo 10 veces peor. Así que por ahora, Bill y Tom solo intentaban hacer su mejor esfuerzo, y una de las formas de hacerlo, era tener a Tom durmiendo en el apartamento de Bill, porque entonces ellos al menos podían compartir la cama a pesar que rara vez la usaran sólo para dormir.
Bill apenas podía mantener los ojos abiertos mientras perezosamente se desnudó y se deslizó a través de las mantas, y dejó escapar un suspiro bajo cuando su cabeza finalmente encontró la almohada, preguntándose si su cama alguna vez se había sentido tan bien como en este mismo momento.
Se volteó para quedar frente a Tom, y se acurrucó más cerca, moviendo cuidadosamente el brazo de su novio de modo que pudiera deslizarse dentro de su abrazo, esperando no despertarlo, y sonriendo feliz cuando Tom automáticamente lo rodeó con sus brazos, murmurando algo en sus sueños.
Bill dejó salir otro suspiro feliz y pasó su brazo por la cintura de Tom, sintiéndose el chico más feliz del mundo. Claro que le molestaba que no pudieran verse más a menudo, pero regresar a casa a los brazos cálidos que lo esperan para abrazarlo, seguía siendo la mejor manera de terminar un día más, por lo que momentos como estos no le importaban mucho.
Tom se movió un poco, y murmuró algo más, y después, Bill pudo escuchar un cambio en su respiración, y la mano de Tom encontrando su camino a su pelo, arrastrando perezosamente sus dedos a través de los cabellos oscuros.
—¿Te desperté? —Susurró Bill y recibió una sonrisita en respuesta.
—No —murmuró Tom, obviamente mintiendo. —¿Cómo estuvo el trabajo?
—Terrible —masculló Bill. —¿Cómo va el estudio? ¿Estás listo para tus exámenes?
—Eso creo — respondió Tom. —Aunque extraño estudiar en la cafetería, pero ese lugar está tan endemoniadamente bullicioso ahora.
—¿Extrañas el café gratis?
—Mhm… —Tom murmuró en broma y le dio un beso en la cabeza de Bill. —Y mirar el trasero del mesero.
—Kev tiene un trasero grandioso, —Bill estuvo de acuerdo, sonriendo cuando Tom dejó escapar un suspiro divertido mientras tiraba de su cabello suavemente.
—Eres un idiota, —Tom se rió entre dientes, pero le dejó otro beso en la cabeza un segundo después. —¿Recuérdame por qué aún estoy contigo?
—Porque amas mi trasero, —Bill sonrió e inclinó la cabeza para mirar hacia su novio, tratando de encontrar su mirada en el cuarto oscuro. —Y porque me amas tanto como amas mi café.
—Aja, Sí, te amo, —Tom sonrió y logró inclinar su inclinar su cabeza lo suficiente para encontrar los labios de Bill en un suave beso, antes de recostarse nuevamente en las almohadas. —Incluso más que el café, creo.
—¿Qué? —Dijo Bill en una falsa sorpresa. —¿Más que el latte de vainilla?
—Mucho más, —Tom sonrió y lo acercó más. —¿Pero, por qué aún estás hablando? ¿No estás cansado?
—Nunca estoy demasiado cansado para hablar contigo, —Bill sonrió y se levantó para poder estar encima de Tom, envolvió con sus brazos alrededor de la cabeza de Tom y clavó los dedos en sus rastas, rascándole el cuero cabelludo con amor mientras se inclinaba para besarlo, sus labios cerrándose alrededor del labio inferior de Tom, chupándolo en broma .
—Esto no es hablar, —murmuró Tom y le besó de vuelta, abriendo sus labios para encontrarse con la lengua ansiosa de Bill.
—¿Te importa? —Murmuró Bill entre los besos, sintiendo como Tom sonría contra los suyos.
—En absoluto.
—Bien, —sonrió. —Porque de repente, estoy muy despierto.
—Mhm… —Tom estuvo de acuerdo y apoyó las manos en las caderas de Bill. —Pero no deberíamos hacer esto, tengo que levantarme en unas pocas horas.
—¿Ni siquiera uno rápido? —Bill sonrió y bajó sus labios al cuello de Tom, chupando la piel suave de una manera muy seductora que él sabía Tom tanto amaba y odiaba. Le encantaba porque se sentía tan bien, como solía describirlo, pero odiaba porque cuando Bill presionó sus labios en su cuello en la forma que lo estaba ahora haciendo, Tom sabía que iba a perder; él simplemente no podía resistirlo. —Podemos hacerlo en unos pocos minutos, te lo prometo.
—Oh, Dios, Bill, —gimió Tom. —Estás siendo una perra molesta en este momento, ¿sabes eso?
—Pero soy tu perra molesta, —Bill contestó y siguió besándolo, bajando hasta el pecho desnudo, envolviendo sus labios alrededor de su pezón derecho de la manera más seductora. —¿Verdad?
Tom dejó salir un gemido, y el sonido hizo sonreír a Bill mientras con sus dientes arañaba la piel sensible; sabía que Tom se lo haría en cualquier momento, ya podía sentir el bulto endurecido en la ropa interior de Tom debajo de él, y no importaba qué, Tom no podía resistirse, no si Bill realmente quería conseguir algo.
—Voy a reprobar el examen, —gimió Tom, luego presionó sus manos en el pecho de Bill, alejándolo, no para que se detuviera, sino para que él pudiera estar encima del menor, y con otro gemido bajo, juntó sus labios, ambos sabiendo que Bill había ganado.
—Siempre puedes volver a presentarlo, —Bill sonrió, sabiendo muy bien que Tom no fallaría. Era demasiado bueno en la universidad y para entonces, ya conocía sus libros de memoria.
—Sí puedo, —Tom estuvo de acuerdo, y comenzó a tirar de los bóxers de Bill hacia abajo. —Esto tiene que ser rápido, bebé, todavía tengo que dormir un poco.
—Sólo desnúdame y tómame, —dijo Bill, su respiración ya empezando a aumentar al pensar en hacerlo con Tom.
—Quizá no tan rápido, —Tom sonrió, mientras buscaba el lubricante en la mesa de noche y cubría sus dedos con la fría substancia. —No quiero lastimarte.
—Nenaza, —Bill se rió, pero realmente apreciaba el pensamiento de Tom. Él no se habría quejado de ninguna forma si Tom hubiera querido hacerlo sin prepararlo adecuadamente, lo habían hecho varias veces y Bill estaba seguro que ahora ya podía aguantar, pero no le importaban unos minutos de juegos previos.
—Pero soy tu nenaza, —Tom sonrió y empezó a prepararlo, sus dedos trabajando dentro de él, con una certeza que no había estado allí en el comienzo de su relación, pero que había crecido mientras llegaron a conocerse en la cama. Tom sabía cómo hacer que Bill rogara y suplicara para que dejara de perder el tiempo y lo tomara y la preparación podría ser lenta o rápida. Podrían seguir durante unos veinte minutos, o podían estar listo en cinco, todo dependía de su estado de ánimo y la cantidad de tiempo que tenían.
Bill no podía hacer nada más que estar de acuerdo cuando los dedos de Tom cavaron más profundo dentro de él, se sentía tan necesitado que ni siquiera le importó el ardor cuando el mayor añadió un tercer dedo. Era un buen tipo de dolor, que le gustaba, y se encontró ya con ganas de que Tom se detuviera de su tan extremadamente buena preparación y simplemente lo tomara. Ellos ya habían acordado que sería rápido, así que ¿por qué diablos lo alargaba cuando ya estaba listo?
—Suficiente, — Jadeó. —¡Entra en mí, ahora!
—¿Ya? —Tom rió y le dio un pequeño beso. —¿Estás seguro?
—Sí, —sopló fuertemente. —Estoy seguro, sólo hazlo.
—Alguien está impaciente esta noche, Tom rió y sacó los dedos, y con movimientos que eran demasiado lentos para el gusto de Bill, sacó sus propios bóxers para prepararse. —El trabajo debió haber estado duro, ¿ah?
—Apesta, —Bill estuvo de acuerdo y dejó escapar un grito ahogado bajo cuando Tom presionó en su entrada. —Pensar en ti hizo que fuera soportable.
—Bien, —Tom rió y presionó dentro de él, dejando escapar un gemido cuando sintió el calor de Bill a su alrededor. —Entonces, sigue pensando en mí y sobrevivirás los últimos días de locura.
—Mmh, —Bill respondió, realmente no concentrándose en lo que podría suceder en el trabajo en el momento, estaba un poco ocupado sintiendo a Tom empujándose dentro de él de esa manera deliciosa que sólo él hacía, mientras que sin pensárselo dos veces envolvió su mano alrededor del miembro duro de Bill, bombardeando junto con su propio movimiento, perfectamente sincronizado.
Pronto, ambos estaban cerca de venirse, Bill ansiosamente encontrando cada movimiento de Tom y Tom trabajando más rápido que nunca, y a pesar que Bill quisiera que continuara para siempre, no les tomó mucho tiempo conseguir estar más cerca de su clímax, los dos dejando escapar sonidos que lo más probable molestarían a los mal humorados vecinos de Bill, pero que a Bill realmente no le importa un carajo.
Con unas cuantas estocadas, Tom se vino dentro de él, y un segundo más tarde Bill también, derramándose entre ambos, y con un zumbido muy satisfecho, Tom salió de él; le dio un suave beso en los labios y se acostó a su lado a recuperar el aliento.
Bill no podía dejar de preguntarse cómo demonios había sido tan afortunado de encontrar a alguien como Tom. Nunca antes había estado con alguien que estaría de acuerdo en hacerlo en medio de la noche, sobre todo después de despertarlo, y nunca antes había estado con alguien que hubiera estado tan perfectamente sincronizado con él, quien podría hacerle venir casi al momento exacto de los dos. Era como si estuvieran hechos el uno para el otro, y a pesar de que no habían estado juntos por mucho tiempo, se sentía como si esto en verdad fuera real, que él y Tom estarían siempre juntos.
—¿Ya estás feliz? —Tom se rió entre dientes, con la voz un poco ronca, pero con un tono de burla en él, y él le dio un beso cariñoso en la mejilla Bill donde él estaba acostado en su brazo, todavía recuperando el aliento.
—Muy feliz, —respondió Bill con una sonrisa cansada. —¿Me odias ahora?
—Me encantaría poder odiarte, —Tom sonrió y lo besó de nuevo. —Pero desde que me seduces así en medio de la noche… bueno, tengo algo que preguntarte. Y ya que raramente tenemos tiempo de vernos durante el día…
—¿Oh? —Parpadeó Bill, de repente despertándose nuevamente. —¿Qué es?
—Bien… Tengo mi último examen el Viernes… y Bueno, mis padres estarán en la ciudad el sábado para celebrar… —se encontró con los ojos de Bill, que estaban muy abiertos y un poco nerviosos. —¿Quieres conocerlos?
—¿A tus padres?
—Y a mi Hermana, —dijo Tom, asintiendo. —Ellos estarán sólo por un día y estaba pensando en ir a cenar fuera con ellos. Ya sabes… si no crees que es muy pronto o algo…
—Oh, —la mente de Bill estaba corriendo. Eran casi las 5.30 de la mañana y estaba cansado del trabajo, de modo que realmente no estaba seguro si su mente estaba lo suficientemente clara para tomar una decisión como esta, pero pudo ver cuanto deseaba Tom que dijera que sí, ¿y cómo diablos podía decirle no al chico que acababa de pensar que podía ser el elegido? De modo que asintió con una gran sonrisa en sus labios. —Sí, por supuesto que quiero conocerlos.
—¿Sí?
—Sí, —sonrió Bill y se acurrucó más cerca, presionando un beso en el pecho de Tom antes de encontrar un lugar cómodo para dormir.—Me encantará eso.
—Grandioso, —respiró Tom. —Entonces los llamaré mañana y les diré.
Bill asintió, sin saber lo que había acordado en realidad, pero ya era demasiado tarde para retractarse ahora; él sólo tendría que lidiar con eso.
—Te amo, —murmuró Tom, y lo acercó más a él, sus fuertes brazos envolvieron la cintura de Bill y sus hombros.
—También, te amo, —sonrió Bill y cerró sus ojos, esperando no haber cometido el mayor error en aceptar eso.
No podría ser tan malo conocer los padres de Tom. Probablemente eran tan agradables como el mismo Tom y probablemente estarían felices de que Tom hubiera encontrado un novio con el que estaba feliz y eso. No pasaría nada, estarían bien.
O al menos eso esperaba.
& Continuará &
Notas finales de Crazy4Bill: ¡Ayy! nuestro hermoso mesero, ahora ya novio oficial de Tom, le llegó otra cosa por el cual lo veremos ansioso nuevamente… ¿Y ahora que tanto hará? ¿Qué cosas le pasarán por su cabecita?
Gracias por leer…
un rapidín y a mimir