3 It’s Billie Bitch 15

Fic de WifesKaulitz. Temporada III

Capítulo 15

Me dolía el cuello, las nalgas, la espalda, más bien todo el cuerpo gracias a la paliza y la… violación tan brutal que me dieron entre todos.
Estaba dandome un baño de agua fría para aliviar el dolor y quitarme toda la esperma viscoza que tenía en el cuerpo gracias a ellos. Ni siquiera tenía jabón o una toalla para secarme, a si que solo salí y me coloqué el uniforme para luego recostarme en la cama a llorar en silencio.

— ¿Te duele? — preguntó mi compañero sentandose a los pies de la cama. Asentí sin mirarle. — Es algo que nos hacen a todos los nuevos aquí… yo entré hace poco e igual lo hicieron.

— Déjame decirte que a todos nos sorprendió la manera en la que te entregaste… digo, porque a ningún hombre le gustaría que le roben su inocencia de atrás.

— Y peor el grupo de ruso. — como pude me senté en la cama para mirarlos. — Al menos no te golpearon en el rostro.

— Que considerados. — una risita se escapó de mis labios acompañado con un gemido de dolor.

— Soy Bill.

— Lo sabemos. — se rió de la misma forma. — Todos hablan del increible hombre afeminado que secuestró al hijo de los Kaulitz.

— Yo soy el Meche. — luego señaló al hombre con facciones latinoamericanas. — El se llama Dominik pero lo llaman solo por la «D» y él. — señalo al pelirojo. — Es Rambo.

— Mucho gusto. — hice un ademán a los tres hombres con una sonrisa.

— ¿En serio lo hiciste?

— ¿Cuanto dinero le pediste?

— No lo secuestré, nos fugamos los dos por amor porque sus padres lo iban a casar con una chica que no amaba.

— ¿¡Cómo!? — chilló la D en un acento muy bonito. — Hijo ‘el diablo.

— Sí… el único error que cometí es enamorarme de su hijo y esa fue la excusa perfecta para separarnos de una buena vez.

— Dios, es que es el hijo de los Kaulitz y con esa familia hay que andarse con cuidado.

— Y Rambo lo sabe mejor que nadie.

Miré al pelirojo con el ceño fruncido esperando a que hablara.

— Yo le robé una cantidad de dinero cuando trabajaba en su casa, le hice quedar mal a mi madrina y pues… ¡todo era culpa de su madre!

— ¿Ana es tu madrina?

— Sí. La cosa es que mi madrina se puso mal una temporada y necesitaba que vayan a cuidarle y yo era su única familia en ese entonces… al llegar a la casa esa señora me trató de lo más feo y no me quedó más que robarle el dinero a escondidas.

Estallé en carcajadas al escucharlo.

— ¿Estás aquí nomás por venganza?

— ¡No! Porque la señora me acusó de violación también y no sé de dónde sacó pruebas pero aquí estoy.

— Le oigo y no le creo. — se burló Meche de su amigo.

Las luces al otro lado se apagaron indicándonos que era la hora de dormir y sin decir más nos dimos las buenas noches y nos dormimos.

Al siguiente día me levanté sintiendome mucho peor. Caminaba como un pingüino y sentía que mi cuerpo no estaba en mi pero gracias a la ayuda de la D logré llegar al comedor sentandonos junto a Gael luego de hacer fila para la comida.

El desayuno era un pan tieso con natilla, café sin azucar junto con un trozo de queso mal oliente y una mermelada de frutilla casera.

No pensaba comerme eso.

— ¡Bill Kaulitz! — gritó uno de los guardias caminando hasta mi. — Tienes visita.

— ¿Te acompaño? — preguntó mi compañero, asentí con lentitud poniendome de pie mientras hacía muecas de dolor.

Me guió hasta una sala donde tenían en medio una vitrina y un teléfono convencional.

— Esperalo aquí. — mi compañero asintió y yo caminé con lentitud hasta sentarme en la silla.

Tomé el telefono y miré a la única persona que me esperaba sentado con el aparato en su mano.

— ¿Todo bien?

— Uh, sí. Me golpearon y violaron… a si que todo está bien.

— Carajo. — su rostro se puso palido. — Yo soy Rafael Suárez, tu abogado y amigo de tu marido.

Oh.

Que hermoso sonaba eso.

Sonreí mirando al tipo.

— El motivo de mi visita es con la intención de que tú me digas algo que pueda beneficiarte para salir de aquí. — colocó un cuaderno con un esferográfico. — Lo que me contó Tom es solo desde su perspectiva y ahora quiero saber la tuya.

— No lo secuestré.

— Lo sé y es algo que Tom tiene que declarar cuando ya me den la fecha para tu próximo juicio porque pienso abrir otra vez el caso y sacarte de aquí.

— Bueno… el señor Kaulitz la noche en la que Tom volvió a proponerme que sea su novio me golpeó hasta dejarme inconciente, estuve en el hospital no sé por cuanto tiempo y perdí la memoria gracias a ello… — vi como anotaba con rápidez en su cuaderno. — Mi madre mejor que nadie es testigo de ello porque entre los dos lo planearon.

— ¿Cómo lo supiste?

— Mi hermana Samanta puede darle más detalles sobre eso porque fue ella quién los escuchó.

— ¿Dónde la puedo encontrar?

— Tom la conoce muy bien y sabe dónde.

— Perfecto. — murmuró un par de cosas que no entendí. — ¿Algo más? — dudoso de si decirle o no lo miré. — Puedes decirmelo con confianza…

— Primero me gustaría que negociaran con el señor Kaulitz.

— ¿De qué forma?

— Con un chantaje, ¿entiende?

— Hmm no mucho…

— Quiero que le diga al padre de Tom que si no quita la denuncia voy a solicitar una maldita entrevista en los medios de comunicación para publicar abiertamente lo que me hizo con pruebas y todo… Ambos sabemos que eso no le vendría bien a su posición social y política, ¿no?

— Mierda. — susurró el abogado sacando un paño de su smoking y limpiandose el sudor. — Le tengo un poco de miedo para ser sinceros…

— Entonces haga lo posible para que venga a verme.

— ¿Pero como? ¡Si se trata de hacerlo a escondidas para que nadie sepa lo que Tom está haciendo por ti!

— Entonces le escribiré una maldita carta que haré llegar por donde sea hasta sus manos.

— Eso me parece bien. — murmuró mirandome con seriedad. — ¿Algo más?

— ¿Cómo está él?

— ¿Quién?

— Tom. — sonrió en complicidad.

— Él está bien, te lo aseguro.

Continúa…

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por WifesKaulitz

Escritora del Fandom

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