
Fic de WifesKaulitz. Temporada IV
Capítulo 14
— No…
— Como amigos, Bill.
— Es que…
— Gracias por aceptar, amorcito. — me interrumpió dejandome mudo. — Nos vemos en diez minutos. — y colgó la llamada, miraba el móvil dandole quejas de que «no puedes obligarme a ir contigo, Tom Kaulitz. Te amo pero eres un idiota infiel y me encantas.»
— ¿Todo bien? — regresé a verla mientras ocultaba mi emoción. Caminé hasta mi escritorio, guardé las cosas necesarias en mi bolsa de mano junto con las llaves del auto y me dirigí hacia Luci para despedirme de un beso en la mejilla.
— Sí, excelente.
— ¿A donde vas? — en silencio seguí dando pasos largos, los tacones rechinaban sobre la ceramica. La sonrisa no se me borró hasta que vi a Paul salir de su estudio hacia mí con los brazos abiertos. Me crucé de brazos y arquee una ceja cuando me dió un beso sorpresa.
— Paul…
— Te invito a comer. — seguimos andando hasta el elevador. Pulsé el boton hasta la pla
— No puedo, voy tarde a ver a los mellizos.
— Haz que vaya Tom. — lo miré con seriedad. Apretó su agarre en mi cintura y gemí adolorido. — O vamos los dos juntos.
— No quiero, Paul, tengo un compartir con mis hijos esta tarde. — salimos del ascensor hasta caminar a mi auto, Paul iba siguiendome detrás mientras hablaba:
— ¿Cuando me presentarás con tus hijos, Bill? Quiero ser parte de ese compartir con tu familia.
— No sé.
— Vamos. — alentó a modo de convencerme, no quería aún. Bufé estresado. — Quiero formalizar contigo pero no me dejas, es como si no quisieras presentarme con tus hijos o te diera vergüenza…
— Sabes que primero tengo que hablar con ellos de una bonita forma, Paul, no puedo llegar contigo de la nada y decirles que tengo a otro hombre en mi vida que no es su papi…
— Ellos van a entender que tú y su papi no andan…
— Ay…
— Dame una respuesta. — me subí al auto y lo encendí.
— Espera a la noche, ¿está bien? Voy a hablar con ellos y depende de como salgan las cosas saldremos a cenar con ellos para que te conozcan.
— Gracias. — asentí poniendo el auto a correr a una velocidad fuera de lugar, llegaba tarde por su jodida insolencia y los mellizos iban a matarme. Estacioné el auto, tomé mi bolsa para poder bajarme, me dirigí hacia la puerta. Tom salía con los niños tomados de las manos mientras hablaban.
— ¡Papito!
— ¡Papito!
Me incliné hasta quedar hasta su altura y los abracé a ambos, repartí besitos como siempre en sus cabecitas y les sonreí con muchas ganas. Iba a portarme excelente para que cuando este listo para hablar hagan de la misma manera conmigo.
Agh.
— ¿Cómo les fue?
— Bien, papito. Mi hermanito y yo sacamos excelentes calificaciones.
— Así deben ser siempre.
— Como premio papi quiere llevarnos a comer los cuatro otra vez. — volví a mi postura normal. — ¿Vas a ir? — miré a Tom quien me sonreia ladino.
Podría jurar que me puse nervioso.
— Está bien. — sonreí de manera forzada.
— ¡Vamos! — exclamó el mini Tom adelantandose, corria con los brazos hacia atrás haciendonos reir.
— Cuidado. — le dijo su papi por precaución.
— A ver. — miré a la nena, se puso en el medio de ambos. Tomó mi mano y la de Tom, nos obligó a entrelazarlas. Ella sonrió al ver sus resultados antes de pegar un grito. — ¡AAAAAGGGHHH! ¡Así debe ser siempre! — yo iba a hacer el intento de soltarme de su mano pero Tom la apretó más. — He visto eso, papito. — entrecerró los ojos. — Los voy a vigilar y si se sueltan me voy a sentir triste.
— Y como papi no quiere que su princesa esté triste. — apretó más su agarre, mi brazo chocó con el suyo mientras me miraba de una forma bastante intensa. Yo también regresé a verlo sonrosado. — Voy a unir más a tu papito conmigo. — besó el dorso de mi mano, casi me meo.
— ¡Super! No vayan a soltarse, eh. — llevé la mano libre abierta hacia mi cabello para peinarlo hacia atrás, estaba sudando de las manos. Al final entramos a un restaurante de comida china a petición de los niños, nos sentamos en una mesita alejada para compartir.
No me agradaba la idea de que vengan los paparazzis a sacarles fotos a los niños, ellos estaban fuera de ese mundo y no estaban en la edad para hacerse presencia en eso.
Comimos normal entre risas, ratos incomodos, mimos hacia los niños y bromas de mal gusto por parte de Tom hasta terminar de comer. Pagamos la cuenta y volvimos hacia nuestros autos nuevamente agarrados de las manos, esta vez no porque la nena lo haya dicho si no porque yo quería y sentí la necesidad…
— ¡Adios, papi!
— Se cuidan mucho, preciosos y también cuiden a su papito, no dejen que se enamore de nadie más. — hice que se diera un golpe en la pierna con su propia mano y rió.
— No te preocupes, papi.
— Papito te ama a ti, la tía Sammy nos dijo.
— Suban al auto. — entre risas agarraron sus mochilas y se subieron en los asientos de atrás, los vi colocarse el cinturon y esperarme juiciosos.
Unas completas bellezas tenía yo por hijos.
— Billie, antes de que te vayas… — abrió su auto sin soltar mi mano, sacó un sobre amarillo de él y me lo dió. — Dije que sería a primera hora pero tuve pendientes que revisar, leelo y me lo entregas lo más pronto que puedas.
— Está bien… — suspiré. — Te lo mando con Luci.
— Si es personal mucho mejor… — me regaló una sonrisa coqueta, sentí un cosquilleo en el estómago como si estuviera volviendo a enamorarme más de lo que ya estaba.
— Bien, Tom. Ahora… — le mostré nuestras manos pegadas. — ¿Me sueltas? Tengo que irme.
Asintió con seriedad, soltó mi mano pero me atrapó por la cintura. Chocó sus labios con los míos de golpe, morí internamente al probar sus labios nuevamente. Sabían dulce como siempre, encajando a la perfección con los míos…
Rodee su cuello con mi brazo izquierdo y me pegué, apretó mi cintura esta vez con ambas manos.
Joder.
Joder.
JODEEEEEEEEER.
— Ya… — me separé de él.
— Adiós. — tiró un beso volado que atrapé en el aire y lo pegué en mi boca, me subí con prisa al auto. Miré por el retrovisor a los niños.
— Vimos eso, papito.
— Perdón… — ofrecí con timidez. Puse a andar el auto hasta casa, ellos y yo teníamos una conversa pendiente.
— ¿Te gustó?
— ¿Te digo la verdad?
— Obvio, pa.
— Me encantó, princesa.
— ¡AYYYYYY! — reí junto con ellos.
Continúa…
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