

Fic TOLL de Cass-illusione
Capítulo 21 (P.2)
Tom POV
Estaba sentado en el sofá de Viktor, sintiéndome como mierda. El estaba viendo su laptop, intentando encontrar un lugar a donde llevar a cenar a Charlie. Pinches chicos.
«Bueno, mis opciones son: La Bella Italia o… Quiznos. Mierda, ¿por qué vivimos aquí?»
«Ve a Quiznos.» Le dije, pasando mi teléfono de una mano a otra. El me entornó los ojos y sacudió la cabeza. «Y de todas formas, ¿para que lo llevas a cenar? Ya te lo estas cogiendo. Se supone que tienes que llevar a un chico a cenar cuando lo quieres convencer de que te deje cogértelo.»
«Porque estoy haciendo esta mierda bien. Él me ha estado dando señales. Estoy pensando en planear y Tom en… salir en serio con él.»
Sonreí burlón y me rasqué la cabeza.
«Pero él es… Charlie.» Arg.
«¿Y?»
«Bueno, fíjate como esta mi relación. No he hablado con mi novio en dos semanas. Si es que todavía es mi novio…»
«¿No se supone que se van de vacaciones la próxima semana?» apagó la computadora y me frunció el ceño.
«Sip»
«Entonces solo ve a disculparte de una vez. Deja de ser un cabrón tan insoportable.»
«¿Por qué debería disculparme?»
«Eh, porque es tu culpa.» Viktor me miró como si fuera un puto imbécil. «Te enojaste por nada. La única razón por la que te dije que lo había visto fue por que sentí que te había ocultado suficientes mierdas y que no sería un buen amigo si no te lo decía. Pero hombre, él de verdad no hizo nada. Exageraste.»
«No.»
Si, si lo había hecho.
«Le dijiste zorra. Nunca debes decirle a tu novio o novia zorra. Esa es como… una de las reglas más importantes en el maldito manual del novio. No lo engañes, especialmente con su mamá o su hermana y no le digas zorra.»
«¿Hay un manual del novio? Debería conseguir uno.»
Viktor se golpeo la frente.
«Escúchame Kaulitz, y escúchame bien. Estas siendo un cabrón joto emo hijo de puta justo ahora. Y me está enojando. Te equivocaste. Eres un inseguro, celoso, cabrón mimado por naturaleza, y porque nunca hayas tenido novio, estas todo asustado y lloriqueas y piensas que cada vez que él este en contacto con otro chico se lo va a coger por que es tu peor pesadilla. Pero por favor. Él es Bill. Él es totalmente leal contigo. Y él esta triste, y está tomando mi tiempo sexy con Charlie. Así que haz algo.»
Bufé y no me moví de mi lugar. El tenía razón. En todo.
«Oh, y lo más importante, si no se arreglan, voy a tomar esa cabaña la próxima semana por que todo va a estar genial. Así que… lárgate a la chingada de aquí. Necesito arreglarme para mi cita.»
Me paré del sofá y golpee a Viktor en la cara con una almohada antes de salir.
Esme tocó mi puerta suavemente, antes de entrar sin permiso.
«Tom, lavé toda tu ropa de verano para que puedas empacar.» Puso una canasta de lavandería en el piso y me sonrió.
«Gracias. No creo que vaya a ir.»
Esme suspiró y miró toda mi habitación. Sus ojos se abrieron cuando vio una foto de Bill en mi espejo, era una donde usaba una camisa mía, estratégicamente abotonada para mostrar a lo máximo sus pezones, el percing de su pezón izquierdo brillando, y en ropa interior en mi cama.
«¿Qué… es eso?»
«Nada. No la veas.»
Ella cerró los ojos y sacudió la cabeza.
«Hablaremos de eso después… ¿Dónde ha estado Bill? ¿Por qué no vas a ir? Se supone que te vas en dos días.»
«Eh… él está en algún otro lugar estando enojado conmigo.»
«¿Qué hiciste?»
«En realidad nada, solo actué como yo mismo.»
«Ya veo.»
Ella se sentó en la cama junto a mí y comenzó a tocar mis trenzas. Alejé su mano de un manotazo y ella lo hizo otra vez así que la deje.
«Es que tal vez exagere y me puse medio loco hace unas semanas por… algunas personas que se acercaron mucho a él. Pero él es mi novio, tengo el derecho de hacer eso ¿no?»
«Mhmm… ¿si?»
Le entorné los ojos.
«Si no vas a ser honesta, vete.» Le señale la puerta.
«No necesito escuchar más. Los celos son un desgaste emocional, Tom. Solo ve y discúlpate.»
«Ya lo intenté» le dije. La última vez que lo intenté, Bill me azotó la puerta en la cara antes de que pudiera decir más de dos palabras.
«Inténtalo de nuevo. Oh, mira lo que llego en el correo para ti.»
Esme corrió hacia la canasta y agarró un sobre que estaba encima. Lo abrí y lo miré maravillado.
«Mierda.» Dije, tapándome la boca.
«¿Qué pasó?»
«Me aceptaron. En el programa de música, en Europa.»
Había aplicado hace seis meses en un programa de música en Europa sin decirle a Bill, porque sabía que le daría un ataque. Tenía que mandar una cinta de mí tocando, y solo aceptaban un pequeño grupo de personas, y si iba viajaría por toda Europa para tomar clases con diferentes, grandes e importantes compositores. Comenzaba en el verano y estaría de regreso en diciembre y podría empezar la universidad un semestre más tarde.
«Oh por Dios, Tom. Eso es increíble.» Esme me abrazó y me beso en la frente. «Vas a ir, ¿verdad?»
«Si. Por supuesto.»
Aventé el sobre en la cama y me paré, respirando profundo. Necesitaba hablar con Bill.
«Wow. No te había visto en un rato. Tenía la esperanza de que te habías ido por el bien de todos.»
Agradable bienvenida, Gordon. Cabrón.
«Nop, no todavía. ¿Esta él en casa?»
Gordon se dio cuenta que no me estaba portando como siempre, se hizo a un lado y apunto las escaleras.
«Esta arriba empacando. No le pongan seguro a la puerta y date prisa.»
Asentí y corrí escaleras arriba, de dos en dos. Cuando llegue a su puerta toqué suavemente y espere.
«¡Adelante!»
Su cara cayó cuando abrí la puerta. Estaba de rodillas en el piso, intentando meter cosas en una maleta llena.
«¿Qué haces aquí?»
Saqué mi brazo y le di la rosa que Esme me dijo que le llevara. La cara de Bill se suavizó y la tomó, forzó una sonrisa.
«Gracias.»
«¿Necesitas ayuda?»
Me senté en el piso junto a él y comencé a reorganizar sus cosas en la maleta. Jörg solía hacerme empacar «eficientemente» cuando acampábamos.
«Y… ¿A dónde vas a ir?»
«Charlie y Gustav dijeron que si quería, podía ir con ellos a Cancún. Les dije que todavía no sabía. Pero estoy empacando por si las dudas.»
Arg. Bill en Cancún con un montón de putos universitarios calientes intentando romper su short de baño y hacerlo meterse en concursos de playeras mojadas. No. De ninguna puta manera.
«Todavía quiero ir. Contigo… todavía podemos ir… ¿verdad?»
Él me miró y se encogió de hombros.
«Claro que todavía podemos ir. Eso no quiere decir que quiera. No me has hablado en tres semanas. Oh, excepto esa vez que viniste aquí y me dijiste que esto era mi culpa y que dejara de ser una perra.»
«Lo sé. Soy un idiota. Pero hable con Viktor y mi mamá y… mira. Te dije que iba a ser un novio de mierda. No se lo que estoy haciendo. Me pongo celoso cuando te veo con otros chicos y es porque… te amo y estoy asustado. Como si eso significara que… fueras a dejarme.»
«Tom, no me voy a sentir mal por ti. Si me hubieras creído y confiado en mí de verdad, no te hubieras sentido así. Nunca te dejaría por otro chico. Nunca. Eres el único que he querido desde que llegue aquí.»
Sonreí y lo puse sobre mi pecho.
«Está bien. Mira, que tal si prometo que la próxima vez que me enoje, o me ponga celoso lo diré en vez de solo golpear a alguien, ¿te parece?»
«Si. Haz eso por favor. Y si algo está mal, dime. Quiero saber cómo te sientes. Sé que eres Sr. Genial y que crees que ser amoroso es estúpido pero nuestra relación es importante para mí. Y sé que también para ti. Quiero que esto funcione, y quiero que seamos felices por mucho tiempo. ¿Tu también quieres eso?»
«Si» le dije, honestamente. «Creo que soy feliz. Solo cuando tu estas cerca.»
Él soltó una risita y me apretó la mano.
«Entonces… ¿Todavía quieres ir?»
«Si» dije, asintiendo.
«Okay. Oh ¡Mira!» Él saltó del suelo y corrió a su escritorio. «¡Mira lo que tengo! ¡Mi primera carta de aceptación!»
Lanzó la carta por el cuarto y terminó en el piso frente a mí.
«¡UCLA! (Universidad de Las Angeles, California) Yo también recibí una de esas.»
«¡Oh Dios! ¿Podemos ir? Quiero ir ahí, por favor, sé que no es Dartmouth o Harvard pero es una pública de buen prestigio y-«
«¿Bill?»
«Tienen una escuela de música-«
«Hablaremos de esto en las vacaciones, ¿si?»
Estaba tan emocionado, y le hubiera dicho que sí, pero sabía que no podía empezar la escuela hasta enero, y todavía no quería decirle de Europa, ya que sabía que lo iba a entristecer y que me iba a perdonar. Solo quería que tuviéramos unas buenas vacaciones y después regresar a la vida real, y le diría.
Continúa…
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