4 It’s Billie Bitch 22

Fic de WifesKaulitz. Temporada IV

Capítulo 22

Sam y la morena se despidieron luego de dejarlas en su casa para ir a la mía a cambiarme e ir a trabajar. Los mellizos prefirieron seguir a su padre en su auto hasta su casa.
De seguro ya le comentaron mi actitud con ellos a Tom y al volver iba a darme un sermón y ajá.

Iba de camino a mi oficina luego de salir del ascensor.

— Bill.

— Hola, Luci. — besé su mejilla antes de seguir.

— Tienes visita. — asentí entrando y cerrando la puerta. Al voltear vi a mi madre de pie observando el cuadro de mis hijos. Vestía elegante como siempre, más renovada, recuperada… Exhalé el aire de mis pulmones con cierto nerviosismo. Ni siquiera podía sentarme. Solo podía estar de pie tras la silla abrazándome a mi mismo.

— ¿Son hijos tuyos o hijos de parte de la infidelidad de Tom?

— De los dos pero más míos que suyos.

— Sus ojos, nariz, boca. Todo, Bill. Es de Tom. — volteó a verme con seriedad para luego tomar asiento. — Me encantaría conocerlos en persona y estar de pie frente al idiota que hizo sufrir a mi hijo.

— ¿Para qué has venido? — cambié de tema. No pensaba ponerme a hablar de cosas que ya pasaron y que parecen estar superadas.

— ¿No te da gusto verme, Billie? Soy una nueva mujer, dispuesta a recuperar a su familia.

— Mi padre ya es feliz con alguien más, Simone. Es feliz con una persona que no le hace daño, no le ha echo sufrir y que lo ama a pesar de todo.

— Lo sé, fue a verme para decirmelo en la cara, pero no te preocupes, Gordon es cosa del pasado. Tú no, Bill.

— También lo soy, Simone… — caminé hasta la puerta para abrir. — Ahora vete, no estoy a gusto de que intentes entrar a mi vida otra vez como si nada.

Ella se levantó, tomó sus pertenencias y salió dandome una última mirada media dolida. Cerré la puerta de golpe. Mordí mi labio inferior conteniendo mis lagrimas.

Hay algo en ella que no me da tranquilidad, me inquieta.

Salí para sentarme junto a Luci y ayudarla en algunos pendientes pero la presencia de Paul me irritó hasta puntos inigualables.

— Hasta que por fin te dignas en aparecer. — lo ignoré totalmente. Tomé un poco de la bebida de Luci y suspiré levantándome para ir a mi oficina con Paul a mi detrás. Lo vi cerrar la puerta con seguro antes de acercarse a mí y tomarme de la cintura.

— Paul…

— Te necesito conmigo, Bill.

— Espera… — bajaba sus manos hacia mi trasero para apretarlo. Tuve que empujarle lejos de mi y darle una cachetada por grosero. Me miraba sorprendido mientras sobaba esa zona de su mejilla. — No me gusta tu actitud conmigo, Paul, no tolero que hagas eso y quieras obligarme a hacer cosas que no me gustan. Es mejor cortar las cosas por lo sano y cada quien por su lado, ¿entiendes? Siento que… esto no va a funcionar entre los dos.

— Si no me das la oportunidad, ¿cómo esperas que funcione, Bill? Sigues viendo a tu ex esposo…

— Esposo. — corregí.

— A Tom. — afirmé con lentitud. — Nunca va a dejar a Heidi, llevan siete años juntos y no se ha oído de ninguna infidelidad como contigo, al parecer a ella sí la ama de verdad, Bill. Abre los ojos y date cuenta de las cosas…

Mi corazón se niega a creer que Tom ama a Heidi y mi mente lo cree, lo asegura, lo afirma. No me había sentido tan inseguro como ahora.

— Déjale el camino libre a la señorita Klum y haz que pierdan juntos. — acarició mi melena larga con calma. — Ven conmigo y hagamos nuestra vida, mereces ser feliz con alguien que sepa valorarte.

— Paul. — apreté mis dientes. — Es que yo… no te amo, no te veo como mi compañero de vida y creo que dices esas cosas solo para que me divorcie de Tom y no, no lo haré. Ni siquiera cuando estaba en la cárcel acepté su divorcio peor ahora. Sueño con darles un hogar a mis hijos, sentirme amado con la persona que compartí tantas cosas y en esas cosas no te incluyen. Perdóname por hacerte perder el tiempo, siempre te hablé con la verdad y espero que sepas comprender. — tomé mi bolso con las cosas y salí de mi oficina para ir a casa. Iba pensando en una bonita manera de hacer que Tom vuelva conmigo. Intentemos nuevamente tener un bebé propio de mi sangre.

Me gustaría que sea una niña de nombre y apellido: Tamara Kaulitz.

Uh.

Estacioné el auto fuera de la casa y busqué las llaves para entrar. Un pequeño aroma de pollo horneado abofeteó mi olfato. Encendí las luces para poder caminar hasta la cocina y por poco siento morir.

— Llegaste. — sonrió Tom colocando un último plato de comida en la mesa y quitándose el delantal.

— ¿Los niños?

— En sus habitaciones viendo tele, les pedí de por favor que no interrumpan para nada a cambio de esos juguetes, bajarán cuando sea tiempo de comer.

— Ah. — arquee las cejas y sonreí abiertamente. — Huele bien, Tom, pero… ¿cómo entraste?

— Es un secreto. — levantó la llave que tenía con un adorno de la foto de los bebés en su primer día de escuela y me la devolvió.

— Maldición. — sacó una botella de vino del congelador y sirvió en ambas copas antes de sentarse a mi lado. — ¿A qué se debe..?

— Hablaremos de nosotros.

«nosotros…»

Mi expresión cambió a una de melancolía, era todo tan increible… el vino, la comida, velitas rojas.
«Ese era el Tom del cual me enamoré.»

— Te escucho. — tomé el vino sediento. Necesitaba comunicarme con Georg para pegarme una borrachera como la de viejos tiempos, una que me deje sin ganas de volver a hacerlo y me haga entrar en un coma etílico.

— No es muy caballeroso de mi parte lo que te hice, Billie. Ni con los miles de regalos que te di, intentos de acercarme a ti y cosas así van a lograr hacer que enmienden ese error pero… — tomó mi mano y plantó un beso suave. — …si tu me das la oportunidad de demostrarte que puedo cambiar, puedo ser el hombre en el que confies nuevamente y una versión mejor, Bill… se que no te vas a arrepentir.

Continúa…

Gracias por leer. Te invitamos a comentar 😉

por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!