Hallo lindas!!! Aquí esta! Nos quedamos en una parte un poco de suspenso xD ahora sabremos cual es la reacción de Bill al ver su celular destrozado y por supuesto algunas declaraciones de nuestro hermoso rastudo. Disfrútenlo 😉

Traducción de lurdez_geisterfahrer

Capítulo 31

—…¿Qué demonios, Tom? —preguntó Bill, él estaba parado en el marco de la puerta. Había oído su celular sonar y se movió rápidamente para contestar, pero cuando llegó, vio al de rastas arrojar su celular. Él mantuvo su voz tranquila, pero firme.

No ponerlo en modo zombi, no ponerlo en modo zombi, era el mantra de Bill.

Tom volteó lentamente su cabeza para mirar al pelinegro. La ira era fuerte en sus ojos, pero también el miedo era claramente visible.

Sin embargo, Bill no los vio, estaba demasiado ocupado mirando las piezas rotas con consternación.

—Lo siento —Tom habló mientras el otro adolescente se arrodillaba para recoger los pedazos.

—¿Qué diablos le voy a decir a Hoard? —Bill gimió para sus adentros. El eventualmente tenía que entregar el teléfono de vuelta.

—Lo siento —Las lágrimas empezaron a reunirse en los ojos del rastas. Bill lo miró, sus ojos color avellana llenándose de ira.

—¿Por qué, Tom?

El mencionado sacudió la cabeza y Bill lo agarró de sus hombros.

—¿Por qué, Tom? —preguntó con un poco de firmeza. Recordando que no podía permitir que el rastudo se convirtiera en un zombi de nuevo, lo soltó y dio un profundo suspiro—.¿Te das cuenta de lo que hiciste?

Tom asintió.

—¿De veras? ¿Te das cuenta de que la gente me llama porque me necesitan? ¿Que algunos de ellos están a punto morir, Tom? Dios, tú has estado allí, en esa misma situación. ¿Vas a negarles la ayuda que te di?

—Sí

—¿Por qué? —Bill preguntó exasperado.

El joven de rastas murmuró algo difícil de entender. Bill le dijo que lo repitiera para que pudiera oírlo. Tom envolvió con sus brazos sus rodillas mientras lágrimas comenzaron a caer —Porque tú te ibas a ir.

—¿Qué? —Bill parpadeó.

Fue dicho más que todo con incredulidad que prefirió no oírlo. Pero el de rastas no lo tomó así —He dicho que es porque te ibas a ir, ¿bien? —Se secó los ojos con enojo, sin saber causando un apretón en el corazón de Bill. El malhumorado Tom estaba de vuelta. Era un paso a la dirección correcta—.Tú te irás. Tú has contestado mis llamadas muchas veces, y nunca me dijiste que parara. Pero ahora, este idiota te está llamando y tú vas a hacer lo mismo con él y estarás con el todo el tiempo en lugar de mí, y tú te…

Bill lo miraba mientras se iba apagando.

El de rastas se dio cuenta de que, una vez más, había dicho demasiado. Maldito seas, Bill Trumper. Si alguien podía sacar cualquier información de Tom, era él. Él y sus ojos color avellana.

—Tom —Bill tocó su hombro suavemente—.Te dije que me quedaré contigo pase lo que pase. ¿Crees que romperé mi palabra así como así?

—Todo el mundo lo hace.

—¿Soy como todos los demás? ¿Acaso ignoré por lo que tuviste que pasar?

—No —Tom admitió en susurros—.Tú hiciste que todo desapareciera.

—Alguien me necesitaba, sí, pero la única forma que podría dejarte es si tú me dejas hacerlo.

—Te dije tantas veces que te fueras…

—Lleno de la ira, sí. Pero yo sabía que realmente no querías que lo hiciera. Tú siempre regresaste, y yo siempre he estado allí para regresar ¿no es cierto?

Tom asintió

—Ese celular nos unió en el primer lugar, lo sabes —comentó Bill después de unos minutos.

Tom jugueteó con el teclado deslizante roto —Supongo que sí.

—Y tú no tienes el número de mi otro celular, ¿verdad?

Horror y realización emergieron en Tom y su respiración comenzó a aumentar en pánico mientras su mente juntaba las piezas puesto que ahora rompió el celular, también había roto la conexión con la línea de vida que lo había salvado tantas veces.

Bill cogió al rastas y lo abrazó, tratando de detener el ataque de pánico antes de que empezara —Tomi, escúchame. Está bien. Todo lo que tenías que hacer era pedirme el otro número.

Tom levantó la vista, una pregunta en sus ojos que no se atrevía a preguntar. Pero Bill parecía saber.

Sonrió —Sí, yo siempre te responderé.

Como Tom empezó a relajarse contra él, Bill pensó en el teléfono que ahora estaba en pedazos. Se había enfadado al principio, pero como Tom explico parte de sus razones, la ira de Bill disminuyó. Claro que, el pelinegro probablemente tenga mucho que pagar, pero sabiendo que le importaba al rastas lo suficiente como para tener miedo de que se fuera, valía la pena.

Él tenía la intención de hacer lo que siempre hacía, contestar el teléfono. Ninguna de las personas que llamaban tenían el afecto que Bill tenia por Tom, pero ¿Cómo Bill podía explicar eso? Cómo podría explicar que se enamoró de Tom, cuando el de rastas sólo estaría convencido de que si Bill llegara a enamorarse de él, él también podría enamorarse de los otros interlocutores. No era el caso, pero Bill estaba seguro de que Tom pensaría eso.

Cuando todo volvió a la normalidad entre los dos, y Tom tenía el número del celular rojo, se unieron con los demás en la sala de estar. Bill consiguió una bolsa de plástico de Zoe y puso las piezas del celular para el miércoles.

Pronto, los chicos decidieron que era todo por hoy, ya que mañana tenían escuela. Los G´s y Andreas se retiraron primero, mientras que Bill se quedó un poco más. Pronto, sin embargo, hizo su camino a su propia casa. Antes de irse a la cama, se sentó y habló con su madre, informándole de todos los eventos que le sucedieron no solo de él, sino también de la vida de Tom en los últimos días.

Esa noche fue como si estuviera reviviendo el pasado. Su celular naranja nunca sonó – no podía. Pero a las tres de la mañana, su pequeño rojo lo hizo.

—¿Sí? —Bill murmuró adormilado.

—¿Por qué diablos contestas? —Llegó la voz de Tom desde el otro extremo. Esta vez, con un tono de enojo, pero dicho con una suave sonrisa que Bill pudo oír.

—Porque tú lo vales —Fue la respuesta del pelinegro. Podía escuchar que Tom no estaba angustiado, por lo que nunca se despertó totalmente en la forma en que normalmente lo haría. Su cerebro estaba aún blando y nunca pensó exactamente en lo que estaba diciendo.

—Yo sólo quería decir que lo siento por romper tu celular.

—Está bien, tengo este ¿no?

—Sí, supongo. De todas formas, te dejo para que regreses a dormir. Buenas noches, Bill.

—Buenas noches, Tomi. Te amo.

Bill de inmediato se quedó dormido.

En la escuela, al día siguiente, fue interesante por lo menos. Bill sonrió a Tom cuando lo vio. Recordó haber recibido una llamada, pero realmente no podía recordar lo que se dijo, solo a Tom disculpándose.

Sin embargo, estaba confundido, ya que el rastudo se alejó rápidamente de él. La primera reacción de Bill fue seguirlo, pero se encontró con Frau Hoard en el proceso.

—¡Oh, hey! Hoard, tengo que hablar contigo. Ahora.

La mujer asintió y llevó a Bill a su oficina. Sin decir una palabra, Bill colocó la bolsa en el escritorio.

—¿Qué es esto?

—El celular que estaba usando —Bill respondió en voz baja.

—¿Qué pasó?

—Tom está de regreso.

—Él nunca se fue —La mujer sonrió.

—Lo sé, pero tú viste en el estado de zombi en el que se encontraba, ¿no? Sí, bueno, el malhumorado Tom está de vuelta, y rompió mi celular.

—¿Sabes por qué?

Bill se encogió de hombros —Alguien me llamó.

La profesora de psicología asintió lentamente —¿Solo eso?

—Sí, y me llamó a las tres de la mañana para disculparse, pero ahora me está evitando. No lo entiendo.

Hoard sonrió —Solamente trata de estar a solas con él para que puedan hablar. En cuanto al celular, bueno, no sé lo que vamos a hacer al respecto por el momento. Tengo que hablar con el director.

Bill asintió —Voy a pagar por uno nuevo. Quiero decir, era mi responsabilidad, por lo que es justo que lo haga.

—Lo tendré en cuenta. Ahora tienes que ir a clases, jovencito —dijo mientras sonaba la campana.

Bill salió de la pequeña oficina y casi literalmente, se encontró con Tom.

—Hey, Tom.

—Hola —dijo el de rastas antes de pasar torpemente por su lado para entrar a clases.

Bill frunció el ceño. ¿Qué había hecho mal?

Continuará

Creo que alguien esta evitando a alguien xD El pobre esta asustado y Bill esta confundido… Gracias a todas por leer nos vemos prontito besos!! y no se olviden de dejarme sus comentarios :3

por lurdez_geisterfahrer

Traductora del fandom

4 comentario en “Got a Call 31”
  1. Oh dios me encanta Tom. Me recuerda a mí en la primaria cuando el niño que me gustaba me dijo que yo también le gustaba; lo evité como la peste y es que mi mente no estaba lista para algo así

  2. El Tom de este fic no deja de angustiarme. Justo ahora que está a salvo en casa de Zoe, sus temores le hacen romper el teléfono de Bill y huuir de él, tras su confesión adormecida. Me pregunto qué pasará ahora.
    Gracias por traducir.

  3. Tom solo estaba celoso y Bill se dio cuenta, pero seguro que ahora está asustado por lo que Bill le dijo al telefono.

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