
Holaa!!! Si, lo se me demore mucho en actualizar, pero a la vez les tengo una gran noticia, lo pondré en las notas finales de este capitulo. Me encanta este capitulo, pero a la vez es como uno de esos donde hay sentimientos encontrados. Sin mas a leer!!

Traducción de lurdez_geisterfahrer
Capítulo 49
La caminata fue silenciosa pero pacífica, ambos disfrutaban de la presencia del otro. El sol era brillante pero no lastimaba, el aire frío les hacía sentirse vivos y el silencio que los rodeaba hacia que todo fuera perfecto.
El camino era demasiado familiar para Bill y cuando se detuvieron delante de una hermosa casa, el adolescente pelinegro notó la cercanía de su propia casa.
Bill miró a su derecha y vio su calle a una cuadra. Su interior se sentía más ligero, más feliz, mientras que Tom lo llevaba a la puerta principal.
—Yo elegí el lugar —Tom dijo antes de abrir la puerta principal—.Bienvenido a mi casa.
Era obvio que los contratistas que construyeron la casa también construyeron la de Bill, puesto que el diseño de ambos era muy similar, sin embargo, Bill sintió que algo era un poco diferente. Este gritaba a Tom y a Zoe, aunque también había algunos detalles de Niklas por aquí y por allá.
—Me encanta —Fue la suave respuesta del pelinegro.
—A mí también —Tom estaba realmente feliz de tener un lugar que pudiera llamar hogar—¿Quieres un tour?
—¿Por favor?
Con eso el adolescente rastudo le dio a su novio una vista rápida por todo el lugar, incluso le mostro una de las habitaciones de invitados donde Bill podría pasar la noche, o podría simplemente quedarse en su habitación. Cierto, esa era la única cosa que Tom se había olvidado de mostrarle a Bill.
Bill estaba emocionado de ver la habitación de Tom. Ahora que el rastudo tenía el permiso para decorarla, para hacerla gritar que era su habitación, a diferencia de cuando vivía con Aksel. La puerta cerrada decía ya mucho de él. Era plana y nada indicaba de quien era la habitación. Típico de Tom. La impaciencia era evidente en el rostro de Bill mientras permanecía de pie en el marco de la puerta, esperando.
—¿Alguien esta emocionado? —Tom dijo gustándole demasiado la mirada de Bill ahora—.Es sólo mi habitación, ¿sabes?
Bill se echó a reír. —Lo sé, pero arg… Has visto muchas veces mi aburrida habitación, ¡quiero ver la tuya!
—No es aburrida —Tom corrigió antes de abrir la puerta.
Cuando la vista fue clara Bill no pudo apartar sus ojos de ella. La habitación estaba… ¡limpia! Ni una sola cosa en el piso de madera. Y aparte de eso, era grande. Grande, como muy grande. Allí estaba el gran armario, la gran cama, un enorme home theater, un bonito escritorio y una hermosa sala de estar. Sí, Tom tenía una sala de estar dentro de su habitación. Además de su creciente colección de guitarras y una estantería llena de libros y otras cosas. A pesar eso los colores y cómo estaba todo colocado era tan de Tom.
—El piano no cabía es por eso que está abajo —Tom dijo rascándose el cuero cabelludo con timidez. Él y Zoe tuvieron una gran charla acerca de dónde poner el piano puesto que el rastudo realmente lo quería dentro de su habitación.
Bill tragó saliva. Ok, si que estaba equivocado. Las personas que construyeron su casa habían hecho un GRAN cambio mientras construían la de Tom. Esta era, bueno, grande. Sus ojos estaban muy abiertos mientras miraba una y otra vez, aún sin palabras.
—¿Y bien? —Tom le pregunto no gustándole el silencio.
Bill simplemente lo miró, con las manos separadas como una señal de su incapacidad para hablar. Su mandíbula se cayó, aunque la expresión de su rostro era claramente una de estar impresionado.
—No es tan grande —Tom dijo cerrando la boca de Bill con su dedo índice.
—¿Estas bromeando? ¿Has visto mi habitación? Oh, espera, claro que la has visto. ¡Maldita sea! ¡La viste! Y es como… más pequeña que tu armario —Bill gimió cuando se dio cuenta de que era verdad, sintiendo claramente que fracasó en los ojos de Tom. Y todo este tiempo pensó que su habitación era grande.
—No lo es —Tom dijo sonriendo al recordar su antigua habitación en Berlín. ESA era grande—.Supongo que no te voy a mostrar la de Zoe.
—No, estoy bien sin saberlo, creo —dijo Bill, mientras caminaba alrededor. Cuando terminó de disfrutar de las vistas, miró la cama de Tom, a la espera de una invitación para sentarse. Se sentía fuera de lugar. Todo se sentía tan a Tom y eso era genial. Pero la magnitud de las cosas lo intimidaban levemente.
—Supongo que no estás acostumbrado a esto —Tom dijo caminando para encontrarse con Bill, tomando su mano para ir a sentarse en la cómoda cama que tenía siete cojines perfectamente colocados.
—No, no estoy acostumbrado a es… —Bill se calló cuando se sentó en la cama. No pudiendo evitar gemir mientras se recostaba—.Oh, ¡Dios mío! Cómo hacen estas camas, son increíbles
Tom no podía parar de reír ante el comentario. —Es solo una cama Bill, sólo una cama —dijo entre risas—¿Sabes? Zoe quería que me sintiera como en casa otra vez, como en Berlín. Así que se compró todo esto. Estoy muy agradecido, de verdad. Ella trata de mostrarme de una y mil formas lo mucho que se preocupa por mí. Incluso mi armario, casi todo es nuevo ahí —dijo Tom de una manera tranquila. Él no estaba presumiendo, solo quería compartir sus pensamientos y un poco de su vida con su amante.
Bill sabía que no estaba presumiendo, Tom nunca lo hizo. —¿Todavía tienes tu casa? Quiero decir en Berlín
—Sí, todo en Berlín fue dejado para mí —Tom dijo recordando las palabras de Zoe—.Cuando cumpla dieciocho años todo será legalmente mío.
Los ojos de Bill de repente se iluminaron. Tenía una idea de lo que quería hacer por Tom. ¿La razón? No había ninguno. Simplemente porque se preocupaba del rastudo. Sin embargo, trato de permanecer estoico. —¿Ah, sí? Eso es estupendo.
—Hum, sí… —Tom dijo dejándose caer en la cama—.Realmente no sé qué hacer con todo eso y la universidad… —Suspiró antes de tirar al pelinegro con él y acurrucarse con timidez.
—… ¿Qué? —Bill parpadeó. ¿Universidad? Se acurrucó contra su novio mientras lo miraba.
—Sí, todas esas cosas… papá y mamá, como que planearon todo para mi futuro por si algo les pasara, como son las cosas ¿no? —Tom dijo con una mueca.
Bill no sabía qué decir, así que decidió hacerle algunas caricias, dándole un beso en el pecho de Tom, a través de su polo
—De alguna manera me asusta cumplir dieciocho… —Tom suspiró mientras dejaba que su mano trazara el torso de su amante, de arriba a abajo de una manera suave.
—Yo no creo que sea tan malo –El pelinegro dijo en voz baja—.Además, no tienes que manejarlo todo tu solo.
—Cierto, Zoe me dijo que iba a ayudarme, después de todo ella como que se preocupa de estas cosas y con la ayuda de otros tipos que tendré que conocer en el futuro —Tom dijo acurrucándose más—.Pero mudarme otra vez ahí es lo malo… —susurrando las últimas palabras.
—… ¿Mudarte? —Vino una respuesta fantasmal.
—Todo está ahí Bill, tengo una vida allí —Tom dijo con una media sonrisa a su amante antes de darle un suave y delicado beso en los labios—.Pensé que ya lo sabias.
—Lo sabía, solo que nunca pensé mucho en ello —Bill no podía mirarlo, no cuando sentía que todo lo que quería hacer era llorar, incluso si el tema de la mudanza no iba a suceder dentro de un tiempo. Así que él puso su cabeza en el pecho de Tom, no dándole la cara.
Tom dejó que sus dedos peinaran tiernamente el sedoso cabello de Bill mientras el silencio llenaba la habitación, él sabía que a Bill no le había gustado la idea del todo, pero las cosas estaban destinadas a ser de esa manera. De alguna manera, era mejor cuando Tom no sabía nada acerca de todo lo que sus padres le habían dejado. Bill, por otro lado, sabía que estaba siendo un niño, pero no podía evitarlo. ¿Por qué, cuando finalmente tenía a Tom estas cosas trataban de ponerse en su camino? De repente, se dio cuenta.
—¿Tom?
—¿Hmm? —Tom le pregunto no queriendo romper el silencio.
—¿Te vas a ir apenas cumplas dieciocho años?
—¿Qué? No, tengo que terminar la escuela, y la voy a terminar aquí —dijo Tom—.Creo que me iré en un año y medio más o menos.
Bill sonrió. Había tomado una decisión. Si Tom iba a mudarse a Berlín, seguramente allí habría un instituto o una universidad a la que Bill podría ir. Su sonrisa se ensanchó. …l era brillante.
—No deberías estar tan feliz de que me vaya—Tom bromeó mientras se sentaba en estilo indio en la cama.
—¡Acabo de solucionar todo! Por supuesto que estoy feliz por eso, incluso si eso significa que te vayas —Por supuesto que esto salió peor de lo que Bill quiso.
—Bueno, si esto te hace tan feliz podría irme antes…—Tom dijo un poco herido.
—¡No, no, no! —Bill se dio cuenta exactamente cómo esto sonaba. Besó rápidamente a Tom para mostrar que el no quiso decir eso—.Sólo quería decir que si te vas después de terminar la escuela, entonces tal vez yo también podría ir.
—¿A la Universidad de Berlín? —Tom dijo un poco sorprendido con la idea de Bill—¿Lo harías?
—Quiero decir… si no te hartas de mí para ese entonces…
—Eso es imposible —Tom soltó un bufido—.Puedo ser un idiota a veces, pero eso no significa que me harte de ti.
Bill se echó a reír y se lanzó a Tom y lo besó con firmeza.
Un torbellino de emociones se sintió en el estómago de Tom mientras su mente intentaba comprender lo que Bill había hecho. Tom no podía dejar de sonreír en el beso.
El pelinegro estaba recostado encima de él mientras disfrutaba del sabor del beso de Tom. Sus dedos hicieron su camino cuidadosamente hacia sus rastas. Cada caricia hacían estremecer a Tom de placer, sintiendo el peso del pelinegro contra él le hizo darse cuenta de que no era un sueño. Simplemente no podía creer como una llamada telefónica los había unido tan cerca.
Bill se apartó un poco para mirar a su novio antes de besarlo de nuevo. No había prisa en el beso, ambos estaban felices por solo recostarse en la cama y disfrutar del uno al otro.
Tom, hace ya un tiempo había notado una gran diferencia entre Bill y Aksel, la forma en que lo trataba, la manera en que lo tocaba. Él sabía que era malo comparar, pero era algo que no podía evitar hacer y lo había hecho desde que se había dado cuenta de que Bill verdaderamente lo “apreciaba”. Sin embargo, si Bill hubiese sabido eso se hubiese sentido complacido al ser comparado por el simple hecho de que él sabía que estaría en la cima. Él realmente amaba a Tom y quería demostrárselo en cada oportunidad que podía, ya sea diciéndoselo, una llamada telefónica o incluso algo tan simple como una caricia de sus manos o una mirada. Movió sus manos a los lados de la cara de Tom mientras le transmitía todo eso en su beso.
Seguía temblando, simplemente el beso le hacía sentirse de esa manera, él no podía controlar su cuerpo y el amor que estaba recibiendo, estaba tratando de devolver este sentimiento. Sí, Tom sabía eso, hace algunos días lo había aceptado, pero decir eso en voz alta era una cosa completamente diferente.
Por una vez, a Bill no le importó que Tom nunca lo dijera. Él podía sentirlo y se dio cuenta de que su beso se estaba volviendo un poco más frenético mientras que sus manos regresaron a las rastas de Tom. Él estaba metido perfectamente entre las piernas dobladas de Tom.
Las piernas del rastudo estaban presionando con un poco de fuerza el cuerpo de Bill, como si tratara de controlar el temblor. Sus manos queriendo tocar la espalda del pelinegro pero simplemente se sentían más fuertes y con más control sobre el azul edredón de la cama.
El adolescente pelinegro se alejó, jadeando. Ni siquiera se fijó en la habitación solo se enfocó en los hermosos ojos color chocolate que tenía al frente mientras se inclinaba para unirse con esos apetitosos labios de nuevo, su cuerpo ruborizándose al estar aún más cerca de Tom.
La repentina fuerza utilizada por Bill para colisionar sus labios una vez más hizo que Tom gimiera deliciosamente mientras sus piernas presionaban con más fuerza. Por ahora un bonito color rosa estaban pintando las mejillas del rubio. El rubor se hacía más profundo mientras que el que estaba encima movió una de las manos de Tom a la parte posterior de su cuello. Bill necesitaba su tacto más que cualquier otra cosa, estaba seguro de que iba a morir si no lo conseguía.
Ese ligero movimiento hizo que Tom se sintiera más débil al roce y de alguna manera quería más. Para sentirlo y sin quererlo su mente empezó a desear dolor, como lo hacía anteriormente, el juego de la mente estaba empezando en la cabeza de Tom. Ahora mismo la necesidad de que Bill lo lastimara era su prioridad. Pero ese dolor nunca llegó. En cambio, eran caricias urgidas, pero eran como plumas en comparación a lo que Tom estaba acostumbrado. Bill sintió que empezaba a endurecerse. Era imposible no hacerlo con Tom debajo suyo, encerrado en un momento tan caliente.
—Las-lastímame… —Tom consiguió rogar mientras sus manos presionaban fuertemente lo que sea que estaba agarrando. De alguna manera lo que sentía ahora era diferente y lo asustaba, sólo un poco.
Bill se quedó helado. —¿Qué?
—Por favor —Tom pidió una vez más como solía hacerlo, sus ojos realmente pidiéndolo.
Bill se bajó del cuerpo de Tom y se sentó, tomando una distancia de pocos centímetros mientras jadeaba suavemente.
Tom también trato de estabilizar su respiración mientras apretaba firmemente una mano contra su pecho.
—¿Tom? —Bill preguntó en voz baja—¿Estás bien?
—Sí… —El rastudo respiro.
—Qué… —Bill empezó a preguntar, pero se decidió por no hacerlo. En su lugar, acorto los centímetros de distancia entre ellos y envolvió a Tom en sus brazos.
—¿Eh? —Los cambios repentinos de humor de Bill confundían al rastudo, sin embargo, le devolvió el abrazo—¿Pasa algo?
Bill sólo se quedó enroscado alrededor de su amante, sin responder a la pregunta. Estaba asustado. Esa era una parte de Tom que nunca vio y realmente lo había desconcertado que la tuviera.
—… ¿Billa? —Tom preguntó ahora un poco preocupado puesto que no había obtenido una respuesta.
—¿Sí?
—¿Qué pasa Billa? ¿Hice algo mal? —Tom preguntó ahora preocupado.
—Yo solo… creo que no estoy listo para donde esto estaba empezando a ir.
—Hum… —Mientras Tom recordaba, Bill estaba liderando, no él.
—Lo siento —susurró Bill.
Tom no estaba siguiendo las palabras de Bill o el motivo. Sólo tiró del flequillo negro que cubría su rostro y le dio una amable mirada.
Esto sorprendió a Bill, como Tom podía ir de… eso a ser tan inocente. —Por favor, no me pidas que haga eso. No ESO, sino la otra cosa… —Todo tenía sentido en la cabeza de Bill.
—… ¿ESO? —Tom dijo frunciendo el ceño en confusión antes de que un súbito rubor cubriera sus mejillas. Él sabía a qué se refería «ESO».
—No me importa hacer ESO, pero la otra parte de eso que tú quieres que…. Eso es lo que no puedo hacer —Ni siquiera se atrevía a decirlo.
Tom no se dio cuenta hasta ahora de lo que realmente había dicho. Y eso lo hizo sentirse mal, demasiado mal y avergonzado de sí mismo. A Aksel le había pedido eso una vez y nunca más lo volvió a hacer. Pero con Bill, él le había mostrado que estaba mal herirse a sí mismo y ahora le estaba pidiendo que lo lastimara. Pero, ¿Que más podían hacer si era así cómo esto funcionaba? Por lo menos en la mente de Tom así era.
Bill lo mantuvo apretado. —Yo te aprecio demasiado para eso.
—Lo siento… —Tom murmuró abrazando fuertemente a Bill. Él realmente lo sentía.
—Está bien, Tomi. De verdad —Lo besó suavemente.
A eso Tom negó con la cabeza. Simplemente no estaba bien para él, pero no sabía de otra manera.
—¿Confías en mí? —Llegó un susurro de Bill quien estaba cubierto de rastas.
Tom asintió con la cabeza al instante.
—¿Confías en mí lo suficiente como para dejarme que te enseñe otra manera? No quiero decir en este momento —Agregó rápidamente—.Cuando se dé eso dependerá de ti.
Tom lo pensó por un momento, su conversación había sido demasiado abierta para que puedan tener una idea concreta de lo que estaban hablando, Cuán lejos estaban yendo las mentes de Bill o Tom era algo que ambos no sabían. Pero Tom aceptó lo que Bill le estaba ofreciendo.
—Sí —Fue su respuesta.
Bill no dijo nada más que darle un cariñoso beso en la esquina de la boca de Tom. Tom suspiró en el suave beso y agradeció a quien sea que estaba arriba por su perfecto novio. Bill quería continuar con lo que estaban haciendo, pero se contentó con solo estar recostados el uno junto al otro. —¿Tomi?
—¿Billa?
—Gracias.
—¿Por qué? —Tom preguntó inclinando la cabeza hacia un lado.
—Simplemente por hacer la llamada —Bill tenía una sonrisa en su rostro, sin embrago, sus ojos estaban cerrados.
—Gracias por contestar—Tom sonrió dejando que su frente descansara en la de Bill.
—Siempre voy a contestarte. Tú lo vales —Acerco más a Tom y enredó sus piernas y sus brazos con las del rastudo.
Tom no podía dejar de reír por las acciones de Bill, sintiéndose como una chiquilla de secundaria.
—¿Qué? —preguntó, incapaz de no reírse también.
—Nada, sólo me hace feliz —Tom dijo con sinceridad.
Continuará…
Espero que no haya habido confusiones con ESO y eso xDD ESO= hacer el amor, sexo y eso= a lastimarlo. Aclarado ese punto, quisiera saber que piensan o que opiniones tienen, ya nos vamos acercando al final!! Nos quedan 11 capítulos mas de los 60 y créanme que todo puede pasar y respecto a la gran noticia es que prácticamente ya tengo traducido hasta el capitulo 59!!! Hace unos días me dedique a traducir como 4 capítulos seguidos, eso para mi es demasiado!! Hace muuuucho que no traducía, tuve un estanque en el capitulo 56, aparte de ser largo es muy intenso y el cual es uno de los mas esperados!!, ya quiero que lo lean *-* juro que llore como magdalena en traducir el 59. Sin mas, me retiro a segur traduciendo el ultimo capi. Besooos!!
Bueno, me esperaba que algo así pasaría. Tom ha sido muy lastimado y pues… ay no sé ni qué decir. Pobre Bill, lo han dejado con el calentón XD.
Gracias por el cap!
Pues la verdad yo si le habría dado un poco de «eso». Es decir «eso» no es taaan malo pero supongo que «eso» no ha sido algo muy bueno para la mente tan frágil de Tom. Osea su primito si se pasaba de la raya sin embargo creo que a Tom si le va el sado solo que debe practicarlo de forma más sana .-. si me explico? No? Bueno u.u
Tu comentario al final del capítulo me ha dejado con un hype increíble !! Muero de ganas por leerlo, gracias por tomarte tanto tiempo para que podamos leer esta historia. Bill será el activo entonces ? O podrán cambiar ?