Notas : Hallo!!! he aquí nuevo capi disfrutenlo!!

Traducción de lurdez_geisterfahrer

Capítulo 5

Era viernes. Había pasado ya una semana desde que los celulares fueron distribuidos. Había pasado una semana entera de sueño cortado. Era obvio quién había aceptado tener una línea de ayuda. Ojeras estaban apareciendo bajo los ojos en muchos de ellos, Bill y Andreas incluidos.

Frau Hoard decidió hacer una junta a la hora del almuerzo. Todos los que tenían una línea debían presentarse.

Agradezco que hayan venido —La agradable mujer sonrió al pequeño grupo—.Los llamé por si tenían algo que quisieran discutir en grupo, si necesitan algún consejo para poder ayudar a alguien o lo que sea…

Andreas levantó su mano —¿Por qué siempre llaman de madrugada? —Casi todos los presentes asintieron en acuerdo.

Frau Hoard rió.

No quiero sonar como poeta o algo parecido, pero, ¿qué no todos los secretos son murmurados en la oscuridad? Ya saben, se esconden en la sombra donde nadie los puede ver. A esas altas horas de la noche cuando las sombras cubren todo, ahí es cuando los secretos, o las sombras, están por todos lados. Es cuando los ojos acusadores no existen y uno es libre de pensar.

El grupo escuchó silenciosamente sus palabras, algunos asintiendo en acuerdo.

Voy a hacerles una pregunta muy importante —preguntó Frau después de unos momento—. ¿Cuantos de ustedes están hablando con hombres?

La mano de Bill inmediatamente se alzó. Frau Hoard lo miró con un sentimiento de tranquilidad que confundió al chico. ¿Qué importaba si hablaba con un chico o una chica? Otras tres manos fueron alzadas.

Muni alzó su mano algo desubicado.

Recibí una llamada de un chico una vez, pero tal vez encontró a alguien más con quien hablar.

Comprendo. Entonces, ¿Solo hay cuatro de ustedes que escuchan a chicos regularmente? —Los cuatro que levantaron la mano se miraron entre ellos antes de asentir.

Supongo.

Asintió Frau Hoard.

Tengo algo que decirlesy4; algunas estadísticas. Por favor, pongan atención. Las mujeres generalmente toman cuatro intentos antes de poder suicidarse. Ellas usan métodos menos violentos. Generalmente se cortan o ingieren pastillas. Por otro lado, los hombres son más violentos en sus intentos, y casi siempre lo consiguen la primera vez. Usan métodos como disparase o colgarse. Cosas como esas.

Algunos sonidos de asombro y miedo en el salón donde estaban.

Como ven —Frau siguió— es importante detener a las mujeresy4; su primer intento es tan serio como si fuera el cuarto. No quiero decir que sea más importante, porque todo varía, pero si tienen a un chico en la línea, hagan lo que sea para ayudarle. Tienen menos tiempo que aquellos que hablan con las chicas.

Bill miró a Andreas con los ojos abiertos como dos platos. De la nada se sintió extremadamente preocupado por el chico que le hablaba a las tres de la mañana. Su llamador era hombre. Bill se acercó al oído de su amigo.

Tenemos que hablar después, Muni.

Andreas asintió antes de volver a ponerle atención a la mujer que había empezado a hablar otra vez.

¿Hay alguien que no se sienta capaz de contestar las llamadas? No deben de sentirse presionados ni apenarse de regresar el celular.

Una chica asintió, caminando temerosamente hacia Frau, le entrego el celular. Parecía que iba a llorar, así que Bill, sin pensarlo dos veces, fue a abrazarla.

Lo hiciste por toda una semana. Es una tarea difícil, Tiffany, pero lo hiciste. Estoy seguro que ayudaste a alguien más de lo que crees.

Tiffany le dio a Bill una insegura sonrisa —¿Tú crees?

Claro —dijo Bill mostrándole una gran sonrisa.

Frau Hoard miró la pequeña escena. Esa era una de las razones por las cuales estaba contenta de que un hombre se hubiera contactado con Bill. Estaba segura que si alguien podía dar todo por ayudar a los demás, ese sería Bill. Si tan solo pudiera hacer que el testarudo de Tom Kaulitz, le llamara. Con un suspiro interno, sonrió al grupo antes de marcharse.

Bill invitó Andreas a pasar esa noche en su casa. Simone estaba emocionada con la visita, así que cocinó grandes porciones de hamburguesas y más para los chicos.

Pudieron haber comido en el cuarto de Bill pero prefirieron comer con Simone.

Oye, ¿Cómo te va con las llamadas, Muni? —Simone preguntó mientras se estiraba para tomar la salsa.

He estado recibiendo las llamadas de una chica. Me habla por las doce, o doce y media. Es como una alarma… Supongo siente que tengo una sexy voz —dijo el rubio con una sonrisa coqueta.

Claro que la tienes Muni. Quiero tocarme cada vez que la escucho —La voz de Bill era completamente monótona, haciendo que todos se rieran del comentario. El resto de la cena siguió trascurriendo de la misma forma, con risas y una atmósfera tranquila.

Después de la cena, Bill tomó un par de películas de la sala y con Andreas se dirigieron a su habitación.

¿Oye Fide?

¿Si?

¿Qué me querías decir en la junta?

Bill dejó caer su lánguido cuerpo en el sofá de zebra que decoraba la esquina de su cuarto, sin importarle la ropa que tenía ahí amontonada. Andreas estaba sentado con las piernas cruzadas sobre la cama.

Cierto… es… ¿cómo decirlo? Extraño. Este chico me ha estado hablando las últimas dos noches cerca de la misma hora.

Les gusta llamar noche, ¿eh?

Bill asintió.

Siempre sé que es él. Llama cuatro veces y siempre cuelga. A la quinta ya estoy listo para él. Pero es que. No lo sé.

¿Cuál es su problema?

Él está convencido que lo único que es capaz de hacer es lastimar a los demás. Es tan triste escucharlo. Siente que lo mejor sería que muera, cree que no vale la pena. Después de hablar con él no puedo dormir por un rato. Solo me siento e intento pensar formas de poderlo ayudar. Y creo que esta vez hice algo bueno, digo, la última vez no me colgó.

Los ojos de Muni se abrieron en asombro.

¿Te ha colgado el teléfono?

Bill asintió riendo ligeramente.

El solo me regañaba y gritaba cada vez que trataba de hablarle. Al final siempre colgaba.

Eso me sucedió una vez. Me pregunto si será el mismo chico pues dejó de llamarme.

Pues obvio —Bill giró los ojos como si su siguiente comentario fuera la cosa más obvia del mundo—. Es lógico que lo hiciera, pues yo tengo una voz más sexy que la tuya. ¿Quién desearía marcarte de nuevo después de haber escuchado mi voz? Por dios…

El dúo rió antes de que Bill sintiera una almohada atacarle.

Fide y Muni estaban en su segunda película, Nosferatu. Bill había insistido en que solo podían ver la versión de 1922 en blanco y negro. Ninguna otra se podía comparar y aunque Andreas no lo admitiera, compartía la idea con su amigo. Los remakes eran basura mayormente.

En la película, Nina había presionado por enésima vez su pecho derecho, que al parecer lo hacía cada vez que se asustaba. No podía poner su mano en la boca o presionar su cabeza. No, tenía que presionar su pecho.

La famosa escena fue detenida al momento que el celular de Andreas empezó a sonar. El miró el reloj antes de sonreír para contestar la llamada.

Bill rió por debajo y salió de la habitación. Esa era una llamada privada y no quería verse como un metiche. Eran anónimas por una razón y debían de quedarse de esa forma, a menos que Andreas necesitara su ayuda. Bill decidió que mientras esperaba, iría a hacer malteadas.

Mezcló helado, leche, huevos y vainilla en la licuadora, pero antes de presionar el botón recordó a su madre, así que dejó todo y subió las escaleras para entrar a la habitación de su mamá. Simone estaba limpiándose las lágrimas que la película de Casablanca le había creado.

¿Si, amor?

¿Estás bien, mamá?

Claro cariño. Oh dios, la película es muy triste.

Entonces, ¿Por qué la vez?

¿Por qué tu miras The Notebook?

Porque es un gran película

Simone sonrío.

Exacto. Y esta es un clásico.

Cierto —Bill rió—. Estoy haciendo malteadas. ¿Quieres una?

Su madre asintió, y esa fue la señal para que Bill bajara a agregar más ingredientes en la licuadora antes de batir todo para después colocar el líquido en tres vasos grandes. Cuando terminó las subió y la primera malteada fue entregada a su madre.

Tocó su puerta antes de entrar. Siendo bienvenido con la imagen de Andreas recostado en su cama.

Te tardaste mucho.

Cállate Muni. Traigo malteadas.

Ante eso Andreas soltó un grito agudo de emoción. Era de vainilla, su sabor favorito —¡Te amo, Fide!

Sí, sí, yo también Muni —Bill agitó la cabeza suavemente antes de presionar el botón de play.

Muy pronto Nosferatu terminó y los chicos decidieron que ya era tiempo de dormir. A Andreas le fue otorgada la cama ya que a Bill, por alguna razón, disfrutaba dormir acurrucado en su sofá de zebra. Ya llevaban un poco más de una hora dormidos cuando el celular de Bill los despertó.

Tan pronto como empezó a sonar, tan pronto este se calló. Bill miró a Andreas dándole a entender que era el chico del que le había contado. Para la quinta llamada, Bill contestó. Sonaba adormilado, aunque un poco más despierto que en anteriores llamadas.

¿…Si?

Am… —La voz del otro lado de la llamada guardó silencio—. Yo solo… perdón por siempre molestarte.

Bill se sentó en el sillón.

Oye, no. Está bien. En serio.

Eso es lo que siempre dices —La voz dijo entre suspiro y gruñido—.¿Cuándo me dirás que pare? ¿Acaso no te molesta?

Bill sacudió la cabeza de una forma algo testaruda.

No, no te diré que te detengas. Estaré aquí cada vez que me necesites.

¡Siempre dices eso! No hay manera… Dios, te he estado llamado y aún sigues contestando. ¡¿Por qué?! Aún no te comprendo… No entiendo a nadie y nadie me entiende…

Bill se acomodó mejor en el sofá.

¿Tal vez es porque no los dejas? —Sugirió.

El chico que llamaba bufó.

¿Qué no los dejo? He estado intentándolo por tanto tiempo. Por mucho tiempo… ¡maldición! Ya me cansé. Pero aún yo… ¡Mierda! Tú me haces querer saber por qué. ¿Por qué sigues haciendo esto? Es todo tan… irreal.

Sigo haciendo esto porque me importas y no quiero que nada te pase.

Mientes. ¡No te importo ni una mierda! A nadie le importo. Ni siquiera a él… ellos —El joven que llamaba se detuvo por unos instantes—. A los que les importaba me dejaron.

Lamento que eso te haya pasado. En verdad lo lamento. Yo también tuve personas que les importaba y que me dejaron —Bill contestó un tanto triste, pensando en su padre y en cuanto lo extrañaba.

Parecía que había tomado al joven por sorpresa.

¿De verdad?

Bill asintió.

Sí. Y a pesar de que fui lastimado, aunque quería alejar a todos de mí, me di cuenta que en vez de encerrarme de todo, debía aceptar y gozar de la vida mientras pueda, ¿No lo crees?

Eran mi vida —La tibia voz demostró el dolor que cargaba haciendo a Bill desear con todas sus fuerzas el poder abrazar a la persona que ayudaba—. Era la de ellos también… y por eso se fueron. Hice que se fueran.

No sé qué sucedió. Y no intentaré hacer que me lo digas, pero si quieres hablar, sabes que aquí estoy.

¿Ves? Otra vez con el siempre ahí para mí. No es algo a lo que esté acostumbrado. Ni siquiera sé que pensar sobre ti. Simplemente no puedo aceptarlo…

No toda la gente en este mundo es mala y quiere dañar a los demás —Simone le había dicho eso a Bill tantas veces que sentía era correcto decírselo al chico.

No lo entiendes. ¿Qué si termino lastimándote como lo he hecho con todos los demás?

Hemos pasado por muchas cosas, y todas las malas que nos han sucedido, nos han hecho más fuertes. No creo que me llegues a lastimar como piensas que lo harás.

Y si ese es el caso, ¿Por qué me siento tan débil? Las personas ven lo que quieren ver. No pierdo el tiempo intentando corregirles. Pero mi verdadero ser… tiembla estúpidamente con miedo de lastimar.

No ERES débil. No sé lo que has vivido, y tengo el presentimiento de que no me lo dirás. Pero sigues aquí. Y eso significa algo. Eres lo suficientemente fuerte para soportar todo lo que has vivido —dijo Bill apasionadamente. Creía fielmente en cada palabra que salía de su boca.

Esperemos que siga soportando.

Notas finales:

awwwwwww god!! este final fue tan ksalflsahfjhalkdña ¿gusto? dejen sus comentarios bessos!! tengan una linda semana.

por lurdez_geisterfahrer

Traductora del fandom

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