

Hallo lindas!! Apuesto que a muchas les encanto el anterior capi *-* a mí me fascino, aunque no sé cómo les vaya a caer este capi… PERO igual disfrútenlo 🙂
Traducción de lurdez_geisterfahrer
Capítulo 50
Sabía que esto iba a suceder. Él aceptó después de todo, pero ahora, el estar tan cerca de la realidad era bastante chocante. De todos modos, allí estaba en el interior del coche de su hermano, mordiéndose el piercing del labio mostrándole perfectamente a Aksel lo preocupado y nervioso que estaba. Sí, volver allí no era como correr en un hermoso campo de flores, sino más bien como estar en uno minado.
—Tom, ¿Estás seguro de que estas listo para esto? —preguntó Aksel, verdaderamente preocupado.
—Ahora no hay vuelta atrás —Tom respondió en vez de darle a su hermano una expresión que decía que no aún estaba totalmente listo para esto, pero si esto era lo que Tom quería, ¿Qué podía hacer al respecto? De todos modos, el tiempo paso demasiado pronto para Tom y ya habían llegó a la casa vecina.
Un suspiro cansado salió del muchacho más joven antes de que tomara la iniciativa de abrir la puerta del coche, Aksel lo siguió al instante.
—¿Estás seguro de que… ellos no…? —Tom trató de preguntarle a Aksel, puesto que era en quien más confiaba en ese lugar.
—Les dije que se comportaran—Aksel dio un resoplido. Era casi triste ver que él estaba a cargo en lugar de sus propios padres.
—Gracias…
—No voy a dejar que ellos te hagan algo, Tomi.
—Más vale tarde que nunca… —Tom murmuró dándole Aksel una pequeña sonrisa.
Aksel coloco una mano en la espalda de Tom dándole ánimos mientras entraban en la casa.
—¿Mamá? Papá? Ya estamos aquí—El hijo mayor anunció antes de sentir una suave mano agarrando la suya. Estaba temblando.
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¿Era egoísta que Bill quisiera a Tom con él en este preciso momento? Probablemente. Hacia como si no le importara. Si hubiera sido cualquier otra persona, no habría estado tan molesto. Pero Aksel puso Tom a en todo eso y ¡el rastudo decidió regresar! Bill no podría protegerlo más.
Él nunca entendería la necesidad de Tom por la familia y el perdón.
Bueno, no era algo que nunca entendería, pero teniendo en cuenta esta situación, no lo hizo. Más que nada deseaba que Gordon estuviese vivo. Un hombre tan bueno como su padre seguramente podría mostrarle a Tom el significado de cómo debería ser un padre, con familia o no. Bill sabía que Gordon hubiera tratado a Tom como un segundo hijo. Pero no había ningún punto de detenerse en eso. El pelinegro no pudo hacer otra cosa más que tumbarse en el sofá. No quería salir con Muni o cualquiera otra persona. Él sólo quería saber que su Sopita estaba a salvo. Y esa era una promesa que Tom no se pudo ir sin hacerla: Si ALGO sucedía, Tom tenía que salir inmediatamente de allí.
Pero Bill no estaba del todo seguro de si lo haría o no y a partir de ahí la segunda parte del acuerdo. Cuando la cena terminara, Bill quería Tom fuera a su casa por un rato y eso fue exactamente lo que hizo el rastudo. Los oídos de Bill se deleitaron con el sonido más hermoso que había estado esperando. Su timbre.
Bill se puso de pie y corrió hacia la puerta tan rápido que casi se cayó de cara. Se detuvo de golpe y trató de no parecer ansioso mientras abría la puerta.
Y ahí estaba él, su precioso rastudo con una tonta sonrisa en la cara.
—¡Tomi!—Bill chilló mientras se arrojaba sus brazos alrededor del cuello de su novio—.¡Has venido! —Se retiró rápidamente, escaneando los ojos del rastudo ante cualquier signo de trauma—¿Estás bien?
—¿Por qué no habría de estarlo? —dijo Tom con una sonrisa, dejando que sus manos descansaran en la delgada cintura de su amante.
Bill sacudió la cabeza. Pero al mirar a Tom, parecía que se encontraba realmente bien. En realidad no quería saber, pero tenía que hacerlo. Tenía que saberlo todo. Si Aksel siquiera se había atrevido a ponerle un dedo a su Tom… —¿Cómo estuvo la cena?
—Estuvo bien. De hecho comí la lasaña de madre, ha sido en años desde la última vez que la comí. Oh, ella también hizo ensalada—Tom dijo recordando los platos. Fue de alguna forma raro para él cenar con ellos, porque en el pasado cuando vivía allí, nunca lo había hecho. Fue divertido.
—¿Comiste lo suficiente?
—Si Bill. Si comí—Tom dijo rodando los ojos a la actitud de preocupación de su amante. A veces Bill actuaba como una madre.
—Yo sólo me preocupo por ti, Tom—En efecto Bill lo hacía. Tanto es así que había un festín en la nevera por si es que Tom tenía hambre. Bill pasó toda la tarde cocinando. Eso le había dado algo que hacer y fue útil al mismo tiempo. Ahora, tendrían suficientes sobras para toda la semana.
—Lo se Bill, pero tienes que confiar en mí, ¿de acuerdo?
Bill tocó su cara suavemente. —No es que no confíe en ti. Lo hago—Suspiró dramáticamente antes de darle una mirada—.Ya conoces a mi madre. Preocuparme esta en mi genética —Bromeó.
—Y ser delgado también está en mi genética, bueno, no soy tan delgado pero sí — dijo Tom después de que se echara a reír con Bill por su comentario.
—Vamos —dijo Bill de repente mientras apartaba a Tom de la puerta—¿Quieres algo de beber antes de subir?
—Nop, estoy completamente lleno —Tom dijo frotándose la inexistente barriga, haciendo reír a Bill.
El pelinegro dirigió el camino hacia su habitación, a pesar de que Tom ya conocía el camino bastante bien. Desde que vio la nueva habitación de Tom, no pudo evitar sentir un poco acomplejado por el tamaño de su habitación. En realidad no importa, él lo sabía puesto que siempre sería un lugar de seguridad y comodidad para Tom y para sí mismo.
Bill se dejó caer bruscamente sobre su cama antes de hurgar debajo del colchón para sacar un paquete de gomitas.
—Por otro lado parece que tú tienes hambre —Tom señaló dejando que su cuerpo descanse en el sofá que ahora conocía tan bien.
Tiempo después, un golpe interrumpió a los dos niños y su conversación. —¿Tom? ¿Todavía estás aquí?—Simone le preguntó a través la puerta.
—Sí, Simone —Tom dijo mirando a la mujer que apareció al frente de la puerta de Bill.
—Por mucho que me encanta tenerte aquí, tienes que volver a tu casa. De lo contrario Bill no dormirá y mañana tienen clases —dijo la mujer con una sonrisa mientras miraba alrededor de la habitación y a los dos chicos.
—Cierto… —Tom dijo recordando de pronto que no le había dicho nada a Zoe. Ni siquiera de la cena—.Supongo que tengo que irme ahora.
Bill no pudo evitar mirar a su madre antes de volverse para mirar a su amante con sus ojos de cachorro —¿Realmente TIENES que irte?
—Mi celular no tiene batería y me olvidé de decirle a Zoe… —Tom dijo consiguiendo una mirada de sorpresa por parte de Simone—.Simplemente lo olvidé. No estoy acostumbrado a decirle a los demás lo que hago…
Bill asintió con la cabeza. Él ya había hablado con Zoe. Ella lo había llamado a su celular alrededor de la cena y Bill le informó que Tom había salido a comprar algo para la cena, pero que no se preocupara porque él iba a encargarse de que comiera. Bill se sentía muy culpable. Sabía que no debería estar haciendo ese tipo de cosas. Simplemente no podía evitarlo.
—Bueno, entonces. Adiós, Simone —Tom dijo después de darle una mirada a su chaqueta—.Perdón por las molestias.
—Tom, Tom, Tom —Ella dijo en voz baja mientras se detenía para abrazar al rubio—.Tu nunca molestas. Simplemente no tienes por qué aguantar a un Bill quisquilloso a las seis y media de la mañana —Bromeó con un guiño. Bill le dio a su madre un empujón juguetón antes de seguir a Tom abajo.
—Ella tiene razón. No podría—dijo Tom con una sonrisa antes de besar rápidamente los labios de Bill—.Esperemos que en el futuro pueda hacerlo. Adiós Billa — Él llegó a la conclusión de salir de la casa.
—¡Espera! —Bill gritó, deteniendo a Tom de su acción. Salió corriendo de la casa, bajo las pequeñas gradas y se detuvo delante del rubio. Apretó sus labios con los de Tom, permitiéndose disfrutar del beso unos minutos antes de separarse con una sonrisa—.Buenas noches, Tomi.
—Buenas noches, Bill—Tom sonrió antes de empezar a caminar de nuevo a su casa. Completamente seguro de que iba a ser reprendido por cierta rubia mujer.
Bill llego dormir y no era tan quisquilloso como Simone se había «quejado» en la noche anterior. Él estaba todo sonrisas mientras se alistaba a sí mismo a la perfección esa mañana. Se quedó afuera de la escuela esperando a sus amigos cuando vio que se aproximaba a la escuela una figura distraídamente.
Aksel.
El muchacho caminaba lentamente en su propia paz, dejando que su cabello castaño y ahora largo cubriera sus delicadas facciones.
Bill no dijo ni una sola palabra, sólo fue hacia su camino por impulso, dejando que el otro se tropezara con él.
—Que mierda… ¿Bill? —Aksel no pudo evitar sorprenderse por el otro chico.
—Uhm, hola —El pelinegro se frotó la parte posterior de su cuello mientras trataba de conseguir coraje para decir lo que sentía que necesitaba hacer.
—Hey… ¿qué… qué pasa? —El joven mayor trató de no sonar demasiado torpe.
Bill apretó el puente de su nariz. —Es que… la cosa es que… ¡maldita sea! ¡Esto es difícil!
—Dime —dijo Aksel de una manera sarcástica.
—Lo mejor es terminar con esto—Bill murmuró para sí mismo. Tomando una profunda respiración se enderezó—.Gracias —dijo un poco alto.
—¿Eh? —Aksel no pudo evitar que eso saliera de sus labios. Su expresión era hilarante.
Y Bill no pudo evitar reír antes de que cambiara sus facciones a una expresión más seria. Jalo a Aksel fuera del camino. —Gracias. En la cena, te aseguraste de que Tom comiera bien. Y por… bueno, por cuidar de él. Sé que no me toca decir mierdas como estas, pero el parecía feliz cuando regreso a casa.
—No es nada… —Aksel dijo rascándose la nuca—.Es lo menos que podía hacer. Él es mi hermano —Ahora una tonta sonrisa un tanto familiar apareció en el rostro del castaño.
Lentamente Bill asintió. —Tú eres su hermano. Y una vez más, nunca podré olvidar el pasado pero… Wow esto es aún más difícil de decir. Pero… ¿Quieres comer hoy con nosotros?
—Maldito Tomas por hacernos actuar de esta manera —Aksel medio sonrió después de un breve silencio—.Pero seguro.
—Bueno, si Tom va a estar presente entre nosotros, podríamos también… ya sabes ¿tratar de ser amigos? —Bill lo dijo, aunque era más a una pregunta.
Aksel se mantuvo en silencio por un momento. No sólo las cosas estaban cambiando en su casa, sino que ahora también en la escuela. Antes la escuela estaba un poco dividida por su poder y el de Tom, mientras que Bill y Andreas tenían poder sobre las personas que estaba en paz y ahora si todos ellos resultaban ser amigos, las cosas iban a cambiar drásticamente.
—S-Si quieres —El pelinegro añadió rápidamente—.Quiero decir, solo… por Tom… uhm, sí. Déjamelo saber—Con eso, Bill se alejó.
—¡Espera! —dijo Aksel un poco fuerte, llamando la atención de los estudiantes. Las personas habían estado mirándolos por un rato. Era un poco raro verlos juntos y solos.
‘Mierda’. Él pensó mientras seguía caminando alcanzando el adolescente pelinegro del brazo jalándolo la habitación del conserje—.Te dije que esperaras.
Bill se dejó llevar a la pequeña habitación del tamaño de un armario que estaba llena de un montón de cosas. —Lo siento, no te oí.
En esa respuesta que obtuvo una expresión confusa del adolescente mayor. —Grité… en fin, la cosa es que… sabes lo que estás pidiendo, ¿no? —Aksel susurró antes de cerrar la puerta fuertemente.
—Lo sé.
—¿Qué pasa con la escuela? Quiero decir, la gente se asusta cuando nos ven juntos. Teniendo a Tom y Georg alrededor es bastante aterrador para muchas personas. Ahora imagínate a mí con tu gente —Aksel trató de explicar su punto de vista.
—Entiendo eso. Pero ellos todavía ven que yo soy la misma persona. Y no estoy diciendo que tenemos que ser mejores amigos o algo. Tu siempre serás Crema de brócoli para mí, pero siéndote honesto, no estoy demasiado preocupado. Al fin a acabo, su opinión no importa realmente. Después de la secundaria, lo más probable es que no vaya a ver a estas personas de nuevo. Pero la felicidad de Tom significa todo para mí, Aksel. Y estoy dispuesto a hacer lo que sea para que siempre este así.
—Odio los cambios… —Aksel suspiró, ya harto de lo rápido que su vida estaba cambiando y si no tenía su poder en la escuela al igual que antes, él pronto se iba a derrumbar, pero aquí lo importante era Tom ¿no? Bill sólo lo dijo—.Está bien, vamos a intentarlo… Es decir, un cambio más, un cambio de menos… ¿realmente importa?
—Le va a importar a Tom. Y no te estoy diciendo que tienes que estar conmigo todo el tiempo. De hecho, preferiría que no lo hicieras ¿sabes? Somos muy diferentes. Aun puedes llevar la batuta como siempre. La única diferencia es que solo nos reunimos cuando algo concierne a Tom —Bill estaba haciendo trabajar a su magia una vez más. Podía convencer a la gente de un montón de cosas, como no poner fin a sus vidas. Pero ni una sola vez la había utilizado intencionalmente para su propio beneficio. De hecho, ni siquiera se había dado cuenta de que tenía ese talento.
—Sólo por Tom —Aksel dijo dándole la mano a Bill, ahora estaba de acuerdo con el trato.
Bill lo miró por un momento antes sacudirla con una sonrisa. —Sólo por Tom.
—Bueno, ahora vámonos de aquí de una jodida vez. Me estoy sintiendo enfermo.
El pelinegro asintió antes de girar la perilla de la puerta. Él frunció el ceño. Lo intentó de nuevo. Y otra vez.
—¿Me están jodiendo?
—¿Qué?
Lentamente Bill se voltio hacia su antes archienemigo. —Estamos encerrados.
Continuará…
Realmente a mí me cayó como un baldazo de agua congelada!! Así que espero sus comentarios de esta nueva «relación» o “alianza” que se está formando entre Bill y Aksel :S Y para rematar se quedan encerrados jajajajaja por favor suposiciones de lo que pueda pasar xD No se olviden ya solo nos quedan solo 10 capítulos más!!! Nos vemos pronto, espero de acá unos días o quien sabe mañana mismo. Besos!
Ay no, celos es lo que va a pasar, Tom va a pensar «qué tenían que estar haciendo ellos encerrados?» son unos brutos, joder. Gacias por el cap!