3 It’s Billie Bitch 16

Fic de WifesKaulitz. Temporada III

Capítulo 16

By TOM

— ¿Hablar con mi padre? — fruncí el ceño mirando a Rafael. — ¿Para qué?

— Quiere chantajearlo…

— ¿Con qué?

— ¿Tú sabías que tu padre lo golpeó la noche que volviste a proponerle que sea tu novio, Tom? ¿Sabías que lo mandó al hospital y que también perdió la memoria?

Me quedé callado.

— Si lo sabías.

Agaché la cabeza.

— ¿Por qué no lo denunciaste?

— No le creí.

— Eres un idiota. — comentó Gustav bufando mientras me daba un golpe en el hombro.

Recordaba la noche en la que me lo dijo muy vagamente, estaba un poco ebrio y parecían lagunas.

«¡No la perdí, idiota!»

» ¡Nunca perdí la memoria! ¡Mentí todo este tiempo por mi bien y el de mi maldita familia! «

» Jugaste conmigo todo este tiempo, maldita sea. ¡No sabes cuanto lloré por tí! ¡Por tu maldito jueguito ahora me voy a casar!»

«¡No es cierto…! El hijo de puta de tu padre me hizo esto, el me golpeó ¡y me amenazó con hacerle algo a mi familia si no me alejaba de ti!»

— Bill quiere que tu padre lo vaya a ver y me dió una carta que antes de venir aquí dejé en el correo con la intención de que llegue a tu casa lo más pronto posible.

Rafael me sacó de mis pensamientos.

— Tengo que estar ahí para cuando llegue esa maldita carta, quiero ver la cara de mi padre. — me burlé entrecerrando los ojos.

— Necesito ver a su hermana también, es una pieza fundamental aquí.

Gustav sacó su móvil y le mostró a Rafael su pantalla. Este anotó algo en su celular y lo guardó diciendo un «Gracias»

Me había dicho todo menos lo que le había encargado principalmente.

— ¿Cómo está él?

Ahora mi abogado se quedó en silencio mirandome con temor.

— Odio cuando le pones mucho suspenso a las cosas cuando te pregunto algo.

— Tom…

— ¿Cómo está él? — volví a preguntar empezando a molestarme.

¿Por qué le costaba decirme las cosas directo al grano? Claro y rápido.

— Él… está bien… — analicé su rostro entrecerrando los ojos.

— Mentira.

— Golpearon y violaron a Bill, Tom. — lo dijo tan rápido que no lo entendí, se puso de pie y salió casi corriendo de la casa de Gustav.

Miré a mi amigo que estaba pálido, atónito y comenzando a sudar.

— Tenemos que hacer algo para sacarlo urgentemente, Tom. Bill no puede seguir ahí.

— Pero, ¿qué dijo?

— ¡Que lo violaron y golpearon! ¡Eso dijo!

Me lo gritó tan nervioso.

La única reacción que tuve en ese momento fue salir corriendo directo al baño a vomitar todo lo que había comido hace un momento hasta el último. Mi estómago se revolvió por completo y no pude más. Volví a vomitar pero esta vez ya casi no me salió nada.

— ¿Estás bien? — preguntó Gustav a mi detrás, yo negué jalando la cadena del baño para que el agua se lo llevara todo.

&

— ¡Tom, hijo mío!

Mi madre corrió hacia mi a abrazarme con ganas a penas pisé la primera cerámica de la casa. La aparté sin grosería alguna y me senté en el sofá.

— ¿Estás listo para acompañar a tu esposa al médico? ¡Le van a realizar un eco para saber si es niño o niña! Estoy tan feliz.

— ¿Y dónde está ella, eh? — pregunté sintiendome muy interesado por tocar su  vientre.

Vamos a salir de una vez de dudas.

— Está arriba.

— Bueno, de todas formas no vine para eso. — coloqué mis zapatos en la mesa de centro para mayor comodidad. — ¿Dónde está tu marido, Emma?

— Leyendo los cartas que le llegaron en su despacho.

Que triste, ya no pude ver su rostro.

— Que bien…

— ¡Tienes que pedirle matrimonio a Doménica otra vez!

Arquee las cejas con diversión mientras mi madre se acercaba a sentarse a mi lado mirandome.

— Si es posible para hoy mismo.

— ¿A cambio de qué?

— No entiendo tu pregunta…

— ¿A cambio de qué quieres que le proponga matrimonio otra vez a Doménica?

— Si lo que quieres es que retire la denuncia en contra de ese secuestrador estás muy equivocado, Tom.

— No, quiero una casa grande que esté a mi nombre… solitita para mi con caballos, un manantial, una chocita… donde la naturaleza abunde el lugar, Emma.

— ¿Qué? ¡En pocas palabras me estás pidiendo un rancho!

— ¿En dónde piensas que voy a criar a mi hijo, entonces?

— Aquí con nosotros sus abuelos y en una casa de bien.

— Es mi ultima palabra y claro más dinero en la cuenta bancaria de tu pobre hijo para mantener a tu nieto y su mujer.

— Es una idea bastante absurda, Tom.

— Entonces no hay matrimonio. — me burlé poniendome de pie. — Me voy.

— ¡No! ¡Espera!

— ¿Y bien?

— Busca tu maldito rancho y dime el precio que yo lo pago, también a la notaría para que lo pongas a tu nombre a cambio de que le pidas hoy mismo su mano entre nosotros.

— Dalo por hecho. — sonreí volviendo a sentarme en mi lugar.

La sorpresa que se iban a llevar cuando se enteren.

Obviamente el rancho como lo llamaba  no era para mi hijo y para su madre. Era para Bill que en cuanto saliera se ese lugar tan horrible se lo regalaría para que sea nuestro nidito de amor.

La idea de tener caballos me emocionaba demasiado y más si le gustaban a Bill.

— Hola Tom.

La rubia saludó desde las escaleras bajando con cuidado con uno de esos vestidos maternales rosado.

— Olvidé contarte que en cuanto te cases habrá el baby shower para la revelación del bebé, todo unido.

— Ah, no pasa nada. — sonreí con tranquilidad. Miré a mi madre cuando me dió un pellizco para que hablara de una vez. — Dome, ¿quieres casarte conmigo? Prometo esta vez no dejarte plantada.

— ¿Hablas en serio, Tom? — preguntó con emoción.

Claro que no hablaba en serio.

— Sí. — mentí inocentemente con una sonrisa de oreja a oreja y me levanté. — ¿Puedo tocar a nuestro hijo? Quizás sintiendo como da pataditas me calme un poco.

— Mhmm no. Estoy apurada para ir a ver lo del eco y ya se me hace tarde. Mejor otro día.

— ¿Quieres que te acompañe?

— No…

— ¿Por qué?

— Quedé en ir con mi mamá, nos vemos señora. — la miré irse toda nerviosa de la casa.

¡La tenía en mis manos, joder!

Continúa…

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por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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