
Fic TOLL de WifesKaulitz
Capítulo 29
El trayecto fue silencioso e incómodo, ninguno se habló. Al llegar Tom y yo mentimos las compras al departamento, ordenando con cuidado cada cosa en su respectivo lugar y cuando terminamos me dirigí a pasos lentos hasta la puerta para abrirla de par en par.
Tom arqueó una ceja, quizás entendiendo lo que estaba por hacer.
— Ya te puedes retirar. — me arrimé en la puerta empezando a mirar desinteresado mis uñas. — Micaela debe estar ansiosa por verte.
— Yo no iba a ir con ella, sabes bien que luego de mi universidad lo primero que hago es llamarte. — de soslayo veo como pone ambas manos en la cintura, apoyando su peso en la pierna derecha. — Y no me voy a ir, tenemos que hablar.
— Yo no tengo nada que hablar contigo.
— Cierra esa puerta.
— Lo haré luego de que te vayas. — Tom suspiró horriblemente caminando hasta donde estaba yo y la cerró de golpe con el pie, por poco me hace caer el muy estúpido. — ¿¡Qué te pasa!?
— ¡Pues vamos a hablar! — me jaló de la mano con fuerza hasta que ambos nos sentamos en el sofá, muy distantes. Ambos nos cruzamos de brazos con el entrecejo bien fruncido sin tener la valentía de mirarse a los ojos.
¿¡Pero y qué!?
¡Yo no tengo nada que hablar con él!
— ¿Por qué mierda no me has dicho que ibas a venir? ¡así te hubiera esperado! ¡no te hubiera llamado tanto y estaría pendiente a tu llegada! ¿o es que acaso no viniste por mí?
— Sí, sí. Uff, no vine por tí.
— ¿Entonces?
— ¡No sé! — grité levantándome del sofá de golpe para darle la espalda. — No sé, no sé, ¡no sé!
— Viniste por… ¿él?
— ¿Por quién?
— Por Nick. — susurró. Yo volteo a verle con la boca abierta y las cejas bien arqueadas.
— ¿¡Estás idiota!?
— Discúlpame si no es así.
— Agh, Tom. — tapé mi rostro con ambas manos empezando a reír de la rabia que sentía. Niego con la cabeza cuando terminó por acomodar mi cabello y señalo la puerta. — Sí, sí. Si vine por Nick, ¿feliz? ahora vete. — Tom no se movió. Se quedó sentado en el sofá, mirándome con dolor.
— Que sarcasmo para más de mierda.
— Ah, bueno.
— Y sí, ya me voy.
— Perfecto. Ahí está la puerta. — Tom soltó un bufido a medida que se pone de pie. Escuché el sonido de sus llaves al ser recogidas de la mesa de centro con una violencia innecesaria.
— Al menos con Micaela podré tener una conversación tranquila.
— ¡Pues corre! — grité empezando a chasquear los dedos reiteradas veces. — ¡Ve que se te hace tarde! — Tom caminó en completo silencio hacia la salida y el portazo que dió hizo que los cristales vibraran. Fruncí el ceño a más no poder dando pasos largos hasta tirarme en el sofá, abrazándome a mí mismo.
Es un idiota.
Es un idiota.
¡TOM ES UN IDIOTA, AHHH!
&
Luego de darme un baño bajé a la cocina para preparar algo de comer aunque no tenía mucha hambre.
Después de la pelea con Tom quedé desanimado, sin ganas de nada. No sé por qué me sentía estúpido de haber peleado por culpa de un idiota e insignificante como Nick.
Yo quería mucho a Tom y no debía dejar que nada arruinara mi felicidad, ¿verdad?
Entonces decido dejar el orgullo de lado para tomar mi teléfono entre las manos, ingresar a la aplicación y dejarle un mensaje pero el suyo me llegó primero.
>@weddingcakeofficial: genial, ahora el papá de tu hijo me sigue hasta mi casa. 🙂
>@billKchonda: ah?
>@billKchonda: qué mierda haría Nick en tu casa, Tom?
>@weddingcakeofficial: eso quisiera saber yo 😀
>@billKchonda: ayyy amorcito, dime qué lo mandaste bien a la mierda porfa
>@weddingcakeofficial: no, se ha quedado hablando con mis papás y yo solo decidí salir a fumar 👁️👁️
>@weddingcakeofficial: verlo me da rabia xd
>@weddingcakeofficial: no sé cómo te pudiste fijar en alguien tan feo como él.
>@billKchonda: ow JAJSJSJSJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
>@weddingcakeofficial: ಠ_ʖಠ
>@billKchonda: y te vas a conformar porque es tu profesor y papá de tu hijastro 🗣️
>@weddingcakeofficial: para colmo.
— ¡Dios mío! — reí a carcajadas.
>@billKchonda: ya Tom JAJAJAJ qué tal si vienes a mi casa y te quitas la rabia conmigo 👉🏻👈🏻
>@weddingcakeofficial: No, estoy enojado contigo… me faltaste el respeto.
>@billKchonda: AH!?
>@weddingcakeofficial: ujum
>@weddingcakeofficial: y quiero quedarme para saber que hablaron mis papás con ese tipo.
✓✓
Inflé mis mejillas lo suficiente y dejo escapar el aire mirando hacia el techo. Parece que Tom es un chico difícil cuando se enoja.
Tampoco sé en qué momento le he faltado el respeto como dice él.
Pero no me voy a quedar así.
Subo a pasos lentos hacia mi habitación para tomarme una foto en el espejo, adopté una pose sexy cubriéndome la cara con el teléfono y dejando ver mi camisa top con un short de winnie pooh.
No pensé dos veces para mandar la foto.
>@billKchonda:

>@billKchonda: estás seguro, mi amor?
>@weddingcakeofficial: 😟😟😧😧😧😧😧😧😨😨😨😰😰
>@weddingcakeofficial: 😱
>@weddingcakeofficial:

>@weddingcakeofficial: oh, Dios.
Me mordí el labio, soltando una risita triunfal mientras veía cómo las notificaciones de Tom no paraban de llegar. El poder que tenía sobre él era mi parte favorita de la relación.
>@billKchonda: qué pena que yo vaya a dormir así tan solito 🙁
>@weddingcakeofficial: ay…
Bloqueé el teléfono y lo dejé sobre la cama, caminando hacia el espejo para retocarme el brillo labial. Sabía que no se resistiría a mis encantos pero entonces el teléfono vibró de nuevo.
>@weddingcakeofficial: eres un tramposo😤
>@weddingcakeofficial: llego en 10 minutos y ten la puerta abierta porque no pienso esperar ni un segundo para quitarte ese short.
>@billKchonda: creí que te quedarías investigando… 👉🏻👈🏻
>@weddingcakeofficial: sí, ya hablaremos después de eso.
Reí divertido y bajé a esperarlo con la puerta sin seguro. Me senté en el sofá, cruzando las piernas y dejando que uno de mis pies colgara con despreocupación mientras contaba los minutos. Ni siquiera pasaron ocho cuando escuché el auto estacionándose afuera.
Tom entró al instante a penas se bajó. No dijo ni hola, ni pidió permiso. Tiró las llaves sobre la encimera y se detuvo en seco frente a mí. Todavía se veía enojado pero deseoso y no lo podía ocultar. Su mirada recorrió mi cuerpo de arriba abajo, deteniéndose más de lo necesario en el short.
— Eres insoportable, Bill. — veo como las manos de Tom se dirigen al broche de su pantalón para dejarlo caer junto con los boxers. Su masculinidad está dura y húmeda por mi culpa.
Yo remojo mis labios, recogí mi cabello en una coleta descuidada antes de hincarme frente a él para rodear su glande entre mis labios.
Tom gimió echando la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados. Colocó las manos sobre mi cabeza para guiar los movimientos en mi boca.
— Mhmm. — estaba tratando de ser cuidadoso, se notaba que quería destrozarme las cuerdas vocales y no se atrevía. — Ah… — saqué su miembro brillante de mi boca para poder verlo. Mi mano derecha lo masturba rápido mientras la izquierda se encarga de acariciarle los huevos.
— ¿Sigues enojado?
— Sigo enojado. — afirmó con voz baja. — Sigo cabreado, sigo emputado y estoy excitado. — reí entre dientes volviendo a atrapar su masculinidad en mi boca por última vez.
Me puse de pie sin dejar de masturbarlo hasta que quedamos cara a cara. El aroma a tabaco y ese perfume cítrico que usaba era embriagador y ayudaba muchísimo a empapar mi ropa interior como nunca.
— Entonces supongo que tendré que esforzarme más para que se te pase… — susurré contra sus labios, sintiendo su respiración entrecortada. Lo empujé suavemente hacia el sofá y él se dejó caer. Su cara sigue seria pero sonrojada a la vez. Me senté a horcajadas sobre su regazo, sintiendo su dureza presionar directamente contra mi intimidad apenas separada por la tela delgada de mi short.
Subí las manos hasta su gorra para tirarla lejos, después hice lo mismo con el gorrito de abajo y liberé sus rastas para que cayeran a los lados de su rostro.
— Te odio. — me dice… pero sus manos ya estaban tirando del borde de mi short hacia un lado. — Llegas de sorpresa y lo primero que haces es pelear conmigo.
— Vine porque no aguantaba estar lejos de ti, Tom.
Levanto mi cuerpo lo suficiente y guié su pene hasta mi entrada. Me dejé caer haciendo que resbale demasiado delicioso en mi interior. No perdí detalle de como Tom frunció el ceño y cerró los ojos sintiendo cómo mi calidez lo envolvía.
El silencio que se formó entre los dos fue roto por mi gemido cuando terminé de encajarlo por completo. La sensación de tenerlo de nuevo dentro de mí sin protección era lo mejor. Tom me sujetó de la cintura y me miró con unos ojitos casi nublados por el placer.
— Mierda, Bill… — empecé a moverme con lentitud disfrutando de cada centímetro que entraba y volvía a salir más mojado.
— Dime que me extrañaste. — le dije al oído mordiendo el lóbulo antes de acelerar el ritmo.
— Sabes que sí, maldita sea. — contestó empezando a subir sus caderas para encontrarse con mis movimientos, haciendo que el placer fuera el doble de intenso. — Y nadie me pone así de imbécil más que tú. — entonces besó mi boca con desesperación. Apretó mi trasero lo suficiente, guiándome para que me hundiera más profundo en él.
Yo me aferré a su cuello aumentando el ritmo de mis movimientos sin poder evitarlo.
No dejé de besarlo a pesar que por los movimientos que estaba haciendo mis dientes chocaban con los suyos.
— ¡Mhmm! — clavé las uñas en la piel de sus hombros mientras sentía cómo Tom perdía el control ahora que decidió cambiar de lugar.
Me colocó sobre la encimera y envolvió sus manos en mi cuello para darme con más fuerza.
A cambio yo solo abría más mis piernas y le apartaba el short húmedo para que entrara en mí sin problema.
— ¡Ah, Tom! ¡mhmm!
— Dime por qué eres tan perra cuando se trata de tu hombre. — jadeó él, buscando mis labios con desesperación mientras sus caderas golpeaban las mías sin piedad. — Dime… que me encanta eso, mhmm.
— ¡Porque solo tú sabes cómo hacerme sentir! — hablé en medio de un grito ahogado, echando la cabeza hacia atrás mientras mis manos buscaban apoyo en el frío de la encimera. — ¡Ahí, Tom! ¡No pares!
— Ah, joder. — se acerca a mi boca antes de volver a devorarlos en un beso brusco. Me mordió duro el labio inferior y yo también, no me quedé atrás. — Eres mío, Bill…
Sentí la acumulación de placer en mi vientre de forma violenta e hizo tensar cada músculo de mi cuerpo. Envolví mis piernas alrededor de la cintura de Tom y no tardó en dar un empujón profundo junto con un gemido ronco que retumbó en mis oídos.
Él finalmente se vino dentro de mí, rindiéndose por completo a la intensidad del momento.
Yo no me había venido aún por lo que bruscamente hizo que mis piernas dejen de rodear su cintura y bajó su rostro hasta posarse entre mis piernas.
Dedicó su tiempo a lamer ahí abajo.
— Ay, mierda… ¡uff! — metió dos dedos en mí interior para penetrarme con ellos y lamer al mismo tiempo.
Eso fue… fue muy, muy, muy caliente.
Terminé echándolo todo en su rostro en medio de gemidos descontrolados y una sonrisa que delataba mi satisfacción. — Oh, sí. Tom… sí… — reía sin dejar de ver el techo.
Tom en cambio solo se alejó como dios lo trajo al mundo y fue hasta el refrigerador para sacar una botella de energizante y beberlo de un bocado.
Me reincorporé con las piernas temblorosas quitándome la ropa para ponerme la enorme camisa de Tom e ir hasta la habitación para reposar.
Mi cuerpo se sintió como en las nubes cuando toqué el colchón.
Había sido un largo día.
— Es muy bonito el lugar.
— Ujum.
— ¿Qué vas a hacer mañana, Bill?
— Nada. — murmuré cerrando los ojos. — Quizás estar encerrado o haciendo compras innecesarias, es más, deja el coche que lo voy a usar mientras pasas clase.
Tom se sentó en la cama dándome la espalda y asintiendo con lentitud.
Lo veía nervioso.
— ¿Qué tienes, mi vida?
Tom suspiró y luego aclaró su garganta: — Nick fue de bocón a casa de mis padres a decir que tenía un novio que me quitaba la concentración y que estaba bajo en notas.
— ¿Y lo estás?
— Te aseguro que no.
— Él solo te quiere joder.
— Eso creo… el punto es que ahora ellos quieren verte y hablar contigo porque no quieren que repruebe ya que es una universidad costosa.
«Ay, no.» — tapé mi rostro con una mano mientras sonrío con irritación.
— Entonces estás invitado a una cena mañana por la noche.
Mierda…
Continúa…
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